Ayuda - Búsqueda - Miembros - Calendario
Versión Completa: Los Caballeros del Zodiaco vs. Lucifer
Ice Planet FOROS - Saint Seiya - Los Caballeros del Zodiaco > Fans e Interactivos > Fanfics y Fanart > Fanfictions
Páginas: 1, 2
Cano
Mi primer Fic. Como verán, soy muy novato en ésto. Aún así, espero crítica constructiva de todos los usuarios, especialmente de los más experimentados en la escritura de fanfics. Ojalá les agrade.

Los Caballeros del Zodiaco vs. Lucifer



Poseidón. El Gran Dios del Mar. Dueño de los Océanos y señor de las criaturas que en él habitan tuvo el sueño de construir una grandiosa utopía a su modo. Sería magnífica. La maldad no existiría, y prevalecería la paz. Sería lo mejor que jamás le halla ocurrido a la Tierra. Pero para hacerlo, primero debía encargarse de purgar a los humanos de éste planeta, que eran poco ó nada en contra del poderoso dios. Así que para esto reencarnó en Julián Solo, y empezó un diluvio que acabaría con la humanidad. La misericordiosa diosa Athena, hija de Zeus, reencarnada en éste mundo como Saori Kiddo, arriesgó su vida para salvar la de los humanos del castigo divino ejecutado por Poseidón. Afortunadamente existen los Sagrados Caballeros del Zodiaco, que lograron un milagro enorme al elevar su cosmo y liberar a su dama, demostrando que cuando hay esperanza y determinación todo se puede, incluso si el oponente es un dios.


Los Caballeros Dorados siempre han sido los guerreros más poderosos al servicio de Athena, debido a que ellos poseen y dominan el Séptimo Sentido, que les da una fuerza cósmica y física increíble, además de una velocidad inimaginable para un ser humano.
Con todas éstas características, la ayuda de los Caballeros Dorados en su batalla contra Poseidón no hubiera sido para nada desaprovechada. Pero hay un hecho que los guerreros dorados nunca comprendieron, y es que el antiguo maestro Dokho les impidió a toda costa que dejaran el Santuario para ayudar a los Caballeros de Bronce, suscitando muchas dudas al respecto. Pero esto no fue sólo en la lucha contra Poseidón…


Capítulo 1
La Caída del Santuario


(dos meses después)
Santuario de Athena



Templo de Aries

-Maestro Mu, ¿por qué debe seguir vigilando el Santuario tan arduamente? Han pasado dos meses desde la batalla contra Poseidón, y no creo que halle más peligro- Cuestiona un pequeño Kiki, discípulo del Caballero Dorado de Aries.

-Kiki, el anciano maestro ha dado ordenes de que nos quedemos cuidando las Doce Casas sin importar nada. Teme que algo pueda pasar- contesta tranquilamente Mu.

Kiki: Pero señor Mu, no le veo objeto el perder el tiempo aquí si nadie va a venir.
Mu: Kiki, mi deber con Athena siempre estará por encima de todo. A propósito, es muy noche ya. Será mejor que regreses a Jamir.
Kiki: Está bien. Nos vemos señor Mu.

El pequeño desaparece al instante, usando una de las típicas técnicas de los lemurianos, la tele transportación.


No pasaron muchos minutos después de que el pequeño Kiki se fuera, cuando un cosmo muy extraño se sintió en el Santuario.

Mu: ¡¡¡NO PUEDE SER!!! Este cosmo que se siente es muy poderoso. Incluso supera el de Poseidón. Pero definitivamente es muy diferente. Éste cosmo está lleno de maldad. Sólo eso, maldad.

Pero Mu no fue el único en percibirlo, los demás guerreros Dorados han sentido la amenaza de ese cosmo.

Aldebarán: Pero, ¿Qué demonios sucede? Nunca sentí una energía tan maligna.
El caballero Tauro mira fijamente la Casa de Aries.
Aldebarán: Ten cuidado, Mu.

Mientras, en el templo de Aries, una poderosa energía luminosa ha invadido la primera casa.
Mu: ¡¿Qué pasa?! ¿De donde proviene ésta Luz? No me permite ver nada.

Por fin, ese brillo majestuoso empezó a despejarse, mejorando la visibilidad de Aries.

Mu: No lo entiendo, mi templo….. el templo de Aries…ahora es un hermoso jardín.

El Caballero Dorado observa con asombro un jardín de belleza increíble, comparable sólo a los descritos por los poetas de la antigüedad.

Mu: ¿Cómo apareció esto aquí? Esto sólo puede ser una ilusión de alguien. No hay otra posibilidad. Vamos, sal de ahí y dime, ¿quién eres?

????: Mu, parece que no me recuerdas.

Mu ve una figura que se le acerca, cruzando el campo de flores del jardín.

Mu: ¡No puede ser!....... es la vestimenta del Patriarca.

Efectivamente, el desconocido venía usando el ropaje del Patriarca, aquel que está sobre los 88 Caballeros.

????: Quizás si me quito el casco se te refresque la memoria.

El extraño se ha despojado del casco, y muestra su verdadera apariencia, la de un joven de entre 18 y 20 años, pelo largo y verde, y con facciones características de un lemuriano.

Mu: ¡Imposible! ¡¡¡SHION!!!…..mi antiguo maestro….. pero ¿cómo es que…..?
Shion: Calla Mu… regresé del Infierno solamente para verte. Vamos acércate

Mu: ¿Maestro, acaso usted despedía ese cosmo maligno?

Shion mira seriamente a Mu.

Shion: ¿De verdad puedes pensar que ese cosmo es mío? Mu, no puedo creerlo. Dudo de tu fidelidad. Inclínate ante mí ahora.

Mu: Discúlpeme maestro.

El caballero Dorado de Aries se inclina precipitadamente, con la cabeza baja, hacia la mirada burlona de su señor.

De repente, pueden escucharse tres gritos de batalla en el santuario:

¡¡¡ALAS DEL INFIERNO DE GARUDA!!!
¡¡¡MORDEDURA DE COBRA!!!
¡¡¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!!!

El cuerpo de Mu sucumbe rápidamente ante éstos ataques, y yace en el suelo. El bello jardín ha cobrada su forma original, el de un templo estéril, y el falso patriarca adquiere la forma de un ser hermoso, vestido con un ropaje color rosado y larga cabellera negra.

El Caballero de Aries dirige sus palabras ante ese guerrero:

Mu: Tu……… no puedo creer que me engañaste con una simple ilusión.
Imordeglo: Se llama “DEMONIO DE FANTASÍA”, y no es cualquier ilusión. Antes de que mueras, quiero sepas mi nombre para que te lleves tu derrota a la tumba. Soy Imordeglo, el ángel del Aire.

Después de estas palabras, el Caballero Dorado de Aries fallece.

Templo de Tauro

Aldebarán: No puedo creerlo….. el cosmo de Mu ha desaparecido por completo.

El Caballero Dorado de Tauro se lamenta de la muerte de su amigo, y contiene las ganas de llorar sólo porque siente que se acerca un enemigo a su templo.

Aldebarán: Son cuatro…. Se sintieron cuatro cosmos en la casa de Aries. Pero son muy poderosos. Aún así creo que podré con ellos si los ataco con todas mis fuerzas.

En eso, Tauro vio como cuatro figuras entraron velozmente a su templo.

Aldebarán: ¡No puedo creerlo……… se mueven también a la velocidad de la luz!
????: Morirás con éste ataque: “¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!”

Tauro reacciona evadiendo los múltiples ataques a la velocidad de la luz de ese ser muy extraño, vestido con una armadura grisácea, y una máscara que cubría su rostro.

Aldebarán: Eres muy veloz, igual que los caballeros Dorados, te daré muerte ahora. ¡GRAN CU……!

Tauro no termina su ataque cuando es golpeado en el costado por un guerrero de cabellera azul que le asesta una patada de empeine que por poco lo derrumba.

????: Tauro, fuiste muy veloz para evadir el ataque de Erigol, su puño de Mantis, pero no podrás contra todos nosotros.

Aldebarán: ¡Eres un maldito! Ustedes, miserables remedos de guerreros, sólo pueden con un caballero Dorado si lo atacan entre todos.

En eso, un guerreo más ataca al Toro de Oro.

????: Veamos si es verdad. Yo, el gran Acitalope acabaré contigo……. ”MORDEDURA DE COBRA”.

Un ataque a la velocidad de la luz se dirige hacia Aldebarán, quién detiene la trayectoria del guerrero con sus poderosas manos.

Acitalope: Eres un estúpido, ¡Suéltame si no quieres morir!
Aldebarán: Les haré pagar por lo que le hicieron a mi amigo Mu. ¡AHHHHH!

El Caballero Dorado impacta un poderoso golpe en Acitalope, quien antes de caer se recupera fácilmente.

Aldebarán: ¡¿No puede ser?! Tire ese golpe con muchísima fuerza y aún así se recobró fácilmente de él. ¡¿Quiénes son éstos tipos?!

Imordeglo: Jeje, Tauro, aunque tuvieras la fuerza de un dios, jamás podrás hacernos algún daño. Estamos protegidos contra tus ataques.

Aldebarán: Eso no lo creeré hasta que lo compruebe. ¡¡¡GRRRRRRR!!!

Aldebarán de Tauro empieza a juntar fuerzas, y una poderosa aura dorada aparece junto a él. Su poder se elevó tanto que incluso los demás guerreros dorados lo presintieron.

Shaka: ¡¡¡¡Es SORPRENDENTE!!! ¡¡No puedo creer que ese sea el cosmo de Aldebarán!!!
Con esa energía, ni siquiera yo sobreviviría a su ataque. ¿Qué rayos sucede en la casa de Tauro?

El anciano maestro de Libra puede sentir el gran cosmo del Toro Dorado.
Dokho: Aldebarán……no puedo creer que con ese poder tan grandioso no puedas derrotar al enemigo. Eso sólo significa una cosa.

Mientras en el templo de Tauro, la batalla continúa:

Aldebarán: GRRRRRRR Ahora acabaré con ustedes.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ G R A N C U E R N O !!!!!!!!!!

El ataque cósmico de Tauro fue devastador, reduciendo a escombros la casa de Tauro.

Aioria: No puedo creerlo….¡la casa de Tauro ha sido completamente destruida! Es imposible que el enemigo halla sobrevivido. Sólo un dios podría recibir ese ataque y salir ileso.

Shaka: Aldebarán……. Usaste toda tu energía para ese ataque, pero ahora estás al borde de la muerte, debes descansar para recuperarte……..¡pero ¿qué?!

Shaka de Virgo se percata de la presencia de cuatro cosmos malignos en los restos de la casa de Tauro.

Erigol: Éste guerrero ni siquiera puede luchar ahora.
Imordeglo: Es realmente patético.
Acitalope: Acabemos con él.

¡MORDEDURA DE COBRA!
¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!
¡ALAS DEL INFIERNO DE GARUDA!

Después de éstos gritos de batalla, el cosmo del guerrero de Tauro desapareció por completo.


Templo de Leo.

Aioria: Mu……. y ahora también Aldebarán…… no puedo creer que fueran derrotados. Si esos cerdos llegan hasta éste templo, los acabaré sin duda alguna. Es más, iré a buscarlos.

Acitalope: Je… no hay necesidad.
Aioria: Así que por fin llegaron. No les tendré piedad. Voy a asesinarlos
Imordeglo: No lo creo…… “DEMONIO DE FANTASÍA”

Después de pronunciar éstas palabras, la casa de Leo tomó el aspecto de un jardín, justo como en la casa de Aries.

Aioria mira asombrado hacia todos lados, percatándose del brusco cambio de ambiente.

Aioria: Que extraño…… pero no creas que caeré en ésta ilusión.
????: Pero…. Hermano….. ¿no te alegras de verme?
Aioria: ……No puedo creerlo…… ¡AIOROS!
Aioros: Así es hermano, soy yo, tu querido hermano mayor.
Aioria: Pero….. ¿dónde están esos sujetos?

Inmediatamente, Aioria es lanzado fuertemente contra una de las paredes del templo de Leo.

Aioria: Ghhhhhh….. Me descuidé. Soy un estúpido.
Aoros: Hermano.
Aioria: Eres un maldito, a mí no me engañas con eso. ¡PLASMA DE RELÁMPAGO!

Aioros: ¡Hermano!.....¡Espera!

En el momento en que Aioria levantó su hombro, millones de rayos luminosos aparecieron, destruyendo por completo la ilusión del jardín.

Imordeglo: Éste hombre no es tan estúpido.
Aioria: ¡Vamos! ¡Acérquense! ¡Luchen contra mí!
Acitalope: Si es lo que deseas, toma esto…

El maligno guerrero se abalanza sobre Aioria con una serie de patadas con dirección a la cara, pero el caballero dorado es muy veloz, y puede detenerlas todas.

Aioria: Ahoras és mi turno.
El caballero de Leo empieza a golpear velozmente en el estómago a Acitalope, y finalmente lo eleva hacia el techo del templo con un golpe en la barbilla.

Aioria: Y antes de que caigas al suelo……..¡PLASMA DE RELÁMPAGO!

La enrome cantidad de rayos de luz impactan a Acitalope, pero a éste parece no afectarle mucho cuando se levanta y empieza a reír.

Acitalope: ¡JAJAJA! ¿Acaso ese es todo tu poder? Que decepción.
Aioria: Es sorprendente. Lo impacté de lleno, y nada le sucedió.
????: Leo, quiero decirte que eres un peleador realmente patético. Yo, Belcebú, te mostraré el verdadero poder.

Aioria: ¿Qué dices?
Belcebú: ¡¡¡ALAS DEL INFIERNO DE GARUDA!!!
Aioria: Ya verás……. ¡¡¡PLASMA DE RELÁMPAGO!!!

Belcebú se mueve a una gran velocidad, suficiente para volar por todo el templo de Leo esquivando los ataques de Aioria.

Aioria: Maldición, lo atacaré con más fuerza…..¡¡¡PLASMA DE RELÁMPAGO!!!
Erigol: Es mi oportunidad.
Aioria: ¡¡¡¿¿¿QUEEE???!!!

El valeroso caballero pudo sentir como su pecho era atravezado por el brazo de Erigol, y qué éste penetraba cada vez más.

Aioria: ¿¿¿Cómo sucedió???
Erigol: Jejeje, tu ataque no me afectó Aioria, pero aún así pasé entre ellos para llegar hasta ti, y eliminarte.
Aioria: Ghhhhh…..ghhhh… ¿po……por qué no sirvió mi ataque?
Erigol: Suficiente, debes morir.

¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!
¡ALAS DEL INFIERNO DE GARUDA!
¡MORDEDURA DE COBRA!

¡AHHHHHHHHGGGGGHH!

Un aterrador grito se escuchó en la casa de Leo, pero después de esto, ese templo quedó en un profundo silencio. El caballero dorado de Leo había muerto.


Templo de Virgo.

Acitalope: Hemos llegado al templo de Virgo.
Belcebú: Todo está muy tranquilo. Parece que aquí ya nos esperaban.

En eso, una voz se escucha por todo el templo.

¡¡¡BIENVENIDOS SEAN AL TEMPLO DE VIRGO. ÉSTE SERÁ EL ÚLTIMO LUGAR QUE PISEN, MALDITOS. HAN PROFANADO EL SANTUARIO CON SUS FECHORÍAS. PURIFICARÉ SUS CUERPOS AL DESPEDAZARLOS Y ENVIARÉ SUS
ALMAS AL INFIERNO!!!

Imordeglo: Venimos del infierno, y ahora tu quieres enviarnos allá. No me hagas reír.
Shaka: Como el caballero de virgo, protegeré esta casa, enfrentándome a ustedes cuatro al mismo tiempo si es necesario.
Acitalope: Así lo has deseado…… aquí vamos.

