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Versión Completa: Nacimiento a la Muerte
Ice Planet FOROS - Saint Seiya - Los Caballeros del Zodiaco > Fans e Interactivos > Fanfics y Fanart > Fanfictions
Páginas: 1, 2, 3
EpsyloN
Prologo

Se introdujo en su propia casa directamente con el coche, un lujoso y cuidado Mercedes, a través de la puerta automática que ascendió al ritmo del sonido hidráulico y bajó igualmente cuando el automóvil traspasó su arco, deteniéndose este con el seco y crujiente sonido del freno de mano.
En el patio al que daba la entrada, no se podía contemplar ni una sola flor, ni un solo atisbo de verdor más que el que producía la luz del cuadro de la alarma de seguridad activada. El suelo se encontraba completamente enlosado y los únicos adornos eran algunas réplicas de estatuas del estilo de la Grecia Clásica.
Realmente la combinación de adornos y escenario, y así como la decoración general del exterior de la casa eran espantosos para cualquier persona mínimamente versada en el tema de decoración de hogar. Aunque a su dueño y autor esto realmente poco le importaba: cuando el veía algo que le gustaba, lo compraba sin ponerse a pensar si quedaría bonito o donde colocarlo.
El hombre caminó hasta la entrada principal del edificio de dos pisos, haciendo sonar exageradamente el repiqueteo de sus botas contra el piso enlosado ya que le era agradable.
Era un edificio de dos plantas. La primera completamente amurallada y de pequeñas ventanas, la segunda planta, separada a vista exterior de la primera por un techillo, era completamente de paredes de cristal, transparente al exterior su contenido.
En resumen, la combinación seguía siendo tan horrible como la del patio, aunque eso no le quitaba la belleza que de por sí le proporcionaba el lujo con el que estaba construida.
La alta figura del dueño de la casa se detuvo ante la puerta y apretó el botón de su llave de la alarma, cambiando su configuración y después adentrándose en el interior.
Por dentro la casa apenas tenía habitaciones diferenciadas, estas se confundían unas con otras. Todo eran grandes espacios con paredes únicas incomunicadas entre sí.
La mueblería era un cúmulo caótico de extravagancias y cosas sin orden ni sentido concreto, solamente compradas a capricho momentáneo.
El hombre paseó por entre la desordenada sala y pulsó el botón de “play” en su contestador automático y después arrojando el manojo de llaves sobre el sofá, mientras se acercaba a un mueble bar.
- “Hola Travis”- dijo por el comunicador del teléfono una voz de mujer de mediana edad- “Tu padre y yo estamos preocupados por ti, ya que hace varias semanas que no nos llamas ni sabemos nada de ti, solo lo que vemos por la tele”- el hombre sacó un vaso grande del mueble bar y se sirvió hielos antes de verter el contenido de una botella de whisky en él. La mujer tornó a un tono de voz más afligido- “Travis... sabes que te queremos... No queremos que te aísles de la gente que realmente se preocupa por ti, sea lo que sea lo que te esté pasando por favor... no dudes en contárnoslo...- hubo un silencio en el que solo se oyó una respiración mientras Travis daba un trago del vaso- Bueno... perdona que me vuelva tan tonta a veces... se que te disgusta... es solo que quisiera hablar contigo hijo. Ah... felicidades por el partido de hoy, cariño. Un beso”
Travis dio un nuevo sorbo y dejó el vaso sobre la barra del bar, pasándose la mano por la cara como si estuviese despertándose y resopló.
Tenía un terrible dolor de cabeza y sabía que era porque no había dormido bien estas ultimas semanas.
Mirándose al espejo, observó a un hombre rubio cejijunto, de pelo semi-largo y peinado a la moda mas moderna de aquella Inglaterra a finales de los 80s, con patillas largas y pelo despeinado. Examinó sus ojos bajando con su dedo el párpado inferior viendo un ligero enrojecimiento.
Devolvió el ojo a su forma natural y se quedó un rato observando esa imagen sobre el espejo, que de pronto le parecía tan extraña.
Su mano hurgó a su lado buscando el teléfono y marcó rápidamente 9 dígitos.
- Hola Verónica, soy yo... Sí... Sí estoy solo. Está bien, en 15 minutos salgo a buscarte- y colgó el teléfono con un timbreo de la campanilla.
Realmente no sabía ni por qué le había llamado. No necesitaba la compañía de nadie en estos momentos.
Volvió a mirar aquel rostro tan inusualmente extraño en el espejo.

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Libra_Dohko
Se me full interesante tu fic......aunque ese final un tanto abrupto no me gustó!!!

Si el fic es de tu autoría, llama mucho la atención, felicitaciones por eso.
Trabaja un poco en el final para que njo dejes a tus lectores en una especie de "coitus interruptus", como ya te dije fue un tanto apruto el final.

Bueno ahora sólo queda esperar el capìtulo 1

Allí te ves!!! chuckel.gif
EpsyloN
Jejeje tranquilo, el fic está ya terminado. Fue publicado en el SNK y tuvo muy buena aceptacion y críticas, tant0o así que gano el premio a mejor Fic del año.
No te preocupes que nada acaba interrumpido, esto era solo un prólogo, y acaba en el momento en que la imagen descubre a los lectores (y fans de saint seiya) la identidad del individuo de quien estamos hablando. Una cara que para todos ustedes es harto conocida.

Muchas gracias por leer el fic, espero que sigas enganchado al mismo, te aseguro qu eno te decepcionará.

Y animo a los que lo hayan leido que escriban con sus opiniones.

Un saludo!
EpsyloN
Capitulo Primero


El camino era empedrado, accidentado y sobre todo oscuro. Atemorizantemente oscuro.
Travis caminaba sin rumbo ni camino por aquel paisaje muerto, subiendo y bajando negras colinas sin sentido, sin propósito alguno más que el de seguir adelante.
El olor... reconocía el olor del lugar. No era la primera vez que estaba aquí, pues le era tremendamente familiar. ¿Cómo era posible un olor tan rancio en un lugar tan abierto, aunque a la vez tan opresivo?
Un olor a ataúd añejo.
Sí, ese lugar era un ataúd enorme, gigantesco.
Y aquel lugar no solo oprimía el aire y el cuerpo, sino que también comenzaba a oprimir su corazón. Sus nervios comenzaron a aflorar al empezar a darse cuenta de lo perdido que estaba en un lugar así y Travis aceleró el paso con un nudo en la garganta y una desesperación que aumentaba a momentos hasta que terminó corriendo desesperado a través del pedregoso camino.
Travis corrió largo o poco tiempo, no sabría decirlo muy bien hasta que llegó a la falda de uno de los picos del lugar y escaló por él agarrándose piedra a piedra con sus propias manos, rompiendo uñas y lastimando dedos.
No sentía el dolor, solo quería salir de aquel lugar espantoso fuese como fuese. Su mano agarró otro saliente al que asirse y ascendió otro poco más. Sin embargo el tacto de aquel saliente con agujeros resultó extraño y cuando Travis llevó su vista, se dio cuenta que estaba introduciendo sus dedos en los orificios oculares de un cadáver putrefacto el cual comenzó a emitir un gemido por su decadente boca, más parecido a un bostezo que a un aullido. Un bostezo que no era humano, sino surgido del mismísimo infierno.
Travis apartó su mano con un grito y su equilibrio se perdió aferrándose con su mano derecha al asidero que le quedaba.
- Esto no... esto no es real... - decía mientras su boca temblaba de pánico y observaba con terror y obsesión como el rostro cuyos ojos ahora sangraban se retorcía y gemía.
De pronto la montaña tembló y Travis tuvo que aferrarse como pudo olvidando su pánico a cambio de su supervivencia. Arena y grava cayó desde arriba sobre su rostro, pero también sombras pasaban tras su espalda cayendo desde arriba, y cuando Travis miró qué eran aquellas sombras, comprobó que eran sombras humanas, cayendo al profundo abismo, de un negro absoluto.
Travis volvió a palidecer. No debía haber subido más de veinte metros. No podía ser que de pronto aquél abismo se encontrase bajo él. Y el temblor no cesaba, amenazando con hacerle caer.
- Oh no... Dios mío sálvame... Dios mío sálvame...
- YO TE DARÉ LA SALVACIÓN- dijo de pronto una voz inhumana, tan grave y potente que lo llenaba todo, como si la mismísima montaña hablase. Travis miró a sus pies distinguiendo unos enormes ojos observándole desde la profundidad del abismo.
- Dios mío ayúdame- seguía repitiendo Travis mientras el temblor aumentaba de intensidad y su amarre cedía.
- TU DIOS NO EXISTE EN ESTE LUGAR- contestó la voz- YO SIEMPRE HE SIDO Y SERÉ TU SEÑOR.
Travis comprobó con horror como sus destrozados dedos se deslizaban de la piedra a la que estaban agarrados.
- ¡VEN A MI AHORA! ¡AHORA!- el temblor aumentó con el trueno que era aquella voz y Travis gritó cuando su sangrante mano perdió completamente su único punto de apoyo y se dio cuenta que inevitablemente estaba cayendo a aquella boca infernal negra que había bajo los ojos en el fondo del abismo.
Travis gritó mientras caía en la negrura.
- ¡Nooooooooooo!- gritó Travis con su brazo alzado en dirección a la pared de su dormitorio.
Sus ojos no sabían muy bien lo que estaban viendo. No sabía donde estaba, ni en lugar ni en tiempo, y de hecho casi no sabía ni quien era en aquel momento.
- ¡¡Travis!!- gritó Verónica que se había levantado de un salto ante el grito de terror que Travis había lanzado al despertar de su pesadilla. Ella vio a Travis sentado sobre la cama con su brazo alzado delante de él y su mano abierta apuntando hacia la pared opuesta, temblando de una forma incontrolada. La cara de aquel hombre rubio era un poema al terror más infinito. Verónica inmediatamente se apretó a él y comenzó a pasarle la mano por la frente empapada en sudor- ¡Travis, solo ha sido una pesadilla! ¡Por favor tranquilízate amor mío!... Ya pasó... ya pasó mi amor... estoy contigo...- dijo la escultural mujer abrazándose a él.
La respiración de Travis era la de un atleta exhausto y Verónica percibió que se había orinado.
- Oh Dios mío, que has debido soñar cariño... – Verónica prendió la luz y abandonó la cama desnuda para ir a buscar algo con lo que limpiar el sudor de Travis y también la fuga involuntaria sobre las sábanas.


- ¡Finsen!- exclamó Peter Watson, un hombre cano de cincuenta y tantos años al ver el rostro de Travis- ¿Qué te ha ocurrido muchacho? Tienes un aspecto horrible.
Travis Finsen posó sus ojos bajo la frondosa y única ceja sobre su entrenador.
- No he dormido hoy bien, mister- argumentó en tono de cansancio.
- ¡No hace falta que me lo jures!- el tono de Watson pasó de preocupación a enfado- Ayer te pasaste celebrando el partido ¿me equivoco?. ¡Pues escúchame hijo! ¡no por un buen partido tienes que creerte el ombligo del mundo, porque aquí todos, incluido yo somos el culo del mundo! ¡y si crees que hemos conseguido algo pasando a cuartos de final te equivocas, porque si sigues con tus orgías nocturnas lo que conseguirás será que los italianos nos pateen nuestros traseros la próxima semana y no conseguiremos absolutamente nada! ¿entendido?
Travis agachó la cabeza.
- Entendido Mister... pero no es eso... tan solo que llevo un tiempo sin poder dormir bien- dijo mientras quería avanzar para ir al vestuario.
Peter Watson le dejó paso y reflexionó un momento sobre si se habría equivocado regañándole, pero... al fin y al cabo Travis Finsen era bien conocido en el equipo por sus excesos y extravagancias, tanto dentro del campo como fuera y ello le había costado tantos adoradores como enemistades.
Watson sabía que el club aceptaría estos excesos del jugador mientras su imagen siguiese vendiendo y dando beneficios, pero en verdad se preocupaba por él, queriendo corregir estos defectos, o virtudes según se mirase, pues no quería que un día el club lo echase a la basura cuando ya no diese el mismo beneficio, como a muchos otros jóvenes jugadores.
Travis se incorporaba al campo donde ya entrenaban el resto de sus compañeros después de haberse cambiado de ropa y mojado su cara para despejarse.
El club para el que Travis trabajaba era el Football Army Club, un equipo que había cambiado mucho en los últimos tres años, desde que Dimitri Platinov, un multimillonario ruso comprara la mayoría de acciones de aquel club de segunda división de la Premier League inglesa, trayendo a los jugadores más prometedores y a los más prestigiosos del mundo y convirtiendo al equipo en una de las grandes potencias futbolísticas del momento, ascendiéndolo a primera división y participando este año en la Copa de Europa.
Travis entró al equipo hacía dos años, cuando recién este había ascendido a primera división. Dimitri se interesó por él cuando acabó como máximo goleador de la liga con el Bolton, donde Travis jugaba antes y le hizo una oferta millonaria que ni el Bolton podía igualar, ni el representante de Travis, que era su tío paterno y tocayo, rechazar.
Ahora su equipo estaba concentrado en la copa europea, donde ayer Travis había realizado un partidazo marcando dos goles, uno de rebote ante un rechace del portero rival y el otro con su especialidad: el remate de cabeza.
- Travis, hoy tienes un aspecto horrible... me refiero a peor que el que siempre tienes- bromeó su compañero de equipo, la estrella argentina Esteban Sejas, al verle.
- Tu hija me dio mucho trabajo esta noche Esteban- contestó Travis sin ganas pero provocando la risa de sus compañeros.
- Espera 15 años más a que ya tenga mayoría de edad y entonces te darás cuenta de que los genes de su padre te harán morir exhausto antes de arrancarle el primer “oh Travis”- contrarrestó Esteban haciendo reír aún más al resto de los jugadores y arrancando una leve sonrisa en el feroés.
Al poco, regresó el Mister, Peter Watson y regañó a los jugadores por estar de chanza, castigándoles con un duro entrenamiento.
Los jugadores terminaron suplicando por el final del entrenamiento y fueron a las duchas, donde Esteban estaba al lado de Travis y se preocupó por su compañero:
- Ey Travis, en serio estás muy raro hoy. Te conozco y sé que te ha pasado algo... ¿por qué no me cuentas, eh?- Travis agachó la cabeza y dejó que la fría agua recorriera su nuca. No sabía qué contestar a Esteban pese a que el argentino en un año que llevaba jugando en el equipo, se había convertido en su mejor amigo. Ambos compartían muchas aficiones y se habían encubierto muchos “pecados” el uno al otro en este tiempo, conociéndose profundamente en sus debilidades y fuertes. Sin embargo esta vez no era como otras, de simples excesos de mujeres, coches y drogas, esta vez era mucho más extraño y difícil de explicar que eso. No eran solo las pesadillas. Él en sí también se sentía extraño de una forma inexplicable- Tu familia... ¿está bien?- se atrevió a preguntar Esteban tratando de localizar el mal de su amigo.
Travis le miró atentamente y luego volvió a mirar a sus pies como eran mojados por el chispeo de la ducha.
- No Esteban... no es eso...
- Esta bien, no digas más, aquí hay mucho chismeo- dijo sobre la habilidad de algunos compañeros para espiar conversaciones ajenas- Cámbiate y hablamos. Hoy vamos en mi coche.
- ¿A donde?- preguntó Travis.
- ¿Yo qué se? A donde nos envíe la carretera.


