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Versión Completa: La Gran Voluntad
Ice Planet FOROS - Saint Seiya - Los Caballeros del Zodiaco > Fans e Interactivos > Fanfics y Fanart > Fanfictions
sagitariusgirl
Hola. Este es mi primer fic. Agradeceré sus comentarios y sugerencias para los próximos capítulos.

CAPITULO 1. TRISTEZA EN EL SANTUARIO.

Ha finalizado la batalla contra Hades; las bajas en las fuerzas de ambos bandos es enorme; Atenea llora amargamente por uno de sus valiosos guerreros; Seiya. Inconsolable, y aún con sus manos suaves y blancas sobre el pecho del joven, lo llama constantemente y su cosmo está activo y lo rodea. Sus cuatro amigos también lo lloran. Shun se inclina ante Saori, pone sus manos sobre los hombros de la diosa y le dice “debemos irnos al Santuario; nos llevaremos a Seiya para su sepultura, no podemos hacer nada más”; mientras él y Hyoga la ayudaban a levantarse, Shiryu levantaba a Pegaso en sus brazos. El cosmo dorado rodeó a los seis y fueron transportados al templo de Atenea.

Ya en el Santuario; los otros santos sobrevivientes, Kiki y Seika los reciben. La joven Seika se acerca al Dragón y recibe en sus brazos el cuerpo de Seiya; rompiendo en llanto y logrando que los presentes también lloren; luego de unos minutos Saori pide que Pegaso sea llevado a la Fuente de Atenea y a Hyoga le dice “por favor, cuando te sientas preparado, hazle un ataúd de hielo…”, el Cisne asiente con su cabeza. Saori, cabizbaja se dirige a su templo cuando es alcanzada por Seika, ambas suben las escaleras sin hablar, pero llegando a la habitación la diosa Seika toma la palabra: “Marín me ha puesto al tanto de las cosas; me cuesta trabajo creerlo aún, pero siempre confié en mi hermano… ahora que todo ha terminado, déjame quedarme un tiempo a tu lado, quiero oírte y mi corazón me dice que hay algo más que te acongoja que perder a todos tus guerreros, y es haber perdido a Seiya”

Saori no da crédito a lo que escucha, sus ojos se llenan de lágrima al escuchar el nombre de Pegaso; Seika la abraza y Saori no puede retener más su dolor; “perdóname por todo lo que ha hecho mi familia contigo y con Seiya; pero era su destino y yo no podía hacer nada… y tienes razón, mi corazón esta roto” mira a Seika a los ojos “amaba a Seiya con todo mi corazón, a pesar de tenerlo prohibido por ser Atenea; pero haber sido criada como una humana más me ayudó a sentir y amar, pero ahora ya no puedo hacer nada”. Seika la mira con ternura y esa mirada es igual a la de Seiya, y le dice “conozco a mi hermano Saori; y si el hizo todo esto; fue por seguir sus sentimientos, su corazón, estoy segura que él sentía algo por ti”. Luego de esta conversación entre la diosa y la humana, sus sentimientos se calmaron e iniciaron el proceso de duelo por su ser amado con mayor tranquilidad. Durante su conversación, los 4 caballeros de bronce dejaron a Seiya en la fuente; un pequeño Kiki lloraba a mares en brazos de Shun; mientras se alejaban del lugar, Hyoga tenía su corazón aún más resentido por el favor que Atenea le había pedido, meditaba y apretaba con fuerza su rosario tratando de pedirle a su madre que intercediera ante Dios para que ocurriese un milagro; al alejarse del lugar para descansar volteó a ver a Seiya y vio un ligero cosmo dorado cubrirlo por unos instantes, creyó haber visto una ilusión pues el cosmo se disolvió rápidamente y se fue tranquilo para recuperarse.

Al día siguiente, en el Santuario aún se siente el dolor por las pérdidas y se observa que Atenea se sitúa frente a su estatua y al orar su cosmos se encontraba siempre al máximo; las heridas de la batalla lentamente van sanando. En otro lugar, vemos a los 4 caballeros de bronce y las dos amazonas de plata tratando de decidir qué hacer de ahora en adelante; sabían de su responsabilidad como caballeros de la orden de Atenea pero deseaba hacer algo más. Se sobresaltan al ver una persona que se les acerca, viene cubierta por una capa que apenas deja ver los zapatos oscuros; su cabeza cubierta por una capucha; el silencio reina en ese momento; hasta que esa persona habla “caballeros, solicito a ustedes me permitan hablar con su diosa atenea, es algo muy importante”; Ikki le pregunta “¿quién eres y para qué quieres ver a la diosa Atenea?”, la persona le responde “caballero del fénix, siento no poder decirte nada aún, no es de tu incumbencia en este instante, tal vez en unos días todos ustedes sepan el motivo de mi presencia; por favor, llévenme con Atenea y para que me crean soy parte de su orden, miren” y les muestra su brazo derecho con un brazalete que tiene la misma imagen del báculo Niké. Ante esto, los jóvenes asienten con la cabeza y esa misteriosa persona es llevada ante Atenea y es acompañada por Shaina a petición de los muchachos, además ninguno siente que sea agresiva, al contrario les inspira confianza

Cuando Shaina llega al templo, toca la puerta y se oye la voz de Atenea autorizando su ingreso. En el interior del templo; estando las tres personas, la diosa le pide amablemente al visitante que se quite la capa y le permita hablar de frente. Sin ninguna intención de ataque ni de desobedecer; la persona retira su capa de su cabeza y cuerpo. Ante la atónita mirada de Atenea y de Shaina, se ve una joven mujer, un poco más alta que Saori, vestía un pantalón pegado al cuerpo, de color blanco, zapatos con lazos alrededor de sus piernas que le llegaban hasta la rodilla de color verde oscuro; una blusa sin mangas y de color café, en sus brazos tenía unas cintas similares a las de sus piernas que le llegaba hasta los codos; en su antebrazo izquierdo tenía un brazalete dorado; su rostro cubierto por una máscara y su cabello largo y verde hasta más debajo de la cintura.

