OK. Ac? me ven de nuevo, presentando un nuevo episodio de mi fic, sorry por la tardanza. Aquellos que se toman el tiempo en leer esta historia, les doy las gracias. Pero me gustaria que den sus opini?n al respecto.
__Aun as?. con o sin comentarios, seguir? posteando los capitulos de mi Fic hasta que se termine la historia. Bueno, gente, gracias por leer, nos vemos en unas dos o tres semanas, Bye!!!
Cap?tulo 3:
La Invasi?n de Poseid?n, Batalla de los Campos de H?rcules:__Luego de que Poseid?n hubiera dado las ?rdenes, se encerr? en su templo a meditar sobre los pasos a llegar sobre la guerra y el dominio de la Tierra que encabezar?a en pos de derrotar a Athena.
__Hab?a pasado cerca de un mes desde que el dios marino se retirase a meditar. Nadie lo hab?a visto salir de su templo y la plebe estaba intranquila y los generales no sab?an que m?s hacer, excepto por las ordenes ya recibidas.
__Pero de un momento a otro, las grandes puertas del templo se abrieron a la par, dejando a la vista al dios de los mares que sal?a de su confinamiento de un mes. Presurosos, los generales se reunieron a su alrededor junto con otros lideres. Todos hincando una rodilla en el suelo, se prepararon para escuchar a su dios.
__Poseid?n estaba erguido en su estatura, y cuando abri? los ojos, hizo se?al a los sirvientes para que le trajeran un asiento, m?s un poco de vino y algo de comer, pues el ayuno hab?a sido largo, solo se hab?a mantenido por la fortaleza de su cosmos; pero aun as? y todo, el dios marino parec?a que su larga meditaci?n no le hab?a causado mella a su cuerpo divino.
__Cuando hubo tomado un sorbo de vino, de su copa plateada, habl? con vos tronante y decidida.
__Escuchen, generales, jefes de estado, soldados y todo pueblo m?o? como ya han de saber, eh decidido la conquista de la tierra y la eliminaci?n de los humanos fuera de esta continente? sin embargo, Athena se opone, por lo tanto, antes de dar un golpe precipitado, probaremos su fortaleza. Pero eso no quiere decir que no conquistaremos la tierra, por lo tanto eh decidido empezar con la invasi?n desde Las Columnas de H?rcules, luego abarcar toda Asia y luego continuar hacia el sur hasta llegar a Grecia, pero no tomaremos el pa?s, eh optado por atacar la Isla De ?taca y ah? acabar con Athena, luego de eso, todo ser? sencillo. ? Poseid?n cerr? los ojos. Al acabar de decir esto, todos lo que estaban alrededor, empezaron a cantar y gritar v?tores de guerra, rindiendo al momento pleites?as a su Dios Marino.
__Poseid?n levant? su mano para acallar a la multitud y continuar:
__Zaren, ac?rcate. ? dijo tranquilamente el dios de los mares. El joven general lleg? al frente del asiento donde reposaba el ser divino. Poni?ndose en una actitud sumisa, esper? a que su se?or continuase.
__?A tus ordenes gran se?or!
__Escucha, toma los soldados a tu mando y empieza la invasi?n por donde te eh dicho, conquista lo que m?s puedas. Las noticias le llegar?n enseguida a Athena, y con ello, ella no dudar? en mandar sus tropas a detenerte. De ser as? tu deber ser? entrar en combate con los atenienses y vencerlos en todo lo posible, de no ser as?, de ser vencido, ret?rate y vuelve aqu?; luego veremos el siguiente paso a seguir. ? fueron las palabras del dios marino. Pero todos quedaron confundidos, puesto que parec?a que realmente esto no era una invasi?n; sino que mas parec?a una prueba o que se trataba de demostrar algo. Pero nadie se atrevi? a cuestionar las ?rdenes de su dios. Todos asintieron.
__?Se har? como usted ordena mi lord!, ?le traer? la cabeza de los atenienses como ofrenda! ? Mascull? el joven general, mostrando una mirada muy segura de si misma. Poni?ndose de pie, corri? a preparar a sus hombres para la batalla. Los dem?s que hab?an estado escuchando se retiraron a seguir con sus asuntos y otros encargos del se?or.
__Durante el tiempo en que Poseid?n entr? a su templo a meditar; en la Isla de ?taca, algo similar ocurr?a en los templos de Athena. Desde que el dios marino parti? a su continente, la diosa griega se mantuvo en un estado igualmente meditativo, pensando, previendo cuales serian las t?cticas que Ella as? como Poseid?n aplicar?an en el transcurso del tiempo en que durar?a la guerra.
__Llegado el momento, Athena mand? a llamar a Zosma a su templo. El espartano hinc? una rodilla.
__Me has llamado y eh venido mi se?ora. ?Cu?l es vuestra orden? ? Dijo en tono imperativo.
__Zosma? estuve meditando sobre los pasos a seguir y eh decidido al respecto. Escucha: quiero que tomes la mitad de nuestras fuerzas y las env?es a puntos clave, en las columnas de H?rcules. Debes tratar de que no te localicen.
__?Las columnas de H?rcules? ? Si. Dijo Zosma de forma pensativa pero en voz alta. ? Es el lugar m?s cerca de la Atl?ntida y un enclave para dirigir una invasi?n a gran escala.
__Por eso mismo quiero que env?es all? la mitad de nuestras fuerzas por dos razones. Una de las razones es para tener guerreros dispuestos, para moverse de prisa si la invasi?n de Poseid?n se lleva acabo como presiento que ser?. La segunda raz?n es que en este momento, Poseid?n se encuentra en un trance meditativo.
__?Que? ? Dijo con sorpresa el espartano fijando la mirada en los ojos de la diosa. - ?Poseid?n en trance, como lo sabe, acaso usted mi se?ora puede sentir su cosmos desde aqu??, es incre?ble?
__As? es, pero ?l tambi?n puede hacer lo mismo. ?Acaso yo no lo eh estado haciendo?. Bien, Zosma, escucha: Hemos de aprovechar esta oportunidad para enviar guerreros a los puntos clave que creo ser?n atacados. Porque cuando Poseid?n despierte, estoy segura, bloquear? las rutas marinas con su poder. Si eso pasa antes de que enviemos nuestros soldados, la guerra estar? perdida. Poseid?n nos sitiar? sin manera de que podamos escapar, y seria nuestra ruina; pues todos estos j?venes guerreros morir?an de forma irremediable. ? dijo Athena, cerrando los ojos y dando un suspiro, pero continu? hablando. ? Tu dirigir?s al ejercito, lo dividir?s en dos. Uno ir? hacia el norte de las columnas de H?rcules y esperar?n tu se?al, durante la cual deber?n pasar desapercibidos. Para esto, cuando el ejercito se all? dividido, los que vallan al norte se dividir?n en grupos de cinco, cada grupo ir? por distintas rutas hasta llegar a la posici?n indicada. Esto lo hago as? para no llamar la atenci?n de los centinelas Atlantes que est?n apostados en las rutas. El ej?rcito del norte estar? ubicado a ciento cuarenta kil?metros de la costa, en espera de ?rdenes. T? comandar?s al ej?rcito del sur directamente hacia el enemigo y entablaras combate, si notas que la situaci?n se sale de las manos, env?a unos exploradores por puntos muertos (ocultos) que hay en la zona para que informe al ej?rcito recluido en el norte, a unos siete kil?metros de distancia de tu punto. Una vez avisados el enemigo caer? entre el yunque y el martillo. Pero cuidado, no subestimes al enemigo y ten ojo atento a todo lo extra?o, pues nunca se sabe que artima?as puede estar preparando el enemigo.
__Aunque soy renuente a que mis guerreros usen armas, esta guerra ser? sangrienta, por lo tanto que los soldados y capitanes se armen adecuadamente para la batalla. Por otro lado, yo permanecer? en la Isla, aguardando tu llegada. Puede que suceda que Poseid?n tambi?n divida sus fuerzas y ataque mi santuario.
__Mi se?ora, ser?a mejor que yo me quedara, as? usted no estar?a indefensa. ? dijo Zosma con su mirada seria.
__No. El ej?rcito necesita un comandante en?rgico, valiente y poderoso. Tu moral de guerrero levantar? sin dudas las de ellos en el campo de batalla y eso puede ser una ventaja. No debes preocuparte. Y si Poseid?n ataca aqu?? combatir? con ?l cara a cara, aunque me cueste la vida? los humanos no se extinguir?n de este mundo, ?no mientras mi cosmos le quede una llama de vida! ? Bram? Athena, con su voz de trompeta, su mirada segura y su cosmos poderoso, emanando convicci?n. ? Zosma asinti? con respeto y admiraci?n.
__?Que noticias hay de mi hermano, mi se?ora?
__Lo ultimo que supe, es que ?l sigue entrenando a ese guerrero especial que se encontr? en su peregrinaje por Grecia, aunque m?s de eso no s?.