Travis y Esteban ya se habían puesto ropa limpia e iban camino de salida del centro de entrenamiento del Football Army. Travis ya se había animado a contarle a su amigo acerca de su estado:
- No sé qué ocurre Esteban. Últimamente no duermo bien. Tengo unas pesadillas que no solo son horribles, sino que también se repiten constantemente...
En ese momento surgió una marabunta de aficionados y aficionadas que corrieron a pedirles autógrafos a sus ídolos. Ambos trataron de acabar con aquella parte de su trabajo rápidamente para poder irse de una vez y charlar tranquilamente.
Travis ponía garabatos más parecidos a una mancha que a su propia firma en hojas de papel, balones de fútbol, camisetas, brazos, pechos de aficionadas, mientras le abrazaban y zarandeaban, cuando alzó su bolígrafo hacia una de las últimas aficionadas que quedaba por ser atendida.
Iba vestida con un ropaje negro, largo con falda hasta los pies y sin brazales, con moños en sus hombros. No debía tener mas de 14 o 15 años y su piel era pálida, casi cianótica. Su largo pelo negro y unas gafas ahumadas ocultaban su rostro.
Travis se quedó paralizado al verla, pues aquella chiquilla despedía una presencia especial en nada parecida al resto de personas... y recordaba conocerla de algo pese a que no creía haberla visto en su vida.
La chica alzó la mano, ofreciéndole en ella un papel maltratado y arrugado que parecía viejo, antiquísimo, muy dañado y roto en varias de sus partes.
Travis lo alzó y pudo leer, pintadas con una tinta casi diluida unas letras griegas en él. Por su afición a la Grecia clásica, Travis supo lo que estas decían: “Wyverna”.
Travis alzó sus ojos por encima del extraño papel y la chiquilla esbozó una sonrisa complaciente. El jugador alzó su bolígrafo y grabó su firma sobre el viejo papiro y cuando quiso devolvérselo a la chica, esta ya no estaba.
Travis gritó una exaltación corta y ahogada por la sorpresa y buscó a sus lados y detrás y a todo su alrededor a aquella chica que había desaparecido, dejándole con aquel pergamino que había firmado en sus manos.
Esteban hizo sonar el claxon de su lujoso deportivo llamando a su amigo.
Travis todavía quedaría un rato sudando paralizado hasta que se repuso y prefirió meterse lo más antes posible en la seguridad del auto de su amigo.



Libra_Dohko
Oye, esto es de lo más real que he escuchado, la vida anterior a...., la parte "humana" de los espectros.....o antes de ser espectros...

I like it!!!

Allí te ves!!! chuckel.gif
EpsyloN
Efectivamente. Este fic narra cómo un futbolísta de fama mundial, Travis Finsen, sufre su transformación en un guerrero mitológico de poderes inmensos al servicio de Hades, el Señor de la Muerte. radamanthys del Wyvern wink.gif

Espero que lso demas pongan opiniones porfa nervios.gif

Un saludo!
F.e.r
es muy interesante, pero como que no me cierra dentro de la serie...igual lo seguire leyendo a gusto realmente es muy real, en fin hacete una pasada x mi fic a ver que tal te parece, el primero de todos es Poseidon War y la continuacion es Underworld chapter.



F.e.r
EpsyloN
QUOTE
es muy interesante, pero como que no me cierra dentro de la serie...igual lo seguire leyendo a gusto realmente es muy real, en fin hacete una pasada x mi fic a ver que tal te parece, el primero de todos es Poseidon War y la continuacion es Underworld chapter.

No te preocupes. En seguida verás que está perfectamente encajado en la historia y en el mundo Saint Seiya, y que incluso "explicaré" (es decir, bajo mi imaginación de cómo podría haber pasado o sido) cosas dentro del mundo SS de una forma que creo muy logica y verosimil. Aunque de ustedes dependerá que también las consideren así wink.gif

Un saludo!
EpsyloN
Capítulo Segundo.


- Así que... ¿era eso?- preguntó Esteban cuando Travis terminó de relatar sus tan repetidos sueños.
- Sí...- contestó este- Tengo grabados en mi mente esos ojos... esos brillantes ojos plateados sin pupilas mirándome desde el fondo de aquel oscuro abismo.
Esteban pensó dubitativo un rato dando un sorbo a su café.
Se habían ido a un lugar lejano, reservado y tranquilo donde pudieran charlar sin molestias mientras tomaban algo. Era una cafetería cara y muy reservada, muy lejos de la bulliciosa ciudad y del gentío.
Los meseros de la misma estaban acostumbrados a trabajar con gente famosa y no se escandalizaban al ver a uno, lo cual era lo que muchísimos de estos personajes buscaban en un lugar público.
- No se, pibe, ¿no será que tienes remordimientos por tus pecados?- dijo Esteban con un risita.
Travis sonrió y por un momento reflexionó sobre ello. ¿Era posible que fuese una especie de “castigo” de su subconsciente por todos los excesos y cosas supuestamente malas que había hecho en la vida?
No. No era eso. Era algo mucho más profundo. Algo que tenía que tener un significado mucho mayor.
Hurgó un momento en el bolsillo derecho de su abrigo, sacando aquel papel que esa niña misteriosa le había dado. El tacto del pergamino era suave y a la vez crujiente por el efecto que los años habían tenido sobre él.
- Mira- dijo levantándolo a la vista de Esteban, que levantó una ceja al ver el objeto- Antes, cuando salíamos del entrenamiento y nos llovió la multitud de firmas, una chiquilla extraña me dio esta cosa- Esteban agarró el papel y lo observó poniéndolo delante de su rostro, con cara de poker.- No se qué diablos será pero creo que tiene relación con mis sueños... no se por qué.
Esteban siguió mirando un rato más el papel y las letras griegas que no tenia ni la más remota idea de lo que decían. Unas letras escritas por un mano increíblemente ágil y delicada. Pese al deterioro del papel y el trazo de la tinta, la belleza de esa escritura permanecía aún presente.
- Mira Travis...- comenzó Esteban sin saber muy bien qué decir- No sé de que diablos te extrañas. Los aficionados nos han dado y hecho firmar cosas muchísimo más extrañas que esta. ¿O es que no recuerdas aquella vez que un aficionado quería que fueses a una clínica materno-infantil para que le firmases en la cabeza a su hijo recién nacido?
Travis negaba ya con su cabeza antes de que su amigo terminase toda su frase.
- No... no... no... esto es diferente Esteban, te lo digo en serio... esa chiquilla... no sabes el miedo que me hizo sentir al verla... era como si ya la conociese de antes.
Esteban volvió a levantar una ceja.
- Travis... ¿no será esa menor de edad alguno de tus pecados nocturnos?- le preguntó confidencialmente.
Con un resoplido, Travis se llevó las manos a la cara apoyando los codos sobre la mesa de la cafetería. Esteban se explicó:
- Amigo, te lo digo porque abundan las que aprovechan el más mínimo de nuestros descuidos para jodernos la vida. Y deberías prepararte por si acaso con tu abogado no vaya a ser que lo que quiera es denunciarte por acoso sexual o que quizás reconozcas a su bebé si es que la dejaste preñada o yo que sé. Sabes que esa gentuza quiere sacarnos la mayor cantidad de plata a la más mínima cosa...
- Nooooooo... no Esteban, no es eso. Jamás estuve con una menor de edad y menos con esa chiquilla. Es una sensación... como esos programas tipo “Más Allá” cuando hablan de reencarnación y todas esas estupideces, y sale una vieja loca que dice que ve visiones de sus otras vidas.... Sé que parece estúpido pero tengo la sensación de que la conozco de... otra vida.
Esteban dio el último sorbo apurando su café y mirando con cara de preocupación a su amigo.
- Amigo... mírate a ti mismo y escucha lo que estás diciendo- Travis volvió a apoyar sus manos sobre su cara- No puedes creerte esas tonterías que me estás contando. El Travis que yo conozco no estaría diciéndome semejantes idioteces.
Hubo un largo momento de incómodo silencio en el que solo se escuchó la cháchara de fondo de la cafetería y el ruido de motor de algunas movilidades en el estacionamiento exterior a la misma.
Esteban pensaba en cómo ayudar a su confundido amigo, aunque la única solución que le pasaba por la mente en ese momento era consultar a un psicólogo. Sin embargo sabía que eso no tranquilizaría a Travis, más bien al contrario y pensó en algo que pudiese calmarle siguiendo el mismo juego de las ideas locas que estaba diciendo su amigo.
- Conozco a un tipo que sabe mucho sobre cosas raras- dijo el argentino- Tiene una tienda de antigüedades y cosas así extrañas por el estilo. ¿Te gustaría que fuésemos a visitarle y nos dijese qué es este papel?
Travis alzó sus ojos por encima de sus manos con renovada atención y curiosidad y asintió con la cabeza débilmente.
- Está bien, entonces acábate el café sube al coche.


