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Fanfic: Origenes: La Primera Guerra Santa


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7 las respuestas a este tema

#1
AIORIA2525

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__Bueno, ac? les dejo el primer capitulo de mi Fic. Es la primeraa vez que me pogo a hacer algo asi (aunque soy de escribir mucho). Espero que sea de su agrado. El Fic enpieza un poco lento debido a que doy mucha enfasis en los personajes y como se relacionan, pero no se preocupen que con el el abanzar de los episodios abr? pi?as, sangre, y tripas XD XD XD.
__Aviso que estar? publicando episodios cada dos o tres semanas fear.gif , es que con mi trabajo estoy a full y casi no tengo tiempo para otra cosa (sin contar que tengo se?ora, y ya se sabe que si no cumples tambien con ellas no comes XD XD XD). Bueno aqu? dejo mi Fic:

SAINT SEIYA


Or?genes: La Primera Guerra Santa.

Capitulo 1: Los Ojos De La Sabidur?a:


__Era del Mito, hace aproximadamente 20.000 A.C.

__Caminando por la playa Jirimbi en la isla de ?taca, una de las tantas que le pertenecen al mundo griego, paseando por ella, con sus pies descalzos, apenas acariciando el agua, pero con gran porte, vestida con un atuendo blanco sin mangas que cubre desde los hombros (sin mangas, en forma de ?V?, dejando ver sus prominentes senos, pero cubriendo lo necesario para no verse obsceno), vestida hasta los tobillos, con azules ojos y cabello casta?o que le llega hasta la cintura, un casco cl?sico de los guerreros espartanos cubre parcialmente su cabeza dejando a la vista su joven y hermoso rostro. As? caminaba Athena, observando el mar azul, meditando las ?ltimas palabras del Gran Padre antes de que este se marcharse al mundo de los dioses, el Olimpo, morada de los seres inmortales y de gran poder, as? como de orgullo y arrogancia?

__Padre, me citaste en esta hermosa Isla, pero me intriga el por qu?.
__Hija m?a, desde hace siglos que estoy gobernando la Tierra? pero a llegado el momento de abandonarla.
__??Abandonarla?! ?Con qu? prop?sito?.
__Mi bien amada? - dijo Zeus con una sonrisa - . Eh vivido demasiado tiempo entre los humanos y ya estoy cansado; ver tanta malicia en ellos podr?a causar mi ira y destruirlo todo para crear una raza mas humilde, obediente y sincera; que estos humanos actuales. ? Zeus observ? el estupor y el miedo en la cara de su hija, pero agreg? ? Por ese motivo, prefiero irme devuelta al Olimpo, y, sabiendo el gran amor que sientes por ellos, eh decidido dejarte al mando de la Tierra y que la gobiernes con justicia, logrando as?, volver a estos humanos por el buen camino, antes que mi ira caiga sobre ellos.
__??Yo, gobernar la Tierra?! ? respondi? la joven diosa un tanto sorprendida.
__Si, t?, porque, a diferencia de los dem?s dioses, solo t? posees la pureza de mente, de cuerpo y sobre todo de esp?ritu para guiar a la humanidad. Esa es mi decisi?n, y espero que realices esta tarea en mi nombre. ? Athena, arrodill?ndose frente al Padre de los dioses, jur? solemnemente que llevar?a acabo la tarea impuesta.
__Lev?ntate hija m?a, a?n no eh acabado. ? Athena se puso de pi?, observando el arrogante porte de estatura del Padre, en la cual ella solo llegaba por arriba de la cintura; un cuerpo que no era ni joven ni viejo, con una apariencia de f?sico culturista, a pesar de la barba que cubr?a su cara y le aportaba ese encanto de divinidad; a pesar de su mirada seria, hab?a mucho amor en sus ojos con para la mas excelsa de sus hijas, la m?s amada.
- ahora tengo un presente para ti ? dijo Zeus ? y, abriendo su poderosa mano a la altura de la cintura, apareci? ante ?l y Athena, un b?culo que centelleaba en luz dorada, ten?a la forma de una media luna cerrada en su totalidad formando un c?rculo con una prominencia en la parte inferior, la cual llegaba hasta la mitad del circulo de la misma, con un mango largo como una lanza oscura, ?ntegramente fabricado en ?Glorias?, el metal m?s preciado de los dioses ? la diosa, contempl? maravillada el b?culo de ?Nike, la diosa de la victoria?. ? Padre ? dijo ansiosa y confundida. - ?Siento el cosmos de Nike en el b?culo, su esp?ritu!
__Eso es verdaderamente cierto, puesto que fue a Nike a la primera que avis? sobre la tarea que ten?a asignad para ti; y como t? amiga y consejera en los momentos dif?ciles me pidi? humildemente ser tu brazo derecho, en tus tareas que estas por delante. ? No te angusties, porque fue Ella la que eligi? esta apariencia, por tu amistad y el amor que ella tiene hacia ti. No Importa el momento ni el lugar, mientras lleves el b?culo de Nike, no habr? tarea, por mas dif?cil que parezca, en la cual no salgas victoriosa; a?n en la guerra.
__?Guerra? ?Qu? guerra, padre; acaso no hemos vencido ya a los titanes, no se supone que con ellos encerrados en el t?rtaro habr?a paz en la tierra?.
__Mi ni?a, a pesar de que eres una diosa, aun eres joven. ? Cuando yo me haya ido, presiento que la tierra, aun en tu sabio cuidado, correr? grave peligro.
__?A que le temes padre? ? Dijo - Athena ? mirando a los ojos al Rey de los dioses.
__Olv?dalo, debo estar pensando demasiado.
__?Padre! ? Athena arrodill?ndose nuevamente ? ?Juro por mi inmortalidad, por mi honor, y por tu gran poder, que realizar? tu mandato sin demora y sin manchas, proteger? a esta Tierra y los que hay en ella, a costa de mi propia vida! ? Clam? con gran fuerza de voluntad. ? Tan ciertas eran las Palabras de Athena y su voluntad inquebrantable que incluso el Gran Padre estaba sorprendido por tanta determinaci?n, y se sinti? conmovido. Miro a los ojos de su bien amada, y lo desbord? la complacencia que sent?a en aquel cosmos dorado, vigoroso como una llamarada, y calido como el sol.
__...., Tienes los mismos ojos de tu madre, la misma boca, el mismo y proverbial esp?ritu, prudente y sincero, justo, amoroso y firme. ? Athena la inundaban las l?grimas, por tan gentiles palabras, que no escuchaba desde hace tanto tiempo.
__Muchas gracias Padre? - Dec?a mientras se pon?a de pi?. ? Como me gustar?a que estuviera a mi lado? - ligeramente cabizbaja. El Padre avanz? un paso, y abrazando a su hija, cerr? sus ojos. La Isla de ?taca qued? iluminada como el sol; la isla se inund? en un Poderos?simo cosmos blanco incandescente.