Recuerdos Shaina: Hace seis años, al Santuario llegó una pareja de hermanos; acompañados del Patriarca (quien era Saga, en su lado malvado), el niño había sido enviado al campamento de los jóvenes aprendices y la niña con las amazonas. El Patriarca ha llamado a Shaina y Marin “jóvenes guerreras, ustedes dos son las mejores en técnicas y uso del cosmo, además de ser las mejores guerreras del nivel de plata; les encargo a esta niña por un tiempo corto, le enseñarán todo lo básico” dice el patriarca; Shaina le dice “hay un motivo para que esta niña tenga dos maestros?”; y la respuesta que él le da es “esta niña tiene gran potencial, y tiene un destino al lado de Atenea; no puedo darte más información”. Mientras, Marín se ha acercado a la niña para entregarle su máscara y conocerla.
Fin del recuerdo.

Shaina: “tú, eres aquella niña que Marín y yo entrenamos durante varios meses…”
Mujer: “así es, soy yo, Mary” y a medida que habla, retira de su rostro la máscara que la cubre; y ahora es Saori, quien más se sorprende.

Recuerdos Saori: Una pareja de hermanos, niño y niña, son llevados al orfanato casi al mismo tiempo que llegan los demás niños; Seiya y compañía. Mary y Joe son llevados por Tatsumi a conocer el lugar y a los demás niños. Allí, en el orfanato su amistad con casi todos fue casi inmediata; especialmente entre Saori y Mary. Cuando ellas se conocieron, algo las envolvió de manera extraña e inconciente, era su propio cosmos que empezaba a despertar como premonición de sus futuros.

”Tú…” dice Atenea; mientras corre a abrazar a la joven y las lágrimas brotan en los rostros de ambas; y también Shaina llora bajo su máscara y las deja a solas para que puedan hablar tranquilamente.
virgo
es interesante, apenas es el comienzo, pero esta bien, solo un pequeño detalle (aunque tal vez yo entendi mal) si cuando mary llego al santuario, saga era el patriarca porque le iba a poner dos maestras y a cuidarla tanto para su futuro con atena si el era malvado?
bueno me quedo esperando el proximo capitulo

saludos!!
sagitariusgirl
Hola. Gracias por tu comentario. Tal vez si me haya hecho falta aclarar esa parte. Se supone que Saga maneja dos personalidades y si mal no recordamos en el anime es él quien otorga a Seiya la armadura cuando se supone que ya ha suplido al Patriarca y estaba poseido por el mal; en su fase buena, quería que Mary tuviese un entrenamiento completo. Con Marin aprendería el uso correcto del cosmos y todos los conocimientos de esta amazona y con Shaina aprendería combate cuerpo a cuerpo; quería que fuese la mejor guerrera de la diosa en todos los aspectos de un ser humano. Espero haber podido responder a tu pregunta. A través de la historia se verán poco a poco los motivos de Saga para sus acciones con este personaje.
sagitariusgirl
He aquí el segundo capítulo.

CAPÍTULO 2: UN PASADO Y UNA DECLARACIÓN

Luego del abrazo y estando a solas, Saori la ha reconocido como su mejor amiga desde la infancia: Mary, y quien estuvo muy cerca de ser su hermana adoptiva junto a Joe, puesto que en aquel entonces Saori le había pedido a su abuelo que los adoptase y convirtiera en sus hermanos pero su repentina desaparición lo había cambiado todo. Desde que se conocieron se convirtieron en inseparables amigas; eran inseparables en todo y eso le ocasionó a Mary muchos problemas con su hermano y sus compañeros del orfanato; especialmente con Seiya con quien discutía frecuentemente a causa de las cosas que ocurrían con los niños y su amiga. También discutía con Joe por las mismas razones pues ella trataba de defender a Saori y él siempre la convencía para que no peleara con los otros niños.

Saori: “no puedo creer que seas tu, Mary; hace tanto tiempo que no te veía. No entiendo, ¿porqué estas acá y cómo llegaste a ser amazona?”

Mary: “es sencillo Saori; a tu abuelo le pedí que me enviara acá a convertirme en amazona y poder ayudarte”…

Así, la joven Mary a través de sus recuerdos le cuenta a Saori parte de lo ocurrido con ella durante los últimos seis años sin verse.

Recuerdos Mary:
Un día Mary iba en busca de Saori; pero accidentalmente escuchó al Sr. Kido y a Tatsumi hablar sobre la encarnación de Atenea y sus santos; su curiosidad pudo más, se ocultó para escuchar; pero un leve tropiezo y su caída la delataron ante los dos hombres. El Sr. Kido se dio cuenta que no podía ocultar nada más ante la niña y la llamó para que fuera testigo de la historia en la que su amiga era la protagonista. El Sr. Kido le explica a la pequeña Mary cómo conoció a Saori y al santo de Sagitario; y que al poco tiempo de haber aceptado cuidar de Saori, tuvo un extraño sueño en el cual el cosmos de la diosa le pedía ubicar a dos personas más, vinculados con la diosa Niké (su leal compañera) quienes tenían una misión a su lado. Así fue que a la par que el grupo de niños iba siendo reclutado, ella y Joe fueron encontrados; supo además que todos esos niños eran hijos biológicos del magnate japonés. Mary pregunta si ella y Joe también son sus hijos biológicos puesto que nunca conocieron a su padre; a lo que él responde con movimientos negativos de cabeza y le dice que su padre estuvo vinculado a la orden de santos de Atenea pero que nunca pudo saber su nombre. Por todo esto Mary le pide al Sr. Kido una nueva oportunidad de hablar más y demuestra todo su interés para ayudar a Saori pidiéndole que la lleve a Grecia a entrenar para que de esa manera pueda estar más cerca de su amiga con la condición que nadie más sepa el motivo de su partida y en tiempo diferente al de Seiya, hasta que Saori descubriese quién era realmente. El Sr. Kido no se opone y gusto acepta la propuesta de la niña.
Fin del recuerdo.