__?Guerrero especial?
__Eso me dijo Erictonio, aunque no quiso decir m?s sobre el asunto, no s? en que andar? este hijo mi?. Bien, siguiendo con el tema, debes partir pronto.
__?Cuando eh de partir, se?ora m?a?.
__Ma?ana antes del alba, pues tu partida con el ej?rcito debe ser en cierto aspecto, discreta. Que mi bendici?n y todas las bendiciones de los pueblos libres de la tierra los acompa?en, hijo m?o. ? Dijo Athena, levant?ndose de su trono, fue hacia el espartano, y tomando su rostro con sus dos manos, bes? la frente de Zosma gentilmente, como una madre. ? el gran comandante, se sinti? reconfortado y lleno de paz, su mente estaba despejada y limpia como el cristal. ? Zosma se levant? luego de esto, eh hizo una profunda reverencia.
__?Mi se?ora, traer? la victoria, en su honor! ? Y diciendo esto, dio media vuelta y se fue al Templo de la Fuerza, para hablar con los capitanes sobre los ?ltimos preparativos que se har?an antes del amanecer. ? Athena se quedo de pie, con sus hermosos ojos azules mirando la entrada de su templo, juntando sus manos en forma rezo, baj? su mirada; hab?a tristeza en ellos. Pens? para sus adentros:
__?Hijo m?o, vuelve sano y a salvo? pues veo una sombra cerni?ndose sobre ti??
__A la ma?ana, la mitad del ejercito hab?a partido junto a Zosma hacia su destino, tocando tierra en Grecia, para luego dividir a su gente y partir a los puntos acordados. Ya fuera del pa?s, las fuerzas del sur se dirigieron hacia las columnas de H?rcules, viaje que les tom? casi un mes. Las fuerzas se apostaron en la regi?n y levantaron un campamento en lo que hoy se conoce como Reino Unido, en espera de noticias de sus camaradas que se establecer?an al norte, a unos siete kil?metros de distancia. Los exploradores salieron a reconocer la zona y tratar de contactarse con la otra parte del ej?rcito, los cuales recientemente hab?an levantado su campamento, puesto que el viaje por la zona fue duro y el camino m?s largo. La regi?n o zona donde se escond?an, por as? decirlo, la otra parte del ejercito; era un gran claro que queda al cubierto por una zona muy baja, coronado de grandes prados con pastizales. El clima era templado a fr?o, con constantes lluvias y un cielo nublado la mayor parte del d?a. El capit?n de la facci?n norte?a recibi? a los exploradores; el hombre al mando era un muchacho de unos veintid?s a?os, pero que a diferencia de los dem?s tenia una gran fuerza de mando, era de talla baja, de un metro setenta cent?metros de altura, delgado y moreno, de cabellos negros cortos que se erizaban hacia arriba y atr?s como una llama, de ojos color miel y de mirada penetrante y calculadora; con una voz grave pero clara. Muchos lo respetaban por lo valiente y noble, venido de la isla de Creta, tenia un gran sentido por la justicia. Sea por gracia divina o no, muchos pensaban que pod?a leer la mente de las personas, pero no era cierto; la realidad es que era muy perspicaz. Pero era cierto que pod?a descifrar muchas cosas de otras personas sin necesidad de que esta hablara demasiado. Vestido con una arcaica y antigua armadura de bronce, parecida a los espartanos, aunque difieren de origen, en la cintura colgaba una vaina de cuero negro sin ornamentos, una espada ancha como un pu?al gigante, el arma estaba forjado en gamanium, un regalo que le hab?a echo su comandante, cuando lo puso a cargo como mano derecha del gran guerrero espartano y en el ejercito, aparte de Zosma, nadie m?s portaba tan magnifica arma. Con una postura seria, como un gran general en la batalla, impiadoso con el enemigo, pero con una mano benigna. As? encontraron los exploradores de Zosma a Plaskett, que conduc?a al ej?rcito del norte. Los exploradores estaban vestidos andrajosamente para no llamar la atenci?n de los supuestos enemigos u miradas indiscretas por la zona, parec?an mendigos. Al llegar a su presencia, los exploradores se quitaron las ropas andrajosas, e hincando la rodilla ante su superior dieron su informe:
__?Se?or Plaskett!, somos los exploradores Riduss y Cratos, al servicio de nuestro comandante Zosma, fiel guardi?n de nuestra diosa Athena?, traemos noticias. ? El joven capit?n saludo a los dos asintiendo con la barbilla.
__Bien, antes de hablar, tomen asiento, es la hora de la primera comida, han de estar cansados. Beban un poco de vino o agua y prueben alg?n bocado, as? estar?n bien dispuestos para hablar. ? Los dos soldados agradecieron repetidas veces. Los otros guardias pronto armaron una sencilla mesa, m?s bien, unos cuantos maderos sobre dos caballetes, como sillas estaban las rocas que sobresal?an alrededor del campamento y eran la mayor?a de menos de media altura y achatadas, como un taburete. Al lado de las mesas los soldados trajeron jofainas con agua para que los exploradores se lavaran y refrescaran.
__Luego de haber almorzado, los exploradores dieron su informe. Cratos fue el que habl?:
__Se?or, hace un unos veintis?is d?as llegamos al sur oeste de su emplazamiento. Nuestro campamento se encuentra en una alta zona, una alta colina, en la cual se puede ver a muchos kil?metros a la redonda, por lo tanto estamos atentos ante cualquier se?al del enemigo. Sin embargo no ah habido se?al de ellos desde que llegamos.
__Yo tampoco los eh visto u eh tenido noticias al respecto y eso es inquietante? mmn? me pregunto si no ser? una trampa? - Dijo el joven comandante de forma meditativa.
__Cratos iba a hablar, cuando oyeron una gran explosi?n en el aire, sorprendidos, todos en el campamento se pusieron de pie, alarmados. Todos miraron a los cielos nublados y eh aqu?, una se?al luminosa, como un fuego de artificio, de color dorado resplandeciente. ? Ante esto Plaskett se volvi? a sus soldados y exploradores, llam?ndolos a todos hacia ?l.
__?Esa fue una se?al del se?or Zosma!. Su campamento a de estar bajo ataque, no pens? que todo se producir?a tan r?pidamente, esto me convence de que nos han estado vigilando desde el comienzo, al menos al se?or Zosma y sus hombres.
Dejando eso de lado, Cratos, Riduss, ustedes vienen con nosotros. ?A todos los lideres de compa??as, prep?rense para la batalla!, ?debemos impedir que las fuerzas de Poseid?n tomen nuestra posici?n!. ???Todos a la Batalla, por el se?or Zosma y principalmente, por Athena!!! ? Grito el Comandante con tono imperioso, levantando el pu?o en alto a modo de desaf?o. Todos los soldados hicieron lo mismo, gritando: - ???Por Athena!!!, ???Por Athena!!!, ???Por Athena!!!. Y el ej?rcito se puso en marcha.
Durante el viaje de los exploradores al norte.
__Zosma estaba parado al borde de la colina, sus ojos miraban el horizonte en busca de se?ales de cualquier ?ndole. Desde que lleg? con su gente a esta regi?n, se hab?a sentido intranquilo, como si ojos indiscretos los estuvieran observando. Los centinelas estaban apostados en medianas torres de madera mirando en la lontananza pero sin fijar objetivo alguno.
El espartano iba y venia de un lugar a otro, visiblemente preocupado. Se detuvo en seco, y se qued? mirando fijamente hacia el oeste. Cerr? sus ojos y se concentr? para percibir mejor las cosas.
__Mmn? el suelo esta temblando? parece que fueran cientos de caballos corriendo a la batalla? ?no puede ser!. ? Dijo Zosma abriendo los ojos, como alarmado, mirando al oeste, muy al horizonte se levantaba una estela de tierra, como una tormenta de arena.
Pero no era una tormenta, eran hombres armados hasta los dientes, corr?an en direcci?n al campamento, un gran clamor se levantaba m?s all?. Los centinelas tambi?n los vieron venir, y dieron la alarma a todo el campamento. R?pidamente Zosma preparo al ej?rcito; soldados y ayudantes iban y ven?an por el lugar, haciendo preparativos, carg?ndose de armas. Todos los soldados y l?deres de compa??as se formaron detr?s del gran capit?n.
Zosma se dio la vuelta para mirar a sus hombres y hablarles. Con vos fuerte y sonora para que todos le oyeran dijo lo siguiente:
__?Soldados y capitanes, fiel pueblo de Grecia!, ?eh aqu? la hora de la batalla, donde mucho se perder? y mucho se ganar?!, ?Hemos venido, a suprimir la tiran?a de un dios enfermo que quiere conquistarlo todo y exterminar a la humanidad!... ?Es nuestro deber evitar que eso suceda, por la amistad, por el amor hacia nuestro pa?s y nuestro planeta!, ?Los Atlantes tienen a su dios, pero nosotros tenemos nuestra amada diosa de nuestro lado, y ella nunca nos abandonar?!, ?Y si debemos caer, caeremos como guerreros valientes, con honor, por Athena!. ? dijo el espartano. Todo el ejercito sac? sus espadas levant?ndolas en lo alto y gritando casi en coro: ???Por Athena!!!, ???Victoria o muerte!!!