Imordeglo, Acitalope y Erigol se abalanzan sobre el caballero Dorado, que está en posición de Flor de Loto.

¡¡¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!!!

Shaka: Ese tipo de técnicas no funcionarán conmigo. ¡KHAN!

Ante ésta palabra, el guerrero Erigol es lanzado en dirección contraria a la que se dirigía.
Erigol: Éste hombre es muy raro. Sentado, y sin abrir los ojos logró lanzarme muy lejos. Nunca me los esperé.
Acitalope: Imordeglo, ataquemos a éste desgraciado. ¡AAAAHH!
Imordeglo: Estoy contigo.

Los dos guerreros se acercan a Shaka a gran velocidad, y ambos lanzan un potente ken cada uno, pero al parecer Shaka lo recibe, pues está protegido por una barrera invisible que impide que lo toquen los ataques de Imordeglo y Acitalope.

Shaka: ¡Hum!, parece que son menos de lo que aparentan.
Belcebú: ¡Suficiente! Virgo, te juro que morirás.

¡¡¡ALAS DEL INFIERNO DE GARUDA!!!

Shaka: No podrás cruzar mi defensa, maldito.
Belcebú: Eso está por verse.

Belcebú embistió fuertemente a Shaka con sus alas, generando un pequeña colisión, que terminó lanzando a ambos contra diferente lado del templo y estampándolos en la pared..

Shaka: Ugh….. pudo contrarrestar mi barrera. No creí que lo lograra. Creo que si me volviera a proteger, pero ahora quemando más cosmo, quizás no destruyan la barrera, aunque…

En eso, Erigol, ataca de nuevo a Shaka, esta vez impactando un buen rodillazo en el vientre del caballero Virgo.

Erigol: Ahora, te decapitaré.

Pero Shaka pone su mano en el pecho de Erigol, y con un ken muy rápido, manda a Erigol a volar, dándole tiempo apenas suficiente para defenderse de una patada de Imordeglo dirigida hacia el costado de Shaka.

Shaka: No te lo pondré tan fácil.

Acto seguido, Shaka toma el pie de Imordeglo y logra impactar al guerrero contra la pared.

Imordeglo: Ghhhh… maldito Virgo.

Justo en ese momento, Acitalope llega a una velocidad tremenda, dando un codazo muy potente en la nuca del caballero dorado, que cae azotado contra el suelo.

Shaka:…….esos…….esos malditos son muy veloces…..
Belcebú: ¡¡¡ALAS DEL INFIERNO DE GARUDA!!!
Shaka: ¡OH!, Aquí viene de nuevo.

Shaka de Virgo da un salto con el que logra evitar la embestida de Belcebú.
Shaka: Son demasiados veloces, y poderosos. Fácilmente se asemejan en poder a un caballero Dorado. Debo eliminarlos lo más pronto posible.

Virgo se concentra y empieza a elevar su cosmo.

Erigol: Su energía cósmica está incrementándose.
Acitalope: Tranquilo Erigol. Recuerda que no hay de que preocuparse.

Shaka: ¡¡¡RECAPITULACIÓN DEL DEMONIO!!!

El cosmo del caballero Virgo explota en esa poderosa técnica, que por poco y acaba con el templo de Virgo por completo.

Shaka: Ésta energía tan poderosa, estoy seguro que los impactó a los cuatro completamente.

Pero una terrible sensación de escalofrío recorrió el cuerpo de Shaka.

Acitalope: Jeje, tu miserable ataque no nos hizo ni cosquillas.
Shaka: No…… ¡esto no es posible!…… ¡no pueden tener cuerpos tan resistentes!
Belcebú: No, no son nuestros cuerpos, Virgo.
Imordeglo: Estamos protegidos por la voluntad de nuestro amo.
Shaka: De…..¿de su amo?
Erigol: Ninguno de tus ataques nos podrá dañar por más fuerte que sea.

En ese momento, el guerrero Dorado lo comprendió todo.

Shaka: Ja. Ahora lo comprendo. Son en verdad unos imbéciles.
Imordeglo: ¿De qué rayos habla?
Shaka: Yo no lo sabía, y hubiera seguidos atacándolos con todo cosmo, pero inútilmente. Ahora, con lo que me dijeron, me han dado el secreto para derrotarlos.
Erigol: ¿A qué te refieres?
Shaka: No debo destruirlos, sino inutilizar sus cuerpos.

Esto causó gran asombro en los guerreros.

Belcebú: Ya fueron muchas palabrerías. ¡MATEMOS A ÉSTE ESTÚPIDO!

Justo cuando los cuatro luchadores se lanzaron sobre Shaka, éste abrió sus ojos.

Shaka: ¡¡¡EL TESORO DEL CIELO!!!

Belcebú: ¿Qué está haciendo?
Acitalope: ¡Belcebú, mira! ¡Las paredes están cambiando!
Imordeglo: No sólo las paredes, ahora el suelo también está cambiando. ¿Por qué?
Shaka: Jejeje. El Tesoro del Cielo es una técnica muy poderosa. Les impedirá atacar, pero tampoco podrán huir.
Acitalope: ¿No podemos atacar?
Belcebú: ¿Ni tampoco huir?
Shaka: Exacto. Puedo quitarles cada uno de sus sentidos según mi antojo. Si no quieren que los haga sufrir, contéstenme algo. ¡¿Quién demonios son ustedes cuatro?!
Belcebú: Está bien, te contestaremos. Somos los Sagrados Ángeles de la Muerte. Venimos desde lo más profundo del Infierno para acabar con todos aquellos que se interpongan en el camino de nuestro amo.
Shaka: ¿Su amo? Dime, ¿quién ese sujeto del que hablan?
Acitalope: No habrá necesidad de decírtelo, él ya está aquí.
Shaka: ¿QUÉ?


Templo de Escorpión

Milo: No puedo soportarlo. El cosmo de Mu, Aldebarán y Aioria desapareció por completo. Ahora, en la casa de Virgo, un cosmo nuevo está apareciendo. Juraría que es el mismo que sentí hace un rato, en el templo de Aries. No puedo dejar sólo a Shaka. Debo ir a ayudarle.

Después de esto, Milo salió rápidamente de su casa, en dirección al templo de Virgo.


Templo de Virgo.

Shaka: U…un cosmo muy raro está acerca. Debo acabar con esto de una vez.

¡¡¡RESTRICCIÓN DEL PRIMER SENTIDO!!!

Pero el efecto esperado por Shaka no sucedió.

Shaka: ¡¿CÓMO?! ¡Mi técnica fue desvanecida!

????: Shaka, no creas que dejaré que asesines a mis súbditos.
Shaka: Así que tu eres el que devaneció mi técnica. ¡Muéstrate ahora mismo!

Una potente figura se presentó cruzando lo que queda de la entrada al templo de Virgo. Viste un ropaje que le da un aire de superioridad equiparable sólo al de los dioses. Su larga cabellera grisácea le cuelga en los hombros, y muestra unas alas que abre con elegancia. Su rostro se compara con el de un ángel, pero éste muestra que sólo está lleno de maldad.

Shaka: Tu eres……..

LUCIFER

[/i]Imagen IPB

Lucifer: No permitiré que me estorbes.
Shaka: ¿Qué sucede? Por alguna rara razón no puedo moverme.
Lucifer: Es el efecto de mi cosmo en ti. Es común que te sientas sin energía.

Shaka de Virgo empieza a perder fuerzas, quedando hincado ante la falta de energía, suficiente solamente para levantar la cabeza y mirar que está rodeado por sus cuatro antiguos oponentes, sus futuros ejecutores.

Imordeglo: Muere…… Shaka.

¡¡¡ALAS DEL INFIERNO DE GARUDA!!!
¡¡¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!!!
¡¡¡MORDEDURA DE COBRA!!!

Shaka: ¡¡¡ATHENAAAAAA!!!

Las últimas palabras del caballero de Virgo fueron un llamado a su diosa, una despedida, un lamento por no haber conseguido su objetivo.

Shaka de Virgo había muerto.


Otro cosmo ha llegado al templo de Virgo. Se trata del Caballero Dorado de Escorpión.

Milo: ¡¡¡SHAKA!!!
Acitalope: Vaya, que bueno que llegaste. Te mataremos aquí mismo.
Imordeglo: O quizás quieras que te perdonemos la vida.
Milo: Así que ustedes asesinaron a Shaka. Prepárense a ser pulverizados.

EL caballero Dorado se acerca corriendo rápidamente hacia Imordeglo.

Milo: ¡MUERE! ¡¡¡AGUJA ESCARLATA!!!

Del dedo de Milo, justo de la aguja color escarlata, salen 8 pequeños destellos, tan delgados como una aguja, que impactan y derrumban a Imordeglo.

Milo: Ahora siguen ustedes. ¡¡¡AGUJA ESCARLATA!!!

De nuevo, el veloz ataca de Milo parece efectivo, derrumbando ahora a Erigol por otras 8 agujas.

Milo: Ni crean que les perdonaré la vida. Me gustaría hacerlos sufrir más, pero estoy furioso por lo que le hicieron a Shaka, desgraciados.

Acitalope: Veamos que tal eres para enfrentarme.
Milo: Acepto el reto. Te advierto que no durarás mucho.

Los dos guerreros corren uno hacia el otro, y dan un gran salto, lo que lleva a un intercambio de golpes en el aire.

Milo: Eres muy veloz…
Acitalope: Y eso no es todo….¡AHH!
Uno de los golpes de Acitalope asesta en la cara de Milo, lo que provoca que éste caiga desde la altura a la que brincaron, separando su caso de su cabeza.

Milo: Lo subestimé….gh…lo admito. No debo confiarme tanto.

Erigol: Es mi turno de acabar contigo.

¡¡¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!!!

Milo: ¡¿Cómo…..?!

Milo apenas pudo esquivar con un salto hacia atrás el veloz ataque de Erigol.

Milo: Le clavé 8 agujas…. Y sigue en pie y con una velocidad increíble, como si no le hubiera afectado mi ataque.
Erigol: Es que no me afectó mira bien mi armadura.
Milo: ¡¿Eh?!

La plateada armadura de Erigol está reluciente. No muestra signos de batalla, ni heridas. Mucho menos sangre.

Milo: No entiendo porqué sucedió…… o cómo.

En eso, Imordeglo aparece del suelo, justo en la espalda de Milo, sujetándolo fuertemente.

Milo: ¡Agh…. Me tomó por sorpresa!
Imordeglo: Jejeje, acábalo Erigol.
Erigol: Será un placer.

¡¡¡PUÑO MÁGICO DE MANTIS!!!

Milo: ¡¡¡Ahhhhhhhhhh!!!

El potente golpe de Erigol atraviesa el vientre de Milo, quien sólo observa atónito el rostro de Erigol, cubierto por una máscara manchada con la sangre que Milo expulsó. Después de esto, Erigol retira su brazo del cuerpo de Escorpión, quedando éste último de rodillas, perdiendo la poca energía que le queda en tratar de hablar.

Milo:……….no…… no puedo….. no puedo ser vencido así…………soy un caballero Dorado….

El caballero intenta con todas sus fuerzas levantarse, aunque se ve como una tarea muy difícil para él.

Acitalope: Pero que fastidio. Creo que lo degollaré de una vez por todas.
Lucifer: Un momento. Éste guerrero es muy persistente. Tendrá el honor de ser eliminado por mí.

Milo apenas y puede ver quién es la persona que habla.

Lucifer: Espero que disfrutes el Infierno.

Los ojos del malvado ángel emitieron un poderoso brillo rojo, al instante que el caballero de escorpión era eliminado, desapareciendo como si su cuerpo se estuviera evaporando, quedando solamente la armadura, último recuerdo del caballero que acababa de fallecer, Milo de Escorpio.

Belcebú: Hum, Escorpio no nos dio tantos problemas como pensé.
Acitalope: Ahora, hacia el templo de Athena.

Los cuatro guerreros salen del templo de Virgo velozmente, y llegan al de Athena en poco tiempo. Acto seguido se hincan para recibir a su amo.

Lucifer: Lo he jurado, toda aquella pesadilla del Infierno llegará hasta aquí. Me elevaré como nunca nadie lo ha hecho. Forjaré mi palacio en las alturas. Subiré hasta la montaña más alta, aspirando al ser el rey de reyes. La muerte de los Caballeros Dorados es solamente una muestra de mi poderío. La tierra conocerá a su nuevo amo.

Acto seguido, el malvado ángel señala la estatua de Athena, símbolo de la Justicia y la Paz, y con un simple rayo de energía, decapita ese bello monumento.

Lucifer: Athena, ese será el destino que te espera.

Una risa, una risa diabólica, fuera de cualquiera de las de éste mundo fue lo último que se escucho en el sagrado santuario de Athena.


[i]Próximamente:
Capítulo II
OMEGA
Aioria No Leo
no leo fics

pero vengo a felicitarte cano

echale para adelante

regards !!! 057.gif
zonabase.net forever
kimi
¿Y dónde se ubica temporalmente el ataque de Hades? Porque los dorados no fueron contra Poseidón para después enfrentarse a él en la Guerra Sagrada. 033.gif

No se qué decir. Como que resultó muy fácil acabar con los dorados. Esos ángeles no
tuvieron que esforzarse demasiado, aunque Lucifer sea su amo me pareció demasiado rápido el ataque el Santuario. De todas formas voy a esperar el capítulo que sigue 057.gif No hay que prejuzgar, falta...

Escribís bien, muy buena redacción no1.gif No tardes en poner lo que sigue ani_sexy.gif

60.gif

orfeo_22
hola cano muy bueno tu fic la verdad que la historia ta muy interesante aunque coinsido, como que murieron muy rapido los golden saints, pero debo admitir que tuvieron muertes muy dignas en especial aldebaran (ojala fuera asi en la historia original ya que por una u otra razon aparece muerto casi siempre y no hace demasiado). bueno te mando un abrazo estare esperando el nuevo capitulo ciaoooooooooooooooooooo
Seiya
Mira, dos recomendaciones;

1- Trata de no alargar demasiado los capítulos, ya que al ser demasiado extensos el lector se aburre.
2- Haz descripciones entre diálogo y diálogo, por ejemplo, algo así:

Aiora, muy enfadado, le dijo a Mu:
¡No me detendré por nada!

La reacción de Aioria fue muy violenta. Nunca se había enojado tanto. Su corazón latía muy rápidamente. Pensó que estallaría en cualquier momento.

Mu, quedó muy asustado. El grito hizo que comprendiera las cosas perfectamente.

La casa de Leo había quedado destruida. Las ruinas estaban por todas partes. Las columnas se estaban cayendo y la casa estaba por derrumbarse. Con un gesto, Mu le señala a Aioria que abandonen la casa.

Ambos fueron corriendo hasta llegar por las escaleras. Allí, vieron al cuerpo de Milo en el suelo. Estaba todo ensangrentado. Detrás se oían unos pasos. Una figura salió detras de la montaña.

Era robusta, muy corpulenta, parecía un gigante. Su pelo era blanco como la leche, y su piel morena como el tronco de un árbol. Vestía una gran armadura roja. Reveló su cara y...


Es como una idea básica que he escrito para que puedas comprender lo que te digo.
Tu ortografía es muy buena., es un punto destacable para comprender bien un texto.
Suerte con tu fic~
Cano
Pues gracias Aioria no Leo por tu apoyo. Tu eres un buen amigo mío en el foro.

Agradezco tu comentario, Kimi. Lo demás se irá revelando en el fic.

Orfeo_22, gracias por los ánimos, amigo. Espero que te guste el próximo capítulo.

~Pegasus Seiyaº, gracias por las recomendaciones amigo, y te lo agradezco mucho, pues éste el primer fic que hago. Tomaré en cuenta tus consejos para el tercer capítulo, porque el segundo ya lo acabé por completo, y ya mero lo pongo, en cuanto se arregle un pequeño problemo que traigo aquí.