Saori: “así que por eso te fuiste, te tengo tantas preguntas, hace más de seis años que no nos vemos; no sabes cuánta falta me hiciste amiga mía. Por favor, sigue, cuéntame todo; antes de amargarte con mi vida” Aunque Saori estaba emocionada, no podía ocultar su gran tristeza.

Mary: “por supuesto que debo contarte lo que he vivido en estos años; y luego te diré mi motivo para estar acá a tu lado, como debió haber sido desde el principio”.

Mary: “llegué a Grecia tres meses antes que Seiya; en ese entonces no sabía que Saga estaba poseído por el mal y que había sustituído al Patriarca; me encomendó a Marín y Shaina para mi entrenamiento inicial mientras que mi hermano fue llevado al campamento de los hombres. Cuando llevaba cerca de seis meses con las amazonas, el Patriarca me volvió a llamar para asignarme un nuevo maestro; era el santo de oro de Géminis. Permanecí con él tres años entrenando, era muy exigente pero tardé en descubrir que él y el Patriarca eran la misma persona, nunca le dije nada ni lo confronté, no fui capaz; luego por orden del Patriarca me enviaron por dos años con Camus de Acuario y Hyoga en Siberia”.

Saori: “Shaina me dijo que había una amazona que había entrenado con dos santos dorados y que había sido candidata a la armadura de plata de la grulla; pero que nunca se supo nada de ella ni de la armadura; ¿esa persona que menciona ella, eres tú?”

Mary: “en parte tiene razón; si combatí varias veces como candidata para portar la armadura de plata de la grulla; pero nunca la gané en combate. Mi armadura es otra… Cuando llegué de Siberia, junto al maestro Camus, le pedí al patriarca me permitiera ver la Estatua de Atenea y orar por tu favor para ganar la armadura, fue cuando obtuve la que ahora porto”

Recuerdos Mary:
Camus de Acuario y su aprendiz Mary, llegaban al salón del Patriarca; allí Camus da su reporte ante los avances de la joven amazona y las razones por las cuales se regresaron; mientras el santo hablaba Mary sentía una fuerte atracción hacia la estatua de Atenea, así que no prestaba atención a su maestro ni a lo que decía. Mary le dice al Patriarca: “Señor, puedo acercarme a la Estatua de Atenea y orar un momento”; él la miró extrañado al igual que Camus. Sabiendo que no representaba ningún peligro, accede a la petición de la amazona y continúa con su conversación con el acuariano. Ya estando orando ante la estatua; inconcientemente enciende su cosmos y de la estatua donde la diosa sostiene a Niké también sale una cosmoenergía muy poderosa y la rodea. El patriarca y Camus alertados por la cosmoenergía que sienten se acercan al lugar; al llegar a la estatua para su sorpresa ven a Mary rodeada por una cosmoenergía pero que no le hace daño alguno. Luego de una explosión de luz, sale una armadura de la estatua de Niké y viste a la joven. Los dos hombres están más que sorprendidos. Cuando todo pasa; Mary se desploma y su maestro la recibe en sus brazos antes de que caiga al piso. El Patriarca le pide que ingresen al salón y la siente en su trono por unos minutos; en ese instante Mary despierta y Camus la baja. La mirada del santo de oro se torna inquisidora ante el patriarca.
Fin del recuerdo.

Mary: “luego me enteré por mi maestro Camus lo que había hablado con el Patriarca. Esta armadura me fue concedida por la diosa Niké. Se dice que en la época del mito Niké y Atenea luchaban juntas y al pasar el tiempo Niké asumió el rol combativo de Atenea, y por ello le fue otorgada esta armadura. Nadie sabe que ha sucedido con la diosa Niké, ningún registro en la biblioteca del Santuario; solo se sabe que su armadura reposaba en la estatua al igual que la tuya. El Patriarca me dijo además que muy pocas amazonas eran elegidas en cada encarnación de Atenea para portar la armadura de Niké ya que ella no había encarnado durante los últimos 600 años.”

Saori: “ya veo; entonces, el espíritu de Niké te otorgó la armadura. Hay muchas cosas que aún desconozco del Santuario; es muy triste saber que Shion y los santos de oro ya no están, ellos podrían ayudarme mucho en estos momentos. Sin embargo, estoy segura que tu presencia trae algo más pues es cierto que Niké hace muchos siglos no se manifiesta; solo su armadura y en muy pocas ocasiones. Desafortunadamente llegaste tarde para ayudarnos, se que eres fuerte, tu cosmoenergía me lo confirma y ya no hay nada que puedas hacer. No quiero reprocharte, pero no entiendo por qué no estuviste junto a nosotros desde el comienzo del Torneo Galáctico si sabías que algo no estaba bien en el Santuario”.