__Todo el ej?rcito se desliz? por una suave pendiente de la colina que miraba al oeste. Los atenienses, estaban vestidos para la guerra con trajes y armaduras a la usanza de los espartanos, con largas lanzas de bronce y plata, espadas de acero templado, delgado en la base de la empu?adura y ancho en la hoja, parecidas a una cimitarra de corto alcance, casi un metro de largo. Pesados escudos de bronce colgaban en el brazo izquierdo o sobre la espalda, en la derecha empu?aban la espada o la lanza. Pero los soldados de mayor rango no portaban armas, pues estos manejaban el cosmos, un arma mas poderosa que cualquier herrero pudiera haber echo; el ej?rcito atlante venia a la carrera tambi?n. Los soldados atlantes estaban vestidos con cota de malla de oro brillante, una armadura ra?da de color cobre cubr?a sus cuerpos; protegiendo los antebrazos, el pecho y el peto, sin hombreras, las piernas estaban cubiertas parcialmente, desde la rodilla hasta el tobillo, donde terminaban en unas botas de cuero caf?. Armados con gruesas lanzas de bronce y delgadas y largas espadas de plata. Aun as?, toda protecci?n era in?til contra guerreros que manejaran el cosmos. Los soldados rasos eran los que generalmente portaban armas en ambos bandos. En una amplia planicie, ambos ej?rcitos chocaron, como la marea tempestuosa que encalla en los altos arrecifes. Un sin fin de golpeteos de metal; un trueno son? en el aire, y una tormenta se abri? ante ellos. Una fuerte lluvia lo cubr?a todo, pero ninguno de los bandos cegaba en su cometido. El suelo enlodado se cubri? de sangre; las espadas desgarraban, las lanzas atravesaban la carne, las hachas amputaban miembros y decapitaban, los pesados martillos hend?an cuerpos y cabezas por igual, era una carnicer?a.
__Zosma se encontraba en la retaguardia, observando la batalla. Hasta que se percat? que en un sector, donde la batalla era m?s encarnizada, sus hombres estaban cediendo terreno, un gran resplandor emergi? de pronto y muchos atenienses cayeron muertos. De un momento a otro, un soldado fue directo a Zosma, pertenec?a a su ej?rcito. El hombre de baja estatura venia con prisa, hab?a mucho temor en su rostro. Cuando hubo llegado ante su capit?n, habl? apresuradamente.
__??Mi se?or, en el flanco izquierdo nuestros hombres est?n siendo derrotados con mucha facilidad, por un solo hombre!!, ??nadie puede tocarlo, emana un poderoso cosmos y con un extra?o instrumento detiene a muchos, se?or!! ? Dijo agitadamente el soldado.
__??Istrumento?! ? dijo el espartano, mir?ndolo fijamente.
__??Si se?or, parece que llevara una flauta de oro, cuando toca esa flauta, nuestros hombres enloquecen y mueren!!, ??Qu? vamos a hacer, se?or?!.
__??Una flauta?!... por los dioses, espero que no sea lo que estoy pensando?
__?Se?or? ? dijo el hombre confundido no entendiendo.
__El que ah venido no es un guerrero cualquiera, soldado, es un general marina de Poseid?n, uno de los siete mas poderosos de la Atl?ntida? - dijo Zosma con los ojos cerrados.
__??Un general!!, ???Aqu??!!. ? expres? con gran consternaci?n en sus ojos.
__Desgraciadamente? escucha, debemos mantenernos en esta posici?n hasta que Plaskett llegue. Pase lo que pase, no cejen ante el enemigo por m?s fuerte que sea. Ahora me dirigir? a entablar combate con el general marina. Gane yo o no, ustedes continuar?n luchando hasta que llegue la otra parte del ejercito, y como dijo Athena, caer?n entre el yunque y el martillo, yo har? la se?al de ayuda en su momento, puesto que no puedo enviar hombres ahora, trabada como est? la batalla. Ahora vete. Recuerda y recu?rdales a los soldados: debemos ganar, por la tierra, ?Por Athena!. ? Dijo el espartano con voz firme. El soldado hizo una profunda reverencia y parti?. Zosma tambi?n sali? a la carrera para enfrentar a un enemigo mortal.
__En el flanco izquierdo, tal como lo dijera el soldado, estaba el general marina de pie con sus manos en la flauta. Una decena de soldados atenienses hicieron arder su cosmos y lo atacaron al un?sono. Pero todo ataque era in?til. Todos los ataques combinados eran insuficientes y no causaban da?o al marina. Su poderoso cosmos lo proteg?a; Abri? los ojos y observ?ndolos, ri? de forma clara pero sin elevar la voz.
__!Hajajaha!... no puede ser? ?y ustedes dicen ser guerreros de Athena?... es lo mas pat?tico que eh o?do? nunca me har?n da?o con este nivel tan insignificante de cosmos, aunque vinieran cien de ustedes? seria en vano? ustedes son unos insectos, y a los insectos se los aplasta? - dijo el general mostrando una sonrisa siniestra. ? ?Mueran humanos, ustedes ser?n el sacrificio a nuestro dios Poseid?n! ? Y diciendo esto, llev? la flauta dorada a sus labios.
__Una hermosa melod?a vibraba en el aire, una hermosa pero mortal. Los atenienses quedaron paralizados; muchos se tomaban la cabeza tap?ndose fren?ticamente los o?dos, algunos se arrojaban al suelo convulsionados y mor?an en una bella y terrible agon?a.
__Es in?til? no podr?n escapar del poder de mi flauta? mi melod?a no entra por sus o?dos, sino que ataca directamente a su cerebro, paraliz?ndolo y destruyendo su sistema nervioso. ? Dijo el atlante mediante su cosmos. ? Ahora tocar? la Sinfon?a De La Muerte, y eso ser? el fin para ustedes?
__El marina iba a continuar su m?sica, cuando de la nada, desde muy atr?s de los atenienses, un rel?mpago dorado surc? el aire en forma horizontal. El marina fue tomado por sorpresa, interrumpiendo su melod?a. El general de Poseid?n bloque? el rayo dorado con su flauta, us?ndola de escudo; como si fuera una espada que detiene a otra que ataca en estocada. El Atlante se irgui? derecho dejando caer sus brazos a la altura de la cintura, en su mano izquierda sosten?a su flauta. Poniendo una postura seria levant? la voz.
__??Qui?n se atreve a detenerme?!.
__El cielo se hab?a oscurecido, y los rel?mpagos y truenos hac?an estremecer la tierra, ilumin?ndola de lino blanco por momentos. Era ya la tarde que da al crep?sculo, cuando un rel?mpago ilumin? el lugar donde estaba parado el general marina, dejando en frente de ?l, la imagen de un enorme guerrero, ataviado con una pesada armadura de bronce, un escudo y una larga lanza de acero; aun as?, la armadura dejaba a la vista un gran f?sico, su espalda estaba cubierta por una larga capa carmes? que le llegaba a los tobillos, un casco con cimera negra cubr?a su rostro, su cara estaba ensombrecida por la protecci?n en su cabeza, dejando solo a la vista unos brillantes y penetrantes ojos verdes, que brillaban como estrellas en la noche.
__??Tu eres aquel que me ah importunado?!... eso no importa. ? sonri? el marina. ? no importa lo grande que seas, solo eres un gusano, ateniense. Levantando su brazo derecho a la altura del hombro y estirando el mismo, abri? su mano, como se?alando un alto con su palma. Pero no era eso. Su cosmos emergi? de pronto, poderoso, de un color anaranjado. Pero el guerrero espartano, no se movi? del lugar, mostr?ndose indiferente ante tal amenaza. El general notando esto, frunci? el ce?o, obviamente molesto. Con su palma abierta descargo un potente haz de energ?a blanquecina hacia el ateniense. El espartano simplemente levant? el pu?o derecho a la altura de la barbilla, bloqueando el ataque, desvi?ndolo de curso hacia el cielo. Su poderoso pu?o qued? electrificado est?ticamente por una corriente dorada. Ante la sorpresa del marina, el guerrero hizo manifiesto un poderoso cosmos dorado, su capa escarlata flameaba al son del cosmos. Mirando al sorprendido general, el espartano habl?.
__?Yo fui el que te detuvo, general. Yo, Zosma, general al servicio del rey de Esparta Alexandridas Segundo; ahora guardi?n de mi se?ora y diosa Athena que reside en su santuario, la Isla de ?taca!. ? Dijo Zosma en tono imperioso.