Y mientras Zeus incrementaba su cosmos, la figura de una hermosa mujer aparec?a en la sobre la imagen Del Gran Padre; Athena, sorprendida, dio un paso atr?s, no por miedo, sino que estaba viendo a una bella mujer saliendo del cuerpo de Zeus como si fuera u fantasma. As? vio la joven diosa a Metis, su madre, la Primera esposa del Rey Olimpiano, diosa de la sabidur?a y la prudencia. Su apariencia y su tez eran similares a los de su hija, hermosa, muy hermosa era, y de su cosmos brotaba un inmenso amor como el roc?o en la primavera del mundo. Athena miraba sorprendida, a la vez llorando, pero eran l?grimas de alegr?a y gozo. Era sin duda el esp?ritu de Metis, que por gracia y poder del Padre, su alma se hab?a separado moment?neamente de Zeus, pues ambos eran uno solo, desde que Zeus la asimilara, antes del nacimiento de Athena.
Los ojos de Metis desbordaban en pureza y amor. Sus ojos azules eran frescos y bellos. Vestida con una larga t?nica verde y de casta?os cabellos que le llegaban hasta el cuello; extendi? su brazo derecho y apoyo amorosamente su mano en el la mejilla izquierda de Athena, y habl?; no hab?a palabras en sus labios sino que hablaba por medio del cosmos que tanto ella como el Padre irradiaban, pero Zeus segu?a firme de pi?, relajado y sereno con sus ojos aun cerrados. Con una voz suave y dulce como j?ven como un manantial; As? habl? Metis madre de Atena:
__Mi dulce ni?a, mi coraz?n y esp?ritu siempre estar?n contigo, donde quieras que t? vayas? - Athena tomo con sus dos manos, la mano de su madre y dijo con s?bito amor en sus ojos:
__Madre, bendito sean los cielos, de poder contemplarte? eres en verdad igual como me lo dijo mi padre, pura y sabia, te juro que donde yo vaya, llevar? tu sabidur?a a todo aquel que la necesite, aquel de buen coraz?n que me lo pida? - Metis miro a su hija y se sonri?.
__Te amo, Madre?
__Y yo a ti mi ni?a?