Mary: “Saori; hay más cosas que no te he contado y son el motivo por lo cual no pude hacer nada. No sabes lo horrible que es no poder hacer nada porque hay fuerzas más allá de ti misma que no te permiten moverte con libertad, que te restringen el uso del cosmos y apenas puedes expandir una mínima parte para ayudar a otros…”

Saori: “vaya, parece que alguien te ha dado una misión. Sin embargo, quien haya sido, te dejó partir muy tarde, ya nada puedes hacer. El Santuario ya no es el mismo; ni yo puedo hacer algo más”.

Mary le dirige a Saori una mirada seria y le dice “deja ya de quejarte, eres una diosa y tienes el poder suficiente y necesario para lograr grandes cambios… incluso milagros”.

Saori: “pero Mary, no comprendo, ¿qué es lo que quieres decir?”

Mary: “¿acaso no tuviste el poder para salvar a Shiryu, Shun y Hyoga en la batalla de las 12 casas, o no los salvaste a todos del derrumbe y caída del tempo de Poseidón; no los protegiste de Hades?, ¿y dices que ahora no puedes hacer nada por Sella y los demás santos de oro?”

Saori: “lo se, pero…”

Mary: “nada de peros. En ese entonces a duras penas pude ayudarte a través de mi cosmoenergía y se que no sentiste claramente que era yo. Ahora que puedo ayudarte sin ningún problema ni restricción, es muy sencillo lo que hay que hacer Atenea. Se que Seiya cumplió su misión, sin embargo él puede tener una nueva oportunidad si tu lo ayudas, y esto es gracias al favor que tienes de tu padre Zeuz y del mismo Dios”.

Saori: “¿Dios…, el mismo del que Hyoga me ha contado; y de Zeuz?

Mary: “así es Atenea; del mismo Omnipotente, quien tiene más poder que el mismo Zeuz. Por alguna extraña razón he podido comunicarme con ambos, a través de la oración. Ellos dos me han hablado y han autorizado que Seiya vuelva a la vida, junto a los santos de oro y el patriarca Shion. Para ello, tu y yo debemos trabajar juntas”.

Saori no sabe que decir, todo es extraño pero sabe que su amiga le esta diciendo la verdad. Así que ambas planean lo que harán al día siguiente para revivir inicialmente a Seiya y luego a los santos de oro (Shion y Mu de Aries, Aldebarán de Tauro; Saga y Kanon de Géminis, MM de Cáncer, Aioria de Leo; Shaka de Virgo; Dhoko de Libra; Milo de Escorpión; Aioros de Sagitario; Shura de Capricornio; Camus de Acuario y Afrodita de Piscis). Ambas mujeres conversan el resto de la mañana y deciden que al día siguiente iniciarán su trabajo. El resto del día transcurre normalmente para todos los demás santos que no saben lo que ha sucedido al interior del templo de Atenea y ven alejarse a la persona que vieron llegar aún cubierta con su capa.

Al día siguiente de la visita de Mary; el Santuario amanece en una gran calma debido a las oraciones de Atenea. Los santos sobrevivientes se encaminan a la fuente de Atenea; solo Seika y Hyoga ingresan al lugar y los demás esperan afuera. Seika se aproxima a su hermano y se arrodilla para orar tomando las inertes y heladas manos de Pegaso entre las suyas; mientras Hyoga toma su rosario entre sus manos y juntos empiezan a orar. En el tempo de Atenea; Saori sale ataviada con su hermoso vestido blanco y el báculo Niké en su mano derecha, se para junto a la estatua y ve llegar a Mary. Un minuto de silencio transcurre entre ellas y al tiempo encienden sus cosmos. Mientras tanto; en la Fuente de Atenea, Seiya estaba recostado y su amigo Hyoga se estaba preparando para el ataúd que Atenea le había pedido; afuera del lugar estaban Kiki que lloraba en brazos del Dragón; Shun e Ikki que aguardaban la salida de sus amigos. De repente, el cosmo que Atenea y Mary emanaban empezó a rodear a Seiya, Kiki siente la energía acercarse y alarmado se tele transporta al interior de la habitación dejando a sus tres amigos sorprendidos y alertados. Hyoga y Seika se sobresaltan ante la llegada del pequeño quien les señala a Seiya en el momento en que los demás ingresan para saber por la reacción de Kiki.

Allí en la habitación, todos observan asombrados el lugar que señala Kiki; un cosmos dorado rodea a Seiya; por un momento ven la silueta de Atenea que da paso a un… ¡ángel!, ese ángel posa sus manos sobre la cabeza de Pegaso y ven salir una luz azul que reconocen inmediatamente como el alma de Seiya y que lentamente ingresa a su cuerpo. Seika, no sabía como reaccionar, trata de tocar a su hermano para alejarlo de aquel ser, pero el ángel mira a Hyoga y con un leve movimiento de cabeza niega que Seika toque a Seiya. Hyoga comprende y la detiene. Cuando la luz azul ha ingresado al cuerpo de Pegaso, poco a poco recobra su color normal, el ángel sonríe y desaparece; al igual que la cosmoenergía.

Han pasado unos segundos desde la desaparición del ángel; Seiya lentamente abre sus ojos y con dificultad se incorpora. Sus amigos no paran de llorar de la felicidad y Seika se lanza a los brazos de su hermano; quien ante la sorpresa la abraza y también llora. Kiki, el más emotivo de todos, también se lanza a los brazos de Seiya y lo tumba al piso junto a Seika, esto los toma a todos por sorpresa y las risas no se hacen esperar. Pegaso se levanta, aún con lágrimas en sus ojos y se saluda con sus hermanos y camaradas.

Luego de unos minutos de risas y abrazos, Seiya habla “esperen… recuerdo que estaba en un hermoso y tranquilo lugar; lleno de paz, luego vi a Atenea y a un ángel que me guiaron hasta acá… acaso... ¡¿dónde está Saori?!, debo hablar con ella”. Ninguno sabía qué responderle, no sabían nada de lo que había pasado, Shun se atrevió a hablar: “ella esta en su templo…” y en ese instante pasa un veloz Pegaso dejando a todos en medio de un mar de preguntas y a Shun sin completar su frase.