¡Adios amigos, y gracias!
Seiya
De nada n_n y una recomendación para ti; antes de escribir tu fic, guardalo en word y revisalo 2 o 3 veces para corregir errores es algo muy útil ya que sirve para ver en que puntos estamos flojos y necesitamos mejorar, por lo demás solo es una ayudita, obviamente tu decidirás el estilo de escritura pero para que el lector se pueda sentir "adentro" del fic, las descripciones son lo mejor para marcar sentimientos lugare y muchas otras cosas.
Cano
¡Hola amigos! Aquí está el capítulo dos de mi fic. Ésta parte es un poco tediosa, pero es indispensable en la historia. Igualmente, espero sus dudas, quejas, comentarios y consejos para el fic. Espero que lo disfruten.

¡Gracias!

Capítulo II
OMEGA


Una noche estrellada. Un deleite visual para aquellos que disfrutan del ambiente nocturno. Aún así, muchas personas descansan en sus hogares, recobrando energías que les permitan estar listas para un arduo día de trabajo.


Mansión Kiddo

Una de ellas es Tatsumi, quien en su recámara, se encuentra perdido entre sueños, hasta que es despertado bruscamente.

Saori: Tatsumi, ¡Despierta Tatsumi!. Te necesito urgentemente.
Tatsumi: ……¿eh?.....¿qué sucede, mi señora?
Saori: Debes llevarme al Santuario.

El mayordomo se sorprende de la extraña petición de su señora.

Tatsumi: Pero, señorita, ¿qué quiere hacer allá tan noche?
Saori: Tengo un mal presentimiento, Tatsumi. Debo estar en el Santuario.
Tatsumi: ¿Está segura que no se quiere esperar? Mañana partirá Hyoga hacia Siberia, después de despedirlo puedo llevarla al Santuario. Además, no veo tanta urgencia. Usted misma tomó la decisión de quedarse en la mansión mientras que Seiya, Shun y Hyoga se recuperaban de la batalla contra Poseidón, y el Santuario está siendo protegido por los Sagrados Caballero de Oro.

La joven no se muestra muy complacida por la actitud tomada por su criado.

Saori: Al parecer me tendré que ir hasta el Santuario caminando, y además debo buscar un nuevo mayordomo.

Ante este comentario, Tatsumi se sobresalta demasiado.

Tatsumi: ¡¡¡Inmediatamente prepararé un helicóptero que nos lleve al Santuario, señorita Saori!!!

Tatsumi se despoja de su pijama de “Ositos Panda” y se viste elegantemente, mientras Saori espera impaciente en la sala.

Después de unos minutos:

Tatsumi: Mi señora, estamos listos para partir. ¿No piensa acaso despertar a Seiya, Shun y Hyoga para que vayan con nosotros?
Saori: No lo veo necesario. Se me hace inútil preocuparlos de más por un presentimiento mío. Ellos han estado luchando todo éste tiempo por mí. Se han sacrificado. No quiero que sufran más. Si fuera posible, me gustaría que vivieran como jóvenes normales, que disfruten de su vida. Además, el deber de proteger la Tierra, es mío.

Tatsumi se queda sorprendido de la determinación de esa joven.
(minutos después)

Piloto: Bien, vamos a despegar.

El Helicóptero empieza a elevarse, pero el fuerte sonido que generaba fue suficiente para despertar a Hyoga y a Shun.

Hyoga: ¿Qué sucede?, ¿A dónde se dirigirá Saori?
Shun: No lo sé, pero no debe ser algo muy importante.
Hyoga: ¿No debe ser algo muy importante? Por favor, Shun, algo sin importancia no te levanta a las doce y media de la noche.
Shun: Tienes razón.

Después de esto, hubo un pequeño momento de silencio.

Shun: No deberíamos interferir. Si Saori no nos despertó a propósito, es porque no quería que fuéramos con ella.
Hyoga: Es cierto, dejemos las cosas tal y como están.

Los dos guerreros se quedan pensativos, mirando por la ventana como se aleja el Helicóptero en que Saori viajaba.


Santuario de Athena
Templo de Athena

Lucifer, el ángel caído al Infierno, ahora se eleva sobre todo el templo. Vuela en dirección hacia una montaña usada como mirador, debido a su gran altura. Con el sólo hecho de pensarlo, la montaña empieza a sacudirse, provocando un derrumbamiento de rocas. Poco a poco, un templo gigantesco se empieza a formar en lo más alto de la montaña con todas las rocas de las cercanías, ante la mirada de los ángeles de la Muerte.

Acitalope: No me deja de sorprender su poder.
Erigol: Él sólo pudo forjar su templo.
Belcebú: Jeje, lo que viene después es lo interesante.

En la parte más alta del nuevo templo, se encuentra una enorme estatua con forma de demonio con la boca abierta.

Lucifer: No será necesario que pierda el tiempo. Empezaré ahora mismo.

El maligno ángel se acerca volando hacia la estatua, y con un rayo disparado de su mano hacia el monumento, logra hacer que a éste le brillen los ojos.

Lucifer: Súbditos. Ya no tienen que sufrir más en el Infierno. Yo les he abierto la salida, para que escapen de ese terrible lugar.
¡Les ordeno que salgan! La Tierra ahora es nuestra.

Hubo un pequeño lapso de tiempo después de éstas palabras, pero de la boca de la estatua surgió un raro ser. En forma, parecía humano; conservaba dos piernas fuertes, dos brazos., pero era de un color amarillo-naranja, poseía unas grandes alas, y un rostro similar a una serpiente deformada, con largas orejas puntiagudas, y además emitía unos horribles chillidos agudos, claramente insoportables para el oído humano.
Segundos después, comenzaron a salir gran cantidad de éstas bestias aladas, que volaban alrededor de su amo.

Lucifer: Mi ejército de ángeles rebeldes se ha formado ya. Vamos, dispersense y causen caos. Es hora de la venganza por su sufrimiento.

Los demonios no tardaron en obedecer a su amo, y volaron hacia diferentes direcciones.

Mientras, en el helicóptero de la familia Kiddo.

Piloto: Que extraño,………¿Qué será eso?
Tatsumi: ¿De qué hablas?
Piloto: Observe, justo al frente se miran unas figuras muy raras. Parece como si se acercaran.

El mayordomo se acerca al vidrio frontal del vehículo y trata de mirar lo que le dice el piloto.

Tatsumi: Creo que tienes razón. Parecen aves, aves muy grandes.

Mientras avanzan, los tripulantes del helicóptero observan aterrados la forma humanoide de esos seres voladores.

Tatsumi: ¡¡¡Maldita sea!!! ¡¡¡Esas no son aves!!!
Piloto: Oh Dios mío…. ¡¡¡Se dirigen hacia acá!!!

El piloto trata de conducir el helicóptero lejos de esos seres, pero parece que cinco de estas criaturas van en contra del vehículo.

Tatsumi: ¡¿Qué acaso este vehículo no trae una ametralladora o algún arma?!
Piloto: Señor, éste es un helicóptero de transporte, no de guerra.

En eso, tres de los monstruos se aferran a las paredes del helicóptero, y empiezan a emitir su característico sonido, provocando que los pasajeros se retuerzan por el simple sonido de las criaturas.

Saori: ¡¿Qué sucede Tatsumi?!
Tatsumi: No se preocupe, señorita. No dejaré que le ocurra nada a usted.
Sólo cúbrase los oídos.

Un cuarto monstruo embiste el helicóptero, mientras que otro más empieza a golpear con fuerza el vidrio de enfrente.

Piloto: ¡¡¡Debo tratar de aterrizar lo antes posible!!! ¡¡¡SUJÉTENSE BIEN!!!

El helicóptero empieza a descender rápidamente, y el piloto hace lo posible por controlarlo, pero uno de los monstruos da un golpe muy fuerte cerca de las hélices, provocando que el vehículo empiece a perder el control.

Piloto: ¡¡¡No puedo…!!! ¡¡¡No puedo controlarlo!!! ¡¡¡Caeremos!!!

El helicóptero cae en picada, y los demonios se alejan de él, viendo que ya cumplieron su objetivo. Pero el piloto trata de maniobrar, elevando un poco el vehículo, suavizando una caída inevitable, pero evitando daños más graves entre los tripulantes.

Después de esto, Tatsumi trata de recuperarse lo más rápido que puede.

Tatsumi: …..Ugh….. ¡¡¡Mi señora!!! ¡¡¡Señorita Saori!!! ¡¡¡Dígame si está bien!!!

Saori se encuentra recostada en su asiento, tapándose la cara, esperando que todo halla acabado.

Saori: Ta…Tatsumi…..
Piloto: ¿Están bien?
Saori: Uh……¿qué fue eso?........¿qué nos atacó?
Tatsumi: No lo sé, mi señora.
Saori: Con mayor razón, debo llegar al Santuario.

En eso, Tatsumi mira fijamente a una montaña hacia su derecha. No puede creer lo que ve.

Tatsumi: Se…se….. ¡¡¡Señorita Saori!!! ¡¡¡Mire hacia allá!!!
Saori: ¿Qué?

Ambos voltean, y notan la presencia de un templo gigantesco en lo más alto de una montaña.

Saori: Eso no estaba aquí ayer.
Tatsumi: Uhhhhh….. esto es tan extraño.

Saori se levanta de donde se encontraba, decidida a seguir avanzando.

Saori: Vámonos Tatsumi. Si nos apresuramos, llegaremos pronto al Santuario, ya no está tan lejos.
Tatsumi: ¿¿¿Qué dice??? ¡No puedo creer que aún quiera ir al Santuario después del incidente!
Saori: Te comprendo Tatsumi. Si quieres, puedes quedarte aquí.
Tatsumi: ¡¡¡Jamás!!! Nunca la abandonaré señorita. Eso no sucederá.
Saori: Tatsumi……..Gracias.

Ambos empiezan a caminar con dirección al Santuario, su próximo destino.


Centro de la Ciudad

Es muy tarde ya. Pero aún así, la ciudad está activa. El hermoso brillo de las estrellas se pierde por todas las luces de los anuncios y de las calles. Hay buen tránsito vehicular, y circula mucha gente por las banquetas. La noche es joven.

Taxista: A donde las llevo, señoritas.
Joven: Andamos buscando diversión. Sorpréndanos.
Taxista: Pues conozco un buen lugar que…….

En eso, empezó un ligero temblor.

Joven: Oh Dios, está temblando.
Taxista: No se preocupen damas, los temblores son comunes aquí, duran poco y no son muy peligrosos.

Pero ese ligero temblor fue acrecentándose poco a poco. Los edificios vibraban cada vez más fuerte, y la tensión de las personas iba en aumento.
La tierra empezó a crujir, y ese ligero temblor creció precipitadamente, transformándose en terremoto, provocando un pánico en general entre las personas.

¡¡¡Ahhhhhh!!!
¡¡¡Cuidado!!!


La gente busca refugiarse bajo los soportes de las puertas más fuertes, mientras que otras corren atravesando las calles y tratando de esquivar los coches en descontrol. Pero la suerte no corrió para todos, pues muchos de los edificios más grandes se empezaron a derrumbar.

¡¡¡Aléjense de los edificios!!!

Las personas veían como grandes edificaciones, que duraron mucho tiempo para terminarlas de construir, eran reducidas a escombros en unos pocos segundos. Además, la gran cantidad de polvo impedía a los conductores de autos ver hacia dónde se dirigían, chocando entre ellos.

Pero el terremoto no sólo derrumbaba edificios.

Hombre: Dios……¡miren el suelo!

La calle principal empieza a partirse en dos, provocando que mucha gente cayera hacia las grietas. Pronto, las demás calles se despedazaban ante la fuerza del terremoto, sumergiendo a la ciudad y sus habitantes entre el suelo y escombros.



Costa éste de Florida, EUA.

Una pareja se pasea por la costa. Van abrazados, demostrándose amor mediante caricias y dulces frases. Una cálida brisa acaricia el rostro de ambos, que están maravillados por la perfección de ese momento, en un lugar tan bello.

Fred: Cielo, ¿no piensas que es maravilloso el que vengamos a casarnos en éste hermoso lugar?
Karen: Por supuesto Freddy, cualquier lugar es bueno estando contigo.

Pero un sonido, similar a un rugido, puso a pensar al joven.

Fred: Karen, ¿no escuchaste eso?
Karen: Es cierto, ¿qué pudo ser?

Ambos miran el mar, de donde parece que provino ese sonido.

¡¡¡Mira Fred!!!

El corazón del chico casi se detiene al contemplar un espectáculo nada común; un barco sale volando, impulsado por una enorme ola de origen desconocido, que arrasa cuanto encuentra a su paso, empezando por la pareja de enamorados.

¡¡¡Miren el tamaño de esa ola!!!

La poderosa ola llega hasta la ciudad, que empieza a ser azotada por un potente oleaje. La fuerza del mar es inmensa, suficiente para inundar las calles rápidamente, y derrumbar casas más pequeñas. Además, consigo arrastraba vehículos y restos de otras edificaciones.

¡¡¡NO puedo creerlo, sucedió lo mismo que hace dos meses!!!

Los asustados residentes observan con horror, como a lo lejos se forma lo que parece ser un tornado. Los vientos aumentan de velocidad y fuerza.

Hombre: No es posible que un tornado se forme así de rápido, justo en frente de nosotros.

Pero sus palabras fueron calladas por el ataque de éste fenómeno, que ayuda a la destrucción del lugar.

De alguna forma, el maligno ángel caído puede oír y ver complaciente lo sucedido aunque se encuentre a miles de kilómetros de distancia; toda aquella destrucción, todo ese aire de muerte generado de una forma extraña llegó hasta él.

Lucifer: Mmmmmm…….Esos gritos de dolor y sufrimiento. Música para mis oídos.




Puebla, México.

Un joven se encuentra recostado en una silla en la azotea de su casa. Usa unos binoculares con los que mira fijamente la grandeza del volcán Popocatépetl.

Joven: Las maravillas que hace Dios. Es realmente relajante subir y observar el panorama.

De pronto, el chico se percata de una pequeña humareda.

Joven: ¿Eh? Está saliendo humo del cráter del Popocatépetl. No habían dado ninguna alerta. No creo que sea muy riesgoso. Iré por mi cámara de video para filmarlo.

Pero cuando el chico se alejaba para buscar su aparato, una abrupta explosión se sucede en el volcán, lanzando rocas gigantes ardientes a su alrededor, ante la sorpresa e impotencia de ese joven al presenciar tan aterrador espectáculo.

El caos no se hizo esperar, y la gente de las ciudades huye a refugiarse en sus hogares de las rocas que caen. Aún así, muchas de las viviendas son aplanadas o incendiadas por el poder del fenómeno.

Los gritos desesperados de terror emitidos por las personas, no permite a los demás percatarse, de que el volcán está rugiendo con fuerza, lanzando enormes cantidades de magma hirviendo, que poco a poco comienzan a hacer estragos.

Entre la confusión, un camión de bomberos intenta apagar el fuego que ha invadido un hospital, pero una poderosa roca ardiente aplasta por completo el vehículo, y el fuego termina consumiendo la edificación.

Todo éste caos impide el avance del tránsito vehicular, por lo que en corto tiempo, el fuego alcanza a los autos, mientras otros son despedazados por rocas.

Finalmente, el suelo se abre, saliendo de las grietas otras cantidades de magma, que vienen a causar más pánico entre la gente que aún trata, desesperada, de encontrar salida a ese infierno.

Igualmente, el malvado ángel se percata de lo sucedido.

Lucifer: Perfecto, así me gusta. Disfrútenlo, que aún tengo más preparado para todos ustedes.


El Cairo, Egipto.
África

Doctor: Espéreme un momento en la sala contigua, señor. En unos minutos lo haré pasar a mi consultorio.
Paciente: No se preocupe doctor, no voy a fallecer por esperarlo unos minutos.