Tardaron quince minutos por autopista en el deportivo de Esteban hasta llegar a un barrio residencial en las afueras de la ciudad. Un sitio tranquilo y sencillo sin nada de bullicio. Esteban detuvo el coche frente a una tienda cuyo rótulo era:
MODERNIDADES TRAMP
Travis se sorprendió de semejante logotipo para una supuesta tienda de antigüedades cuando bajaron del coche.
Esteban pasó a través de la puerta de metal y cristal, seguido por Travis.
En verdad la tienda se escapaba de la usual idea que se tiene de este tipo de lugares, en los que uno piensa que están en su mayoría hechos de madera vieja, escasa luz y un sin fin desorganizado de estantes llenos de cosas.
Sin embargo esta poseía vistosos escaparates llenos de focos de luz. Puertas y ventanas de metal de brillante pintura y cristal. Estanterías con objetos perfectamente ordenados por procedencia y antigüedad.
Tras la mesa de atención había un chico joven, de no más de veinticinco años, con gafas y leyendo un libro de texto universitario de derecho que levantó su vista de él al oír abrirse la puerta de su comercio.
Sus ojos se abrieron como platos al ver a sus dos huéspedes:
- ¡Señor Esteban!- exclamó dando un salto de su asiento- ¿En qué puedo ayudarle?
- Bueno, creo que conoces a mi amigo Travis...
- ¡Claro! ¿Quién no conoce al “rifle Finsen”?- dijo exaltado- ¡Es un honor tenerle aquí señor!
- Bueno hemos venido para hacerte una consulta- dijo Esteban pidiendo a Travis que sacase el papel- Quisiéramos que nos dijeras qué es esto.
El joven agarró con suma delicadeza el papiro y lo examinó detenidamente colocándose en mejor posición sus gafas.
- Sin duda es un papel chino- dijo el joven- ¡Aunque la escritura griega es semejante a la de la Grecia clásica de hace milenios!
Travis se sorprendió ante la procedencia del papel.
- ¿Chino?- preguntó extrañado.
- Así es. Los chinos utilizan estos papeles para encerrar a un espíritu. ¿No habéis visto alguna vez alguna de estas películas chinas tan de moda que salen muertos vivientes con un papel escrito en sus caras?- Esteban asintió y el joven continuó - Bueno pues es exactamente lo mismo, pero lo contradictorio es la procedencia griega del escrito. A simple vista, el papel debe tener dos siglos de antigüedad como mínimo, aunque eso puede falsificarse, habría que estudiarlo con más detenimiento.
Travis apuntó a preguntar:
- ¿Y lo que aparece escrito?. “Wyverna”.
El chico estudió un rato más el papel.
- Sí, efectivamente. Pone “Wyverna”- los dos visitantes pusieron cara de querer saber más- La Wyverna es un animal mitológico también llamado “serpiente alada”. Desde tiempos antiguos ha simbolizado lo draconiano, lo perverso. Su nombre procede de la palabra “Wyrm” que se ha usado muchas veces para denominar a la figura del dragón, y socialmente el dragón era considerado como el mal, lo demoníaco: Satán.
Travis quedó pensando un rato en lo que el chico les estaba contando y preguntó:
- Entonces... si el papel sirve para encerrar un espíritu, y sobre él está la palabra “wyverna”, entonces quiere decir que se ha liberado el espíritu de esa “wyverna”, como tú has dicho: de un demonio.
El chico pensó un momento.
- Sí. Teóricamente sí. Aunque depende de quien crea en ello o no crea. Yo personalmente sí creo que ese espíritu se haya liberado- dijo el joven con una sonrisa.
Travis miró fijamente al papel que el empresario había dejado ahora sobre el mostrador.
- Y... ¿Crees que yo haya firmado ese papel significa algo?
El joven dio la vuelta al papel viendo la firma de Travis en el dorso.
- Bueno... pienso que significa que se ha estropeado una reliquia y podrá venderse a menos precio.
- ¡Más bien la firma de Travis hará revalorizarse un papel viejo e inservible!- dijo Esteban- Gracias por la información, Matt. Tenemos que irnos ya. Te debo una.- dijo antes de empujar a Travis hacia la puerta, que había agarrado de nuevo el papel.
- ¡De nada señor! ¡No olviden volver en cuanto necesiten cualquier cosa!
Esteban ya conducía su deportivo camino a su casa mientras Travis seguía pensando en todo lo que el joven anticuario le había contado acerca del extraño papel. Por su cabeza rondaba la idea de que se había liberado un demonio y que este le acosaba. Quién sabe si alguien con rencor a él le había practicado una especie de “magia negra” y un mal espíritu le acosase en sus sueños o algo por el estilo...
Para cuando prestó atención a por dónde iban, ya habían llegado a la lujosa residencia del jugador argentino. Esteban le había invitado a ir a su casa a comer unas pizzas, pasar la tarde viendo la tele y que se quedase allí a dormir.
Travis siempre se había sentido extraño en la casa de su amigo. Era tan diferente a la suya propia: estaba llena de vida, de alegría, de una esposa bella y agradable y una juguetona hija pequeña que era los ojos de su padre.
Como siempre, su esposa les recibió con gentileza y candor, y la pequeña se subió en brazos de su padre.
Era algo muy distinto a la vida que Travis tenía en su casa, sin embargo sabía que su amigo y él tenían en común su “otra vida” que muchos desconocían y que en momentos como este, a Travis le daba remordimientos por la esposa de su amigo.
Comieron pizza todos juntos y mantuvieron una charla muy amena que hizo que Travis se relajase y olvidase por unos instantes todas sus preocupaciones del día.
Llegada la tarde, Esteban y Travis se sentaron en el enorme sofá frente al televisor y prendieron el aparato buscando un canal que emitiese algo de su agrado.
- Ojalá haya hoy WWF- dijo Esteban buscando canales.
- ¿Qué es eso?- preguntó Travis.
- ¿Cómo no vas a saber? WWF. World Wrestling Federation... ¡Lucha libre americana! ¡Creo que esta semana iba a luchar Hulk Hogan contra el gordo Earthquake!
En ese momento uno de los canales emitía un estadio gigantesco y Esteban pensó que se trataba del estadio de la WWF. Sin embargo la cámara hizo vuelos sobre el público y pudieron ver que todos eran asiáticos.
- “¡El coliseo Grad que se enorgullece de tener capacidad para cien mil personas está a reventar de público!”- decía el comentarista en la traducción inglesa del evento- “¡Por fin ha llegado el día que el mundo entero estaba esperando!”
- ¿Qué mierda es esto?- preguntó Esteban- ¿Lucha libre a la japonesa?- se respondió preguntándose a sí mismo riendo.
La voz del comentarista habló del tipo de torneo del que se trataba. Al parecer unos tipos con supuesto poder sobrehumano llamados “santos” iban a luchar entre sí.
- ¡Bha! Lucha libre a la japonesa con efectos especiales... ¡mejor pondré la WWF...!
- ¡NO!- le interrumpió de pronto con una exclamación Travis sujetando con su mano el control remoto del televisor- Déjalo... por favor...
Esteban pasó un rato mirándole con cara extrañada y después levantó los hombros.
- Claro amigo... lo que tú digas...
Travis fijó toda su atención en lo que por la pantalla se mostraba: ¡8 niños de no más de catorce años vestidos con una especie de armadura de diversos colores!
Esteban soltó una risita ante lo que para él era un programa ridículo, pero Travis estaba hipnotizado por lo que veía y cuando se mostró un objeto por la pantalla, sus manos se aferraron al sofá y su frente comenzó a sudar.
- “...¡Lucharán entre ellos y el ganador obtendrá como premio la suprema armadura de oro de Sagitario!...”
Travis sudaba y temblaba al ver lo que por el aparato se mostraba:
Una caja dorada con un infante centauro apuntando con un arco a su izquierda.
Travis conocía ese objeto. Tenía la misma sensación que tuvo al ver a la chica de negro de haberlo vivido en un vida pasada.
- La armadura de oro... de Sagitario...- repitió él sin darse cuenta.
F.e.r
Intersante ya te lo dije x msn la vdd me sorprendes con el detalle que escribis...segui asi que quiero leer mas.no lo dejes colgado.



F.e.r
Libra_Dohko
Esto va muy bien amigo EpsyloN......le voy a hacer publicidad para que más gente lea este excelente fic.

Por cierto....mis honorarios por la puiblicidad puedes depositarlos en mi cuenta corriente.

Allí te ves!!! chuckel.gif
EpsyloN
QUOTE
Intersante ya te lo dije x msn la vdd me sorprendes con el detalle que escribis...segui asi que quiero leer mas.no lo dejes colgado.

No os preocupéis qu eno lo dejaré colgado. Más que nada pq ya está terminaod laugh.gif

En el proximo episodio, un poco de acción (pasada) relacionada con su reconocimiento de la Armadura de Sagitario, para que no digan que está muy "normal" la historia del fic jejeje.

QUOTE
Esto va muy bien amigo EpsyloN......le voy a hacer publicidad para que más gente lea este excelente fic.

Por cierto....mis honorarios por la puiblicidad puedes depositarlos en mi cuenta corriente.

Allí te ves!!!

Por favor! te lo agradeceria increiblemente! (cuanto vale el agradecimiento? laugh.gif )
Y diles qu eno solo lean, tambien pongan su opinion, la cual para mi es muy importante!

Un saludo!
EpsyloN
Capítulo Tercero.

El paraje esta vez no era tan oscuro como otras.
Las nubes cubrían el cielo con un gris muerto y triste y el ambiente olía a guerra. Pero no eran las tinieblas de otras veces.
El suelo estaba recubierto de escombros, piedras, metal, sangre y cuerpos como residuo de lo que debía haber sido una batalla cruenta y sin cuartel, cuyos rostros se veían borrosos a causa de que todo aquello no era más que otro sueño.
Travis se sentía diferente.
De hecho ni siquiera se sentía ser el mismo.
Era alguien confiado, autosuficiente y orgulloso, y sobre todo, poderoso. Su cuerpo estaba cubierto por algo. Un ropaje muy especial que en su sueño veía como un largo manto de tela negra y en su espalda una capa de tela que asemejaban alas de murciélago.
Travis gritó fuerte y alto al aire y otras sombras oscuras surgieron para obedecerle.
Todo ocurría como quien veía una película. Travis no era responsable de los actos que ese “otro él” realizaba. Tan solo se limitaba a ver lo que hacía mirando desde los mismos ojos que esa otra persona.
Él, junto a otros hombres de ropajes oscuros, ascendieron por lo que parecía una ruinosa y larga escalera de piedra, atravesando derrumbados palacios de estilo griego uno tras otro. Escalera tras palacio, durante largo tiempo.
Traspasando uno de los muchos palacios, alguien se interpuso en el camino de Travis y de los hombres de negro que le acompañaban.
En el sueño no logró distinguir con claridad el rostro de aquel hombre, pero su ropaje, era de un dorado tan brillante como mil soles hechos uno. De una pureza que parecía sacada del mismísimo Cielo Divino.
A la espalda de aquel hombre surgieron dos doradas alas angelicales que emitieron un brillo cegador y que hizo que los hombres alrededor de Travis retrocediesen asustados.
Pero no él.
Él sentía una confianza y prepotencia absoluta, algo que no era nuevo para la vida que siempre había llevado Travis, pero en este caso era algo elevado exponencialmente.
Travis rió:
- Parece que aún quedaba una rata escondida bajo los escombros- salió su voz por su garganta sin él desearlo.- ¡Vosotros! ¡Haceos cargo de este moribundo mientras yo voy por la cabeza de la Lady!- gritó a sus acompañantes que recuperaron la compostura y se abalanzaron sobre aquel ángel dorado.
El guerrero dorado no dijo nada, tan solo se agachó tomando apoyo y voló alto hasta llegar al parcialmente derrumbado techo del palacio, donde dio un giro sobre su espalda para ponerse boca a bajo, encarando a sus oscuros adversarios en el suelo. Extendió sus brazos a los lados a la vez que sus alas y de nuevo surgió un brillo que le envolvió, haciendo a su figura voladora aún más bella.
Su puño concentró la mayoría de aquel brillo y en ese momento lo apuntó hacia ellos, haciendo surgir una lluvia de halos de luz que parecían estrellas cayendo sobre la Tierra.
Travis no se movió. Ni siquiera se inmutó mientras la lluvia de luces caía a su alrededor y destruía todo el lugar y a todos los hombres que le acompañaban.
Cuando la lluvia cesó, el hombre cayó sobre sus dos pies y adoptó una posición de defensa con sus manos y brazos:
- ¡Mi Señora lucha desesperadamente contra los Dos Gemelos en lo alto del Monte Estrellado! ¡Apartaos Señor Juez! ¡Debo ir inmediatamente en su ayuda!
Travis rió y no sabía por qué le hacía tanta gracia la angustia de aquel valeroso hombre.
- ¡En vano lucháis ya vos, Santo de Sagitario! Vuestra Señora ya agoniza a los pies de mis amos. Es tarde. ¡La victoria es nuestra!
El hombre hizo un gesto en su cara de frustración.
- ¡Jamás!- gritó lanzando su puño contra él.
Travis no se explicaba por qué de repente todo parecía ocurrir como a cámara lenta. Mientras el hombre dorado lanzaba luces desde su puño, que ahora veía claramente que eran golpes, las rocas que caían del techo parecían tardar una eternidad en llegar hasta el suelo.
Sin embargo mientras que alrededor todo parecía ir lento, ambos se movían a una velocidad aparentemente normal.
Travis esquivó y bloqueó los veloces puñetazos del hombre con suma facilidad, sin embargo conforme pasaban los instantes, estos empezaban a volverse más rápidos y tuvo que hacer un mal gesto para esquivar algunos de ellos, momento que el dorado aprovechó para dejar de atacar y concentrar su fuerza un solo instante:
- ¡¡Debo llegar a mi Señora!!- gritó lanzándose directamente contra él con su puño delante, como un camión imparable. Travis puso sus dos manos en la trayectoria de aquel puño y lo agarró, manteniéndolo a escasos centímetros de su pecho.
Sin embargo no se había dado cuenta hasta algo después que ambos estaban atravesando muro tras muro del palacio y él lo hacía con su propia espalda como si la roca fuera sedosa y blanda tela.
Al poco se dio cuenta que ambos habían salido del templo, habían abandonado las escaleras, habían incluso dejado de pisar la tierra y se encontraban volando por el aire, con las ruinas por las que minutos antes caminó a más de cien metros bajo sus pies.
Travis, o lo que fuese que actuaba por él, dejó de agarrar con ambas manos el puño del hombre al notar la perdida de fuerza del impacto y mientras sujetaba su puño con la mano derecha, agarró del cuello al ángel con la izquierda, atrayéndole después con ambos brazos hacia el y clavándole su rodilla en el abdomen del guerrero dorado. El cual respondió apartando con un brazo el brazo de Travis de su cuello y así ambos se agarraban por sus muñecas con los dos brazos, forcejeando en una lucha de pura fuerza bruta por liberarse.
Inmediatamente a la vez ambos decidieron usar la cabeza estrellándose ambas con un gran estrépito y un sonido de metal roto.
Travis había calculado a ojo la parábola que estaban describiendo en su vuelo aéreo y percibió que no quedaría mucho hasta chocar de nuevo con la tierra, así que rápidamente soltó los dos brazos del ángel y ascendió con violencia su pierna derecha hacia el rostro del hombre que detuvo el golpe con su antebrazo izquierdo y respondió a su vez con un golpe que conectó en la cara de Travis y le proporcionó más velocidad de caída, alejándole unos metros del dorado.
Travis notó que chocó primero con el suelo, no al sentirlo en su espalda, sino cuando vio a su alrededor una explosión de humo y tierra que fue inmediatamente atravesada por el guerrero dorado que se avalanzó sobre él sumando la fuerza de su caída a su nuevo golpe que hundió a Travis aún más en la tierra.
Este se despojó del acoso del ángel que tenía encima de él por medio de sus piernas, impulsándole lejos y dándole tiempo a ponerse en pie.
El dorado cayó sobre sus dos pies gracilmente y se dispuso a atacar de nuevo cuando vio que estaba en una mala situación en ese justo instante.
Travis vio como su cuerpo emitía un extraño brillo y como aquel que fuese que lo controlaba, movía sus brazos en una coreografía concreta y en unas posiciones con un objetivo concreto:
- ¡Castigo Supremo!- gritó, produciendo que de sus manos surgieran millones de agujas de luz que se dirigieron a una velocidad invisible hacia su enemigo.
El ángel dorado no tuvo tiempo a esquivarlo y se cubrió con sus brazos.
Su cuerpo fue atravesado mil veces por las agujas de energía y proyectado decenas de metros hacia atrás, hasta que Travis sintió que el impulso de su ataque cedía y terminó el mismo, volviendo a una posición estática.
El dorado tardó un rato en caer inerte con su hombro en el suelo, creando un pequeño hoyo en el mismo al hacerlo y no se movió más.
Travis miró a su alrededor y vio que en su vuelo desde el palacio, había atravesado todo el campo de batalla en ruinas y había chocado con su espalda al caer con una montaña totalmente vertical y terriblemente estrecha. Como una lanza de piedra clavada en el suelo del mundo.
Un par de decenas de hombres vestidos en negro surgieron a su alrededor y se arrodillaron ante una nueva presencia.
El corazón de Travis sufrió como un choque eléctrico al sentir esta presencia y sus piernas temblaron de terror.
De algún modo sentía que aquel ser, aquella sombra de absoluta negrura que había llegado ante ellos, era todo lo que significaba e importaba en su vida.
El ser de sombra habló sin palabras, pero todos a su alrededor supieron qué es lo que sus deseos requerían: subir el Monte Estrellado, ayudar a sus sirvientes, los Dos Gemelos y matar a La Señora que representaba todo lo que aquel ser odiaba.
Cuando de pronto Travis sintió un impulso instintivo y se puso en pie.
A varios metros de ellos, el ángel dorado se había levantado y estaba armado con un arco de oro, cuya flecha de un filo de templanza perfecta y alcance infinito, apuntaba al ser de sombra al que Travis sentía la necesidad instintiva y primaria de proteger.
El ser de sombra encaró al ángel dejándole un blanco aún más claro para su flecha que amenazaba ser infalible y le habló sin palabras diciéndole que aquella flecha se volvería contra él y moriría por su propia mano.
Más el guerrero dorado no quiso escuchar y tensó aún más la cuerda de su arco, abriendo después los dedos que sujetaban aquella flecha que se dirigió irremediablemente y dotado de puntería perfecta hacia el corazón del ser de sombra.
Travis no controlaba las acciones de su cuerpo, solo supo que vio perfectamente la trayectoria del disparo y el movimiento de la flecha e interpuso su cuerpo entre esta y el ser de sombra.
Su pecho fue atravesado por la flecha de oro y Travis sintió como si un nuevo cosmos se abriese y crease dentro de su interior, borrando y purificando todo rastro de su existencia. Barriendo hasta el último de sus males.
Travis rugió de dolor pero tambaleándose, y a punto de caer, consiguió reponerse y recobrar el equilibrio, permaneciendo en pie con su pecho atravesado por la flecha de luz, la cual agarró con su mano y extrajo de un solo tirón.
Travis observó sin pensar realmente en nada la flecha que tenía en su mano y que sabía que le había matado, y permaneció unos instantes así observando la sangrante arma arrojadiza, hasta que alzó la vista al hombre que había causado su muerte.
La cólera se concentró en su mente, acumulando el resto de energía que le quedaba a su agonizante cuerpo y voló literalmente en dirección al ángel dorado el cual le recibió con su puño en guardia, el cual clavó de nuevo en el hoyo que la flecha ya había dejado en su torso.
Travis alzó su mano con las únicas fuerzas que le quedaban y clavó la flecha dorada a su vez en el corazón del guerrero dorado que emitió una exclamación ahogada.
El dorado antes de morir introdujo aún más profundo su puño en el pecho de Travis e igualmente, este antes de lo propio terminó de atravesar con la flecha el tórax del ángel.
Ambos cayeron poco a poco apoyados el uno en el otro mientras sus piernas iban perdiendo las últimas fuerzas de vida que huía.
Y Travis sabía que había muerto.
- ¡Levántate dormilón!- dijo de pronto una voz que sorprendió a un durmiente Travis que dio casi un salto en su cama.
Poco a poco la realidad del mundo vino a su cabeza y se localizó a sí mismo: quién era, dónde estaba y cuándo era.
La habitación de invitados de Esteban estaba plenamente iluminada por la luz del Sol, que mirando el despertador a su lado vio que era más del mediodía.
A su lado una niña de 5 años que se reía del susto que le había dado al despertarle.
- Mi papá te dejó dormir porque decía que por fin estabas durmiendo bien- dijo la niña con sus manos en su espalda y mirando al suelo.
La niña se fue y Travis se quedó pensativo tratando de recordar y organizar todo lo que había visto en su sueño. Que le parecía tremendamente raro que no hubiese sido el horrible de siempre.
El hombre dorado con alas...
Estaba seguro que tenía que ver con ese objeto que había visto ayer por la televisión:
La armadura de oro de Sagitario.
Libra_Dohko
Tremenda lucha Epsylon.....definitivcamente sublime y a la vez tannnn........como decirlo.......elegante....la lucha entre el wyvern y sagitario.......guardó tanto detalle que incluso me sentía un espectador....