Seika sonreía pues a pesar del tiempo que estuvo separada de su hermano podía saber lo que le sucedía y entendía que él estaba enamorado de Saori; y se dirige a los jóvenes “¿dónde está el templo de su diosa?

Todos: ¡¿Qué?!

Seika: “les pregunté que dónde queda el templo de Atenea… ¿acaso ustedes que han vivido tanto tiempo con mi hermano no saben lo que le pasa y las intenciones que tiene en este momento?”

Shiryu: “Seika, pues nosotros..., nos hemos dedicado a ser guerreros y muchas cosas pasan desapercibidas lo que no sucede con quienes han llevado una vida normal como tú”, tratando de disimular que sí sabía de lo que hablaba Seika.

Hyoga: “Shiryu, no te hagas el que no sabe; es lo mismo que te pasa con Sunreiy”

Todos se ríen ante el comentario del Cisne y el Dragón se pone rojo como un tomate.

Ikki: “coincido con Hyoga, Seiya siente algo por Saori”

Seika: “exacto Ikki y planeo asegurarme que estos dos no sean interrumpidos. Kiki, ¿podrías hacernos favor de teletransportarnos al templo de Atenea? Te prometo que si lo haces tu serás quien de la noticia a los demás sobre el regreso de Seiya y que ninguno de estos cuatro muchachos te lo impedirá”.

Kiki: “estás diciéndolo en serio Seika; puedo dar la noticia yo?”

Seika: “claro que si, ¿verdad muchachos?”

Bronce: “si”

Kiki se concentra y sus amigos toman de la mano al pequeño y en segundos aparecen detrás de unas columnas y se esconden para poder apreciar la escena. Kiki sale emocionado al coliseo donde estaban entrenando los demás santos para darles la buena nueva, tan emocionado estaba que ni se teletransporta, más bien sale corriendo y brincando de la emoción.

Mientras esto sucedía, Seiya corría como un joven normal las escaleras, pensando en sus sentimientos y en lo que le diría a Saori: “cómo no le pude decir antes, fui un tonto; tuve que esperar hasta mi propia muerte para darme cuenta de lo que sentía por ella. Pero ahora será diferente, aunque no me diga nada ni me corresponda, voy decirle todo lo que siento, ya no voy a guardarme nada, no me interesa, solo deseo que ella lo sepa”.

A la par que Seiya corría por las 12 casas; Saori y Mary tomaban un descanso, pues había sido un poco agotador su trabajo de traer a Seiya de regreso.

Mary: “Saori, creo que es hora que sinceres tu corazón con él, se que eres una diosa; y que tu comportamiento desde la era del mito no ha cambiado. Pero las cosas no pueden ser siempre iguales; debes darte una oportunidad, no la desaproveches” y le guiña un ojo.

Saori sabe que su amiga le habla de Seiya y de sus sentimientos; ella está de acuerdo con poder expresarse, pero teme que su imagen de diosa virgen, que nunca tuvo pretendientes ni amantes se afecte. Confía en su padre Zeuz y en Dios sobre su futuro. Mary se da cuenta de la llegada de los jóvenes amigos de Seiya y Seika y apresura la marcha para dejar a su amiga y a Seiya solos.

Seiya se va aproximando a la estatua; sus amigos y hermana se han escondido en las columnas para poder observar todo. Seiya disminuye la marcha y con lentitud se aproxima a Saori, quien se voltea y lo ve de frente. En ambos jóvenes las lágrimas no se hacen esperar, son lágrimas de alegría. Se paran frente a frente y sorpresivamente Seiya abraza a Saori, quien al principio no sabía como reaccionar y termina correspondiendo al abrazo.

Seiya: “muchas gracias por la molestia que tuviste conmigo para traerme de regreso. No creo merecer tanto favor de tu parte.”

Saori: “no seas tonto, se que mi papel de diosa me ordena hacer muchas cosas, pero a veces hay voluntades más grandes que la misma razón que te mueven a hacer algo diferente. Esta también es una oportunidad para mi de mostrar que puedo hacer cosas nuevas”.

Seiya: “Saori… yo… bueno… yo… esto…”

Seika y bronce escondidos: “Vamos, dile”

Seiya: “Saori… hay algo que quiero decirte desde hace mucho tiempo, creo que antes tenía miedo, pero ahora ya no interesa”. Le dice sin soltarla de sus brazos y mirándola a los ojos.

Saori: “sabes que puedes confiar en mi” y le dirige una tierna mirada.

Seiya: “recuerdas cuando Jamian te secuestró; estaba tan desesperado y temía que él te hiciera algo; cuando vi que te iba a tocar no pude aguantarlo. Esa noche me di cuenta de algo… yo… me enamoré de ti… no se, pero tal vez venga de mucho tiempo atrás y el resentimiento por que tu abuelo hizo nubló mis sentimientos y traté de convertirlos en odio”.

Los grandes ojos de Saori se abren completamente y reflejan emoción. Por primera vez, no sabe que decir ni pensar, solo escucha las palabras de Pegaso.

Seiya: “Saori, yo te amo y no me interesa que piensen y digan o hagan los demás, sean humanos o dioses”.

Saori: “Seiya, yo… yo… también siento lo mismo; también te amo…” y aunque no diga nada más ella acerca su rostro hacia Seiya, provocando que se besen.