Ambos ríen ante el comentario del paciente.

Doctor: Vaya que está muy nublado, ¿verdad amigo?
Paciente. Tiene razón, señor. Lo curioso es que esa formación de nubes empezó hace poco tiempo.
Doctor: El clima es muy variable.

Acto seguido, el doctor entra a su consultorio.

Doctor: Necesito recoger esto, quién me manda tener tan desorganizado éste lugar.

El doctor guarda unos papeles que tenía regados por todo su escritorio, y después de un momento, sale a ver a su próximo paciente.
Doctor: Ya puede pasar, se…………..

Sus palabras se le van, al ver a aquél hombre con el que conversó hace unos minutos, tumbado en el suelo, sobre una gran mancha de sangre.

Doctor: ¡¿Qué le sucedió a éste hombre?! No puedo creer que esté muerto.

En eso, el mismo doctor empieza a sentir que le falla la respiración, quedándose sin aire. Su piel se siente reseca, y ni la gran cantidad de sudor que expulsa es suficiente para refrescarla. Además, se aprieta el cuello, sintiendo una pulsación muy extraña, y luego se retuerce de dolor en el suelo.

Antes de morir, logra enfocar su mirada hacia la calle, y observa como una nube negra ha cubierto la ciudad, junto con centenares de cadáveres esparcidos por las calles.


Mansión Kiddo

Hyoga se encuentra mirando la televisión. Al parecer su sueño ha desaparecido por completo. Se muestra serio ante las desastrosas noticias de último momento, referentes a una ola de destrucción en todo el planeta. Maremotos, terremotos, inundaciones, pestes, erupciones, pareciera como si el mundo se desmoronara.

En eso, Shun entra al cuarto en que descansa Hyoga.

Shun: ¿Qué te sucede Hyoga? ¿Por qué estás despierto tan tarde?
Hyoga: No pude dormir desde que se fue Saori. Se me ocurrió encender el televisor, pero al parecer sólo hay mañas noticias.
Shun: ¿De verdad?

El chico peliverde se acerca hacia el televisor, y mira aterrado los horribles sucesos que han ocurrido alrededor del mundo.

Shun: Pobres gentes. Están sufriendo tanto.

El joven no se resiste al ver el dolor de tanta gente que sufre en el mundo, y empieza a derramar unas cuántas lágrimas.

Hyoga: Shun, tu siempre preocupándote por los demás.
Shun: Lo siento.
Hyoga: Estaba pensando que quizás estos sucesos tengan algo que ver con que Saori se halla ido tan repentinamente.

El Caballero Cisne se queda pensando un poco, y luego continúa.

Hyoga: Shun, hace un momento tuve la sensación de unos cosmos que ya conocía.
Shun: ¿Cosmos que ya conocías?
Hyoga: Exacto. Estoy casi seguro de que yo ya había sentido esa cosmo-enegía en algún otro lugar.
Shun: ¿Y piensas que tengan que ver con la ola de destrucción que azota a la Tierra?
Hyoga: Es posible. Por eso estoy preocupado. Espero que nada le pase a Saori.
Shun: Si es así, deberíamos ir con ella.
Hyoga: No lo creo, Saori, no quiso que la acompañemos.
Shun: Hyoga, nosotros somos los Caballeros de Athena. Nuestro deber es protegerla pase lo que pase. Si creemos que está en peligro deberíamos acompañarla. No podemos permitir que corra ningún peligro, por mínimo que sea.

Las palabras del guerrero de Andrómeda parece que convencen a Hyoga.

Hyoga: Shun, creo que tienes razón. ¡Vayamos donde Athena!
Shun: ¡Genial!
Hyoga: Pero antes, debemos despertar a Seiya para que nos acompañe.
Shun: Jeje, tiene un sueño muy pesado. Ni siquiera el sonido del helicóptero pudo despertarlo.

Los Caballeros llegan al cuarto en que se supone que Seiya está durmiendo, pero notan que la cama en que deberían estar, se encuentra vacía.

Shun: ¡Seiya! ¿A donde fue?
Hyoga: Tranquilo Shun. Sólo se cayó de la cama.

Efectivamente, Seiya se encontraba tirado del otro lado de la cama, profundamente dormido, y habloteando entre sueños.

Seiya: Marin……….ya no quiero entrenar más………… déjame descansar un momento….
Hyoga: Je, parece que sueña con su entrenamiento. Yo lo despertaré.

El Caballero cisne se acerca lentamente hacia el oído de Seiya, toma un poco de aire, y :

Hyoga: ¡¡¡SEEEEIIIYAAAA!!!

…provocando que el caballero Pegaso se levante súbitamente.

Seiya: HYOGA, ¡Cómo te atreves a despertarme así!
Hyoga: De otra forma, no te hubieras levantado, Seiya.
Seiya: Grrrrrrr, ¿que es lo que quieres?
Hyoga: Saori se ha ido.

El simple hecho de escuchar ésta información por parte de Hyoga, pone alerta a Seiya.

Seiya: ¿Qué?
Hyoga: Tenemos un mal presentimiento. Creemos que será mejor seguirla para vigilar que se encuentra bien.
Seiya: Ya veo. Esperen que me ponga un pantalón y partiremos.

El guerrero complementa su atuendo con un pantalón de mezclilla.

Seiya: Listo, ya podemos irnos.
Hyoga: Bien, sólo debemos seguir el cosmo de Saori.


En ese momento, un extraño chillido se escucho fuera de la mansión.

Seiya: ¿Escucharon eso, amigos?
Hyoga: Por supuesto. Me pregunto, ¿qué habrá sido?

Los guerreros tratan de adivinar de donde provino el sonido. Entonces, una bestia alada atraviesa una de las ventanas de la mansión, y empieza a volar alrededor de la casa.

Shun: Uh….¡¿qué es eso?!
Hyoga: ¡Que criatura tan extraña!

En eso, el monstruo se deja ir sobre Shun.

Shun: ¡Oh, se dirige hacia mí!
Hyoga: ¡Cuidado Shun!

Pero antes de que el demonio se acercara más, es repelido por una serie de veloces rayos a forma de meteoros, que terminan lanzándolo contra un piano, al que destruye completamente por el impacto.

Shun: Gr…gracias Seiya.

Seiya: Que animal tan extraño. Nunca antes había visto algo similar.

En eso, siete criaturas similares entran a la mansión por distintas ventanas, destruyendo lo que está a su alcance.

Shun: ¡Maldición! ¡Ahora hay más de esas cosas!
Seiya: No podremos perder tiempo enfrentándolas a todas. ¡Vayamos a buscar a Saori!

Los tres guerreros atraviesan corriendo la sala, y van rápidamente por el pasillo que los llevará a la puerta de salida, cuando una de las bestias les bloquea la puerta.

Seiya: Con que nos quieres detener, ¿verdad?
Hyoga: Déjamelo a mí.

El guerrero ejecuta su singular danza, imitando el aleteo de un Cisne, mientras la temperatura del lugar empieza a descender.

Hyoga: ¡¡¡POLVO DE DIAMANTES!!!

Una ráfaga de aire congelado ataca a la bestia, que se queda inmóvil ante tal cantidad de frío, permitiendo que los a los guerreros dirigirse a la salida.

Shun: Seiya, ahí están nuestras armaduras.

Shun señala un rincón del pasillo, en que se encontraban amontonadas tres cajas de Pandora, usadas para guardar las armaduras de los Caballeros del Zodiaco.
Después de esto, cada uno toma su respectiva armadura, y salen de la mansión a gran
velocidad.

Hyoga: Destruirán la mansión. Quizás debemos regresar a eliminarlos.
Seiya: No, si hay más de esas criaturas, pueden atacar a Saori.
Shun: Cierto. Es más importante su vida.



Cinco Picos de Rozan, China

Una pequeña cabaña se encuentra entre esas altas montañas de China. Ahí descansa un hombre. Duerme tranquilamente. Se trata de Shiryu, el caballero Dragón, un guerrero honorable y poderoso. Sin embargo, sufre. Sus heridas de las batallas en la guerra contra Poseidón han sanado, en su mayoría. Aún conserva una ceguera de la que no se sabe si se recuperará, causada por el guerrero Krysta de Krisaor.

Krysta: ¡¡¡MAHA RO SHI NI!!!
Shiryu: ¡¡¡NOOOOO!!!

En eso, el caballero se despierta súbitamente.

Shiryu: Ese cosmo……me pareció sentir un cosmo conocido.

Éste sobresalto provocó que también despertara Shunrey.

Shunrey: ¿Qué te sucede Shiryu? ¿Tuviste alguna pesadilla?
Shiryu: ¿Uh? No, no sucede nada Shunrey. Sólo tuve un mal presentimiento.

Justo en ese momento, un horrible y agudo chillido se escucha en la cercanía de la cascada.

Shunrey: ¡Oh, cielo santo!, ¿qué pudo ser eso?
Shiryu: No se te ocurra salir, Shunrey. Yo iré a descubrir de qué se trata.
Shunrey: Pero, Shiryu……
Shiryu: Y no me digas que mi ceguera me lo impide, por favor. No soy tan inútil como parezco. Por lo menos puedo protegerte.

Shiryu salé de la pequeña cabaña, dirigiéndose a la cascada.
El hermoso brillo de la luna, ilumina el rostro de un horrible ser, que yace muerto en una roca, derramando sangre aparentemente a causa de un poderoso ataque.

Shiryu: ¿Qué sucedió, maestro?
Dokho: Algo horrible, Shiryu.
Shiryu: ¿Por qué lo dice?
Dokho: Acabo de eliminar a un ser que vino del Infierno.
Shiryu: ¿Del Infierno? ¿Qué significa?

El anciano maestro se queda mirando la belleza de la luna, pensando en lo que acaba de ocurrir.

Dokho: Hay un maligno ser que trata de acabar con todos nosotros.
Shiryu: ¿Está seguro de lo que dice, maestro?
Dokho: Por supuesto. Yo ya sabía que dentro de poco, él aparecería. Por eso les ordené a los Caballeros de Oro que se quedaran en el Santuario a vigilar las Doce Casas. Si aparecía en éste mundo, su objetivo sería el Santuario de Athena. Desafortunadamente, él fue más listo que nosotros, y empeoró las cosas al eliminar de alguna forma a los Sagrados Caballeros Dorados.

El Caballero Dragón está atónito antes las palabras de su maestro. Se le dificulta entender la magnitud de éstos terribles hechos.

Shiryu: Eso es realmente sorprendente, maestro. El qué alguien pudiera asesinar a los Caballeros de Oro.
Dokho: Creelo, Shiryu. Estamos ante un enemigo realmente temible. Ésta criatura que acabo de eliminar es la prueba de ello.

Shiryu empieza a palpar el cuerpo del monstruo, lo que le permite darse una idea de la horrible forma del ser.

Shiryu: Vaya, que criatura tan rara.
Dokho: Y aún hay más como ella.

Esto pone a Shiryu un poco preocupado.

Shiryu: ¡¿Más monstruos como éste?!
Dokho: No te preocupes, son fáciles de vencer, el número de ellos y su gran velocidad es el problema.

Shiryu respira un poco más aliviado.

Shiryu: Maestro, ¿cómo supo usted de la llegada de ese maligno ser?
Dokho: Fue desde hace tiempo. Antes de que empezara el conflicto con Saga. El anterior patriarca, Shion de Aries, maestro de Mu, era un experto en leer las estrellas. Las estrellas nos dicen mucho, Shiryu.

El Dragón se queda mirando hacia el cielo, con la vista enfocada en las estrellas. Aunque sus ojos ya no pueden ver, su vista no se aprta del cielo. Aún recuerda la hermosura del cielo nocturno.

Dokho: Él predijo la llegada de éste peligroso ser para éstas fechas, aproximadamente. Me advirtió que debíamos estar preparados. No quise alarmarlos a todos, pues ya tenían mucho en qué pensar con la venida de la batalla con Poseidón.

Shiryu se muestra un poco nervioso ante la actitud nada relajada del maestro. Si su mentor estaba realmente preocupado por algo, era que en realidad no se debía tomar a la ligera.

Shiryu: Quisiera saber maestro, de qué ser maligno se trata.

Dokho voltea ver a su discípulo, se prepara para decirle la verdad.

Dokho: Pues él es……………



Santuario de Athena

Han pasado unas horas desde el incidente con el helicóptero, pero la joven Saori Kiddo cumplió su cometido de llegar al Santuario. Los primeros rayos del Sol se empiezan a asomar.

Saori: Tatsumi, yo puedo cruzar sola si así lo deseas.
Tatsumi: No se preocupe, la acompañaré hasta al mismo Infierno si es necesario.

La joven sonríe al comprobar la fidelidad de su mozo, y ambos empiezan a avanzar. Un nuevo enemigo los espera en el Santuario.

Lucifer: Por fin llegó……..

Continuará...
orfeo_22
hola Cano, amigo como va? te cuento que recien termino de leer el nuevo capt de tu fic y aunque no tiene mucha accion ta bastante bueno ya que sirve para ir dandole forma a la historia definitiva que pinta para estar buenisima. bueno nada mas por ahora te mando un abrazo y me quedo esperando el nuevo capt para ver que pasa con saori ahora que esta en el santuario y con los caballeros.nos vemos ciaooooooooooooooo
Cano
CITA(orfeo_22 @ Mar 25 2007, 02:29 PM) [snapback]206013[/snapback]

hola Cano, amigo como va? te cuento que recien termino de leer el nuevo capt de tu fic y aunque no tiene mucha accion ta bastante bueno ya que sirve para ir dandole forma a la historia definitiva que pinta para estar buenisima. bueno nada mas por ahora te mando un abrazo y me quedo esperando el nuevo capt para ver que pasa con saori ahora que esta en el santuario y con los caballeros.nos vemos ciaooooooooooooooo


Que bueno que sigues leyendo, amigo. Eso me motiva a ponerle más ganas en los siguientes capítulos. Con que una sola persona lo lea, para mi es suficiente. Pues sí, éste capítulo va más lento, pero es como mencionaste, sirve para darle forma a la historia. Por ahora voy a empezar con el capítulo cuatro. El tres lo pongo en unos cuantos días. Que estés bien.

¡Adios! 057.gif
orfeo_22
Gracias amigo cano pero vos no tenes que agradeserme nada a mi yo te tengo que gradecer a vos por hacer un fic tan bueno como este.t mando un abrazo y seguimos en la espera del nuevo capt nos vemosssssss ciaooooooooooooooooo
Cano
Bueno, pues antes de que acabe el mes pongo la tercera parte del fic. Posiblemente, en una semana ponga el capítulo cuarto, "El Inicio de la Guerra". Ojalá que disfruten mucho éste. Espero sus comentarios sobre éste capítulo.
¡Gracias por su atención!

Capítulo 3
El Trío Infernal


Ha amanecido. Los cálidos rayos de Sol iluminan ahora el Santuario, que está a punto de recibir una visita. Una visita divina. Se trata de Athena.

Saori: Bien Tatsumi, vamos.

Pero el avance de la diosa es interrumpido por un grito.

Seiya: ¡¡¡SAORIIIIIII!!!
Hyoga: ¡¡¡Athenaaa!!!

Esto alerta inmediatamente a Saori y su acompañante.

Tatsumi: ¿Acaso es Seiya?

Efectivamente, ambos comprueban que aquella persona que venía corriendo entre las montañas, era Seiya, acompañado de Hyoga y Shun.

Saori: ¡¡¡Es Seiya!!!

Por fin, los Caballeros llegan con su diosa.

Seiya: Saori, ¿estás bien?

Pero Saori se muestra indiferente ante la pregunta de Seiya. Lo mira con preocupación, e inmediatamente cambia la pregunta.

Saori: Seiya, ¿a qué has venido?