__El general mantuvo la compostura.
__?As? que tu eres el llamado Le?n de Nemea?... tu reputaci?n de gran y poderoso guerrero en toda Grecia te precede. Era de imaginarse, eres el l?der de este rid?culo ej?rcito de cobardes. ? Dijo el atlante con voz burlona.
__?Cobardes, crees que mi ejercito, el ejercito de Athena, son cobardes?... ?Qui?n eres tu para decirlo?... solo un cretino que ataca a los mas d?biles para sentirse fuerte? ni siquiera eres Cort?s para presentarte - buf? Zosma con aire sarc?stico.
__???C?mo te atreves?!! ? exclamo airoso el marina, apretando los pu?os, dejando ver su cosmos. Sin embargo se domin? nuevamente, calm?ndose y riendo suavemente. ? Veo que conllevas el c?digo del guerrero, acepto que eh sido descort?s pero solo eso? - Diciendo esto se present?: Yo soy Zaren de Sirena, General Marina de Mi se?or Poseid?n en Atlantis, Capital del Reino de la Atl?ntida. Bien ateniense, ya eh sido lo suficientemente cortes, es hora de enterrarte aqu? con tu ejercito.
__?Hum! ? Buf? el espartano. Observ? a sus soldados que hab?an sido presa de los ataques del general marina. ? Los que nos est?n seriamente lastimados, que carguen a los herido y se retiren a la retaguardia, hagan a un lado a los ca?dos y m?rchense, este lugar se pondr? muy peligroso para ustedes.
__Hechos esto, los contrincantes se quedaron inm?viles, estudi?ndose. Zosma no sacaba la vista de la flauta, sus ojos miraban fijo, pero no lo que tenia al frente, sino recordando?
Diez a?os atr?s?
__En el lado septentrional del santuario de Athena en La Isla de ?taca, se encuentra un peque?o coliseo, donde se entrenan los hombres de la guardia. En el centro puede verse a Erictonio a torso desnudo, con mirada serena, erguido en su estatura. Unos metros al frente de ?l, se encuentra un muchacho, un adolescente de apenas quince a?os de edad, tambi?n a torso desnudo, lleno de heridas, raspones y mugre. El muchacho esta en pose defensiva, resoplando agitadamente.
__??Vamos Zosma!!, ?concentra tu mente, explota tu cosmos y alcanza el s?ptimo sentido!, ?de lo contrario nunca podr?s tocarme!. ? Dijo Erictonio con voz firme.
__?Es imposible hermano, lo eh intentado pero no puedo! ? dijo Zosma cabizbajo.
__?Tonter?as!, no puedes porque no quieres? ?C?mo quieres proteger a Athena, con el nivel de poder tan bajo que tienes?. ??Vamos, de nuevo, ataca!!.
__El joven corri? hacia Erictonio, con el pu?o derecho en alto, encendiendo su cosmos blanquecino. Poniendo toda su fuerza en su mano derecha, dejo salir un gran destello de energ?a blanca. Sin embargo, Erictonio solo encendi? sus cosmos; sin moverse siquiera, el poder del joven dio de lleno, levantando el polvo del suelo. Cuando este se disip?, el hermano mayor estaba de pie, imperturbable, no hab?a recibido da?o alguno.
__??Cuantas veces te lo eh de decir, concentra tu mente y hazte uno con el cosmos!! ? Diciendo esto, el hombre mitad serpiente estir? su brazo derecho, con la mano empu?ada en direcci?n a Zosma. ? ???Lighting Plasma!!!(Rel?mpago de Plasma) ? Una lluvia de rayos de luz dorada se disemin? hacia el joven, el cual parec?a que estaba paralizado; pero la verdad era que el ataque era tan r?pido como un rel?mpago, imposible de ver, imposible de detener. Zosma vol? por los aires, cayendo secamente al suelo, los ladrillos del suelo del coliseo se agrietaron y se mancharon de sangre. El joven estaba en el suelo, sent?a como si miles de voltios hubieran recorrido su cuerpo en un segundo; de la frente ca?a sangre, igual que el hilo carmes? que sal?a de su boca. Con mucho trabajo, el joven trat? de ponerse de pie.
__??Arriba!!, ?tuve que bajar la fuerza y la velocidad de mi ataque al m?nimo, para no matarte!, ?por lo tanto lev?ntate, y pelea, demu?strame que puedes hacer!.
__N-no p-puedo? - dijo adoloridamente el muchacho de rodillas. Hab?a decepci?n en los ojos de Erictonio.
__Eres una perdida de tiempo? pens? que si yo u Athena te entrenaba, Daria como resultado un gran guerrero? pero me equivoqu?? solo eres un chiquillo in?til que siempre dice no poder? tu no sirves como protector de Athena, hablar? con ella y consentir? en que te vallas; Athena no necesita a temblorosos que han perdido la fe. ?L?rgate, aqu? ya no hay lugar para ti, Athena no te espera!. ? Zosma estaba at?nito ante esas palabras. Nunca hab?a escuchado a su hermano mayor hablar as?, tan distante, tan indiferente, tan fr?o. Levantando la mira hacia Erictonio el joven repuso:
__N-nunca? y-yo jur? que proteger?a a nuestra madre y diosa. Si me largara ahora, seria un insulto a mi honor, un insulto para Athena. Si hiciera eso, nunca podr?a mirar de nuevo a mi se?ora otra vez, sin avergonzarme. ? Lentamente el joven fue poni?ndose de pie. Erguido, empez? a emanar su blanco cosmos, increment?ndolo con cada segundo que pasaba. ? Erictonio lo observaba con un aire tranquilo, pero por dentro estaba sorprendido y feliz.
__.... ?Demuestra lo que dices con tus pu?os!, ??Si realmente quieres cuidar de nuestra se?ora!!, ???Demu?stramelo!!!. ? Dijo el hombre, poni?ndose en su postura de combate, listo para atrapar el ken del joven de ser necesario; virando el cuerpo al flanco izquierdo del mismo, levantando sus brazos con las dos palmas abiertas a la altura de los hombros, como para detener una pared que va en ca?da.
__Zosma tom? tambi?n su postura de pelea, separando las piernas, levantando el brazo izquierdo en alto, como una defensa con la palma abierta, su brazo derecho a la altura de la cintura, el pu?o llevado hacia atr?s, cerrado acumulando poder; la cabeza erguida y la mirada seria con unos ojos centelleantes que se cargaban de energ?a. El suelo se agriet? alrededor de ?l. Su cosmos blanco, pronto empez? a ponerse dorado como una gran llamarada. - ?Yo jur? que proteger?a a Athena, no me rendir?, pase lo que pase, aunque el mundo mismo se venga en mi contra, yo no dudar?! ??Hermano mayor, te demostrar? que yo puedo hacerlo!!. ???Recibe mi ken!!!... ???Aaaaahhhh!!!.
__Zosma corri? hacia su hermano, con el pu?o aun retra?do en la cintura. Cuando estuvo cerca, descargo su pu?o derecho hacia delante. Una gigantesca bola de fuego dorada se desprendi? del joven; Erictonio se dio cuenta con sorpresa que el ataque era demasiado poderoso, no qued?ndole otra que detener el ataque con sus dos manos, algo que ning?n guerrero excepto Athena hab?a logrado en conseguir. El poder era mucho, y Erictonio fue arrastrado barios metros hacia atr?s dejando un surco en el suelo, pero ?l continuaba deteniendo la bola de poder con sus manos ahora inclinadas totalmente hacia delante; Zosma segu?a en su posici?n de ataque, dejando escapar mas y m?s poder para alimentar el ataque. Sin embargo el esfuerzo era demasiado, sus ojos se nublaron, su cosmos se apag? y el joven cay? de frente al suelo inconsciente. Pero aunque Zosma estaba desmayado en el suelo, la bola de fuego dorada que hab?a lanzado, todav?a estaba activa. Aun deteniendo el ken con sus dos manos, Erictonio sonre?a; Incrementando la fuerza de su cosmos dorado, ?l repeli? el ataque, lanzando el ataque con sus dos manos hacia el cielo. La bola de fuego dorada subi? muy alto en el aire, explotando como el Big Bang pero a muy menor escala. Erictonio, devuelta en su postura erguida y arrogante se apresur? a ir donde estaba Zosma inconciente.
__?Zosma!... ? Fue al encuentro de su hermano menor. Arrodill?ndose (si se le pude decir as?), puso su mano derecha en el pecho del muchacho. EL joven estaba lleno de heridas, pero no graves.