Fue un beso tierno y hermoso para ambos, su primer beso. En las columnas, Seika y los demás jóvenes trataban de ocultar su emoción y alegría al ver que al fin esos dos por fin se unían.
sagitariusgirl
Hola a los lectores. Agradezco sus opiniones y sugerencias. Espero les guste.


CAPÍTULO 3: RESURRECCIÓN DORADA.


Mary se ha retirado del lugar, a lo lejos ve a Saori y Seiya; agradece la oportunidad que les ha sido a esos valientes jóvenes. Escondidos en las columnas estaban Seika y los cuatro santos de bronce; que estaban muy emocionados y alegres por sus amigos; Seika, la más emocionada, no mide sus acciones y es descubierta junto a sus compañeros por Seiya y Saori... Las reacciones de unos y otros no se hacen esperar, rostros rojos y risas acompañan la escena.

En el Coliseo, Marin y Shaina entrenaban acompañadas de los demás santos y algunos aprendices; quienes son alarmados por la llegada de Kiki que les cuenta lo ocurrido con Pegaso. Al pequeño no le creían del todo así que parten al tempo de la diosa para ver el milagro con sus propios ojos. Ninguno se esperaba que Seiya hubiese podido ser revivido. Atenea los ve llegar, lágrimas de alegría, apretones de manos, y mucha emoción se apoderaba de los jóvenes, hasta que uno de ellos habla…

Marín: “¿Atenea, cómo fue posible este milagro?”

Atenea: “una enviada de Dios y de mi padre Zeuz ha venido con la misión de ayudarme; gracias a esa persona pude revivir a Seiya, ella de nuestro lado, no deben preocuparse. Además, a todos nos ha sido dada una nueva oportunidad y las acusaciones que teníamos por parte de los dioses han sido anuladas, los humanos ya no serán castigados”.

Los jóvenes santos no sabían que decir, sentían curiosidad por la identidad de ese aliado, pero por ningún motivo podían sentir un cosmos diferente a los ya habituales en el Santuario.

El día transcurre con aparente normalidad en el Santuario, dando paso a una plácida noche para todos, y trayendo un nuevo amanecer con sorpresa incluida. En ese nuevo día, Mary llega al Santuario, nadie la ve llegar ni sienten su cosmos y se dirige tranquilamente al tempo de Atenea. En los aposentos de la diosa estaba Saori esperándola; durante un buen rato conversaban de cosas como si fueran dos jovencitas normales a la vez que Mary le contaba más cosas sobre aquel Dios haciendo recordar a Saori que Hyoga hablaba mucho de Él.

En la tarde luego de la hora del almuerzo, ambas jóvenes salen y se ubican frente a la estatua de la diosa. Saori estaba ataviada con un hermoso vestido blanco y largo, las mangas estaban abiertas desde el hombro hasta las muñecas, en su mano derecha estaba el báculo Niké; a su vez Mary portaba su armadura, de alguna manera se asemejaba a las armaduras divinas de Seiya y amigos. Las botas de tacón mediano le llegaban a las rodillas, como si fueran formadas por finas plumas, un cinturón con el emblema de Niké, el busto protegido por un peto liso, hombreras y muñequeras; en su brazo izquierdo un escudo con el mismo emblema del báculo, y una tiara en forma de hojas de laurel que recordaban las coronas de los antiguos juegos olímpicos, en su espalda una estructura similar a unas alas pequeñas y finalmente una máscara remataba su atuendo.

Ambas encendieron su cosmoenergía, llamando a las armaduras doradas que salen de sus respectivas casas en medio de un gran destello de luz y posándose alrededor de las dos jóvenes como en su posición en la elíptica solar. Este movimiento alertó a los presentes en el santuario quienes con premura se dirigen al templo de su diosa. Al llegar al lugar sus ojos no podían creer lo que veían. Atenea y una misteriosa mujer emanaban gran cantidad de cosmoenergía, poco podían diferenciar una de la otra y a su alrededor, las 12 armaduras.

Mientras tanto, en un lugar tranquilo y lejos de la ciudad, en Roma, un joven hombre se siente perturbado al sentir un lazo familiar muy fuerte. Hacía mucho tiempo que no lo sentía, mira en todos lados para asegurarse de estar solo y enciende su cosmoenergía de color blanco. Sus ojos reflejan el mismo color de Mary, pero su cabello es rubio.

Hombre: “Mary, hermanita, ¿acaso este es tu gran cosmos junto al de Atenea?... Si eres tú… Pequeña, intentas una locura, aunque ya no uso mi cosmos como antes, te ayudaré a través de mis oraciones”

Dicho esto, este hombre, se inclina ante el altar de la iglesia donde estaba y de sus vestiduras saca un rosario y enciende su cosmoenergía al máximo, enviándola hacia su hermana. Este joven resulta ser un sacerdote y es el hermano mayor de Mary; Joe. En Grecia, Mary siente que se fortalece al llegar un cosmos conocido, el de su amado hermano. Se siente agradecida por ese gesto a pesar del tiempo de distanciamiento entre los dos desde la obtención de la armadura de la joven. La cantidad de energía que ambas mujeres emanaban, sumada a la de las armaduras y santos revividos genera tensión en el lugar y una explosión de luz ocurre, dejando a todos en el suelo.

De las manos de Mary salen 14 luces doradas que lentamente forman las imágenes de 12 signos zodiacales y se transforman en figuras humanas. En la espalda de Mary se dibujan unas enormes alas y por un breve instante Saori ve la imagen de Niké atrás de su amiga sorprendiéndose y diciéndose a sí misma “realmente Niké está de su lado”. 14 cuerpos se materializan y los cosmos dorados que salieron de las manos de Mary ingresan a ellos lentamente; al finalizar su ingreso a los cuerpos las 12 armaduras visten a sus dueños.