Ante tal pregunta, el caballero muestra una cara de sorpresa.

Seiya: Pero es obvio, venimos a protegerte.
Hyoga: Algo muy extraño está sucediendo, Saori. Puedes estar en peligro. Con mayor razón debemos cuidarte.
Shun: Es nuestro deber como Caballeros.

Athena capta la situación, y entiende que sus leales guerreros están en lo correcto.

Saori: Seiya, parece que no podré hacerte cambiar de opinión, ¿cierto?
Seiya: Por fin lo entendiste, Saori. No importa lo que nos digas, iremos tras de ti hasta asegurarnos que estarás a salvo.

La diosa se ha dado cuenta que la característica terquedad de Seiya lo haría seguirla, aún si ella no lo autorizaba. Se ha maravillado de lo preocupados que están sus caballeros por ella.

Saori: Les agradezco tanto su preocupación por mí, pero es que yo no quería que se alarmaran por un falso presentimiento mío.
Hyoga: No es un falso presentimiento, Saori.
Shun: Es cierto, algo raro está pasando. Debemos averiguar que sucede.
Saori: Bueno, viendo la situación será mejor que nos apresuremos.

Los cinco avanzan hacia la entrada del primer templo del Santuario, el Templo de Aries.


Santuario de Athena
Entrada al Templo de Aries

Seiya: Ahí está el templo de Aries, justo enfrente de nosotros.
Shun: La primera de las Doce Casas, la de Mu.

En ese instante, un grito de dolor pone alerta a los guerreros, que buscan inmediatamente de donde provino.

¡¡¡AAAAHHHHHH!!!

Seiya: ¡¿Quién habrá sido quien gritó?! ¿De dónde provino?
Shun: Esa voz…… estoy casi seguro que la conozco.

Después de eso, el cuerpo de un Caballero herido sale volando desde el Templo de Aries, atravesando un pilar debido a la fuerza que llevaba.

Seiya se dirige a ver de quién se trata. Quién es ese hombre que está derrumbado a las afueras del templo de Aries.

Hyoga: Pero si es……
Seiya: ¡Es JABÚ!

Los Caballeros observan que se trata del Caballero del Unicornio, Jabú, que muestra una herida en su hombro izquierdo.

Seiya: Jabú, ¿estás bien?, ¿qué te sucedió?

El Caballero del Unicornio hace caso omiso de las preguntas de Seiya. En lugar de contestar, toma fuerzas, y se levanta, como si se prepara para una batalla.

Jabú: Gh…..gh…… esa, esa maldita bestia. Me tomó desprevenido.
Seiya: Pero, ¿de qué hablas, Jabú?

Nuevamente, el guerrero no contesta, sino que ahora se dirige corriendo al templo de Aries.

Jabú: ¡¡¡AHHHHHH, YA VERÁS!!!

Antes de que Jabú llegue al templo, de éste sale una de las criaturas voladoras, un demonio.
El simple hecho de su presencia alertó a Seiya.

Seiya: ¡Pero si ese monstruo es como el que nos atacó en la mansión!
Hyoga: ¡Es cierto! ¡Además, emite ese horrible sonido!

El monstruo vuela hacia la dirección en que se encuentra Jabú, y éste último salta para encontrarse a su altura.

Jabú: ¡¡¡GALOPE DE UNICORNIO!!!

Una serie de veloces golpes y patadas a la velocidad del sonido por parte del guerrero, impactan en el pecho del demonio, que emite un horrible chillido de dolor.

Finalmente, los demás Caballeros observan a Jabú que cae orgulloso de pie, mientras que la horrible bestia cae muerta al suelo con el pecho despedazado.

Jabú: Hmp, esas bestias son muy veloces para volar, pero muy torpes para esquivar golpes.

Saori empieza a sudar frío y se sorprende de ver que ese monstruo es idéntico al que derribó su helicóptero. Mira muy asustada su horrible forma, y logra relacionar ese agudo chillido con el que la perturbó anteriormente.

Tatsumi: Señorita Saori, ese monstruo…
Saori: Calla Tatsumi, debemos avanzar.

Inmediatamente, Jabú se dirige con Saori.

Jabú: Saori, algo terrible ha sucedido en el Santuario. Es peligroso que entren a las Doce Casas.

La noticia de Jabú sólo logra poner más preocupados a los demás Caballeros.

Seiya: ¿Cómo que ha sucedido algo terrible?
Jabú: Mu, el Caballero Dorado de Aries ha……

Una pena enorme absorbe a Jabú, quien se siente realmente impotente al no poder revelarle a sus amigos tan trágica noticia.

Jabú: MU de Aries, ha muerto.

Silencio. Es lo único que queda debido a la franqueza de sus palabras. El único sonido es el generado por el viento de una pequeña brisa, una brisa poco percibible para los Caballeros, que ahora están sumergidos en un gran dolor.

Seiya: Jabú……….. ¿Acaso nos estás hablando con la verdad?
Jabú: Por supuesto. Compruébalo tú mismo.

Seiya corre inmediatamente al templo de Aries. Claramente se nota que aún conserva algo de esperanza, esperanza de que las palabras de Jabú sean sólo eso, palabras, que no tienen nada que ver con un hecho concreto. Espera ver que entrando al templo de Aries, estaría su amigo Mu, recibiéndolo con una cálida sonrisa y un amable saludo.

Mu: Hola Seiya.

Estas palabras por parte de Mu son lo que espera oír el caballero Pegaso.
Desafortunadamente, al entrar al templo, comprueba con dolor la terrible noticia, al observar el cuerpo del valiente Caballero Dorado que yace en el suelo, inmóvil, sobre una mancha de sangre que ya está seca por el transcurso de la noche.

Seiya:………………Mu………………..amigo…………..

El llanto de Seiya no se hace esperar, mientras que los demás entran también al Templo de Aries y se percatan de la veracidad de las palabras de Jabú.

Hyoga: No puedo creerlo. Mu, un caballero tan poderoso, derrotado.

Shun: ¿Quién pudo haberlo vencido?

Las lágrimas de Seiya se detienen un momento. El guerrero tiene una mezcla de sentimientos. Siente una gran tristeza, por la pérdida de su amigo, y a la vez, un enorme odio hacia el causante de su muerte.

Seiya: Gh, juro……… quiero jurarte, Mu…………….¡¡¡QUE NO DEJARÉ CON VIDA A QUIEN TE HIZO ESTO!!!

Saori está igual, o quizás peor que Seiya, por la pérdida de un valeroso guerrero. Pero se ha dado cuenta que ellos no son los únicos en el templo de Aries, al notar un extraña sombra que se mueve al fondo del templo.

Acitalope: Jejeje. No me imaginé que los demás Caballeros del Zodiaco fueran unos niños llorones, que no pueden soportar la pérdida de un ser querido.

Ante estas palabras de burla, lo guerreros inmediatamente tratan de identificar al sujeto que se les ha presentado. Éste hombre usa una reluciente y clara armadura rosada. Su rostro es fino, no muestra ninguna imperfección, igual que su pelo rosado que se ve como un bello adorno para su cabeza.

Hyoga: ¿Quién demonios eres?
Shun: ¿Acaso fuiste tú el causante de la muerte de Mu?

Seiya se repone un poco, sólo para interrogar a éste ser.

Seiya: ¿Qué estás haciendo aquí? ¡Respóndenos!

Pero sus dudas sobre el bando de éste guerrero se desvanecen, al ver que trae arrastrando consigo lo que parece ser el cuerpo de alguien. Pero no es cualquier persona. Se trata del Caballero Dorado de Leo, Aioria.

Seiya: ¡¡¡AIORIA!!!

Los guerreros se sorprenden al ver que el intruso arroja sobre el cadáver de Mu, el cuerpo de Aioria, que muestra una herida enorme.

Hyoga: ¡Aioria! Espera un momento. Te ayudaremos…
Acitalope: No es necesario. Está muerto.
Hyoga: ¡¿Qué dices?!

Era sorprendente. No sólo Mu falleció, sino también Aioria. Dos Caballeros Dorados habían sido asesinados esa noche. Pero eso no era todo. Los Caballeros de Athena apenas asimilaban la noticia de la muerte de Aioria, cuando entran en escena dos guerreros más.
Uno de ellos, vestido de una brillante armadura plateada, cabellos dorados, como los rayos del Sol, y una intimidante máscara, llevaba consigo un enorme cuerpo, que Seiya identifica de inmediato.

Seiya: No puede ser……..mi amigo…….ALDEBARÁN.

Efectivamente, se trataba del caballero Dorado de Tauro, que bruscamente es arrojado sobre el cuerpo de Mu, ante la sorpresa y el horror de los espectadores.

El otro guerrero, de apariencia hermosa, vestido con armadura rosa, lleva consigo arrastrando el cadáver de otro caballero Dorado, Shaka de Virgo, que también es arrojado sobre el cuerpo de Mu y Aldebarán.

Después de esto, Saori, Athena, se arrodilla, y empieza a llorar por la muerte de sus guerreros.

Saori: Mu, Aldebarán, Aioria, Shaka……….ustedes…………

Pero no puede continuar su oración. El llanto no se lo permite. La pérdida ha sido grave. Demasiado.

Hyoga: Un momento. No me digan que hicieron lo mismo con Milo, malditos.

Pero otro guerrero más entra en escena. Llega volando y aterriza justo enfrente del guerrero del cisne.

Belcebú: Él fue eliminado, sólo que no quedó ni rastro de su cuerpo, jeje.

Esta risa burlona, causó que el enojo de Hyoga aumentara aún más.

Hyoga: Grrrrr…..¡¿Cómo te atreves a reírte de los Caballeros Dorados, miserable?!

El Caballero lanza un veloz golpe hacia el guerrero de pelo azul, pero éste último vuela hacia atrás, esquivando el ataque fácilmente.

Hyoga: Uh….. es muy veloz.
Tatsumi: Esos sujetos se ven realmente peligrosos. Sería mejor que la señorita Saori se encuentre lejos de aquí.
Shun: Es cierto, Saori. Debes irte de aquí, nosotros los enfrentaremos.

Pero la joven no hace caso. Permanece arrodillada, llorando por la muerte y el sufrimiento de sus caballeros de Oro.

En eso, un enorme ser hace acto de presencia en el templo de Aries, hablando con una gruesa y dominante voz.

Lucifer: Athena, ya de nada sirve llorar.

Saori inmediatamente reacciona a esa voz. Detiene el llanto un momento para tratar de identificar al hablante. Ella no puede comprender porqué siente como si ya conociera la voz.

Saori: Esa voz…………siento, como si ya la conociera, como si la hubiera oído antes.
Lucifer: No es de extrañarse. Tu, niña, eres la reencarnación de una de mis mayores enemigas. Es común que aún conserves recuerdos de mí.

La joven se levanta para ver al ser que le habla, y tratar de reconocerlo.
Al verlo, su cuerpo se llenó de un miedo inimaginable, pues su parte como diosa reconoció al maligno ángel, mientras que su parte humana simplemente estaba aterrada al saber de quién se trataba.

Saori: Tú eres……Lucifer, el rey de las Tinieblas.
Lucifer: Jeje, vaya, parece que me recuerdas.

Los demás guerreros se sorprenden al reconocer de quién se trata.

Hyoga: ¡¿QUÉ?! ¡No puede tratarse de él!
Seiya: Hyoga, ¿Es él el malvado ángel que aparece en tu Santa BIBLIA?
Hyoga: Al parecer sí, es conocido como Satanás, o el Diablo, el rey de las Tinieblas. Fue enviado a los Infiernos cuando trató de superar a Dios, provocando la ira de los Cielos.
Jabú: Con que tú eres el causante de todos estos problemas, ¿verdad?
Lucifer: Jeje, he sido yo, lo admito.
Shun: Lo que no entiendo es, ¿cómo llegó aquí?

Ante ésta pregunta, el malvado ángel ríe ligeramente, como si de un chiste se tratase.

Lucifer: Ustedes, siempre han luchado para que la paz en éste mundo prevalezca. Lo irónico aquí, es que volví a la Tierra gracias a la ayuda de una gran cantidad de energía, proporcionada por unos seres que ustedes conocen muy bien.
Seiya: ¿Cómo dices?

Todos callaron. Ni siquiera el maligno ángel emitió palabra alguna, permitiendo que los guerreros se percataran de un poderoso brillo luminoso de color verde que apareció en frente del templo de Aries.

Tatsumi: ¡Miren esa luz! ¿Qué la estará generando?

La luz se acercó al ángel caído, y empezó a adoptar forma humana. Pronto, los sorprendidos guerreros reconocieron de quién se trata.

Hyoga: ¡¡¡NO PUEDO CREERLO!!!

Seiya se muestra realmente nervioso al ver quién es la persona que tiene enfrente, quién es aquel joven de cabello azul y gran porte.

Seiya: Es………es…………..¡¡¡ABEL!!!

La mirada atónita de todos se centra ahora en el dios del Sol, Abel.

Shun: ¡Abel! ¿Qué haces aquí?
Abel: Fui traído de nuevo aquí gracias al poder de mi amo.

Ésta respuesta, que no es propia de un dios, causó una gran confusión para los guerreros de Athena.

Hyoga: Abel, tu eres un dios, ¿cómo pudiste haber vendido tu alma a Satanás?
Abel: Hyoga, tu no conoces la angustia que se sufre en el Infierno. Uno haría cualquier cosa por salir de ahí, aunque se sea un dios. En el Infierno, no hay diferencia. Además, no soy el único.
Hyoga: ¿De qué hablas?

En ese instante, una obscura niebla de color negro entró al templo del carnero Dorado, y se puso a un lado del maligno ángel. Igualmente que con el brillo verde, ésta neblina adquirió la forma de un ser humano.

Shun: ¡0h no! No puede ser que sigan apareciendo más enemigos.

Esta vez, la neblina toma la forma de una mujer, una mujer de cabello azul, y vestiduras rojas, que fue reconocida rápidamente por los guerreros.

Shun: ¡¡¡ERIS!!!
Eris: Jajajaja. Parece que no les agrada mucho mi presencia, ¿eh?
Abel: Nosotros nos encargamos de darle energía suficiente a nuestro amo. Si le ayudábamos a regresar a la Tierra, y nos volvíamos sus sirvientes, él nos permitiría salir de ese maldito lugar.
Eris: Él sólo necesitaba de nuestro cosmo para volver a la vida, así que decidimos dárselo. Estando él libre, tendría la posibilidad de traer a quien quiera del reino de las tinieblas.
Lucifer: Admito que duré mucho en obtener la cosmo-energía suficiente, pero valió la pena.

Hyoga: ¿Así que de ustedes eran esos cosmos que sentí?
Eris: Por supuesto. Parece que no eres tan estúpido y pudiste recordar como era nuestra energía.
Lucifer: Pero no sólo ellos me han ayudado. Quisiera presentarles a alguien más.

Desde la salida del templo de Aries, se alcanza a ver la silueta de una persona, recargada sobre la pared, que al escuchar las palabras de su amo, inmediatamente sale a su encuentro. Pero al parecer, los guerreros de Athena también reconocen a esa persona.

Saori: Pero si él es………¡JULIÁN SOLO!
Lucifer: Exacto, Athena. Aunque ustedes hayan vencido a Poseidón, Julián siempre tendrá ese grandioso poder que poseía cuando Poseidón estaba en su cuerpo. Por supuesto que yo no puedo desaprovecharlo.
Seiya: ¡¡¡Julián!!! No escuches a éste maldito. Debes alejarte de él lo más pronto posible.
Lucifer: No te molestes niño. Él ya no te reconoce. Ahora yo lo domino a mi antojo. Lo único que tuve que hacer, fue tentarlo. Si él aceptaba, automáticamente se transformaba en uno de mis siervos.
Shun: Pero que ser tan maligno. Julián no tiene nada que ver en esto, y aún así lo haces que luche innecesariamente.
Lucifer: Solamente le dije, que si se unía a mí, su mayor sueño se haría realidad.