Excelente!!!

Te lo luego

Allí te ves!!! chuckel.gif
Orochi
Orale que interesante, no lo avia visto, muy bueno.

Me encanto.. QUIERO MAS.......

Orochi: ¬_¬u
Alkaid 2.0
Me gusta mucho el planteamiento, la historia pinta bien. Tengo curiosidad por ver los sucesos que le ocurrirán a Travis hasta que despierte a su verdadero ser (y le quedan unas cuantas sagas para llegar a ello xD).

Sólo ha habido algunas cosillas que no han sido del todo de mi agrado. Una es la forma de hablar que tienen Rada y Aiolos durante la pelea, demasiado suntuosa a mi parecer: "Apartaos Señor Juez" (ahí parece que hable un abogado) o "En vano lucháis ya vos, Santo de Sagitario" (suena como si hablara Yoda). No dudo que los personajes de Kurumada son muy artificiosos a veces, pero no creo que hasta ese punto. Lo otro es simplemente una valoración personal, y es que dudo mucho que Radamantis pudiera con Aiolos; por mucho que sea un Juez, Kanon demuestra bastante superioridad en el combate contra él en el Inframundo, por lo que en una hipotética pelea con el gran Aiolos, el inglés difícilmente esquivaría sus golpes y le dañaría con tanta facilidad.

Aunque claro, por otro lado era un sueño... wink.gif

Espero que no te molesten mis comentarios, sólo son observaciones. happy.gif

Ánimo con los siguientes capítulos.
EpsyloN
QUOTE
Orale que interesante, no lo avia visto, muy bueno.

Me encanto.. QUIERO MAS.......

Jeje muchas gracias, no te preocupes que habrá 17 capítulos más y el epílogo happy.gif

QUOTE
Sólo ha habido algunas cosillas que no han sido del todo de mi agrado. Una es la forma de hablar que tienen Rada y Aiolos durante la pelea, demasiado suntuosa a mi parecer: "Apartaos Señor Juez" (ahí parece que hable un abogado) o "En vano lucháis ya vos, Santo de Sagitario" (suena como si hablara Yoda). No dudo que los personajes de Kurumada son muy artificiosos a veces, pero no creo que hasta ese punto. Lo otro es simplemente una valoración personal, y es que dudo mucho que Radamantis pudiera con Aiolos; por mucho que sea un Juez, Kanon demuestra bastante superioridad en el combate contra él en el Inframundo, por lo que en una hipotética pelea con el gran Aiolos, el inglés difícilmente esquivaría sus golpes y le dañaría con tanta facilidad.

Bueno, lo primeor sería decirte que quizá no se captó bien lo que se relataba en el sueño. Se trataba de la anterior Guerra Santa, y obviamente el Santo de Sagitario no era Aioros, sino otro Santo.
Lo segundo en cuanto a los diálogos, pues considera que era en el año 1700y pico así que por la época supuse que todos habían tenido otro tipo de educación y comportamiento más "ilustrado", como la época en la que se daba.
Y lo tercero pues bueno podríamos discutir siglos sobre el asunto y no viene al caso, pue syo considero que Radamanthys sí fue en defnitiva superior a Kanon y personalmente pienso que cualquier Juez es más que un dorado, pero eso no viene al caso 10.gif
Pero vamos de todas formas, Rada no "venció" a Sagitario, ya que aunque le dio con un Greatest Caution, viste que Sagitario se volvió a levantar para intentar matar a la reencarnación de Hades con la Flecha de Oro... y los dos murieron al final por la Flecha.

En el próximo capítulo veremos un poco lo que fue la vida de Travis hasta la fecha para poder comprender un poco más su situación y por qué un Feroés vive en Inglaterra (lo cual saque de la ficha técnica de Radamanthys que ponia luagar de nacimiento "Inglaterra, Islas Feroes", algo que es absurdo porque desde hace más de 60 años las Islas Feroes son idependientes de DInamarca o Inglaterra.

Un saludo!
EpsyloN
Jeje bueno solo por curiosidad, hice una foto de la batalla entre Radamanthys y el anterior Santo de Sagitario con mis muñecos!: 10.gif
user posted image
La verdad es que estos dos Santos quedan impresionantemente bien para una lucha por las características de sus armaduras, parecen "angel - demonio".

Un saludo!
Libra_Dohko
Esta buena esa imagen pana Epsylon......

Bueno, ya vez que la publicidad está dando frutos.

Allí te ves!!! chuckel.gif
EpsyloN
Oye Libra!
Muchisimas gracias por la publicidad! Yo tambien pronto me pondré en la firma este banner publicitario que uso en otros foros y que si quieres puedes usar tú tambien ya que veo que me estás haciendo el grandisimo favor d ellevarlo en la tuya!
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(si no se vé puede ser si usan internet explorer, pulsén aquí: BANNER FLASH )

(edito, parece que en este foro no se pueden poner archivos flash 10.gif )

Un saludo!
EpsyloN
Capitulo Cuarto.