Hyoga: “el cosmos que estaba junto al de Saori, lo he sentido antes…” Pero sus pensamientos son interrumpidos por un grito.

Kiki: “maestro Mu, señor Shion”

Los 14 cuerpos, abren sus ojos ante la vista expectante de los demás. Su sorpresa pasa a mayores al ver a los demás santos, bronce y plata, allí reunidos alrededor de su diosa. Los santos dorados habían sido revividos. Su agradecimiento hacia la diosa era grande y la reverenciaban, pero un gesto de ella los sorprende. Saori les pide detenerse y es ella quien hace la reverencia a los hombres que arriesgaron su vida defendiendo sus ideales de justicia y paz. El gesto de Saori al principio los tomó por sorpresa y no podían negar que se sentían agradecidos con aquel gesto, aceptando la reverencia. Saori abraza y agradece a cada uno, en especial a Aioros quien fue el primero en salvarla y morir.

Los rostros de muchos presentes estaban llenos de lágrimas, incluso para aquellos que más se mostraban fríos, otros reaccionaban muy emotivos como Marín; a quien no le importó que la vieran saltando de la emoción hacia su amado Aioria confirmando la teoría de muchos de los presentes sobre sus sentimientos. Y para el goce de todos, el León dorado terminó en el piso, rojo como un tomate abrazado a Marín en medio de las risas de los demás. Para algunos Mary había pasado desapercibida, menos para un par de santos dorados. Kiki se percata que ella aún se encontraba allí, se le acerca y le pregunta sobre su identidad. Saori se da cuenta de la intención del pequeño y llama a todos para presentarla ante sus guerreros.

Saori: “santos, amazonas y aprendices, quiero presentarles a la persona que me ha ayudado a realizar este milagro. Es un santo femenino y porta la legendaria armadura de Niké; ella es Mary”

Shion: “la armadura de Niké, entonces la leyenda era cierta mi princesa. Eso quiere decir que la diosa Niké se ha manifestado para asegurar la victoria de Atenea y sus santos, y ha elegido a esta jovencita para ser la portadora de su armadura”.

Saori: “así es Shion. Y de ahora en adelante, Mary estará con nosotros, pueden confiar plenamente en ella”.

Al caer la noche, Atenea da instrucciones para una cena especial con sus amigos, pues el ruido de varios estómagos hambrientos los tomó por sorpresa, provocando más risas.

Camino al comedor, Mary decide quedarse un poco atrás, no estaba segura de acercarse a sus compañeros y más sabiendo que le iban a reprochar no haber hecho nada durante las intensas batallas que libraron. Un santo dorado se le acerca y le habla.

¿?:”Gracias por ayudarle a Atenea a revivirnos. Quiero que me perdones por todo lo que sucedió hace tiempo, en la época en que estabas en el Santuario y el mal se apoderó de mí”.

Mary: “Saga, no te preocupes, es inútil quejarnos por lo que pasó, las cosas debían suceder de esa manera, además… yo ya te perdoné maestro. Y también debo darte las gracias por haberme enviado a tiempo a Siberia a terminar mi entrenamiento con Camus”. A través de su máscara le dirige una mirada llena de agradecimiento que Saga no puede ver.

Saga se retira y sigue su paso para llegar al lado de sus camaradas. Luego se acerca Camus y conversa con ella.

Camus: “Gracias por lo que has hecho por nosotros. Veo que tu cosmos ha aumentado de una manera asombrosa. Creí que estabas en el Santuario, como maestro me debes varias explicaciones a tu larga ausencia y a tu poca intervención y eso será después, vamos a disfrutar de la cena”.

Mary: “maestro, es cierto, pero hay razones de peso para lo que he hecho. A la princesa Atenea apenas he podido enterarla de algunas de esas razones; no se preocupe que también te las daré. Solo sé que una fuerza, un cosmos superior al de aquellos dioses derrotados y de la misma Atenea me había estado impidiendo moverme; aún no descubro quién pudo ser”.

Camus: “crees que esa restricción estaba de alguna manera ligada a nuestros rivales”

Mary: “no lo sé con exactitud, algunas investigaciones que he realizado indican que estaba relacionado con Hades”.

Camus: “Ahora que Shion y Dhoko están con nosotros tal vez puedas averiguar más. Apúrate o mis compañeros con sus voraces apetitos no te dejarán cena”. Y dicho esto se retira.

Mary bajo su máscara no puede reprimir una sonrisa. Sigue su camino y se topa con Hyoga. Ve que él aún lleva su ojo izquierdo cubierto; siente tristeza pues esos ojos azules siempre le han llamado la atención perdiéndose en su profundidad y nostalgia. Se anima a ayudarle, aunque no tenga certeza de que funcione.

Mary: “joven cisne, veo que tu ojo no ha sanado; tal vez pueda ayudarte, si lo deseas…”

Hyoga: “eh…, ¿mi ojo? Creo que sería inútil tu esfuerzo, muchos me han ayudado, incluso Saori con su cosmos no ha logrado nada. Sin embargo no veo motivo para que no lo intente una vez más”. Y procede a retirar su vendaje.

Mary se le acerca un poco más, posa su mano en el ojo del santo concentrando su cosmoenergía en ella. Hyoga siente la calidez de aquel cosmos y le es familiar, lo que lo tranquiliza para dejarse llevar por la energía, pero una pregunta asalta su mente, ¿quién es aquella chica?, no la reconoce físicamente pero ese cosmos le trae un sentimiento dejado atrás, en su pasado.