Después de estas palabras, el demonio voltea y dirige una cínica mirada hacia la joven Saori.

Lucifer: Al aceptar mi propuesta, quedó bajo mi control. Ya no importa si cumplo o no mi promesa.

Los guerreros de Athena se sienten impotentes, al ver a tantos enemigos poderosos reunidos frente a ellos, sirviendo ahora a un ser tan maligno.

Lucifer: Ahora que he abierto la puerta del Infierno, aquellos que quieran seguirme tienen el permiso para salir de ahí, y venir a la Tierra. Mi ejército se está formando ahora mismo. Además, con la ayuda de Eris, Abel, y Julián, no puedo perder. Los humanos que no me obedezcan serán asesinados, y un nuevo reino a mi mando se formará en el planeta. Como te darás cuenta, Athena, ya no puedes hacer nada ante mí. Pero te tengo una propuesta.

Saori mira extrañada al maligno ángel. Sabe que cualquiera de sus ideas puede acarrear graves consecuencias.

Saori: ¿Qué es lo que quieres entonces, Lucifer?
Lucifer: Si fuera mi voluntad, podría darles la orden a mis guerreros de que te asesinaran en éste momento, pero ahora estoy siendo generoso. Tu poder es grandioso, Athena, y no debe ser malgastado con una rápida muerte.
Seiya: ¡¡¡Ya basta!!! ¡¿Qué rayos quieres?!
Lucifer: Muy simple. Tu sangre.

Ésta respuesta no era de todo positiva, y los guerreros de Athena quedaron pasmados por ella.

Shun: ¡Su sangre!
Lucifer: Exacto. Su exquisita sangre divina es muy preciada para mí. Si te arrodillas ante mí, y me entregas tu sangre como ofrenda, le perdonaré la vida a ésta Tierra.

Seiya: ¡¡¡No digas estupideces!!! Nosotros no podemos permitir que Athena sufra algún daño, aún en bien del planeta.
Shun: Si es necesario, te enfrentaremos para evitar esa barbaridad.
Jabú: La vida de Athena es muy importante, y la defenderemos a toda costa.
Hyoga: ¡Acabaremos contigo, ángel del mal!

Seiya, Shiryu y Hyoga dejan a un lado sus cajas de Pandora y junto con Jabú se abalanzan sobre el maligno ángel, pero sólo bastó un parpadeo de Lucifer para que sus atacantes fueran repelidos con una gran fuerza, estampándolos contra las paredes.
Seiya: ¿Cómo hizo eso? Ugh…
Hyoga: Oh, parece que lo subestimamos.
Shun: Es muy fuerte, pero no debemos darnos por vencidos.
Seiya: Es cierto, ataquemos de nuevo, pero ésta vez vistamos nuestras Armaduras.

Justo después de que Seiya terminó de hablar, recibió un golpe a la velocidad de la luz en el pecho, por parte de Belcebú, ante la sorpresa de sus compañeros por la rapidez del ataque.

Shun: ¡¡¡SEIYA!!!
Erigol: No te preocupes, por él, también hay castigo para ti.
Shun: ¿Eh? ¡¡¡AAAAAGHHHH!!!

Igual que Seiya, Shun es atacado a la velocidad de la luz, recibiendo una herida en el pecho por parte de las afiladas garras de Erigol, que lo deja tumbado en el suelo.

Saori: ¡¡¡SHUN!!! ¡¡¡SEIYA!!!

Hyoga: Pero, ¿Qué les hicieron? UGH….

La reacción de Hyoga no fue muy rápida, pues Imordeglo aparece atrás del guerrero y empieza a apretar su cuello fuertemente.

Saori: ¡OH NO! ¡¡¡HYOGA!!!

Después de esto, Imordeglo golpea con su otro brazo a Hyoga en la cabeza, provocando que el cisne caiga al suelo. No conforme con eso, Imordeglo le da una tremenda patada en el estómago con una fuerza suficiente para elevarlo unos dos metros, y antes de que cayera al suelo, le propina un puñetazo en la cara, que lo deja completamente noqueado. Después, la diosa se dirige con Seiya y lo toma en sus brazos para comprobar su estado.

Saori: ¡Seiya!, ¿estás bien?
Pero el guerrero del Pegaso se ha desmayado por el impacto de aquella herida.

Saori, Tatsumi y Jabú no pueden creer la facilidad con la que sus guerreros habían sido derrotados,
Jabú: Estos tipos son muy veloces, pero aún así, debo enfrentarlos.
Lucifer: No habrá necesidad de más combates.

EL ángel caído avanza hacia la salida del templo de Aries, junto con los tres dioses y sus cuatro guerreros.

Lucifer: Te daré tiempo de pensarlo, Athena. Ve al Pandemonium ésta tarde.
Saori: ¿Pandemonium?
Lucifer: Exacto. Es aquel templo que está sobre esas montañas.

El maligno ser señala el nuevo templo que había aparecido durante la noche.

Lucifer: Espero tu respuesta, Athena. ¿Te sacrificarás para salvar éste mundo, o tratarás de enfrentarme? A propósito, ahí les dejamos los cuerpos de sus caballeros de Oro. Le ahorramos el trabajo de traerlos hasta aquí. Sólo deben enterrarlos.

Lucifer sale del templo de Aries riendo. Se nota que su carcajada no es por alegría, sino en tono de mofa por la desgracia sucedida en el Santuario. Saori sólo puede ponerse de nuevo a llorar por lo sucedido mientras un preocupado Tatsumi se aflige por la precaria situación.

Tatsumi: ¡Oh Dios mío! Éste oponente no es cualquier cosa. Además, sus guerreros son muy veloces, y cuenta con la ayuda de esos malignos dioses.
Jabú: Grrrrrrr……. Ese maldito……..

Pero Jabú se tranquiliza, y enfoca sus energías en tratar de consolar a Saori.

Jabú: Señorita Saori, ya no llore por favor. Lo que ha sucedido es terrible, pero le prometo, es más, le juro que enfrentaré a Lucifer, y lo haré pagar lo que hizo.
Saori:……..Jabú……….
Jabú: Me enfrentaré a todos esos dioses si es necesario, pero no voy a permitir que éste crimen quede impune.

Saori se ha dado cuenta de la seriedad con que habla el caballero Unicornio, y detiene su llanto un momento sólo por él.

Saori: Te agradezco la ayuda Jabú, pero no es necesario que tú sólo enfrentes a alguien tan poderoso. No quisiera que terminaras muy mal herido, ó muerto.
Jabú: Eso no importa. Siendo un guerrero de Athena, no me importaría morir por usted.

Tatsumi se queda mirando fijamente a Jabú, y queda asombrado por su valiente actitud, motivándose así para algo similar.

Tatsumi: ¡Igual yo, mi señora! Si usted así lo ordena, me enfrentaré a cualquier demonio que se aparezca por aquí.

Esto provocó una inmediata y seca respuesta en Saori.

Saori: No Tatsumi.
Tatsumi: ¿Qué?
Saori: No voy a permitir que se derrame más sangre.
Tatsumi: ¡¡¡SEÑORITA!!! ¡¡¡NO ME DIGA QUE…..!
Jabú: ¡¡¡Saori!!! ¿No estará pensando en sacrificarse?

La joven se queda observando fijamente el Pandemonium, a lo lejos, en las montañas, mientras que unas enormes nubes negras se forman alrededor de aquel gigantesco templo.

Saori: Jabú, Tatsumi. Debemos llevar a Seiya y los otros a un hospital, pronto.

Saori se dirige hacia la salida del templo de Aries, mientras que Jabú y Tatsumi la miran extrañada. Ella ha tomado una actitud diferente a la que tenía anteriormente. Ahora se muestra decidida, seria.
Después de ver que ella sale del templo, Jabú toma entre sus brazos a Seiya, y se pone las cajas de las armaduras de Cisne y Andrómeda en su espalda, mientras que Tatsumi carga en sus hombros a Hyoga y Shun, y sube a su espalda la caja con la armadura de Pegaso.

Unos minutos más tarde, en las afueras del templo de Aries, un hombre se acerca a Saori. Ésta última parece que logra reconocerlo.

Saori: ¿Eh? Ese hombre….

En eso, el tipo se pone frente a la diosa, y lentamente se inclina y se postra ante ella.

Saori: Pero, tu eres…….
????: Athena, vengo a pedirle un favor……..

En ese instante, se acerca Jabú y Tatsumi, que se habían quedado un poco atrás por tener que cargar a sus amigos derrotados.

Jabú: ¡Ah! ¡Pero si esa persona es………….!


Próximamente
Capítulo 4
Inicia la Guerra
orfeo_22
hola cono, como va¿? felicitaciones por otro capt exelente ya que la verdad es muy emotivo sobre todo cuando los santos de bronce ven a sus amigos de oro muertos y se lanzan a una lucha que ya de antemano parece perdida sin importarle demasiado.
Sobre el resto del capt debo decir que tambien es muy interesante porque se van debelando las identidades de los aliados de lucifer en esta guerra y cual es su verdadero porder.Lo unico que queda es esperar para ver quien es ese misterioso hombre que se encuentra con saori.bueno amigo esto es todo por ahora en la espera por el nuevo capt te mando un abrazo grande nos vemos ciaoooooooooooooooo
Cano
¡Que bueno que les gustó! Por ahora, estoy escribiendo el capítulo 5. Tengo ganas de publicar el 4, pero mejor doy chance hasta el viernes, para que pueden leerlo más usuarios (¿será ésto posible? spamafote.gif ).

Así que por aquí nos vemos el viernes con otro capítulo más.
¡Adios!
Cano
¡Hola amigos!
Pues les traigo el capítulo un día antes de lo que les prometí. Íba poner juntos el capítulo 4 y 5, pero creí que sería muy tedioso, y sólo puse el 4. Éste tema tiene ya algunas visitas, pero veo que son pocos los que postean spamafote.gif, así que quiero invitarlos a que pongan sus comentarios, quejas, sugerencias, dudas o consejos para el fic. Bueno, pues les dejo el capítulo, y espero que lo disfruten.
¡¡¡Adios y gracias por su atención!!!

Capítulo 4
Inicia la Guerra.


Costa Este

El cielo está nublado. Desde que Lucifer regresó a su templo, una extraña nube negra apareció sobre toda la ciudad. Algunas personas notan que esto no es muy común, pero no todas se preocupan. Mientras, en la playa se puede ver una figura femenina corriendo velozmente. Se trata del Caballero del Águila, Marín.

Marín: Ese fue el cosmo de Seiya, estoy segura. Hace un momento el cosmo de Seiya desapareció. Fue en dirección del Santuario.

En ese momento, el Caballero del Águila se detiene para ver cómo un barco se encuentra varado en la playa, y alrededor de él varios policías que se acercan a tratar de ayudar a los posibles pasajeros.

Marín: Creo que reconozco ese barco.

Marín mira fijamente la nave, y parece que finalmente reconoce de donde proviene.

Marín: Pero claro, ese barco pertenece a la familia Solo. Creo que iré a dar un vistazo.

La chica se acerca al barco, pero en ese instante escucha un agudo sonido que proviene del cielo, alertándola a ella y a todos los policías que estaban cerca.

Policía: ¡Miren eso allá arriba!

Todos enfocan su mirada hacia el cielo, y observan una gran “parvada” de seres voladores que se dirigen precisamente hacia ellos, provocando pánico entre los policías.

Policía: ¡Esas cosas vienen hacia acá!
Policía: ¡Rayos! ¡Prepárense a dispararles!

Los hombres de azul sacan sus armas y apuntan hacia el cielo, mientras que estas bestias se acercan cada vez más rápido hacia ellos.

Policía: ¡Ahora! ¡Fuego!

Decenas de descargas de balas se dirigen hacia los monstruos, hiriéndolos levemente. Algunos pierden altura un poco por el impacto de las balas, pero rápidamente se recuperan.

Policía: ¡Válgame el cielo! ¡No los hemos herido!
Policía: Si nos quedamos aquí………
Marín: Váyanse. Yo me encargaré de esas bestias.

Los policías observan extrañados a su defensora femenina.

Policía: Oye, creo que tu eres uno de los Caballeros de Athena.
Marín: Si no quieren morir, aléjense de aquí.

Los hombres captan la situación y corren a esconderse en el interior de sus patrullas, mientras piden refuerzos a sus compañeros por radio.

Marín: Bien, veamos que tan fuertes son en realidad.

Marín corre rápidamente hacia las bestias, y en cuanto escucha más cerca sus horribles chillidos, lanza su grito de batalla.

Marín: ¡¡¡METEOROS!!!

Una gran cantidad de destellos luminosos a la velocidad del Match 5 impactan sobre muchas de las bestias, derrumbándolas al instante sobre la arena de la playa. Pero son demasiadas, y el ataque de Marín no basta.

Marín: Oh no….. debo atacar de nuevo.¡¡¡METEO…….!!!

Pero ésta vez, Marín no puede efectuar su ataque. La gran velocidad de vuelo de las bestias les ha permitido llegar hasta donde está el caballero del Águila, y uno de los monstruos le ha propinado una gran mordida en el brazo izquierdo, que parece como si por poco se lo hubiera arrancado.

Marin: ¡¡¡AAAAHHHHHH!!!

Un grito de dolor resuena en la playa, mientras que gran cantidad de las bestias aladas rodean a Marín, amontonándose para tratar de devorarla.

Policías: Oh Dios……….. esas bestias la han destruido…..

Pero de entre tanta cantidad de monstruos, un pequeño rayo de luz se puede ver, y unos segundos después, todas las bestias que rodeaban a Marín salen volando, impulsados por el cosmo del Caballero de Plata.

Marín: Aún no…….. no he perdido………

De nuevo, las bestias se acercan rápidamente a Marín, pero ésta vez, la joven actúa más veloz que sus oponentes.

Marín: ¡¡¡METEOROS!!!

El ataque de Marín ahora es más potente. Pareciera como si la fuerza perdida en su brazo izquierdo lastimado, ahora se hubiera pasado a su brazo derecho, dándole más potencia a éste.

Marín: ¡¡¡HAAAAAA!!!

Finalmente, la mayoría de las bestias caen. Unos pocos se retiran volando a gran velocidad, mientras que Marín, se inca sobre la arena, agotada por el gasto de energía que ha hecho.

Marín: Ah…..ah…..esas bestias me dieron suficientes problemas por hoy.

Tomando fuertemente el brazo que tiene herido, se dirige hacia el barco que está varado en la playa.
Al entrar en él, observa como una persona está tumbada en el suelo del barco, como si hubiese sido atacada.

Marín: Oye amigo, ¿qué te sucedió?

La joven se inclina para auxiliar a aquel joven de cabellera azul celeste, y traje blanco. Nota claramente que por la parte de atrás se encuentra una gran herida, provocada al parecer por un fuego muy potente.

Marín: Pero que quemadura tienes, chico.

Marín voltea al muchacho para ver si respira, y al ver sus ojos color violeta, reconoce inmediatamente al joven.

Marín: Pero si tu eres….

En eso, una flauta sale del traje del joven y cae al suelo, debido a los movimientos de Marín en él para ver cómo estaba.

Marín: Sorrento, Sorrento de Sirena.

El joven Sorrento se mueve un poco, y por fin parpadea. Parece que el ataque lo había dejado en shock.

Marín: ¡Sorrento! ¿Qué te sucedió? ¿Por qué estás tan malherido?
Sorrento: A……At………
Marín: Sorrento, contéstame, ¿quién te hizo esto?
Sorrento: At…..gh…..

Pero después de esto, el chico se desmaya completamente.

Marín: La herida es en la espalda. Parece que ha sido atacado a traición. Debo llevarlo al hospital. Por ahora es más importante salvar su vida.