__Esta desmayado? liber? demasiado poder? esta extenuado? - Erictonio tom? a Zosma entre sus brazos alej?ndose del coliseo, mientras caminaba contempl? el rostro dormido de su hermano y dijo hacia sus adentros: - Ves hermanito? nada es imposible si lo deseas con el coraz?n? sabia que hab?a algo en especial en ti, cuando nuestra madre te encontr? en los matorrales que dan a la playa de Jirinbi y yo te vi en sus brazos, tan peque?o, tan indefenso, solo un ni?o de unas dos primaveras? pero aun as? yo percib?a la fuerza que hab?a, que hay en ti. Mi madre Athena y yo no nos equivocamos contigo al entrenarte y llamarte hijo y yo hermano? desde aquel d?a en que nuestra madre te trajo hasta mi presencia; y ver que tu no tenias miedo de m?, como la gran mayor?a de la gente y sobretodo los ni?os? tu solo me viste y quisiste ir a mis brazos, sin temerme, como si me conocieras de toda la vida? a pesar de que ni yo ni tu, ni siquiera con Athena, compartimos la sangre? ella nos am? como sus hijos? y yo te eh amado como mi hermano? verte crecer en estos trece a?os? ver que con cada a?o que pasaba, te volv?as mas fuerte y noble de coraz?n? como tu signo guardi?n? sin duda hermanito? me llenas de dicha? aprendiste que con fe, sacrificio y amor por los dem?s, se puede ser muy fuerte y llegar lejos en la vida? - Lagrimas corr?an por sus mejillas, pero eran l?grimas de felicidad y amor fraternal.
__Zosma fue alojado en las contiguas habitaciones de la diosa. All?, recostado sobre una cama el joven recobr? el sentido, abriendo lentamente los ojos, mirando a su alrededor, no hab?a nadie en el cuarto. Trat? de levantarse pero no pudo, le dol?a todo el cuerpo, el cual estaba parcialmente vendado; trat? por segunda vez, pero solo consigui? un gesticular un quejido. Ante esto, una musa que servia en las habitaciones de Athena fue a su encuentro, en el lecho donde reposaba el muchacho.
__?Joven se?or debe descansar, no puede levantarse todav?a, sus heridas aun no han sanado! ? dijo la musa poniendo su mano en el hombro del joven.
__P-pero? - trato de hablar, pero apenas tenia fuerzas para mantenerse despierto.
__?Tengo ordenes del Se?or Erictonio de ver que usted no se mueva de aqu? hasta que se recupere de sus heridas!, ?por favor joven se?or! ? dijo la musa.
__En el pasado hubiera porfiado hasta el cansancio por levantarse haciendo lo que le venia en gana, pero esta vez era casi imposible renegar? el muchacho se sent?a realmente molido y no discuti?. Apoyo su cabeza contra la almohada y se durmi? a los pocos segundos.
Cuando nuevamente despert?, a la diestra de la cama, estaba sentado en una silla de madera pulida, Erictonio, el cual lo estaba observando.
__Hermano?
__?Estas mejor, Zosma? ? dijo con serenidad y voz suave.
__Siento como si una monta?a me hubiera aplastado? no te preocupes hermano, sobrevivir?. ? dijo el joven con una sonrisa en sus labios. Erictonio suspiro audiblemente al ver la reacci?n positiva de su hermano.
__Zosma, debes descansar, aun estas muy d?bil, debes recuperar fuerzas.
__Hermano, ?lo logr??...
__Se podr?a decir que si? Zosma cuando estabas incrementando tu poder para atacar, por un momento, solo por un segundo, tu cosmos se torn? dorado y durante ese lapso tocaste el s?ptimo sentido y pudiste generar un enorme poder. Creo que no es necesario que te diga sobre la esencia del cosmos, eso ya lo haz aprendido de nuestra madre. No te preocupes, has superado la parte m?s dif?cil de tu entrenamiento, la cual es despertar el ?ltimo cosmos. De ahora en adelante deber?s entrenarte constantemente para perfeccionar tu poder, para que as? puedas hacer un buen uso de ?l. De ahora en adelante te dedicaras a perfeccionar tu cosmos; yo no podr? entrenarte, puesto que debo volver a mi reino, con mi mujer y mis hijos. Athena tiene intenci?n de entrenarte personalmente. ? dijo Erictonio en tono solemne.
__???Qu?,?!!, ??Nuestra madre quiere entrenarme?! ? dijo el joven con los ojos muy abiertos llenos de sorpresa.
__As? es. Athena ha decidido retirarse aqu? en la isla por un tiempo a descansar. Por lo tanto ella decidi? que era el momento adecuado para ser tu maestra de entrenamiento. Zosma, pon atenci?n en esto; Athena no es como yo, su entrenamiento en mucho mas extenuante y severo del que yo te eh dado. Pero si logras llegar al final, d?jame decirte, te volver?s un guerrero muy fuerte, como lo fueron los m?s grandes h?roes de Grecia, como el poderoso H?rcules o Aquiles. Pero recuerda, todo depender? de ti y de tu esfuerzo. No decepciones a nuestra madre. Vu?lvete fuerte; yo vendr? a verlos cuando me sea posible, puesto que un reino no se maneja solo y muchos asuntos de importancia eh de manejar a mi regreso a mi pa?s.
__!No te decepcionar? hermano, no solo me volver? fuerte, sino que proteger? a nuestra madre aunque me cueste la vida!. Dijo Zosma seriamente con decisi?n.
__?Hum!... se que no lo har?s? pero no te adelantes a los hechos y no hables de muerte prematuramente? uno nunca sabe lo que le depara el destino? - dijo Erictonio cerrando los ojos.
__Hermano? ?Qu? es eso que llevas en el cuello? ? dijo el joven mirando curiosamente.
__?Oh!, ?esto? ? habl? mientras se?alaba con la mano derecha el collar que adornaba su cuello.
__Un collar dorado muy parecido al que llevara Athena en d?as especiales o festivos. Con incrustaciones de diamantes y zafiro.
__Fue un obsequio del se?or Poseid?n, cuando visit? la Atl?ntida hace unos meses.
__?Poseid?n, el dios de los mares te dio un regalo?, ?incre?ble!. ?Puedo tocarlo? ? dijo el muchacho ansiosamente.
__Claro que puedes. Dijo el hombre, desabroch?ndose el colgante y d?ndoselo en las manos al muchacho.
__Es hermoso, parece echo de oro, pero no lo es? hermano, ?de que esta echo?, no distingo el metal de ninguno que yo conozca, parece muy s?lido y sin embargo es muy flexible, ?Qu? es?.
__El material solo se encuentra en la Atl?ntida, es un metal muy preciado y de much?simo valor para los atlantes. Su nombre es Orichalcum. Cuando estuve en la ciudad capital, Atlantis, vi muchas artesan?as echas con este material. ? Erictonio qued? como ensimismado con sus pensamientos.
__?Hermano? ? dijo Zosma mir?ndolo inquisitivamente. El hombre sali? de sus cavilaciones.
__?Oh, disc?lpame hermanito!, solo estaba pensando.
__?Pensando?.
__Mas bien recordando. ? Dijo Erictonio, observando a su hermano el cual esperaba una respuesta.
__Muy bien, te contar? algo, pero solo debe quedar entre nosotros, ?De acuerdo?. Inquiri?.
__Si, seguro hermano, ser? una tumba. ? dijo el adolescente alegremente; pues le fascinaba las historias que su hermano mayor contaba cuando este se encontraba en otras tierras.
__Bien. La ?ltima vez que estuve en Atlantis, fui invitado por el mism?simo Poseid?n a cenar en su palacio en el ?ltimo d?a de mi estancia all?. Luego de haber senado, fuimos conducidos a una especie de auditorio privado; seguramente un lugar de esparcimiento para Lord Poseid?n y sus cortesanos. Nos sentamos en unos bellos asientos de madera h?bilmente esculpidas de color blanco. Los asiento estaban distribuidos en forma circular, en uno de ellos, que en realidad parec?a un gran trono de oro, se sent? el dios marino. Cuando ya todos hubieran tomado sus respectivos lugares, una puerta dorada se abri? de uno de los extremos de la enorme y rectangular habitaci?n. Un hombre entr? al recinto, todo vestido de blanco, una tunica cubr?a su cuerpo, sus cabellos tambi?n eran de un blanco resplandeciente, lacios, que le ca?an desde la nuca hasta los tobillos, atados por finas hebras de oro, era la imagen de un hermoso hombre ya entrado en la madurez. A su diestra venia acompa??ndolo un ni?o de unos diez a?os, similarmente vestido, solo que m?s bajo y con el cabello bien corto y de ojos azules. El hombre tenia en su mano izquierda una flauta que parec?a estar echa de oro. Y pens? para mis adentros que deb?a de tratarse de un m?sico junto a su hijo, hasta que Poseid?n lo present?:
__Cortesanos eh invitados, les presento a Faren, General de Sirena, uno de los siete generales marinas de mi ejercito. Aparte de su trabajo habitual como comandante, ?l es un gran m?sico con la flauta. A su lado se encuentra su hijo, Zaren, aspirante a general marina, tambi?n tiene un talento innato con la flauta.