La joven retira su mano y apaga su cosmoenergía. Hyoga abre poco a poco su ojo y se da cuenta que ha sanado; entiende que la combinación de los cosmos de todos sus amigos le ha ayudado y ahora puede ver nuevamente por su ojo izquierdo. Solo atina a agradecerle con una hermosa sonrisa que hace que Mary debajo de su máscara se sonroje, por lo que da gracias al cielo de llevarla puesta en ese momento. Hyoga al retirarse, se va pensativo…

Hyoga (pensando): “Esa cosmoenergía… es imposible que sean la misma persona, su cosmos es muy parecido, pero no puede ser, desapareció y nadie sabe donde esta”. Estos pensamientos lo llevan a su pasado, su entrenamiento poco antes de la desaparición de su amigo Isaac.

Recuerdos de Hyoga.
Camus llama a ambos jóvenes y lleva a una nueva compañera de entrenamiento; enviada desde Grecia por un tiempo corto por el mismo Patriarca. Llevaba su cabello de color verde corto, a la altura de los hombros y lo cubría una extraña malla, llevaba ropa de entrenamiento como lo usaba en el santuario y a pesar del frío nunca vio que éste le afectase tanto.
Fin del recuerdo.

Hyoga: “no creo, son muy diferentes, ahhhhhhhh, estoy confundido” pensaba él.

Mientras iba pensando esto, llegó al comedor, era el último y todos notaron lo de su ojo; el primero en reaccionar fue Seiya.

Seiya: “Hyoga… tu ojo” dice a todo pulmón, provocando al cisne un sobresalto.

Hyoga: “si Seiya, mi ojo se ha curado… (alguien mentalmente le habla: “no digas que fui yo quien terminó de curar tu ojo”)… la ayuda de todos ustedes ha surtido efecto en mi lesión. Muchas gracias.”

En el comedor, Saori se levanta y llama la atención de todos.

Saori: “mis amados santos y amazonas, deseo que estando todos presentes sepan que de ahora en adelante algunas cosas van a cambiar. Primero, he comprendido un error que cometí hace varias encarnaciones hacia las amazonas al imponerles el uso de la máscara. Me doy cuenta que es absurdo obligarlas a seguir esa ley en esos nuevos tiempos; por eso a partir de hoy no volverán a ser obligadas aquellas nuevas guerreras que se incorporen al santuario y a quienes ya la usan tiene libertad de decidir si continúan o no con ella puesta”.

Todos sorprendidos por estas noticias de su diosa, murmuraban y los santos miraban inquietos a sus compañeras, esperando a que alguna de ellas se retirara la máscara. La primera en arriesgarse fue June, dejando ver su hermoso rostro y una amplia sonrisa de agradecimiento; las demás se abstuvieron.

Saori: “segundo, se que Shion ha vivido por más de 200 años y aunque pudo ser revivido esto se debe a que su destino en la tierra aún no se ha cumplido, y parte de ello es elegir y entrenar a su sucesor. No sé por cuánto tiempo estés con nosotros Shion; y por eso me tomé la libertad de elegir al futuro patriarca”.

Mu: “pero mi maestro aún se ve joven, y nuestra raza puede vivir mucho tiempo” dice con cierta tristeza el ariano.

Saori: “Mu, eso lo sabemos bien, pero todos tenemos un tiempo establecido y nos ha de llegar el tiempo de la muerte física. Pero eso no indica que dejemos de sentir a nuestros seres queridos lejos de nosotros”.

Aioros: “entonces, ¿quién será el futuro patriarca, princesa?”

Saori: “Saga de Géminis”

Todos: ¡¡¡¡¿¿¿¿Qué????!!!!

Saori: “Si, Saga será quien ocupe el puesto cuando sea su turno. Aunque estuvo hace tiempo bajo el poder de la oscuridad; logró demostrar habilidades de mando y liderazgo; conoce a todos en el Santuario y tiene los conocimientos básicos para guiar a todos los santos en mi ausencia hasta una nueva encarnación”.

Marín: “coincido con Atenea. Si recordamos bien en la época que Seiya y otros jóvenes llegaron al Santuario, se veía bondad en su ser, nos guió adecuadamente y estaba al tanto de todo. Estoy de acuerdo con la decisión de nuestra diosa”.

Kanon se levanta ante la mirada de todos, en especial de Saga, como lo conocían sabían que podía explotar (para algunos podría ser pataleta de no haber sido el escogido): “Atenea… me llena de orgullo saber que mi hermano ocupará tan honorífico lugar en su momento, estoy seguro que bajo las enseñanzas de Shion será un mejor líder”.

Aldebarán: “aaaaahhhhhhhhhh, que alguien me pellizque; no puedo creer que Kanon diga esas cosas” y de pronto un ligeramente enojado Kanon le lanza una servilleta al rostro provocando risas a todos.

Y así, la noche transcurre con una cena tranquila para todos, bromas, recuerdos y comentarios de planes futuros se discuten.
agroseiya
bueno que te puedo decir sagitariusgirl tu fic, es muyinteresante, y mas porque mencionas y haces enfasis en un Dios que es superior a zeus y los demas, algo que me agrada mucho, la idea que seiya le diga sus emociones a saori (athena) me parece que es como una novela, pues rara vez un caballero demuestra sus sentimientos lo cual me da la impresion de un fic totalmente diferente al que estamos acostumbrados a leer. clapclap.gif

por lo que sin duda estare ancioso de seguir leyendo el sig. cap.
sagitariusgirl
Hola Agroseiya. Me alegra que te haya gustado, a decir verdad es algo complicado para mi escribir este fic ya que es el primero que hago. Para el siguiente, ten un poco de paciencia, mi trabajo es absorvente y ahora poco tiempo me queda, pero haí voy en el proceso. Acepto cualquier sugerencia para mejorar.
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