Marín toma con su brazo que aún se encuentra sano al joven Sorrento, y ambos salen del barco, sólo para encarar una terrible sorpresa.

Marín: Pero ustedes………..

Unos sospechosos hombres se encuentran frente a Marín. Han rodeado el barco y no se ven muy amistosos.


Hospital Arteo, Grecia.

Una anciana enfermera se acerca a la camilla en la que reposa Hyoga. Al mismo tiempo, lanza una mirada hacia el exterior, y nota la extraña nublazón que está presente en el cielo.

Enfermera: Que extraño está el clima hoy.

En eso, el guerrero del cisne se despierta sobresaltado.

Hyoga: ¡¡¡Athena!!!
Enfermera: Tranquilo jovencito. Parece que sufriste una ligera golpiza callejera, jeje. Estos muchachos, ¿cuándo aprenderán?
Hyoga: ¿Perdón?

El cisne observa que está en un cuarto de hospital. Frente a él, se encuentran dos camillas en la que descansan sus amigos, Seiya y Shun.
Enfermera: No te preocupes, sólo te desmayaste. Tu amigo de pelo verde sufrió una herida en el pecho, pero se repondrá.
Hyoga: Shun……… ¿y Seiya?
Enfermera: Oh, el otro chico tiene un fuerte golpe en el pecho. Por poco y le despedazan las costillas. En unos días lo dejaremos que salga.

En eso, Hyoga se levanta de su camilla y corre hacia la de Seiya.

Hyoga:¡¡¡Seiya!!! Despierta Seiya. Vamos

La voz de Hyoga fue suficiente para despertar al guerrero.

Seiya: ¿Qué? ¿Qué sucede?
Hyoga: Seiya, dime, ¿te encuentras en condiciones de luchar?

El caballero pegaso se levanta un poco, pero un dolor en el pecho lo aqueja.

Seiya: Agh…. Me duele el pecho, pero no será impedimento para pelear. ¿Dónde está Saori?
Enfermera: La señorita Kiddo se marchó con el joven de traje raro, que parece una armadura morada.
Seiya: Oh no…….espero que no halla ido a enfrentar a Lucifer.

En eso, Tatsumi entra al cuarto.

Tatsumi: Ya te puedes empezar a preocupar.
Seiya: ¿Qué dices?
Tatsumi: La señorita Saori se fue con Jabú a un lugar llamado el Pandemonium.
Hyoga: ¿Pandemonium?
Tatsumi: El templo de ese maldito ángel.
Seiya: Pero, ¿que pensará hacer Saori en ese lugar?
Hyoga: Espero que no piense en enfrentar ella sola a Lucifer.
Seiya: Debemos ir tras de ella ahora mismo.

Seiya se levanta rápidamente de su cama. Pareciera que ya no tuviera la herida en su pecho, debido a la velocidad en que lo hizo.

Seiya: ¡Rápido Hyoga! Despierta a Shun.

Hyoga se dirigió a la camilla de Shun, y con un brusco movimiento a su almohada, logró despertarlo.

Shun: ¿Qué, qué pasó? ¿Dónde estoy?
Hyoga: No hay tiempo de explicártelo, Shun. Debemos partir en seguida.

Shun se levanta de su cama, preocupado por las palabras de Hyoga. Pero justo en ese momento, unos gritos en la calle alertan a los guerreros.

¡¡¡AAAAAGHHHHH!!!
¡¡¡AAAAYYYYY!!!
¡¡¡AYUDA POR FAVOR!!!

Pero no sólo se podían oír gritos. Unos horribles chillidos se escuchaban en la calle. Al parecer, los guerreros de Athena reconocen ese sonido.

Seiya: ¡Oh no! Ese sonido parece….
Shun: El de los demonios de Lucifer.

Los tres se asoman por la ventana y logran ver como toda la gente de las calles corren despavoridas, ante el ataque de una gran parvada de demonios que llegaron volando. Pero ésta vez, hay una gran cantidad de ellos.

Seiya: ¡Esos malditos!
Hyoga: Será más difícil vencerlos ahora.
Enfermera: ¡Dios Bendito! ¡¿Qué son esas cosas?!

Los demonios no sólo revolotean por las calles. Muchos de ellos han empezado a entrar a los hogares y edificios destruyendo ventanas.

En la calle, el caos no se hace esperar. Los vehículos pierden el control por el ataque de las bestias, y chocan entre ellos y con cuanto se encuentre a su paso.

Seiya: Bien, acabemos con ellos.

Seiya se dirige hacia un lado de su cama, donde se encuentra su armadura bien guardada en la caja de Pandora. Toma la manija que sale de la boca del Pegaso marcado en la caja, y jala la cadena unida a la manija. Con esto, la caja se abre y muestra la reluciente Armadura de Pegaso. Brillante, Potente, hermosa. Pareciera una armadura completamente nueva.

Seiya: ¡¡¡Increíble!!! Parece que Mu arregló nuestras armaduras mientras estuvimos descansando en la casa de Saori, después de la lucha contra Poseidón.

Como si fuera por arte de magia, la armadura de Pegaso se elevó unos centímetros, y luego se desarmó sola, ante el asombro de la anciana enfermera. Después de esto, cada una de las partes de la armadura se acomodó y ensambló en el cuerpo de Seiya.

Seiya: Estoy listo para luchar.

Hyoga y Shun repiten la acción de Seiya, y ambos visten sus armaduras. También están sorprendidos del poder y la fuerza que parecen mostrar ahora.

Hyoga: Ahora con éstas armaduras restauradas….
Shun: ……podremos luchar al máximo.
Seiya: Bien amigos. Debemos irnos.

Los tres guerreros saltan por una ventana. No les importo estar en un segundo piso. Saltaron hacia el exterior.

Enfermera: Esos jóvenes…… no eran chicos cualesquiera………

Mientras, los tres Caballeros del Zodiaco han caído en una banqueta, y se preparan para la lucha.

Shun: ¡Bien! Déjenmelos a mí.

El Caballero de Andrómeda se pone en posición de pelea, y sus famosas Cadenas de Andrómeda empiezan a vibrar fuertemente, mientras que el guerrero mira hacia un grupo de demonios, y lanza su grito de batalla.

¡¡¡ONDA DE TRUENOOOO!!!

Ambas Cadenas salen disparadas a gran velocidad, trazando una zigzag, como si fuera un relámpago, golpeando con fuerza a los monstruos, que terminan siendo despedazados por el por el potente golpe. Después, Shun mira hacia atrás de él, y dirige su nuevo ataque hacia otro grupo de bestias que lo atacaron al percatarse de su presencia.

Shun: ¡¡¡BOOMERANG DE ANDRÓMEDA!!!

Ésta vez, las siempre eficientes Cadenas de Andrómeda siguen a las bestias a gran velocidad, evitando que se le escape alguna de las que él había atacado.

Finalmente, tres demonios llegan por la parte de arriba, provenientes de la azotea del hospital, y se dejan ir sobre el guerrero peliverde, que al parecer no se ha percatado de su presencia, a diferencia de sus compañeros.

Hyoga: ¡¡¡Ten cuidado, Shun!!!

Pero el Caballero de Andrómeda sólo cierra sus ojos, levanta su brazo izquierdo, en el que sostiene una cadena circular y exclama un nuevo grito de batalla.

¡¡¡DEFENSA RODANTE!!!

Las tres bestias son repelidas por la Cadena de Andrómeda, y caen al suelo. Pero aún no han muerto.

Shun: A mí no me gusta luchar, ni mucho menos matar gente. Pero al parecer, ustedes no tienen ningún remordimiento por atacar a los inocentes. No me queda más remedio que desparecerlos de éste mundo.

Shun se muestra serio mientras habla. Parece un poco decepcionado al ver la actitud de sus contrincantes, que se han levantado después del último ataque de Shun, y se disponen a embestirlo de nuevo.

¡¡¡CADENA DE ANDRÓMEDA!!!

La cadena de cuadros de Shun sale de su brazo velozmente, y atraviesa el pecho de los monstruos uno por uno, ante el asombro de varias personas que estaban mirando la lucha.

Hombre: ¡Gracias al Cielo! Los Caballeros del Zodiaco han venido a ayudarnos.

Seiya: ¡Bien hecho, Shun! Pero aún quedan muchas de esas bestias.

En eso, se logra escuchar una gran explosión en una calle cercana. Parece que es a la vuelta de la esquina.

Shun: ¿Qué habrá sido eso?
Hyoga: Debemos ir a ver.

Los Caballeros corren velozmente, saltan sobre varios carros destruidos y corren sobre un camión que está volcado.
Después de dar vuelta en una esquina, observan sorprendidos cómo un trailer que traía un tanque de combustible ha explotado y empezado un incendio en un centro comercial.

Hyoga: ¡Maldita Sea! La ciudad se está desmoronando, pero si nos quedamos aquí no podremos salvar a Athena.

Un camión de Bomberos se acerca velozmente al incendio, pero 15 bestias están tratando de derrumbar el vehículo.

Seiya: No tenemos opción. Primero debemos ayudar a estas personas. Además, Jabú está con Saori.
????: Tu no te preocupes por ellos, Seiya.
Seiya: ¿Uh?

El Caballero Pegaso voltea extrañado para ver de quién se trata, pero se alegra al ver a la persona que le habló.

Seiya: ¡¡¡GEKI!!!
Ichi: No sólo Geki.
Nachi: Hemos venido a ayudar.
Ban: Nosotros nos encargaremos de detener a éstas bestias.

Shun: Ichi, Ban…
Hyoga:…..Nachi, Geki, así que también están aquí.
Geki: ¡Rápido! Nosotros nos quedaremos aquí. Ustedes vayan por Athena.
Shun: ¡Correcto!

Seiya, Shun y Hyoga salen corriendo de ahí, pero antes de dar vuelta en una calle, Seiya se detiene un momento y voltea hacia donde están sus compañeros, los otros Caballeros de Bronce, que corren hacia el camión de bomberos para enfrentar a los monstruos, mientras que más a lo lejos se observa una nueva parvada de demonios que se dirigen hacia ellos.

Seiya: Ahora ustedes van a luchar por el bien de la gente, por aquellas personas inocentes que necesitan su ayuda. Déjenos en nuestras manos Athena, amigos míos.

Después de decir esto, Seiya se reincorpora con sus compañeros.


Costa Este

Marín está sorprendida de ver a las personas que tiene enfrente. Sabe que esto no significa nada bueno.

Marín: Pero creí que todos ustedes habían muerto cuando Ikki destruyó la Isla de la Reina Muerte.
Fénix Negro 1: Estás en lo correcto, mujer.
Fénix Negro 2: Regresamos a éste mundo gracias que nuestro amo nos abrió la puerta.
Marín: ¿De qué puerta hablan?
Fénix Negro 3: La puerta del Infierno.
Fénix Negro 4: Se nos encargó que acabemos con todos los Caballeros de Athena.
Fénix Negro 5: Tú fuiste el primero que encontramos. No creas que podrás derrotarnos a nosotros cinco tú sola, que además estás herida. ¡¡¡AAHHH!!!

Los Cinco Guerreros Negros avanzaron hacia Marín, mientras que está se queda paralizada, pues uno de sus brazos está herido y con el otro sostiene a Sorrento. Por esto, uno de los Caballeros Renegados le propina una patada en la cabeza, con la que derrumba a Marín.

Marín: Ugh…… ¿porqué…? ¿Porqué éstos tipos están aquí…..?

Los Cinco Guerreros empiezan a patear a Marín, que se encuentra tirada en la arena junto a Sorrento.

Fénix Negro 5: Jajajaja…. ahora morirás, mujer.

Los Policías a los que había salvado Marín observan desde sus patrullas lo sucedido, y se preocupan por el retraso de los refuerzos.

Policía: ¿Qué rayos pasó con las patrullas que llamamos? ¿Por qué no han llegado?
Policía 2: Debemos ayudar a esa mujer.

En ese instante, otra de las bestias aladas llega volando, y se para a un lado de los Fénix Negros que continúan pateando cruelmente a Marín.

Policía 2: ¡Mira eso! Otra de esas bestias ha llegado.
Policía 1: Pero, ¿por qué no ataca a esos guerreros negros?

Fénix Negro 4: Así que llegaste ya, demonio. No te preocupes, dejaremos algo de ésta mujer para que lo devores.

Los policías se quedaron atónitos al ver como esa bestia colaboraba con los guerreros negros.

????: ¿No les da vergüenza que sean cinco hombres contra una sola mujer?
Fénix Negro 2: ¿Y quién rayos eres tú?

Los hombres miran de nuevo a otra figura femenina parada frente a ellos.

Shaina: Soy Shaina de Ophiux
Fénix Negro 1: ¿Otro Caballero de Athena femenino? Bien, tú también morirás. ¡Demonio, acaba con ella!

La bestia voladora vuela rápidamente hacia Shaina, quien se pone en posición de batalla, y justo cuando la bestia abre su hocico para tratar de morderla, Shaina lo ataca.

¡¡¡GARRA DE TRUENO!!!

Shaina lanza un potente ataque, con el que electrocuta al demonio, y después de esto, la bestia es decapitada con una fuerte patada que Shaina dirigió a su rostro, ante el asombro de los Caballeros Negros.

Fénix Negro 4: E…. esta mujer…… es muy fuerte.
Fénix Negro 3: Grrrr…. Si la atacamos todos juntos es imposible que nos derrote.
Shaina: No habrá necesidad de que luchen contra mí.
Fénix Negro 3: ¿Qué dices?

Los guerreros negros se quedan extrañados por las palabras de Shaina, pero apenas y miran a sus espaldas y se dan cuenta que el cuerpo de Marín ya no está, sólo el de Sorrento.

Fénix Negro 3: ¡¿A dónde rayos fue?!

Justo cuando Fénix Negro acabó de hablar, se escuchó un grito en el cielo.

¡¡¡DESTELLO DE AGUILA!!!

El fénix voltea hacia arriba, y apenas se da cuenta de que Marín fue la que emitió ese grito, y ahora baja del cielo a una gran velocidad, que culmina con una patada en picada sobre el Fénix Negro, que instantáneamente termina muerto.
Apenas y Marín toca el suelo, da media vuelta para encarar a los demás guerreros.

Marín: ¡¡¡METEOROOOS!!!

Los veloces destellos de Marín impactan en tres de los guerreros negros, que caen muertos al mar por los potentes golpes recibidos. Ahora, sólo uno de los caballeros sigue con vida, y se encuentra realmente asustado de ver lo sucedido a sus compañeros.

Fénix Negro 5: Pero…. Pero…. Si tú estabas muy herida hace unos momentos….
Marín: Tú nunca llegaste a ser un verdadero Caballero de Athena. Por eso te volviste un Caballero Negro, así que nunca entenderás el verdadero significado del cosmo. El cosmo nos hace levantarnos, aunque nuestros cuerpos estén casi despedazados.

El guerrero comprende que ha perdido la pelea, así que trata de huir velozmente por la playa, pero Marín no piensa dejarlo escapar.

Marín: No podrás huir……

Usando su máxima velocidad, Marín corre tras el Fénix Negro, al que alcanza sin ninguna dificultad, y un certero puñetazo en la cabeza, despedaza su casco, dejando descalabrado e inconsciente.

Marín: Me gustaría seguirte castigando por lo que me hiciste, pero por ahora no hay tiempo.

Después de esto, Shaina se dirige hacia Marín.

Shaina: Marín, ¿cómo cree que llegaron esos sujetos aquí?
Marín: Mencionaron algo de una puerta, una puerta infernal.
Shaina: ¿Puerta Infernal? ¿Qué significará eso?
Marín: No lo sé.

Shaina se queda mirando fijamente cómo el brazo de Marín está sangrando demasiado.

Shaina: Marín, debes atenderte esa herida.
Marín: Creo que primero debemos revisar lo que le sucedió a Sorrento.