__Faren y su hijo llegaron hasta el centro del c?rculo de oyentes e hincaron una rodilla, ligeramente cabizbajos, con una mano en el pecho. Faren ten?a sus ojos cerrados, pero hablo con voz suave y melodiosa:
__Mi se?or, gracias por tan gentiles palabras. Espero que mi m?sica le sea agradable a usted mi lord y a sus invitados.
__Poseid?n hizo un gesto de saludo con su barbilla. El cuarto quedo en silencio, poni?ndose de pie, Faren comenz? a tocar.
La m?sica era realmente melodiosa y bellamente r?tmica. Poseid?n la escuchaba con sus ojos cerrados. Nunca hab?a escuchado a alguien usar tan armoniosamente dicho instrumento. Pero mientras escuchaba, me dio la sensaci?n de estar bajo un encantamiento, no s? que habr?n pensado los dem?s, pero sent?a como si mi cuerpo se paralizara, aunque fue solo al principio. Luego de que hubo terminado me di cuenta que hab?a cerrado los ojos, presa de la melod?a. Las otras personas parec?a que no estaban afectadas en lo absoluto. Medit? sobre ello por un momento, recordando mi facultad para notar cosas que otros no perciben y se me ocurri? que aquella flauta no era un simple instrumento, sino que guardaba un mayor secreto; ?una clase de arma, tal vez?. Comenzaron los aplausos y en al momento sal? de mis cavilaciones, l?gicamente aplaud? puesto que sinceramente la melod?a hab?a sido bella.
__Por un momento pens? que nadie podr?a mejorar su interpretaci?n; pero me equivoqu?. Faren le dio la flauta a su hijo, el cual empez? a tocar magistralmente, aun mejor que su progenitor. Me turbe en el acto, aunque nadie lo not?, tal vez lord Poseid?n si pero? la melod?a era mas sutil, pero su, por decirlo as?, poder de encantamiento era mucho mayor a la de su padre. Eso me hizo pensar nuevamente que ese instrumento no era ordinario, sino que era una especie de arma; pero no dije nada al respecto.
__Cuando la funci?n hubo terminado, salude al se?or Faren y a su hijo: - Usted toca bellamente la flauta Faren, nunca en mi larga vida hab?a escuchado a alguien usar un instrumento de m?sica de forma tan virtuosa, y su hijo no se queda atr?s.
__Es un honor recibir la adulaci?n de un hombre de tanto prestigio, mas si este goza de la estimaci?n de mi se?or Poseid?n, lord Erictonio; sinceramente me alegra ver que le halla gustado mi m?sica y por supuesto la de mi peque?o hijo.
__Solamente digo la verdad, usted y su hijo tienen un gran talento; no hay necesidad de ser modesto.
__Agradezco sus palabras. Disc?lpenos, pero hemos de separarnos por ahora, asuntos importantes adquieren mi atenci?n, y mi hijo debe regresar a sus deberes. ? diciendo esto, hizo una profunda reverencia. Erictonio repiti? el gesto y se despidieron con palabras corteses.
__Los observ? mientras se retiraban. La pregunta en mi mente daba vueltas: ?era un arma, aquella flauta?. ? Sal? de nuevo de mis pensamientos, cuando fui llamado por el mismo Poseid?n a su presencia.
__Dime, Erictonio, ?Qu? te ah parecido?, ?verdad que tiene talento para la m?sica?.
__La tiene se?or, sin duda impresionante, nunca hab?a escucha un instrumento en manos tan maravillosas.
__Tambi?n notaste la influencia de su melod?a, ?cierto?. ? dijo el dios marino como leyendo su pensamiento.
__?Se?or? ? dije, como si hubiera sido descubierto.
__?Hum!, recuerda, soy un dios, por lo tanto no me ha sido dif?cil leerte el pensamiento. M?s no te preocupes. Era sensato el pensar que t? pod?as darte cuenta de la verdadera naturaleza de ?ese instrumento?. Fue un regalo que le hice al padre de su padre debido a su gran fidelidad hacia m?, hace casi ciento cuarenta a?os; aunque para m? sea solo un parpadeo. Esa flauta ha pasado de generaci?n a generaci?n en la familia de Faren, pronto a de llevarla su hijo.
Erictonio termin? su relato.
__?As? que la flauta era en realidad un arma, hermano?
__Puede que as? sea, me pregunto que otras habilidades guarda esa ?flauta?. Alguien que tenga un cosmos poderoso podr?a usarla h?bilmente y poner en aprietos a su enemigo, espero que eso nunca pase.
?Bueno, debo irme, nos veremos pronto!. Contin?a tu entrenamiento para ser mas fuerte, obedece a nuestra madre en todo y nunca la abandones, prot?gela a toda costa. Prom?telo.
__Lo prometo hermano. ? diciendo esto, estrecho la mano de su hermano mayor.
De regreso al presente.
__Un arma? un arma? - murmur? Zosma por lo bajo. ? Ya veo, lo que mi hermano tem?a era cierto, no debo permitir que toqu? la flauta o estar? perdido.
_De improviso, el espartano encendi? su cosmos, una gran aura dorada ilumin? el lugar como una gran hoguera. Levantando su brazo izquierdo, descargo un poderoso haz de energ?a desde su palma abierta, hacia el general marina. El cual se sorprendi? por el nivel de cosmos de su adversario, pero no se ech? atr?s; con su flauta cre? un c?rculo de energ?a et?rea, como un campo de fuerza. El ataque de Zosma golpe? el campo de fuerza y se disip?.
__??Que?!, ?bloque? mi ataque creando un escudo con su flauta!, ?maldici?n! ? dijo sorprendido el espartano.
__?Hum!, ateniense, ?cre?as que iba ser f?cil acabar conmigo?. Con ese nivel de ataque no podr?s vencerme. ? dicho esto, se llevo la flauta a sus labios. Pero Zosma no lo permiti? lanzando varios ases de energ?a dorada. ? este maldito parece que sabe que si toco mi flauta morir?. ? Bien ateniense veo que has descubierto mi arma, pero no es lo ?nico que tengo para defenderme.
__El general marina extendi? su brazo derecho, aumentando el poder de su cosmos, generando un rayo de energ?a hacia el espartano. El cual esquiv? arroj?ndose al flanco derecho. El marina volvi? repetir la acci?n, nuevamente fue esquivado, ahora rodando sobre si mismo al flanco izquierdo. El general vio su oportunidad para tocar su instrumento, pero Zosma ya estaba quemando su cosmos y descarg? su ataque, su pu?o cerrado a la altura de su hombro.
__???Lighting Plasma!!!
__En un segundo, millares de ases de luz dorada formaron una red fulminante de rayos cargados de poder. Pero el marina nuevamente, en menos de un segundo, form? nuevamente su escudo protector y nuevamente el ataque fue rechazado.
__?Impresionante, ateniense pero eso no es suficiente para vencerme, ahora te matar?!
__Pero cuando el destello dorado hubo pasado el marina se percat? que su oponente no estaba frente a ?l.
__??Donde te has metido maldito!! ? bram? el marina.
__??Aqu?!! ? se escucho una voz.
__Cuando el general vir? hacia su derecha, descubri? con horror que el ateniense ya estaba sobre ?l. Venia a toda velocidad como flotando en el aire, rodeado de cosmos dorado, poniendo el peso del cuerpo en el hombro como si quisiera hacer un tackle.
__??? Great Lyon Crunch!!! (Gran destello de Le?n).
__???Aaaaaarrrgggg!!!!
__El ataque, fue justamente eso, un potent?simo tacle al cuerpo del marina, el cual fue despedido violentamente hacia unas rocas detr?s de ?l, haciendo impacto. Las rocas se cuartearon y agrietaron. Pero a pesar del impacto del ataque recibido, el general marina no hab?a soltado su flauta. Cayendo pesadamente, pero sentado, al suelo, su, por as? decirlo, armadura estaba desecha en la parte abdominal y parte de la pechera. Escupi? sangre de su boca, un hilo carmes? sal?a de las comisuras de sus labios.
Zosma sin perder tiempo se dirigi? hacia su enemigo para no darle chance.
__??Esta muerto atlante!! ? dijo Zosma con aire de haber ganado. Lanz? un terrible pu?etazo hacia el marina que estaba ca?do apoyado en el c?mulo de rocas.
__El potente golpe pulveriz? las rocas, pero el enemigo no estaba ah?. Fue en ese momento que se percat? que hermosas hadas desnudas volaban alrededor de ?l; adem?s el suelo yermo y mojado por la lluvia, ahora parec?a un jard?n de flores; y a varios metros de donde mirase, solo pod?a ver un blanco amortajado como una neblina. El espartano estaba asombrado y confundido, no hab?a se?ales de vida ni de los ej?rcitos yendo al choque en la batalla como hace instantes, ni nada parecido.