Del trabajo a la casa, nuevamente. Y nuevamente no pudo evitar comparar su casa a la de su amigo Esteban.
Desde luego no tenían nada en común. Pero él sabía que su casa era el verdadero reflejo de sus acciones y personalidad, y la de su amigo, era solo una ilusión para engañar a los demás. Especialmente a su bella esposa: Diana.
Oscuros y prohibidos pensamientos pasaron por la cabeza de Travis con respecto a la esposa de su amigo, pero inmediatamente los apartó de su mente según traspasaba por millonésima vez la puerta de su casa.
Por dentro, como siempre, reinaba el orden en el aparente desorden. Todo estaba en el lugar que siempre había estado, que a primera vista podría parecer descolocado, pero Travis era muchísimo más meticuloso y ordenado de lo que nadie jamás pudiera llegar a comprender.
Cada aparentemente aleatorio objeto de la sala estaba posicionado tras mucho estudio y cuidado.
Cuidado. El cuidado era una de las cosas de las que Travis era fanático. No soportaba que algo suyo se rompiese. Bueno, en concreto: no soportaba que nadie rompiese algo suyo.
Recordaba como por sus 15 años, cuando aún vivía en las islas Feroes y sus padres le compraron con mucho esfuerzo un traje para celebrar sus 15 años, su perro de toda la vida lo rasgó con sus uñas al querer jugar con Travis. Travis siempre había querido mucho a su perro, pero eso no evitó que le diese una terrible paliza que dejó al pobre animal cojo varios meses, y a él con un remordimiento de conciencia durante toda su vida.
La memoria de su vida en las Feroes le hizo recuerdo de sus propios padres y apostaba para sí mismo en su cabeza que habría un mensaje en el contestador de ellos.
Su dedo dudó unos instantes pero finalmente pulsó el botón de “play” del contestador. El primer mensaje no era de sus padres, sino del “mister”, Peter Watson:
- Finsen. Sabes de sobras por qué te estoy llamando. Mañana salimos a Italia y no quiero que estés llegando como siempre con tus ojos rojos tras una fiesta.- hubo un corto silencio- No sé cómo te las apañas para tener esta rapidez, agilidad y potencia que estás teniendo en los entrenamientos estos días si como tu dices, no estás durmiendo bien. Espero que no estés tomando algún dopante para mejorar tu rendimiento porque si lo detectan en los controles ya puedes decir adiós a tu carrera, a tu mansión, a tus millones, a tu novia modelo y a tus putas nocturnas. Espero estar hablando claro. No hagas tonterías, muchacho.
El pitido del fin de mensaje sonó y una nueva voz se apoderó del sonido de la sala.
Travis necesitaba, como siempre, un trago de whisky para afrontar ese momento.
- Hola hijo- habló la voz de su madre en feroés, el idioma natal de Travis.- Ya que no nos llamas, hemos estado muy atentos a la televisión para ver tus noticias, aunque últimamente solo sale lo del robo de esa estúpida caja en Japón. Hemos oído por la tele que estás sensacional en los entrenamientos, mejor que nunca y que se espera mucho de ti. Queremos que sepas...- se oyó sollozar a su madre- que no te deseamos esta vez toda la suerte del mundo...- Travis apartó su vaso de whisky con los ojos abiertos y el corazón de pronto encogido. Se escucharon más sollozos de su madre- Tu padre dice... que no desea más tu éxito... que eso te está matando poco a poco... quiere que vuelvas a ser el de antes... ¡que al menos nos hagas una maldita llamada!
Hubo un largo silencio en el que Travis trataba de creer lo que estaba escuchando.
- De todas formas, yo soy tu madre, bebé mío. Solo puedo desearte suerte y lo mejor para ti, siempre. Cuídate mucho amor mío. Adiós.
Para cuando el mensaje terminó, Travis ya se había hecho a la idea de que aquello eran las consecuencias de sus propias decisiones y actuaciones.
Pero... Bebió con furia. Al fin y al cabo no podía cambiar su decisión. Era lo que él había decidido que debía hacer con sus padres. Al fin y al cabo, ¡ellos le despreciaron sus buenas intenciones!
A un lado del mueble-bar, a pocos centímetros de la mano que agarraba el vaso, se encontraba una foto de su infancia que Travis no pudo evitar mirar durante largo rato.
Él nació en Tórshavn, ciudad capital feroesa, en la isla de Streymey, en una familia media-baja. Más baja que media. Hijo de Joannes y Tove, un matrimonio de pescadores, Travis pasó su infancia ligado al mar.
Sus mejores recuerdos eran juegos junto con más niños en el puerto donde su padre preparaba la barca cada mañana para traer la “cosecha” de la que vivían. Aquel puerto, saturado de cientos de embarcaciones era la fuente de sus más tempranas alegrías y experiencias. Aunque también a veces iban a un cabo algo más alejado de la ciudad donde corrían y jugaban tras los pájaros que siempre iban allí a reposar, alimentarse y aparearse.
El cielo gris tormenta, y el sonido de las olas chocando contra las piedras volcánicas de la isla, como un “woooooosh” constante era algo que aún tenía grabado en sus sentidos. Incluso en la soledad de su casa aún sentía a las olas rompiendo contra la costa con violencia.
Pese a la natural altura de feroés, herencia de sus ancestros vickingos, Travis era especialmente alto y capacitado para trabajos físicos cuando comenzó a crecer.
Su rutina diaria era ayudar a su padre en la pesca a la vez que combinaba sus estudios y su gran afición: el fútbol.
A sus trece años ya formaba parte del equipo benjamín del Havnar Bóltfelag, el único equipo de fútbol profesional de la isla, cuyos colores identificativos eran bandas rojas y negras.
A los quince años, Travis ya era el máximo goleador del “equipo B” del Havnar y pasó a la máxima categoría a los 16, donde apenas llegaría a estar un año.
El tío y tocayo de Travis, que vivía en Inglaterra y a cuyo honor llevaba ese nombre, comunicó a Joannes, su padre, que podía conseguir un contrato para Travis en un equipo de Segunda División de la Premier League inglesa y podía ser un perfecto comienzo para que la familia saliese de su precario estado económico.
Sin embargo Joannes no quiso saber nada de vivir a costa de su hijo y ordenó a Travis, su hermano, que consiguiese ese contrato y se llevase a Travis, su hijo, a Inglaterra, pues supo darse cuenta de que aquella sería la única oportunidad que el muchacho tendría para labrarse un buen futuro.
Travis tenía 17 años cuando se despidió de sus padres. Recordaba que su madre estaba llorando y su padre quería aparentar serenidad y firmeza en aquella lluviosa mañana en el aeropuerto de Vágar, una isla a 30km de Tórshavn .
Travis no lloró en su despedida. Realmente era algo que nunca había sabido hacer aunque sabía que dentro de él algo se había roto al ver a su madre llorar de aquella forma.
Travis jugó un año en el segunda división del Bolton y sus buenos resultados le propulsaron en su carrera y fue llamado al primer equipo en Octubre de 1986, tras tres años en el segundo equipo y una vez se acostumbró al juego inglés, de mucho más nivel que el HB de Tórshavn. Travis tenía 20 años.
Y al año, justo después de ser proclamado máximo goleador de la competición y ganar el apodo de “rifle Finsen” su tío y representante recibió una multimillonaria oferta de Dimitri Platinov. Travis tío hizo quererse y obligó a aumentar la oferta, pues sabía que tenía en su mano al máximo goleador de la temporada y el magnate ruso no podía dejarle escapar.
Y así Travis entró aún más en una vida de excesos a la que había empezado a asomarse en el Bolton.
Sin embargo nunca olvidó a sus padres desde que ascendió con el Bolton a la primera división. Quiso compartir sus bienes con ellos, sacarles de la pobreza de tener que jugarse la vida pescando y tenerles en una vida holgada y tranquila con solo un mes de sus ganancias. Incluso Travis ordenó comprar un terreno y los materiales para una gran casa que deseaba que acogiese a sus padres.
Sin embargo jamás aceptaron ninguno de sus regalos. Ni una sola de sus transferencias bancarias, e incluso su padre le ordenó vender el terreno que había comprado.
Aquella actitud encolerizó a Travis y gritó a su padre llamándole egoísta por pensar solo en él mismo, ya que Travis lo que deseaba principalmente es que no se jugase la vida en la mar.
Aquella pelea tuvo como consecuencia que Travis y su padre no se hablasen desde entonces, y fuese siempre su madre la que le llamase y tratase de averiguar cómo le iba.
Travis siempre enviaba dinero a su madre, a escondidas de su padre y esta lo guardaba secretamente para cuando tenía emergencias. Sin embargo, últimamente Travis ni siquiera quería hablar con su madre.
Sentía que ambos eran culpables de lo que él creía egoísmo y no estaba dispuesto a perdonarles.
Vio que había acabado hace rato su vaso de whisky y pensó en llamar a Verónica. Pero la verdad era que hasta había perdido su apetito sexual.
Mejor haría la maleta. Mañana viajaría a Italia para el decisivo partido del Sábado.
Libra_Dohko
Buen capítulo.

Definitivamente mi preferido hasta ahorita es sin dudas el anterior; pero no hay que quitarle méritos a este.........al menos ya se sabe porque Travis no se la lleva con sus padres.

Allí te ves!!! chuckel.gif
EpsyloN
Jejeje bueno admito que no es un capítulo muy movido ni espectacular pero era necesario para explicar su pasado y también su personalidad como mortal. Empieza uno a darse cuenta de su afición por el wishky laugh.gif y también algo que me llamó mucho la atención. Pareció que cuando Seiya le arañó su sapuri se enfadó muchísimo y se las hizo pagar pq lo dañó... por eso quise expresar un poco su personalidad cuando su perrito a los 15 años habia roto su traje y le dio una paliza... dando a entender que tiene una manía por conservar sus cosas.
Su relación con sus padres y su tío paterno y representante del mismo nombre (Travis) que má starde tendrá gran importancia en el desarrollo de los acontecimientos.

En el siguiente capítulo ocurrirá algo que cambiará drásticamente la vida de Travis Finsen, y a quienes les guste el futbol, también espero que les guste laugh.gif
Y a los que no pues bueno mejor se fijarán en las descripciones de otros aspectos de su personalidad.

Un saludo!
Jorgeevil de Tauro
Oye epsylon.....


Me está gustando mucho tu Fic, en realidad es muy gráfico y bien contado, lograste un gran cuento dignamente premiado.

Te quería preguntar algo sobre la foto,
¿Tu vives en cochabamba no, entonces cómo conseguiste los muñecos?

Yo vivo en Santa Cruz, si alguna vez vienes por aquí para que nos conozcamos mejor.

Se nota que pensaste bien el cuento para escribirlo, buen manejo del personaje y de su psiquis interna.

Te dejo mi MSN por si quieres charlar: jorgeevil@hotmail.com

Bueno amigo suerte y nos vemos.
EpsyloN
QUOTE
Oye epsylon.....


Me está gustando mucho tu Fic, en realidad es muy gráfico y bien contado, lograste un gran cuento dignamente premiado.
Se nota que pensaste bien el cuento para escribirlo, buen manejo del personaje y de su psiquis interna.

Muchísimas gracias.
Hago mucha énfasis en su psiquis porque en su transformación a espectro es lo que más debe cambiar, así como sus cambios físicos, que empezarán a verse en el siguiente capítulo cómo es ligeramente capaz d ehacer algunas cosas superiores a un humano como velocidad o saltar, aunque los cambios irán aumentando y aumentando con cada capítulo.

QUOTE
Te quería preguntar algo sobre la foto,
¿Tu vives en cochabamba no, entonces cómo conseguiste los muñecos?
Yo vivo en Santa Cruz, si alguna vez vienes por aquí para que nos conozcamos mejor.
Te dejo mi MSN por si quieres charlar: jorgeevil@hotmail.com

Claro, ya te he añadido, ahí hablamos y te explico.

Hoy o mañana pondré el siguiente capítulo.