Metis solt? las manos y el rostro de Athena. Metis se fue disolviendo como el polvo de las estrellas, y la esencia de su esp?ritu volvi? a fusionarse a la de Zeus. Un gran resplandor surgi? cuando las almas volvieron a unirse y el Cosmos del padre que se hab?a debilitado moment?neamente debido al trance y la separaci?n, cobr? nuevamente fuerzas y brill? con mucha intensidad. El Padre abri? los ojos.

__Lo que acabas de presenciar es mi ?ltimo regalo hacia ti, un regalo de despedida. ? Entonces Athena se acerc? y tomando la mano derecha de su Padre; la bes?, dando una y otra vez, ?Gracias? con voz suave, para luego volver a su postura erguida y arrogante como todos los dioses y humanos la conoc?an. ? Zeus apoy? su mano en el hombro de su hija y dijo estas ?ltimas palabras:
__Athena, de ahora en adelante deber?s velar por la Tierra y guiar por el buen camino a los humanos, de no ser as?, mi ira ser? terrible.
__No fallar? en la tarea que me distes, porque no lo hago por obligaci?n, sino que yo amo a todos los seres vivientes de este hermoso Planeta.

Zeus sonri? orgullosamente; y retirando su mano del hombro de Athena se alej? unos pasos d?ndole la espalda.

__Antes de irme, perm?teme darte un consejo: a pesar de que eres una diosa fuerte y decidida, no puedo dejar de preocuparme; por lo tanto, seria bueno que reunieras en tu entorno y para tu seguridad un grupo de bravos y nobles guerreros que tengan por aditamento el cosmos, para que con su poder: ?desgarren el aire con sus pu?os y desquebrajen la tierra con sus pies?.
__Se har? como t? digas, Padre. ? dijo Athena, firmemente; para luego dar una profunda reverencia.

Zeus cerr? sus ojos y sonri?. Su cuerpo empez? a brillar como las estrellas en el firmamento. Se cubri? de una luz dorada resplandeciente, para luego desaparecer y volver al Olimpo.
Athena miro la b?veda estelar, pensando en el futuro por venir y a los guerreros que vendr?an a ella en pos de protecci?n amistad, amor y fidelidad para con sus congeniares humanos, por la Tierra.

Editado por AIORIA2525, 25 September 2009 - 10:07 PM.


#2
Hades el Oscuro Emperador

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La madre de Athena,esposa de Zeus que reside en su interior se llama Metis,no Tetis,por el resto creo q haces algo humano esto con emociones y tal,mas q algo divino,pero va bien,sigue as

#3
AIORIA2525

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Jjajajajajajajajajaja!!!!!!!, no me puedo creer que haya cometido tan terrible error fear.gif ya esta arreglado. Gracias Hades el Oscuro por haber le?do el primer cap?tulo de mi Fic y hacerme ver mis errores, tratar? en la medida de que esto no suceda.

Thank's!!!

#4
AIORIA2525

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Bueno, despues de muuuucho tiempo de espera, qui traigo el segundo capitulo de mi fic. Pido disculpas por la enorme tardanza. El trabajo y asusntos personales casi no me daban tiempo para nada. Gracias a Di?s, pude tomarme una peque?as vacaciones (trabajo de campo, ya saben como es eso, varios meses afuera y uno en descanso). Ok, ac? les dejo el capitulo, espero que les gusten. Va lerdo en la acci?n, pero como dije al principio, me guta que este bien escrito, bien detalla y narrado, con enfasis en la relacion entre los personajes. Cuando pueda volver? a postear otro episodio. Bye y gracias. woow1.gif




Cap?tulo 2: La Conspiraci?n y la llegada de los guerreros (Parte 1):


__Hab?an pasado cerca de dos semanas, desde que Athena hubiese hablado con El Gran Padre; y se sent?a intranquila, aunque aun no sab?a el por qu?.

__Muy en el centro de la Isla de ?taca, se levantaban cuatro templos de forma ascendente, hasta el ?ltimo Templo; totalmente fabricados de m?rmol blanco. El primer templo era conocido por ser la base de operaciones de los capitanes. Por dentro, hacia los flancos de las paredes se ergu?an grandes columnas tachonadas de im?genes de antiguos h?roes griegos y otros guerreros que hab?an peleado al lado de Athena. En el centro del templo se encontraba una gran y pesada mesa rectangular, donde los capitanes y soldados celebraban consejo, tomando decisiones u recibiendo ordenes. El suelo cubierto con baldosas negro reluciente y de paredes blancas con grandes antorchas centelleantes y de una arquitectura espartana. As? era el aspecto del ?Templo De La Fuerza?.