__Pero esto? ?acaso en ca?do en un sue?o?...
__Cuando mir? hacia la izquierda, vio que una hada venia hacia ?l, muy hermosa era, de delicados ojos color zafiro, cabellos negros azabache largos hasta la mitad de la espalda y un cuerpo al desnudo sin imperfecciones secundado por dos pares de alas trasl?cidas como las de una mosca, el canto de la bella hada era irresistiblemente hermoso. Iba volando hacia ?l con una bella sonrisa en su rostro. Zosma quedo encantado con esta visi?n. Pero para su horror, cuando el hada estuvo muy cerca de ?l, la imagen de la bella hada cambi? a la imagen de un horrendo cad?ver carcomido y putrefacto, el cr?neo descarnado le faltaban los ojos, la mand?bula abierta generando un grito ensordecedor, mientras estiraba ambos brazos huesudos y cadav?ricos hacia delante, listo para atraparlo.
Para su sorpresa, su horror fue peor al darse cuenta que lo que venia hacia ?l no era un hada o un cad?ver, sino que era el general marina ya sobre ?l. No hubo tiempo para reaccionar. El marina atacaba con ferocidad inaudita, empu?ando la flauta como un pu?al, dando violentamente una estocada a la boca del estomago del ateniense; la protecci?n de bronce de la armadura vol? en pedazos.
__???AAAArrrggg!!!!
__El golpe fue tan poderoso, que literalmente barri? al espartano levant?ndolo por los aires, cayendo de espaldas pesadamente al suelo. Su escudo de bronce que colgada en sus hombros se rompi? en mil pedazos. Zosma trat? de levantarse, pero al hacerlo sinti? una fuerte punzada en el vientre, que hizo que se retorciera de dolor. Llevando su mano derecha se palme? la zona abdominal, para descubrir una herida como un corte medianamente profundo, la sangre emanada de la herida y se diseminaba por el ?rido y mojado suelo. El espartano gir? su cuerpo hacia su derecha, y flexionando sus piernas logr? ponerse de rodillas, cuando intent? ponerse de pie; sinti? que algo venia en picada hacia ?l. Pero el dolor en el vientre era intenso, por lo tanto solo pudo mover ligeramente su cuerpo hacia la derecha, inclinando la cabeza hacia la misma direcci?n. Un poderoso golpe fue descargado en el hombro izquierdo del ateniense, quebr?ndole la clav?cula, gener?ndole un intenso dolor.
__????AAAAAAAHHHHHHRRRGGG!!!!...
__Su hombro estaba quebrado, cortada su piel; sangre sal?a de la ennegrecida herida. Pero no fue suficiente para que Zosma cayera al suelo, a pesar del terrible golpe.
__Hab?a pasado que, mientras el espartano se pon?a de rodillas, el general marina realiz? un gran salto en el aire, para luego caer en picada hacia su enemigo, empu?ando con su mano derecha la flauta como un garrote acerado, lista para el ataque; el cual estaba dirigida hacia la cabeza del ateniense, pero este, percat?ndose de que el general venia por el aire, se corri? ligeramente, y recibi? todo el golpe en el hombro, da??ndolo gravemente.
__Cuando Zosma levanto la mirada, recibi? un nuevo ?garrotazo?, pero esta vez en flanco izquierdo de su cara. El cl?sico casco espartano que siempre llevara, se desquebraj?, revelando su rostro a su enemigo. Una herida cortante, pero poco profunda en la parte occipital de su cabeza dejaba un hilo de sangre. Aun as?, y todo, Zosma no hab?a perdido el sentido, pero se sent?a como a un Mel?n que abren con un mazo de hierro. Cayendo de costado, el espartano volvi? a ponerse de pie, con su hombro inutilizado. Levantando su mano derecha hacia el cielo, lanz? un rayo dorado, el cual explot? como si de un fuego de artificio se tratase; era la se?al, pero su enemigo no entendi? el gesto.
__??Qu? fue esa tonta ejecuci?n?!, ??Acaso ya estas tan herido que no puedes ni siquiera apuntarme?!. ?Hum!, ateniense, como podr?s ver, yo soy mas poderoso que tu, y no hubo la necesidad de que usara mi flauta para dejarte en ese estado. T? me subestimaste y ese fue tu error. Adem?s, estoy decepcionado, alguien tan grande como tu podr?a haber hecho m?s, sin embargo, lograste ser un debilucho. Lord Poseid?n estaba in?tilmente preocupado, si este es el poder de los guerreros de Athena, ser? f?cil acabar con ellos y con esa diosa molesta.
__Al decir esto, los ojos del espartano centellearon de furia, haciendo explotar violentamente sus cosmos dorado.
__?Oohh!, todav?a te quedan fuerzas para pelear, eh de felicitarte, no eres tan d?bil como pens?, pero este lugar ser? tu tumba. Ya no puedes detenerme en tu estado. Prueba el poder de mi flauta: - ?Dead End Symphony! (Sinfon?a Mortal Sin Escape)
__Una bella melod?a se escuchaba en el aire, bellamente tocada, este poder escond?a la muerte. Zosma al escucharla qued? paralizado. Luego empez? a sufrir convulsiones de dolor, parec?a que los o?dos y el cerebro le iban a explotar. Tom?ndose de la oreja derecha trataba de anular el sonido que llegaba a ?l; su brazo y mano izquierda quer?an hacer lo mismo, pero era in?til, el brazo estaba inutilizado, pero en el esfuerzo por levantarlo, el dolor se intensificaba. Zosma gritaba de dolor sin saber que hacer. Zaren vi?ndolo, le hablo por medio de su cosmos:
__Ateniense, no es posible evitar las notas de mi sinfon?a cubri?ndose los o?dos o perforando los t?mpanos, pues el poder sinf?nico de mi flauta ataca directamente a tu cerebro despedaz?ndolo, destruyendo lentamente tus cinco sentidos. Sufrir?s lenta y dolorosamente sumido en la locura, hasta que llegue el momento del ?Dead End Cl?max? (Cl?max Mortal sin Escape), en ese momento, ateniense, ser?s reducido a polvo.
__En su mente torturada, Zosma pensaba. ? S-si no h-ago algo pronto? e-este tipo va a? matarme?; a-caso no hay n-nada que pueda h-hacer? A-Athena? h-hermano? no puedo v-vencerlo? mis sentidos casi me h-han dejado? n-no puedo vencerlo?
__?Otra vez llorando como un chiquillo ante lo que parece dif?cil, Zosma?....
__???!!!.... esa voz? h-hermano? ?eres t-tu?...
__??Qu? pas? con ese juramento que hiciste cuando eras ni?o?, ?acaso fue una mentira?... a pesar de que ya eres un hombre, sigues comport?ndote como ese chiquillo in?til del pasado?
__p-pero? hermano? e-esto es diferente?
__?Que es diferente, Zosma, qu??... diste tu palabra de que proteger?as a Athena a costa de tu vida, acaso vas a rendirte y echar tu promesa por la borda?... ?crees que si mueres Athena llorar? por ti?... un cobarde que se rindi? porque el enemigo era dif?cil? ?D?nde esta tu honor de guerrero espartano?... si has de morir, ??Muere como un hombre, con honor, por Athena!!, ???Por Athena!!!, ???POR ATHENA!!!.
__Torturado como estaba, Zosma gener? un gigantesco cosmos dorado, de rodillas, impuls? su brazo derecho hacia atr?s, carg?ndolo de poder.
__???POR ATHENA!!! ? Grit? el espartano.
__???Imposible!!! ? dijo el general marina sorprendido, dejando de tocar su melod?a. - ??Nadie puede moverse bajo poder del Dead End Symphony!!.
__Diciendo esto, Zaren trat? de llevar su flauta nuevamente a sus labios; pero Zosma, de rodillas, catapult? su pu?o hacia delante, con todas las fuerzas hacia el frente, donde estaba parado su enemigo.
__???Lighting Volt!!! (Rel?mpago De Voltaje)
__Un destello enceguecedor se produjo en menos de un segundo en el pu?o de Zosma, un enorme rayo dorado se desprendi? del mismo, corriendo a toda velocidad hacia su blanco. El general marina no teniendo tiempo para crear su campo de fuerza, se cubri? con su flauta.
Esta recibi? el impacto de lleno; pero para el horror del general, la flauta se estaba calentando como un pedazo de hierro en una fragua, al mismo tiempo que comenzada a cuartearse, a romperse. Hasta que explot? como una bomba, el rayo fulminante sigui? su camino golpeando violentamente la parte de la pechera del general. Zaren vol? por los aires.
__???AAaaargghh!!!!
__Cayendo de espaldas. Toda su armadura estaba reducida a polvo. Su cuerpo estaba lleno de heridas cortantes. En la explosi?n de la flauta, un pedazo de esta fue a parar a su lado derecho, dejando una larga y profunda cortadura, que empezaba arriba de la ceja y bajaba casi en l?nea recta hasta el p?mulo, pero por suerte, su ojo apenas estaba lacerado y aun pod?a ver. La vestimenta que cubr?a su torso se hab?a esfumado ante el ataque recibido, dejando una profunda herida como si hubiese recibido un desgarro de una espada. La herida sangraba. El ataque del Lighting Volt, habr?a despedazado al general de haberlo tocado directamente, fue gracias a su flauta que se salv? de recibir un da?o fatal.