Un saludo!
EpsyloN
Capítulo Quinto

El estertor que era el clamor del público en cada partido que Travis jugaba le recordaba el sonido de las olas chocando contra las rocas, pero a un nivel mucho más alto y desde luego a ratos, desagradable.
Especialmente desagradable en el momento en que el Football Army salió al campo y una tremenda pitada salió a recibirles.
Travis hizo un gesto de limpiar su oído más afectado por el ruido con su dedo meñique mientras que sus compañeros iban saliendo en fila.
La mayoría de jugadores solía santiguarse al entrar en el campo, como el veterano capitán Mc. Farman o su amigo Esteban. También había otros de nacionalidades lejanas que profesaban distintas religiones y no realizaban ningún rito anterior. Travis por su parte tenía una forma muy peculiar de entrar al campo cuando él era el visitante: guardaba en su mano una pequeña bolsa plástica con un excremento suyo que había depositado esa misma mañana.
El espeso y sucio elemento no tendría más que el tamaño de una pelota de “ping-pong”, pero era un ritual que Travis no fallaba en hacer y que sus compañeros siempre habían visto como una rareza y una excentricidad más del genial futbolista y que entre todos habían ocultado a los medios y los oídos externos del club: por ahora el repugnante ritual le daba resultado.
Travis hizo un gesto como de santiguarse y aprovechó para alojar el elemento en el césped rival, alzándose en seguida y yendo al trote hacia su zona del campo donde sus otros compañeros calentaban.
El silbido de las cincuenta o setenta mil personas que llenaban el campo italiano era ensordecedor y acallaban el escaso representativo inglés, lleno de “hooligans” cabezas rapadas, y también otros aficionados comunes.
Travis no calentó sus músculos como el resto de sus compañeros. Se sentía perfectamente bien aunque como siempre, no había dormido precisamente tranquilo.
Hoy de nuevo le asaltó el sueño de aquel lugar horrible y oscuro... pero eso no debía preocuparle ahora. ¡Ahora era Travis “rifle” Finsen! Con su camiseta blanca, ya que era la segunda equipación dado que los italianos usaban la roja y negra, y su número “9” a la espalda, Travis se sentía en esos momentos como Clark Kent cuando se quitaba el traje y aparecía como “Superman”.
La gente le adoraba. Las mujeres gritaban su nombre. Él era el “superman” del campo, y un profundo orgullo y satisfacción le recorría cada vez que lo recordaba.
Sí. Él era Dios para su gente en aquel momento.
Mc.Farman ya estaba junto al capitán italiano y al árbitro, decidiendo a suertes quién tendría campo o saque.
Travis miró de costado a las estrellas del equipo milanés por encima de su hombro:
Van Malmsteen, Frank Reecard, Valdini...
Todos estrellas de gran renombre pero que en aquel momento le parecían gusanos y como tales estaba seguro que les haría parecer cuando les arrollase con su juego imparable.
Los italianos tenían el saque, ellos el campo. Al menos tendrían a su pequeña afición de su lado.
Travis se posicionó en la mitad del campo junto a Mc.Farman, y el árbitro indicó con su silbato el comienzo del encuentro, provocando un clamoroso estruendo del público ante el saque de los italianos.
Travis corrió en el sentido contrario a los italianos colocándose en su posición habitual en el centro del campo, cerca de la última línea de defensa italiana.
Esteban rápidamente hizo su trabajo en el otro extremo del campo, como lateral izquierdo zurdo y arrebató el esférico a Van Malmsteen, internándose después en el área rival por su lado.
Rápidamente se vio acosado por dos medio campistas del equipo de Milán y pasó la pelota hacia el centro del campo donde su compañero Meier se encontraba. Este a su vez pasó al jugador del equipo inglés que se encontraba en la zona derecha, Otten, pero en el transcurso de aquel pase, se interpuso un jugador italiano que por su excesivo ahínco, mandó la bola fuera de los límites laterales del campo.
Travis aprovechó los segundos que le dieron la primera “fuera de banda” del encuentro para estudiar a la famosa defensa italiana.
Sin duda todos ellos estaban concentrados y bien colocados en sus puestos. Y sobre todo, seguros de sí mismos. Pero Travis tenía una confianza ciega en sí mismo y se sentía físicamente con capacidad para poder barrer con todos ellos en cualquier momento.
Otten sacó desde la banda derecha y dirigió muy fuerte y alto la pelota hacia Travis que vio que su oportunidad llegaba.
Dando un salto de altura casi imposible que dejó en ridículo a su marcador, Trazotti, se hizo con un control asombroso con la pelota. Con un amago de su pierna y un acrobático golpe de talón en pleno aire antes de caer, hizo cambiar de lado la pelota, colocándola en la espalda del defensa italiano a la vez que Travis caía rápidamente en el suelo y se daba la vuelta, teniendo todo perfectamente colocado para simplemente avanzar con el balón en sus pies dejando a su espalda al defensa que se dirigió rápidamente a tratar de desbaratar la espectacular jugada que Travis había hecho y que pretendía culminar con el balón entre los tres palos rivales.
Sin embargo en frente a él estaban erguidos tres defensas y un grito a su izquierda de Mc.Farman pidiéndole la bola le hizo dudar un solo segundo.
Con mala gana pasó la bola a su compañero, lamentando no haber podido poner en esa ocasión en ridículo a la defensa italiana, pero esperando que su compañero lograse hacer que todavía esa jugada acabase con un gol suyo.
Tras de pasar la pelota al capitán, Travis se colocó en la misma línea que la defensa italiana, esperando el momento en que su compañero le pasase de nuevo para realizar su escapada dejando a la defensa detrás de él.
El momento en que Mc.Farman buscó la cabeza rematadora de su compañero no tardó y mandó un balón alto que Travis hace meses habría creído imposible llegar. Pero no ahora. Ahora él era un Travis mejorado y capaz de todo.
Se propulsó con sus pies y el enorme feroés se alzó sobre todas las demás cabezas que insulsamente trataban de alcanzarlo.
¡Sí! Su cabeza llegaba en la trayectoria del balón y con un violento giro de esta, propulsó el esférico a una velocidad endiablada, en dirección a la portería rival.
O casi.
El balón rozó el larguero y cayó en la parte superior externa de la red de la portería que defendía Guiarlli.
Una exclamación de nerviosismo se escuchó en todo el estadio como un “¡uy!” que se convirtió después en aplausos al ver que las intenciones de Finsen no habían dado fruto.
Travis se maldijo a sí mismo mil veces... ¿Cómo diablos había fallado una ocasión tan clara?
Ni caso que tenía ya lamentarse de ello. Guiarlli ya había pateado con fuerza la pelota, mandándola al campo contrario, en donde Travis no tenía nada que hacer.
O supuestamente, ya que él se sentía con energías suficientes como para correr durante los 90 minutos de un extremo a otro del campo.
Así que inició su carrera para ir a apoyar a la defensa, pero Watson le gritó desde el banquillo, prohibiéndole tajantemente que se moviera de su puesto.
Travis se detuvo con una gran cólera contenida en su interior. ¡Él era el gran Finsen! La estrella del año en el mundo entero y no debería haber nadie en el mundo que le ordenase lo que debía o tenía que hacer.
¿Cómo se atrevía su entrenador a decirle que se quedase y obedeciese si muchas veces sus tan llamadas “excentricidades” habían dado la victoria al equipo?
Travis ya estaba corriendo desobedeciendo las órdenes incluso antes de terminar de pensar aquello.
Suponía que la cara del Mister en ese instante debería ser todo un poema de rabia... ya lo había visto en muchas otras ocasiones.
En un instante Travis había llegado al área de la defensa donde el acoso italiano había sido constante durante los últimos 5 minutos. Propulsándose y dejándose deslizar por el húmedo césped, Travis extendió la pierna con una puntería exacta, arrebatando limpiamente el balón a la estrella del equipo milanés: Van Malmsteen.
Esteban recuperó el esférico que había quedado ahora sin dueño y el Football Army se reorganizó para iniciar el ataque.
Travis se levantó y corrió a toda velocidad hacia delante regresando a su posición habitual.
El ataque inglés fue anulado por un robo de balón italiano, pero inmediatamente después, el Army volvió a recuperar la pelota y tras un par de pases, la pelota acabó en los pies de Travis que mirando al frente, esta vez vio a 4 defensas delante de él.
Era su momento de gloria.
Como un camión, Finsen corrió con la pelota en sus pies hacia la portería rival.
El primer defensa se lanzó con una entrada hacia él que Travis evitó elevando el balón y saltando por encima de él.
Su marcador habitual, Trazotti, volvió a ser humillado cuando Travis hizo correr la bola por entre sus dos piernas y pasó a su lado dejándole atrás.
El público gritó cuado solo quedaban dos defensas entre Travis y la portería, pero este se paró frente a ellos y presionando el balón con el pie contra el suelo y girando en un eje a su alrededor esquivó a uno y en un amague hacia un lado y después hacia el otro, “rompió la cadera” del último defensa.
Travis lo sabía. Era el olor de la victoria. Lo había sentido muchas veces ya, y en todas eran momentos como este.
No miraba la portería pero tenía perfectamente en su cabeza donde estaba esta.
Sí. Este era el momento en el que sabía que cientos de miles de personas estaban gritando, levantados de sus asientos.
Solo tenía que golpear la pelota a ras del suelo hacia su izquierda para batir al portero que sabía sin mirarle que estaba corriendo hacia él para reducir su ángulo de disparo.
Y entonces notó un impulso ajeno, un golpe venido desde atrás en su tobillo derecho.
Su pié extrañamente no encontró el equilibrio. Era como si de pronto no tuviera pié y se apoyase en el suelo directamente con un muñón del tobillo.
Travis cayó al suelo sobre su hombro y rodó sobre sí mismo por el impulso e inercia que llevaba su rápida y poderosa carrera.
Algo iba mal. Lo sabía.
Y en ese momento vino el dolor.
Un dolor atroz que apareció como una bomba que destruyese su carne a la altura del tobillo. Lacerante, intenso como la explosión de un volcán y que inmediatamente obligó a su cuerpo a exclamar un grito de agonía y desesperación ante tal insoportable sensación.
No se atrevía a moverse, más reunió fuerzas para mirar por encima de su pecho y ver qué era la causa de aquel dolor tan horrible que le hizo gritar de nuevo, escuchándose en todo el silencioso estadio.
Por un momento creyó que estaba mirando su pié izquierdo en vez del derecho, pero se cercionó de que su pierna izquierda estaba en otro lado. Aquel pié... no estaba mirando en la dirección que debería mirar... era como un colgajo que describía un ángulo imposible con el resto de la pierna.
Entre la inmensidad del dolor, Travis vio que había sombras y gente a su alrededor mirándole desde la altura.
Volvió a gritar cuando una nueva explosión de dolor vino desde la zona fracturada y vio que la gente a su alrededor se movía mucho.
Vio a Esteban gritando a Trazotti y después de que este le contestase, el argentino le propinó un tremendo puñetazo en la cara al italiano. Y todos a su alrededor se movieron mucho más ajetreados...
Y cayó en la inconsciencia.
Libra_Dohko
Tremendo juego de fútbol!!!............el solo llegar a ver que una persona llegara a hacer lo que hacía Travis en ese juego en la vida real, sería para deleitarse con la belleza del fútbol.

Fracturaron a Travis a raiz de una jugada sucia italiana............por eso no me gusta el fútbol italiano, es demasiado sucio, pura leña sin casi fútbol..

Gran detalle ese amigo Epsylon, no sé si opinas igual que yo sobre el fútbol italiano, pero que hayas lesionado a Travis en el Milán fue un buen detalle.

Allí te ves!!! chuckel.gif
Jorgeevil de Tauro
No sé si esá muy corto, o que está tan bien descrito que el tiempo se pasa volando, pero es un excelente capítulo.

Una sugerencia, no podrías poner dos capítulos en vez< de uno?

Bueno amigo, ahi te vez.
EpsyloN
Jejeje pues realmente es más largo que los anteriores (como media pagina de word mas largo).
Y en cuanto a tu petición, me temo qu eno puedo 10.gif
En el Snk tardaba una semana o más en escribir capitulo a capítulo, más bien aquí los estoy poniendo muy rápido laugh.gif

Así qu ebueno, disfrutenlo poco a poco.

El siguiente capítulo es uno de mis favoritos porque tambén aparece uno de mis personajes favoritos, muy conocido por todos vosotros, pero interpretado de una forma mucho mas personal por mi, ya que para mi un personaje de su "naturaleza" debe ser muy distinto a ocmo aparecía en el manga.

Un saludo!
liubei
esta genial, pero 17 capitulos, dan mucha flojera, leer tanto, pero aun asi no puedes dejar de leer cada capitulo, bueno con expecion del ultimo ya que no soy aficionado al futbol, por lo que solo lei partes, pero aun asi es una obra muy bien detallada y no como otras que uno se encuentra.

te felicito enormemente.
EpsyloN
Capítulo Sexto.

Ya no había dolor. No había ruido.
No había nadie. No había luz. Ni siquiera había suelo.
Travis tan solo flotaba en medio de ninguna parte. En un colchón de oscuridad, en donde solo la parpadeante y tenue luz de motitas de colores, que pareciesen provocadas por una piedra caída en agua mansa, daba diferencia al infinito negro del lugar.
“Diablos”, pensó Travis para sí mismo. Sin duda debía estar soñando de nuevo. Y últimamente esto era sinónimo de terror y miedo.
Sin embargo esta vez le envolvía una profunda paz y serenidad, solo levemente turbada por el precogniscivo temor a que algo horrible sucediera. Como siempre.
Travis vislumbró algo que surgía de entre la oscuridad, distinto a las motitas de colores, lejano y a la vez enorme, como una imagen de una película de cine.
Era una estrella de oro.
Un estrella de David de seis puntas, dorada y brillante.
No sabía por qué tenía la sensación de que aquel símbolo le escrutaba y examinaba hasta la última de las células de su cuerpo.
De pronto se escuchó la voz de una ancianita, a un volumen tremendo, haciendo resonar extrañamente eco en aquel sitio oscuro y sin paredes:
- ¿Por qué estás aquí?- preguntó la voz de la anciana.
Travis se sentía sedado, como drogado. Apenas capaz de realizar acciones físicas y lento en sus reflejos y respuestas. Además de tremendamente calmado e impasible a lo que sucedía a su alrededor. Como si nada le importase, solo dormir.
¿Por qué estaba aquí? Si ni siquiera sabía donde estaba.
- ¿De donde vienes?- preguntó esta vez la voz de un hombre adulto desde otro lado.
- ¿A dónde vas?- interrogó desde arriba una mujer joven.
Travis no sabía muy bien a qué venían aquellas preguntas. ¿Acaso no era lo que toda la humanidad se había preguntado durante toda su historia?
- Yo soy Travis Finsen- contestó- Nací en una familia humilde en la isla de Streymey, en las islas Feroes. Soy jugador profesional de fútbol...- dudó al tratar de responder a dónde iba- Yo... tan solo quiero disfrutar la vida hasta que llegue mi muerte... llegue esta cuando llegue.
Toda la oscuridad a su alrededor pareció desaparecer y surgió luz por todo lado, dando forma a los objetos que de pronto aparecieron a su alrededor.
Travis estaba echado en el piso, sobre lo que parecía sin duda un suelo hecho de nubes.
Travis sintió que esa somnolencia que le envolvía desaparecía y sus sentidos y capacidad de razonamiento se despertaban.
Parpadeó mirando la caótica acumulación de cosas que había sobre la nube en la que él mismo estaba, recordándole al aparente desorden de su casa. Se incorporó alzando su tronco con sus manos y quedándose sentado sobre la nube.
Miró su mano semidesvanecida en el vaporoso blanco de la blanda superficie de la que estaba constituida esa nube.
Escuchó pisadas en la nube, que sonaban como pisar espuma de jabón, acercándose a él, y en unos instantes pudo distinguir justo en su delante, la figura de un ave.
Sus colores azules y verdosos, y una esplendorosa cola desplegada en toda su magnificencia lo delataban como un pavo real.
- Es un auténtico placer verte- habló el pavo real con voz humana de sexo y edad indefinidos.
Travis estaba demasiado atónito para creer lo que veía y a la vez demasiado acostumbrado para sorprenderse mucho.
- Qu... ¿Qué eres?- logró articular.
- Yo soy, siempre he sido y siempre seré.
Travis se dio cuenta de que con ese tipo de preguntas solo conseguiría respuestas demagógicas e inconcluyentes.
Miró a su alrededor, viendo el extraño paisaje.
- ¿Qué es este lugar?
- Lo que ves no es un lugar, es un momento- contestó la real ave- Todos los hombres pasan aquí la mitad de sus vidas. Existe desde que existió el primer ser humano y yo lo convertí a ese momento en mi morada, la cual siempre lo ha sido y siempre lo será.
- Es... es un sueño- afirmó Travis tratando de convencerse de ello para despertar.
- Exactamente. Es tu sueño- dijo esta vez una voz desde atrás. El pavo real había desaparecido y detrás de él, Travis pudo ver a un niño de aproximadamente diez años. Su cuerpo iba desnudo excepto por una gasita blanca que le cruzaba el pecho y tapaba su cintura formando una falda. Su pelo era más que rubio: era dorado como limpio oro puro, al igual que sus ojos sin pupilas. Entre sus cejas, se encontraba la estrella dorada de seis puntas que Travis había visto antes. Su rostro transmitía tranquilidad y paz y miraba con ternura a Travis, a pesar de lo inhumano que era su mirada a través de esos discos dorados que eran sus ojos.
- ¿Mi sueño?
- Así es- dijo el niño que ya no estaba en frente suya, sino detrás, sentado sobre el travesaño de una portería de fútbol, meciendo sus piernas en el aire- Esta es tu pequeña parcela en la dimensión de los sueños donde habita mi ser.
Travis escuchaba atónito a aquel niño.
- Ven, acompáñame- le dijo su voz desde su lado izquierdo, apareciendo de pronto ahí el niño y levantando su mano, pidiendo la suya.
Travis dudó un momento pero tomó la mano de aquel niño, cuyo tacto le transmitió una profunda calma. Caminaron por entre el suelo de nube y a través de miles y miles de torres, y montañas gigantescas de cosas que Travis había soñado alguna vez en su vida, hasta que después de un rato, llegaron hasta lo que parecía el final de aquel planeta entero que conformaban los sueños de Travis. Aquel final sin embargo parecía ser un escaparate a algo más.
El niño soltó su mano y le indicó con ella que se asomase.
Travis pudo distinguir que aquel escaparate era tan solo el ojo de una cabeza que contenía en su interior todo el planeta que eran sus sueños, y que el paisaje más allá de ella, era un aparente sin fin de cabezas que se amontonaban en montañas que conformaban un paisaje de cordilleras sin límite.
- Es aquí donde resido- dijo el niño- Es de todos esos sueños de los que me alimento.
Travis aún estaba anonadado observando el surrealista paisaje y a la vez de belleza sobrecogedora.
- ¿Qué son los sueños?- dijo Travis aún sin poder mover su mirada del paisaje.
- Todas las personas estáis formadas por dos personas- Travis observó ahora atento a aquel niño- La persona despierta y la persona durmiente.
- ¿La durmiente?
- Sí, la durmiente. Vosotros la llamáis el subconsciente. Es la que rige las acciones de la persona despierta y es la verdadera de las dos.- el niño apareció en su pierna derecha, abrazándola y hablando en esa posición- Pero los factores externos al ser, hacen que la persona durmiente no se manifieste en su totalidad y no subyugue por completo a su voluntad a la persona despierta. En cierto modo la persona despierta reprime a la dormida.
Travis le observaba y escuchaba mientras este aún se abrazaba a su pierna.
- Sin embargo...la persona despierta solo puede hacer esto mientras el cuerpo esté despierto. En el momento en que el cuerpo duerme, la persona dormida lo domina todo.
- Pero ¿qué es el sueño?- volvió a preguntar Travis que veía como su pregunta se iba por las ramas.
- Cuando los humanos dormís, vuestra verdadera persona conecta con este mundo de libertad y descontrol absoluto donde la persona durmiente es libre de hacer lo que desee sin el control y la represión del mundo exterior. Conecta conmigo- dijo el niño apartándose de él y bailando dando vueltas con sus brazos extendidos al aire.
- En este mundo, todo lo que tu subconsciente desea se hace realidad- en ese momento la imagen del niño fue cambiando y transformándose, adquiriendo mayor altura y creciéndole su pelo a la vez que le cambiaba de color. En unos instantes la figura que estaba danzando dando vueltas era la de cierta niña de no más de catorce años de largo pelo negro, piel pálida y ojos rosados que reía mientras danzaba alrededor de Travis completamente desnuda, helando la mirada de Travis en su joven y esbelta silueta.
Este se negó de pronto con la cabeza tratando de romper el hipnotismo y ansiedad que de pronto le producía la figura de la joven:
- ¡No! ¡Eso... eso yo jamás lo he deseado!- se negaba a sí mismo sabiendo que aquella figura desnuda era un pecado irresistible para él de mirar.- ¡Esto no es más que otro sueño! ¡Quiero despertar!
- Cuidado con lo que deseas- dijo el ser con la forma de la pálida chica, pero aún con la voz del niño.
De pronto Travis sintió trastabillar. Perdió inexplicablemente el punto de apoyo en el pie derecho y con él el equilibrio, cayendo al suelo. Miró a su pie derecho y vio este completamente colgante, torcido desde el tobillo en una “L” imposible. Su cara sudó y de pronto le asaltó el nerviosismo y la angustia al recordar aquel suceso.
- Si dejas de creer en el sueño, volverás a la realidad. Pero, por una vez puede que te guste menos la realidad que el sueño- dijo aquel ser que había adoptado la forma de la chica acercándose a él. Sus ojos aún guardaban el mismo brillo dorado que los del niño- Pero en parte tienes razón. Todo esto no es lo que tu verdadera persona sueña- dijo señalando con su mano la inmensidad del país de los sueños de Travis- Tú no eres como todas las personas. En los humanos normales, su persona despierta es un reflejo distorsionado de su persona durmiente. Pero en tu caso, tu persona despierta es otra distinta a tu persona durmiente.
Travis observó a aquel ser con forma de muchacha con miedo a lo que ese ser realmente era, y a lo que pudiera decirle.
- Todo lo que ves a tu alrededor realmente, aunque resulte paradójico, es lo que tu persona despierta ha soñado- de pronto miró con malicia a Travis- Sin embargo... lo que tu Verdadera Persona quiere y sueña es muy distinto...
La muchacha alzó sus manos al frente y todo alrededor comenzó a cambiar y a oscurecerse.
Travis temía e intuía lo que vendría a continuación y trató de retroceder en el suelo sin éxito debido al colgajo que era la articulación de su pie.
El mundo de nubes y sueños se convirtió en el paraje negro e inhóspito de otras muchas veces, lleno de negras montañas de roca, cielo de color gris muerto, y olor a tumba.
Travis caía en pánico cuando a su lado se aproximaron un número incontable de figuras.
Su paso era lento, dificultoso, arrastrando sus podridos pies en la roca negra de aquel lugar.
- Ayúdanos...- gimió uno de aquellos cadáveres andantes- Ven con nosotros...
Travis dio un salto desde el suelo y gritó lleno de terror tratando de alejarse de esos seres, pero no consiguió moverse más allá de la cama del hospital en el que estaba ingresado.
Su cuerpo estaba conectado a varias máquinas y una enfermera dio un salto cuando Travis había despertado de su coma en el que había estado tres días, y salió corriendo a avisar al doctor encargado de él de que milagrosamente y de forma abrupta, Travis Finsen volvió a la vida real.
Libra_Dohko
Excelente capítulo Epsylon, la verdad uno de los mejores que has escrito.......mientras lo leía no pude evitar acordarme de Evangelion, entre esa conversaciones que tenía Shinji con su ser interior.