Ambas mujeres voltean y observan como Sorrento ha despertado, e intenta por todos sus medios levantarse.

Marín: Sorrento, no trates de levantarte, esa herida que tienes…….
Sorrento: No es nada……..comparado a lo que puede sufrir Julián.
Shaina: ¿A qué te refieres con eso?
Sorrento: ¿Notaron esa enorme nube negra? Deberían saber que no es de éste mundo.

Sorrento se quedó un poco en silencio, y con la ayuda de Marín, logra levantarse.

Sorrento: Ahora, existe un enemigo terrible, aún más que el señor Poseidón.
Marín: No puede ser cierto lo que dices……que exista alguien superior a Poseidón…..sólo el Gran Maestro.

Justo en ese momento, una gran explosión se escuchó, proveniente de la ciudad, junto con un grupo de personas que vienen corriendo aterrorizadas.

Shaina: Bien, será mejor que vayamos a ver de qué se trata todo eso. Marín, ¿me acompañarás?

Marín toma fuertemente su brazo ensangrentado, pero no duda en su repuesta.

Marín: Por supuesto que iré contigo.
Sorrento: Yo también iré.
Marín: ¿Qué dices Sorrento?
Sorrento: No se preocupen por mí. Estoy seguro que puedo luchar. Ésta herida no me lo impedirá.

Un aura blanca rodeó el cuerpo de Sorrento. Era obvio que incrementaba su cosmo.
Después de eso, Shaina y Marín se sorprender al ver cómo del mar, sale lo que parece ser un armadura, ensamblada en forma de sirena; poseía la mitad del cuerpo de una ave, y la otra mitad en forma de mujer.

Marín: ¡Vaya! Es la Escama de Sirena.

La Escama se acercó a Sorrento, y después se separó en varias partes, igual que las armaduras de los Caballeros de Athena. Finalmente, las partes de la armadura cubrieron completamente el cuerpo de Sorrento. Ahora que vestía la escama, volvía a ser el general Sorrento de Sirena.

Sorrento: Yo también iré a luchar con ustedes.
Shaina: Sorrento, no me digas que ¿tú también piensas luchar en ese estado?
Sorrento: Al menos por honor, Shaina, ese hombre me atacó por la espalda. ¡Maldito Cobarde!
Marín: Bien, en ese caso, no debemos perder más tiempo.



Pie de la Montaña
Pandemonium

Jabú: Saori, debemos escalar ésta alta montaña para llegar al Pandemonium.

Ésta vez, la diosa va armada en su brazo derecho con Niké, que representa a la diosa de la Victoria.

Saori: No necesitamos escalar, Jabú. El mismo Lucifer quiere que llegue hasta él.

En ese momento, la montaña empezó a vibrar un poco, y súbitamente, se formó un camino con escaleras a lo largo de la montaña, ideal para que ambos subieran.

Saori: Te lo dije. Vamos.
Jabú: Saori, aún sigo preocupada por ese hombre afuera del Santuario. ¿De verdad es de confianza?
Saori: Espero que así lo sea. De esa forma, nos ayudará demasiado en ésta guerra que se aproxima.

Ambos empiezan a subir por las escaleras, que los llevará a ese templo maldito.



Norte de la Ciudad

Seiya: Miren, hacia esa dirección se encuentra el templo de Lucifer.
Hyoga: Pero primero debemos escalar esa montaña.
Shun: Han notado que ésta parte de la ciudad está muy sola.

Los Caballeros del Zodiaco observan a su alrededor, y comprueban las palabras de Shun. Hay desechos de carros por todas partes, y ventanas rotas en la mayoría de los edificios. Vehículos chocados, postes derrumbados, y pequeños incendios de no más de tres metros cuadrados. Pero no se veían personas ni demonios. A lo lejos se podían oír gritos de hombres, chillidos de demonios, pitidos de vehículos, pero no en esa parte de la ciudad.

Seiya: Shun tiene razón. Un aire de muerte se respira aquí.

En eso, los guerreros de Athena se percatan de que no están solos.

Acitalope: Jajaja. No van a encontrar más gente aquí. La mayoría ha sido devorada.
Seiya: ¿Quién dijo eso?

Desde la ventana de un edifico, el maligno guerrero salta, y cae justo enfrente de los Caballeros.

Acitalope: Soy Acitalope de Cherub, el ángel de la Sabiduría.
Seiya: ¿Acitalope? Tú fuiste el que eliminó a Aldebarán, ¿o no? ¡Vamos! ¡Confiésalo!
Acitalope: No lo hice yo sólo, pero cooperé.

El maligno guerrero muestra su brazo derecho extendido.

Acitalope: Éste brazo estuvo en el pecho de Tauro. Tocó su corazón y lo destruyó. Aún recuerdo el olor de su sangre.

Las palabras del ángel sólo provocaban que Seiya se enfureciera más y más con él, mientras su nivel de cosmo iba en aumento.

Seiya: Eres un maldito…….¿cómo te atreves a decir tal cosa de Aldebarán?........
Hyoga: ¡Seiya!
Seiya: Aldebarán fue mi amigo, y no voy a dejar que tu crimen quede impune.
Shun: ¡El cosmo de Seiya se está elevando!
Acitalope: Jejeje.
Seiya: ¡¡¡AAAAHHHHHH!!!

En ese momento, los cuerpos de varios demonios caen a la calle, y los Caballeros pueden ver cómo un Dragón cruza el cielo nublado.

Shun: ¡Miren!
Hyoga: Ese cosmo es de …..
Seiya: ¿Qué? Pero si es……

El Caballero Dragón se hace presente, en la parte alta de un edificio. Después, con un gran salto aterriza enfrente de sus amigos.

Seiya: ¡¡¡SHIRYU!!!
Hyoga: ¡Qué bueno que viniste, Shiryu!
Shiryu: Disculpen por el retraso, amigos. El cosmo de Seiya fue el que me guió hacia ustedes.
Acitalope: Bien, me facilitan el trabajo. Se nos fue encomendado que elimináramos a todos los Caballeros de Athena, y justo a ahora tengo frente a mí a cuatro de ellos.

Hyoga: Pues te advierto que no será tan fácil como crees.
Shun: Ésta vez estamos vistiendo nuestras armaduras.
Shiryu: Al parecer, la voz que escucho es de nuestro oponente, ¿o no, Seiya?
Acitalope: Jaja, no me digas que está ciego. Esto será más divertido aún.

Seiya: Ya verás que no dirás lo mismo cuando te derrotemos y salvemos a Athena.
Acitalope: Por favor, Athena se encuentra subiendo la montaña para llegar al Pandemonium de nuestro amo. Tal vez piensa enfrentarlo. ¡Qué estúpida es!
Seiya: ¡CÁLLATE! Acabaremos contigo lo más pronto posible.

Todos los guerreros se encuentran en posición de pelea, para enfrentar a Acitalope, pero Shiryu está pensativo al respecto.

Shiryu: Seiya, Hyoga, Shun. Vayan por Athena. No podremos permitir que ella sola enfrente a tal oponente. Yo sé de qué magnitud es. El maestro me lo ha explicado todo.
Shun: Pero, Shiryu, ¿tu que piensas hacer mientras?
Shiryu: Yo enfrentaré a éste hombre.

Los Caballeros se quedan sorprendidos por la respuesta de su amigo, no logran entender que él sólo quiera enfrentarse a alguien tan fuerte.

Seiya: Shiryu, no puedes estar hablando en serio. Éste demonio es muy poderoso. Tú sólo no podrás con él.
Shiryu: Seiya, tú y yo hemos sido amigos desde hace mucho tiempo. Creo que ya deberías saber que nunca te he decepcionado, o ¿acaso no confías en mí?

Seiya se queda serio ante las palabras de Shiryu. Sabía que tenía razón en todo lo que ha dicho, lo que lo motiva a tomar una decisión.

Seiya: Shun, Hyoga, vamonos.
Shun: ¿Qué dices, Seiya?
Seiya: Shiryu será el oponente de Acitalope. Nosotros debemos irnos.

El Caballero Pegaso se aleja lentamente, y súbitamente empieza a correr con dirección al templo de Lucifer, siendo seguido por Hyoga y Shun.

Shiryu: Seiya, posiblemente yo no sobreviva a ésta pelea, pero ustedes deben salvar a Saori. Eso es lo más importante.

Shiryu siente cómo sus amigos se van alejando velozmente del lugar.

Shiryu: Adiós, Seiya.
Acitalope: Con que piensan huir, ¿eh? No crean que los voy a dejar ir tan fácil.

Acitalope apenas se da la vuelta cuando se da cuenta de un ataque por parte de Shiryu hacia su persona.

¡¡¡DRAGON NACIENTE!!!

Apenas pudo escapar del violento golpe de Shiryu, gracias a la gran velocidad que el demonio poseía.

Shiryu: Parece que no recuerdas que yo lucharé contigo.
Acitalope: ¿En serio piensas pelear conmigo en ese estado, muchacho?
Shiryu: Por supuesto que sí.
Acitalope: Bien, en ese caso.

Ambos guerreros se ponen en posición de pelea, preparándose para una violenta lucha.

Próximamente
Capítulo 5
Ángel Caído vs Caballero
Cano
¡Válgame! Tal vez no gustó éste capítulo, o no lo han leído. No importa. Sólo quiero decir que mañana o pasado pongo el capítulo 5; Ángel Caído vs Caballero, a´si que estén atentos.
orfeo_22
hola cano!!!!!!!!! amigo soy yo de nuevo jajajajaja ya debes estar cansado de mi ajajajajajajaj te cuento que recien termine de leer el nuevo capt de tu fic y me parece muy bueno ya que sigue aportando nuevos datos a la historia principal y nos deja expectantes para ver que sucede con la batalla entre Acitalope y Shiryu. nada mas por ahora te mando un abrazo y me quedo esperando el nuevo capt que promete mas accion ciaoooooooooooooooooooooooooooooooo
Cano
Lo prometido es deuda, y aquí está el capítulo cinco del fic. Espero todos sus comentarios al respecto.

Orfeo 22, ¿como me voy a cansar de que comentes el capítulo? Para nada, amigo. Me interesa mucho saber que piensan del fic. Cuando pongo los capítulos y no comentan, se me figura que soy un mal escritor y no les gusta lo que escribo. Antes y ahí estás tu para darme ánimos de continuar con la historia.
¡Que lo disfruten!



Capítulo 5
Ángel Caído vs. Caballero.



Saori y Jabú se encuentran subiendo por las escaleras del Pandemonium. Jabú es muy veloz para correr, pero ahora camina al mismo ritmo que Saori. Sabe que no puede dejarla sola ni por un segundo en ese horrible lugar.

Jabú: Ojalá todo resulte bien pero, es que éste enemigo es muy poderoso.
Saori: No te preocupes, Jabú. Enfrentaremos juntos a Lucifer. Daremos lo máximo.
Jabú: Señorita Saori, me alegra tanto el saber que no piensa sacrificarse.
Saori: Lucifer no tiene palabra. No importa lo que diga, no cumplirá sus promesas. Sólo observa lo que le ha hecho a Julián. No podremos confiar en él.

Justo en ese momento, Saori tropezó, provocando que cayera un poco, quedando arrodillada en las escaleras.

Jabú: ¡Saori! ¡Qué le sucede!
Saori: Que…..que extraño. De repente sentí como si todas mis fuerzas se hubieran ido. Como si me hubieran quitado parte de mis energías. No puede ser.
Jabú: ¡Maldición! Esto debe ser una trampa de Lucifer. Pero no le daremos el gusto.

Jabú ayuda a Saori a levantarse, y tomándola fuertemente del brazo, siguen su camino hasta el Pandemonium.



Centro de la Ciudad.

Geki: ¡¡¡EL ABRAZO DEL OSO!!!

El cuerpo de uno de los demonios cae decapitado al suelo. Después, el Caballero del Oso arroja muy lejos su cabeza.

Geki: Estas bestias, me sorprende su velocidad.

En eso, un demonio sale chillando de uno de los edificios. Segundos después, muere.

Ichi: Al menos no son inmunes a mi veneno.
Ban: No son tan fuertes.
Nachi: No digan eso. Consideren que hemos luchado contra pocas bestias.
Ichi: Creo que tienes razón.
Geki: No perdamos tiempo. Sigamos avanzando por la ciudad para ver quién necesita de nuestra ayuda.

Los Caballeros de Bronce corren por la destrozada calle, buscando un lugar en que su ayuda pueda ser de utilidad.


Norte de la Ciudad

Shiryu y Acitalope se encuentra frente a frente, listos para luchar.

Acitalope: Bien muchacho, veamos de qué está hecho.
Shiryu: Tal vez te lleves una gran sorpresa.

Acitalope empieza a avanzar hacia Shiryu. Utiliza su gran velocidad, característica de éste guerrero. Pero Shiryu se queda inmóvil.

Acitalope: ¡¡¡MUERE DRAGÓN!!!

El guerrero ataca con el brazo estirado, como en forma de lanza, tratando de atravesar el cráneo de Shiryu, pero en la última centésima de segundo, el dragón esquiva su golpe.

Acitalope: ¡¿Qué?! ¡¿Cómo pudiste esquivar mi golpe?! Era demasiado veloz para ti.
Shiryu: Escúchame bien. Desde el momento en que quedé ciego, mis demás sentidos se agudizaron. Me faltará la vista, pero mi oído esta perfecto. El sonido que genera el aire de tus golpes me permite saber por donde vas a atacar.

Rápidamente, Shiryu le propina un golpe en el estómago a Acitalope, sofocándolo un poco, continuando con una patada lateral a la cara del maligno guerrero, que termina estrellándose contra un automóvil por la fuerza del impacto.

Shiryu: Y tu voz me permite saber dónde estás.

Acitalope se levanta, limpiándose la sangre que le sale de la boca debido al golpe de Shiryu.

Acitalope: Grrrr, sólo tuviste suerte. Ésta vez me moveré más rápido para que no detectes mis golpes.
Shiryu: Ni creas que te daré tiempo de ello. ¡¡¡DRAGÓN NACIENTEEEE!!!

Shiryu ataca con un fuerte y veloz golpe, mientras el aura de un gran dragón chino aparece. El poderos ken se dirige hacia Acitalope, pero éste lo esquiva con una grandísima facilidad, saltando muy alto, y cayendo en picada, con un puntapié que atina a la perfección en el rostro de Shiryu, lanzándolo hacia el otro extremo de la calle.

Acitalope: Jajaja, ese ataque no es más rápido que yo, Dragón. Nunca podrás atinarme, mucho menos estando ciego. Además, no creo que tu ataque sea tan fuerte.

Shiryu se levanta lo más rápido que puede, listo para continuar la pelea.

Acitalope: Vamos, vuélveme a atacar.
Shiryu: Si ese es tu deseo….
Acitalope: Pero hagámoslo más divertido.

Acitalope empieza acorre por toda la calle, y Shiryu trata de seguirlo mediante el sonido de sus pasos.
La gran velocidad de Acitalope le permite correr incluso por las paredes de los edificios, así que Shiryu empieza a imitarlo. Finalmente, Acitalope se detiene en una esquina, y deja que el Dragón se le acerque.

El Caballero del Dragón corre rápidamente hacia Acitalope, y después dirige varios golpes hacia su cara. Pero todos son esquivados. Acitalope contraataca con un rodillazo en el pecho de Shiryu, seguido de una ronda de patadas con su pierna izquierda en el vientre del Caballero, que poco puede hacer frente a la velocidad del guerrero, quien sólo se mofa de él mientras lo ataca:

Acitalope: JAJAJAJA, pobrecillo de ti. No puedes hacer nada contra mí. Acepta que, mientras estés ciego, no me podrás hacer nada.

Finalmente, Acitalope toma con una mano a Shiryu del cuello, y con la otra lo toma de