__Aun as?, Zosma no hab?a salido indemne. Su vientre estaba magullado, con un gran hematoma color uva. Su hombro izquierdo estaba quebrado en la clav?cula, por l?gica su brazo estaba inutilizado y entumecido. Ten?a un mediano corte en el casco cabelludo. El Dead End Symphony de Zaren lo hab?a dejado muy aturdido, tenia la vista borrosa y un silbido infernal atormentaba a sus o?dos, la cabeza le daba vueltas.
__Zosma se hallaba boca abajo, sin poder moverse. Por el rabillo del ojo, pudo ver entre penumbras a la facci?n del ej?rcito del norte, caer sobre los enemigos. Los atlantes fueron tomados por sorpresa, no pudiendo huir hacia delante ni hacia atr?s, quedando presos del yunque y el partillo. Plaskett venia a la cabeza, comandando las tropas. De un momento a otro dio el mando de la fuerzas a sus lugartenientes; pues quer?a encontrar a su comandante. Plaskett hab?a notado la desaparici?n del cosmos de Zosma, y le buscaba.
__Algunos atlantes hab?an estado contemplando la pelea entre los el Gran capit?n ateniense y el Gran general de Sirena. Cuando vieron que los dos estaban ya fuera de combate, y que, ya no circundaba ning?n peligro, decidieron acercarse.
__Cuando llegaron al lugar, los soldados atlantes quedaron estupefactos al encontrar la zona rehu?da y los dos capitas mortalmente heridos. Los soldados creyeron que ambos estaban muertos, mientras otros dos se cercioraban de que su general estuviera vivo o muerto.
__??Esta vivo, el se?or Zaren esta vivo, pero muy grave!!, ??hay que llevarlo, fuera del campo de batalla!!, ??R?pido!!.
__?El ateniense tambi?n esta vivo, aun mantiene los ojos abiertos y respira!. ?Qu? hacemos con ?l?.
__??M?tenlo!! ? dijeron los otros dos que estaban con el general. Por lo tanto los otros soldados prepararon sus lanzas para estocar al espartano, pero alguien los detuvo.
__??Ni se les ocurra!!, ???Unicorn Gallop!!! (Galope del Unicornio). Los dos soldados que estaban a punto de matar a Zosma, solo alcanzaron a ver dos pies humanos envueltos en un cosmos p?rpura brillante; Los dos soldados atlantes cayeron muertos varios metros mas adelante del lugar donde estaban parados. Los puntapi?s del reci?n llegado hab?an destrozado sus espinas dorsales, mat?ndolos en el acto.
__???Quien eres tu maldito?!! ? bufaron los otros dos soldados que estaba atendiendo al general marina.
__??Para que quieren saberlo?!, ustedes morir?n por atacar a traici?n a mi se?or. ? El reci?n llegado iba atacar, pero una voz detr?s de ?l se lo impidi?.
__Te pido que te detengas, ?Por favor!... ? dijo alguien con voz grave. El muchacho se dio vuelta.
__??Qu??!, incre?ble?, nunca me d? cuenta de su presencia, hasta que estuvo detr?s de m?. ?Qui?n eres?. ? dijo el joven sorprendido.
__Yo soy Dalfrin, lugarteniente de mi se?or Zaren de Sirena. Estoy aqu? para llevar a mi general devuelta a la Atl?ntida. ? Dijo el hombre
__Este hombre, estaba simplemente vestido a la usanza de los atlantes de la capital de todos los reinos que la conformaban. El atlante no estaba protegido por coraza alguna, y no portaba arma. Pues no las necesitaba, ya que manipulaba la fuerza del cosmos. Era muy alto, cerca de los dos metros de altura, un hombre maduro, de cabellos ondulados hasta los hombros. Una espesa barba en forma de candado se dibujaba en su rostro severo, de gran f?sico, solo Zosma podr?a rivalizar con el en lo que a m?sculos se refieren.
__??La Atl?ntida?!, pero la batalla? - pero el atlante neg? meciendo la cabeza.
__Tu diosa a sabido jugar bien su estrategia. Nuestras fuerzas est?n siendo repelidas; y es mi deber, en ausencia de mi se?or Zaren, salvaguardar a sus fieles soldados. La batalla ya es in?til, deber?as tu hacer lo mismo, no es necesario tantas muertes.
__El joven mir? a los ojos del atlante, vio que estaba convencido en lo que dec?a. Pudo sentir una gran fuerza c?smica en ?l. Y la rectitud de un gran capit?n de hombres. Se sinti? horado.
__Mis disculpas por mi atropello, se?or. ? Dijo el muchacho. Par?ndose derecho. ? Yo soy Plaskett, lugarteniente de mi se?or Zosma, capit?n de la facci?n del ej?rcito norte. ? Diciendo esto hizo una reverencia. Puedo ver que no hay mentiras en sus ojos, se?or; por lo tanto har? lo que me dice.
__Haciendo una se?al con la mano, pronto dos soldados rasos llegaron a su encuentro. Al principio tuvieron reminiscencias al encontrarse con los atlantes, pero Plaskett les hablo seriamente.
__Descuiden soldados, ellos no nos har?n da?o, ellos est?n aqu? por su general, igual que yo por el nuestro. Escuchen, los atlantes est?n en retirada. D?ganles a los jefes de las compa??as que cancelen la persecuci?n. Avisen que la batalla se termin?; los que no est?n lastimados que ayuden a llevar a los heridos al campamento. Que vengan cuatro de ustedes con una camilla grande para retirar del campo a nuestro se?or Zosma. A los ca?dos, por ahora se los dejar? ah?. En ausencia de mi se?or, yo estoy al mando por orden de ?l. Ahora vallan. ? dijo Plaskett. Los hombres salieron al trote. Poniendo la atenci?n nuevamente hacia el gran hombre que estaba al mando de los atlantes, Plankett habl?. - ?Hay algo que pueda hacer por usted, se?or?.
__La verdad, si. Le pido el favor de una tregua, para as? enterrar a nuestros ca?dos, pues es imposible llevarlos en los barcos, pues el viaje nos llevara m?nimamente dos d?as, y en ese lapso, con la salinidad del mar, se pudrir?n r?pidamente, e infectaran los nav?os. Por lo tanto sugiero que sean aterrados aqu? en este campo.
__Entiendo su postura y le conceder? su pedido, puesto que nosotros tampoco podemos llevar a nuestros muertos, me parece una buena idea que sean enterrados aqu?, junto a sus enemigos ca?dos?. ? Plasquett hizo un suspiro audible, como cargado de tristeza.
__Lo s?, se?or; esto es una tregua con cinismo? enterrar a los amigos con los enemigos? pero la guerra es as?, nos guste o no nos guste? - Dijo Dalfrin cerrando los ojos, dejando escapar tambi?n un suspiro audible.
__Por lo que veo, tanto a usted como a m?, nos desagrada todo esto, la guerra quiero decir?
__Hay cosas que no pueden ser evitadas? pero al igual que usted, solo soy un soldado cumpliendo ?rdenes en esta guerra. ? dijo el inmenso atlante, abriendo los ojos.
__Puede que tenga raz?n?
__La tormenta hab?a cesado y el sol ya se estaba ocultando al oeste, las estrellas aparecieron en la gran b?veda azul celeste. Al memento llegaron cuatro soldados atenienses con una litera donde cargar a Zosma que estaba inconsciente, lo mismo ocurr?a del lado de los atlantes.
__Luego de cargar a los heridos, tanto el capit?n atlante como el ateniense, se despidieron con palabras corteses.
__Hasta Luego se?or Dalfrin. Que los dioses cuiden de usted y los suyos, hasta que nos encontremos de nuevo?
__Es un poco incoherente decir esto, pero sinceramente, le deseo un buen viaje de regreso a su tierra se?or Plaskett. Que su capit?n se mejore, lo necesitar?. Dijo serenamente el atlante.
__Seguro, espero verlo nuevamente, se?or.
__Se?or Plaskett? usted sabe que cuando nos veamos de nuevo, ser? para combatir; y yo pelear? con todas mis fuerzas. ? dijo tranquilamente el capit?n atlante.
__Acepto su desaf?o, se?or, tiene mi palabra de honor. Cuando sea el momento de la batalla, pelear? d?ndolo todo. ? dijo Plaskett en tono solemne, mostrando una sonrisa sincera y amable.
__As? sea? - diciendo esto, Dalfrin salud? con una profunda reverencia. El ateniense devolvi? el gesto.
__Ambos capitanes se separaron, llevando a sus respectivos lideres a ser curados, de vuelta a sus pa?ses de origen.
Continuar?...
Editado por AIORIA2525, 04 January 2010 - 02:34 AM.