La forma en que relatabas este "mundo paralelo" de Travis fue en verdad excelente.....

Mi más sinceras felicitaciones

PD: Por cierto, no tardes tanto con el siguiente como con este último

Allí te ves!!! chuckel.gif
Orochi
nervios.gif nervios.gif nervios.gif

Se empieza a poner bueno

nervios.gif nervios.gif nervios.gif

Faltan 11 ¿Verdad?, sigue estoy anonadado...

increible snif.gif babas.gif

OTRO, OTRO, .....

LORD FOLKEN
SALUDOS HERMANOS DE ARMAS...

EXCELENTE... ME FACINO... POR ALGO SE GANO ESE PREMIO... NO?... CUANDO POSTEAS EL RESTO... ANOTAME COMO TU FAN # ????? (AHI LE PONES TU EL NUMERO)...

TU NARRATIVA... SU ANBIENTE... MUY BIEN HECHO...

AHORA NO TENGO NINGUN CAPITULO FAVORITO... ME FASINAN TODOS...

ATTE:

LORD FOLKEN
liubei
superior
, estuvo lleno de terror y entendimiento, me dio miedo pero me gusto.

una pregunta te refieres a hipnos no es asi, pero de donde sacaste lo del pavo real, el niño y la adolescente.

estuvo genial bastante ingenioso.

muero por el siguiente.
EpsyloN
Libra_dhoko
QUOTE
Excelente capítulo Epsylon, la verdad uno de los mejores que has escrito.......mientras lo leía no pude evitar acordarme de Evangelion, entre esa conversaciones que tenía Shinji con su ser interior.

La forma en que relatabas este "mundo paralelo" de Travis fue en verdad excelente.....

Mi más sinceras felicitaciones

PD: Por cierto, no tardes tanto con el siguiente como con este último

Jeje muchas gracias, perdón que se haya retrasado un poco, creo que se subió mal cuanod lo puse un dia antes, porqu eno me salía como puesto.
Pasado mañana pondré el siguiente para qu eno se impacienten 10.gif

OROCHI
QUOTE
Se empieza a poner bueno

nervios.gif nervios.gif nervios.gif

Faltan 11 ¿Verdad?, sigue estoy anonadado...

increible snif.gif babas.gif

OTRO, OTRO, .....

Muchisimas GRACIAS
Um... no, faltan 14 y el epílogo laugh.gif

LORD FOLKEN
QUOTE
SALUDOS HERMANOS DE ARMAS...

EXCELENTE... ME FACINO... POR ALGO SE GANO ESE PREMIO... NO?... CUANDO POSTEAS EL RESTO... ANOTAME COMO TU FAN # ????? (AHI LE PONES TU EL NUMERO)...

TU NARRATIVA... SU ANBIENTE... MUY BIEN HECHO...

AHORA NO TENGO NINGUN CAPITULO FAVORITO... ME FASINAN TODOS...

ATTE:

LORD FOLKEN

Bueno todos sois mis lectores favoritos!! agradezco por igual del primero al último que ha sido asiduo y fiel a la historia!
Por tanto MUCHISIMAS GRACIAS!

LIUBEI
QUOTE
superior
, estuvo lleno de terror y entendimiento, me dio miedo pero me gusto.

una pregunta te refieres a hipnos no es asi, pero de donde sacaste lo del pavo real, el niño y la adolescente.

Bueno efectivamente es Hypnos, descrito d euna forma muy personal.
Para mi un dios debe ser una entidad que a veces escapa al mero entendimiento humano, de reacciones y actitudes que parecen totalmente incomprensibles o raras. Algo totalmente abstracto. Es por ello cómo describo a Hypnos en su forma de hablar y actuar, ya que cómo lo hizo Kurumada me pareció desaprovechar a un personaje tan magnífico (aunque ciertamente él dio la base "en bruto" de su personalidad en la que me he basado).
Hypnos es uno d emis personajes favoritos d ela serie y también de este fic. Lastimosamente solo saldrá en este y otro capítulo mucho más adelante :wink:
Lo del pavo real es porque este ave se relaciona muy a menudo con el sueño, y de hehco, en la armadura de Hypnos, hay desplegada como alas, una gran cola de pavo real extendida.
Lo de la niña pues era la misma que salió en el capitulo 1 y dio un pergamino a Travis, y es un personaje de la serie que todos conocéis muy bien :wink:

Un saludo a todos y gracias!
Como habeis puetso muchos mensjaes he reconsiderado y pondré el siguiente capítulo hoy mismo laugh.gif
Por ser buenos chicos jajaja

Un saludo!
EpsyloN
Capítulo Séptimo.

“Esto es la Guerra”
“¡Venganza!”
“¡Justicia!”
Aquellos eran algunos de los titulares en la prensa deportiva de medio mundo, excepto la italiana por supuesto, con sus letras enormes, comentarios de furia e impotencia y una enorme y dramática foto del “rifle” Finsen en el suelo gritando de dolor, o la instantánea en la que el pie de Trazotti aplastaba desde atrás el tobillo de Travis, con lo que su pie y su pierna estaban en un ángulo horrible e imposible.
Travis apartó sin ningún gesto, con la cara totalmente sombría, los periódicos a un lado de la cama del hospital mientras que Esteban esperaba con ansiedad y preocupación.
Después procedió a hojear los de los días posteriores en los que se encontró en aquel extraño coma.
“Finsen al borde de la muerte”
“Extraño coma se nos lleva a Finsen”
“Toda Italia arderá por esto”.
No necesitaba leer más que la portada para saber de qué hablaban los escritos. Procedió a agarrar los siguientes que Esteban le había traído.
“La esperanza resucita”
“Finsen despierta del coma”
“Inglaterra resucita, Italia arderá”
Travis ya sabía cual fue el resultado del partido: Milán ganó y eliminó al Army de la Copa de Europa. Incluso ya habían jugado la siguiente ronda y ganado por cinco a cero al Real Madrid. También le habían dicho cual era el resultado de su lesión: fractura tibio tarsiana, rotura de ligamentos internos y externos y de cápsula articular.
O lo que era lo mismo: un año fuera del campo con suerte.
Sin suerte, su carrera deportiva se convertiría inevitablemente en un recuerdo del pasado. Y la prensa no tardó en hacerse eco del informe médico oficial.
“El rifle no disparará más”
“Finsen acabado”
“El rifle aún debe disparar a un italiano más” (con una foto de Trazotti en un punto de mira)
- ¿Cómo te encuentras muchacho?- preguntó Esteban.
Travis no sabía muy bien qué contestar.
- Confuso, la verdad.
- Es comprensible después de haber salido de un coma. Nos distes un terrible susto a todos, ¿sabes?. Tus padres vinieron desde las Feroes, están alojados en mi casa.
Travis no estaba muy interesado en sus padres en ese momento, sobre todo después de la “suerte” que le desearon antes del partido.
- ¿Cómo diablos se puede caer en coma por un tobillo? Pensé solo que me había desmayado de dolor.
Esteban movió los hombros encogiendo la cabeza haciendo ver su desconocimiento:
- Ni siquiera el médico lo sabe. Supone que debió haber una hemorragia interna por la fractura, y tuviste un choque hipovulémico y por ello debiste entrar en coma, pero la verdad... no se encontró ni rastro de tal hemorragia.
- ¿Cuándo podré salir de aquí?
- Aún estás en observación porque recién has salido del coma. Creo que en menos de una semana podrás ir a casa. En muletas pero podrás ir a beber un buen vaso de whisky.
Travis se recostó sobre la cama y hundió su cabeza en la almohada con resignación.
- Estoy acabado.
Un silencio incómodo se hizo en la sala.
- Bueno, considerando que tienes una casa cotizada en más de dos millones de dólares, tres autos de medio millón y más de veinte millones en el banco, yo diría que aún en el peor de los casos ni tú ni tus tataranietos van a tener una vida difícil... pero no te desanimes. Ha habido jugadores con lesiones peores que han salido adelante.
Travis pensó un rato y la verdad era que por lo económico no tendría nada de qué preocuparse pero... realmente ¿qué más razones tenía él para vivir a parte de su profesión si ni siquiera esto llenaba su eternamente vacía vida?
- Esteban hazme un favor.
- ¿Cuál?
- Mete a mis padres en un avión y haz que se vayan. No quiero verles.


Tras cinco días de observación medica en los que no se detectó ningún empeoramiento o secuela del extraño coma, Travis fue intervenido por segunda vez en quirófano para tratar de arreglar y minimizar el daño en su tobillo, lo que supuso otra semana de internación hospitalaria antes de que le fuera concedido el alta médica y pudo volver a su casa.
Verónica conducía el todo-terreno por Travis, que iba por esta vez en el asiento de pasajero, con su maltrecha pierna enyesada y atravesada de parte a parte en varios puntos por un complicado andamio de metal que mantenía su articulación en una posición exacta para su complicada reparación.
Travis observaba por la ventana con la mirada perdida, con la mente vislumbrando distintas cosas que sus ojos. Tratando de recopilar y buscar un significado a todo el rompecabezas que parecían ser sus sueños:
El mundo oscuro y negro donde los muertos le piden ayuda. Los recuerdos de una extraña y antigua vida pasada. El ser que se alimentaba de los sueños humanos.
Ese ser le dijo que su subconsciente era otra persona muy distinta a él mismo y que los sueños era el mundo donde el subconsciente se manifestaba realmente.
Entonces su subconsciente vendría a ser aquel que parecía ser en su sueño de vida pasada.
Pero si ese subconsciente era su verdadero yo... ¿qué era lo que él había sido durante toda su vida? ¿Algo falso? Todos sus recuerdos de la infancia, sus vivencias, su familia, su profesión... ¿Todo era falso?
Travis miró a su izquierda observando a Verónica.
La famosísima modelo venezolana le miró un segundo dándole una sonrisa y volvió a atender a la carretera.
Ella era una de las mujeres más deseadas del mundo. Aparecía constantemente en la prensa rosa y su noviazgo con el futbolista era más que conocido por ende en el mundo entero. Su cuerpo espectacular levantaba pasiones y envidias allá donde iba y le había labrado su proyección y éxito profesional tanto en la pasarela como en la publicidad. Sin embargo pese a todas sus cualidades que millones en el mundo envidiaban, Travis no la amaba. Ni siquiera sentía un lazo emocional mínimo. Estaba con ella más por inercia que por otra cosa. Y quizá también para llenar noches de soledad.
Travis la miró largo rato y solo le venía a la mente una cosa al mirarla:
El momento en el que ese cuerpo irremediablemente moriría.
Era una idea que últimamente no podía dejar de pensar cada vez que veía a alguien, se imaginaba a esa persona como un cadáver al que solo le quedaba un tiempo más de vida.
Llegaron por fin a su casa que por largo tiempo había estado semiabandonada. Verónica aparcó el coche y ayudó a Travis a bajar del mismo mediante sus muletas.
Travis realmente no necesitaba su ayuda. Se manejaba de sobras incluso con las muletas.
Ya era extraño que desde que empezó a tener los sueños, se sentía mejor físicamente y más capaz de hacer proezas fuera de lo común, y aquella sensación no se había desvanecido desde la lesión, sino que más bien al contrario, había aumentado.
Se sentía capaz de tirar abajo a puñetazos la puerta del coche. Sentía poder competir en salto con un atleta olímpico con su pierna buena...
Pero todo ello no servía para nada como futbolista porque la otra estaba completamente inútil y quizá se quedase así para siempre.
Verónica acompañaba a Travis que avanzaba con sus muletas a paso rápido y fuerte hasta que se adentraron por la puerta de la casa, cuyo interior, como siempre, estaba bastante oscuro.
Verónica prendió la luz y entonces pudieron ver a una multitud de gente que había estado silenciosa hasta ahora, en medio de la sala, con una pancarta enorme en la que se leía “BIENVENIDO A CASA”, lema el cual corearon todos a la vez al encender las luces.
Al menos veinte personas vitorearon con alegría levantando sus copas en alto mientras que Verónica susurraba a un anodino Travis sus felicitaciones por su vuelta.
Todos aplaudían a la vez que Travis comenzó a avanzar ayudado de sus muletas y miraba con ligera expectación a todos. La mayoría eran amigos de Verónica y conocidos que Travis había hecho como profesional.
- ¡Vamos! ¡Que empiece la fiesta!- gritó Verónica haciendo que la gente se dispersase por la casa y pusieran música para animar el ambiente.
Travis se desplazó por la que se suponía que era su casa ajeno al resto de gente y el tumulto. Solo quería alcanzar un objetivo y un lugar, y ese estaba detrás de la barra del mueble bar.
Se sostuvo como pudo sobre su pierna buena a la vez que agarraba un vaso y una botella de whisky, sirviéndoselo lleno y bebiéndolo de un solo trago.
- “Ahhh diablos”- pensó para sí mismo. Esto era lo que llevaba necesitando desde hace días en el hospital.
Se sirvió otro vaso que bebió de un nuevo trago.
Después otro.
¿Era él o el whisky le afectaba cada vez menos?
Abrió una nueva botella y mandó a comprar tres más.
Al fin y al cabo, ahora ya no tenía que presentarse sobrio en el entrenamiento de mañana.
¿Habían pasado ya 7 horas?. Vaya, parecía que el whisky si hizo efecto.
Bueno menos mal que los invitados le prepararon una línea de cocaína sobre la mesa dispuesta para inhalar y volver a estar activo.
Verónica se había quedado dormida, babeando en una esquina de la sala. Entonces... ¿quién era la chica con la cabeza entre sus piernas?
Ah... y qué importaba eso ahora...
Dio otro trago.
Libra_Dohko
Verrrga que fiesta....... babas.gif ....

Un buen capítulo, suspiste plasmar bien la apatía de Travis a raíz de su lesión....

Que raro que el pana Esteban no había asistido.

QUOTE
La famosísima modelo venezolana le miró un segundo dándole una sonrisa y volvió a atender a la carretera.


Así es mi pana..........viva las mujeres venezolanas!!!! lo más hermoso que hay en mi país. baila.gif babas.gif .

Allí te ves!!!
LORD FOLKEN
babas.gif babas.gif ... O SI... ESAS FIESTAS... DESDE QUE DEJE LA UNIVERSIDAD YA NO AVIA ESCUCHADO DE ELLAS... babas.gif babas.gif ... QUE BONITOS RECUERDOS ME TRAJO ESTA PARTE...

MUY BUEN CAPITULO.... EL QUE SIGUE... EL QUE SIGUE...
Orochi
Buen capitulo, necesario para el personaje.

QUOTE
  babas.gif  babas.gif  ... O SI... ESAS FIESTAS...  babas.gif  babas.gif DESDE QUE DEJE LA UNIVERSIDAD YA NO AVIA ESCUCHADO DE ELLAS...  ... QUE BONITOS RECUERDOS


Ahora veo porque tienes serios problemas 39.gif ...
liubei
QUOTE
Verónica se había quedado dormida, babeando en una esquina de la sala. Entonces... ¿quién era la chica con la cabeza entre sus piernas?
Ah... y qué importaba eso ahora...


ja ja ja, muy buena esa. y quien era?

los de la prensa tambien estuvieron geniales.

QUOTE
Lo de la niña pues era la misma que salió en el capitulo 1 y dio un pergamino a Travis, y es un personaje de la serie que todos conocéis muy bien


yo pense que era cualquier niña, no la famosa de la que hablas, aunque no sabia que tenia tan corta edad, pense que era de la edad de radamantis, como se ve mas grande.

y supongo que su adiccion al whisky lo sacaste de las ovas.
si de hecho solo a el, saga e hilda son los que eh visto bebiendo, pero a el es que mas se le notaba que era una bebida alcoholica, ya que los otros solo sotenian las copas y bebian, pero a el se nota que es alcoholica y en las rocas. debido a la forma del vaso, pero aun asi es muy raro que un guerrero con su armadura se le vea bebiendo alcohol en SS.
EpsyloN
QUOTE
Un buen capítulo, suspiste plasmar bien la apatía de Travis a raíz de su lesión....

Que raro que el pana Esteban no había asistido.

Esteban aparecerá en el noveno y décimo capítulo, en est eultimo tiene especial aparición e importancia wink.gif

Por cierto me inspiré en su físico en el Central argentino Walter Samuel.

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Así es mi pana..........viva las mujeres venezolanas!!!! lo más hermoso que hay en mi país. baila.gif babas.gif .

Jajaja sí, las modelos venezolanas son muy conocidas por ser entre las mas bellas del mundo, por eso elegí su nacionalidad para crear el personaje de Verónica.

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ja ja ja, muy buena esa. y quien era?

Jamás se sabrá ni nadie lo reocrdará laugh.gif

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yo pense que era cualquier niña, no la famosa de la que hablas, aunque no sabia que tenia tan corta edad, pense que era de la edad de radamantis, como se ve mas grande.

No hay muchas chicas pálidas de largo pelo negro, vestido negro y ojos rosados jajaja. Pero sí, tiene unos 13 o 14 años en Saint Seiya.

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y supongo que su adiccion al whisky lo sacaste de las ovas.
si de hecho solo a el, saga e hilda son los que eh visto bebiendo, pero a el es que mas se le notaba que era una bebida alcoholica, ya que los otros solo sotenian las copas y bebian, pero a el se nota que es alcoholica y en las rocas. debido a la forma del vaso, pero aun asi es muy raro que un guerrero con su armadura se le vea bebiendo alcohol en SS.

Fue una imagen qu eme fascinó al verla. Un guerrero con un hábito tan humano. Y fue otro de los puntos qu eme animó a hacer el fic. Analizando después a Radamanthys todos sus gestos y cosas qu ehacía, saqué muchas cosas que tenían "mucha miga" como para hacer un fic sobre él.
Ya vreán pronto cómo explico muchas de ellas, especialmente en los últimos capítulos dle fic.

Mañana pondré el siguiente, tras el cual, se marca un antes y un después en la vida de Travis Finsen, aunque los resultados no se verán hasta el noveno.

Un saludo!
EpsyloN
Capítulo Octavo.

- Vamos cariño- dijo Verónica tratando de animar a Travis a dar un nuevo paso.
Realmente le hacía enojar frasecitas como esas que le hacían parecer inválido.
“Maldita perra, podría romperle el cuello con una sola mano y se cree que necesito su patética ayuda”. Aunque por otro lado su cara no era la mejor que había tenido.
Una semana de alcohol, droga y desenfreno para olvidar las penas había pasado factura en su decrépito rostro. Sus enrojecidos ojos se cerraron al notar el cada vez más desagradable roce de la luz solar.
Las ojeras no solo se debían a las noches de excesos, sino también a las pesadillas que volvían con mas frecuencia y repetición que antes. Ahora prácticamente todas se centraban en el paraje oscuro y muerto, en donde esos cadáveres andantes se acercaban a él y querían llevársele con ellos.
El sueño siempre acababa con Travis gritando y corriendo lejos de aquellos seres.
Dio un paso sobre otro alzándose sobre las muletas y con desagrado, se bañó completamente en la luz de la mañana.
- Bien amor mío, salir a pasear y que te de el sol y el aire te hará bien.
Travis volvió a guardarse para sí mismo lo que opinaba de sus frases estúpidas y observó con desgana todo a su alrededor.
La zona residencial en la que vivía era naturalmente preciosa y exclusiva. Toda ella llena de gente rica y supuestamente “respetable”. De viejecitas con su blanco perrito lanudo, no más grande que una cucaracha con collar que saludaban con la mano al pasar y luego comentaban con otras viejecitas los resultados de las fiestas nocturnas de Travis. Del típico empresario rico que estaba todos los días regando su coche como si este le fuera a dar tomates en primavera. De la familia de un banquero que cada mañana salía a pasear con sus hijos y su perro después de haber podado el césped.
Todos muertos.
Travis solo podía pensar cada vez que veía a todas estas personas que todos morirían. Que la viejita del perrito meador de esquinas solo tenía algo más de tiempo que el rubio niño hijo del banquero para que ambos se convirtieran en cadáveres putrefactos, cuyos cuerpos serían devorados por los gusanos y solo quedaría su recuerdo en sus familiares cercanos hasta que estos igualmente se convirtieran en abono para plantas.
Y todos sus esfuerzos en vida. Todas sus riquezas. Todo su trabajo. Todo su legado. Todas sus vivencias y experiencias se convertirían en eso. En abono.
¿Y sus almas?
La imagen de los cadáveres acercándose a él le vino de pronto a la mente y la apartó con un escalofrío.
Ambos habían ya paseado un rato por la zona residencial cuando llegaron a la plaza del barrio, que poseía un paradisíaco jardín y un parquecito para que jugasen los niños.
¡Ah! Verónica parece que había estado hablando todo ese rato. Suerte que no le había hecho el más mínimo caso. Seguramente habría estado hablando de sus amigas, del abrigo de piel que se había comprado ayer, de que había que contratar a un nuevo guardaespaldas o cualquier otra cosa intrascendente.
Paseando alrededor del jardín de la plaza, un perro se cruzó en el camino de Travis, entorpeciéndole el paso.
El perro parecía una mezcla de dobermann y dálmata y cuando giró su cabeza hacia Travis, este pudo distinguir algo extraño en los ojos de aquel perro que no era normal, y le hizo sentir un profundo miedo, equiparable al que sentía en sus sueños en aquel lugar oscuro y muerto.
Travis siguió con su mirada la dirección de la correa que llevaba atada el perro hasta dar con su dueño.
Su corazón se sobrecogió aún más al ver a la dueña, sentada en un banco del jardín, con un largo vestido negro escotado que dejaba ver el volumen de sus encantos. Su largo pelo negro y su piel pálida eran inconfundibles.
- T... tú...- apenas atinó a decir Travis con miedo mientras que la mujer giraba su cabeza hacia él, observándole tras de las gafas oscuras que ocultaban sus ojos.
Verónica parecía confundida y trató de asimilar qué había pasado, hasta que su cerebro se dio cuenta de que Travis conocía a esa chiquilla.
- ¿Quién es esta niña, Travis?- preguntó dándose cuenta que debía mostrarse enojada y que de hecho quizá tuviese razones para estarlo.
Travis dudó un rato mirando el rostro de la joven.
- Verónica. Vete. Ya hablaremos en casa.
- ¿¡Qué!?- preguntó ella con incredulidad a la vez que la joven de negro se lev