__El segundo Templo, ten?a una forma como el de un tribunal de justicia, era en este templo donde la diosa griega manten?a conferencia con todos los que ped?an audiencia; ya sea por favores o por ayuda u consejo. Las paredes interiores, as? como las columnas, estaban recubiertas de bronce pulido h?bilmente tallado, mostrando figuras de animales o bestias del pasado. Un gran semic?rculo de taburetes de terciopelo rojo serv?an como asientos para los visitantes. Este templo era parecido en esencia al templo del Parten?n griego; conocido como ?El templo De Bronce De La Palabra?.

__A doscientos metros m?s arriba se encuentra el tercer templo. En este templo, se encuentran las sacerdotisas de Athena, las cuales ofrecen ofrendas y pleites?as a su diosa. Las sacerdotisas, est?n vestidas ?ntegramente por una tunica blanca, que cubre el cuello hasta los tobillos y largas mangas abiertas en los brazos, y como calzado, unas sandalias de cuero recubiertas de oro. Una coronilla de oro en la cien con una gema en el frente, un diamante lustroso; una diadema, s?mbolo de su virginidad y su compromiso con para la diosa. En este lugar son tra?das las ofrendas. La arquitectura es muy armoniosa y recuerda la imagen de una peque?a catedral. La entrada esta flanqueada por dos altos y fuertes soldados que usan la librea oficial de la guardia, con una vestimenta similar a la romana, con casco y armadura liviana de plata, interiormente vestidos con lino echo con hilo de plata perfectamente tejido. Armados con largas lanzas de plata y escudo que reposa en la espalda del soldado. Tanto interiormente como exteriormente, estaba recubiertas las paredes y columnas de plata brillante. El lugar de las sacerdotisas era llamado: ?El Templo De Plata De La Virtud?.

__El ultimo templo era grade, muy grande y elevado, imponente a la vista en el horizonte. Con un aspecto de templo griego muy antiguo, de inmensas columnas. En la estrada, que era de dos metros de alto por tres de ancho, flanqueadas por pesadas y fuertes puertas. El exterior era de un m?rmol muy blanco y perfecto en dise?o; el interior estaba tapizado de oro puro tallado, mostrando las figuras de los doce grandes dioses del olimpo. El templo estaba dividido en dos, la primera parte estaba el trono de oro de Athena donde ella se sentaba a meditar por las tardes. La otra parte estaban las habitaciones de la diosa, las cuales eran atendidas por los sirvientes y musas que all? tambi?n Vivian en los cuartos aleda?os a la alcoba de Athena, las cuales vest?an similar a las sacerdotisas, solo que sus t?nicas eran doradas. Este espacio era conocido como: ?El Templo Dorado De La Divinidad?.

__Los templos estaban emplazados en una muy alta saliente en los lindes de una monta?a alt?sima pero muy escarpada, con un amplio precipicio en los lindes de los templos, ideal para prevenir ataques desde atr?s o de los costados, con solo una v?a de acceso. Antes de llegar a los limites de los templos la zona esta rodeada de un frondoso bosque verde de grandes ?rboles y arbustos silvestres. M?s en el oeste se encuentra una zona semi?rida, producto del basalto y la ceniza que arroja cada dos por tres el volc?n de la isla.


__Una gran figura se acerca al templo Dorado, camina erguidamente, de gran estatura y porte noble y arrogante; los soldados apostados en la entrada se ponen derechos y cos sus lanzas golpean levemente el suelo para luego dar una reverencia. As? sigue su camino, sirvientes corren a abrir las grandes puertas; las musas lo saludan tambi?n con una profunda reverencia, la cual es devuelta por el imponente hombre. Su aspecto as similar o igual al de un soldado espartano, con f?sico enorme de m?sculos anudados, vistiendo una ligera armadura de bronce; la cual empieza con unas sandalias de cuero de buey subiendo por las piernas hasta sus rodillas, unos protectores tambi?n de bronce. La cintura porta una falda cuero y escarlata; su poderoso pecho protegido por un peto armonioso como de un ave en vuelo, dejando a la vista su vientre al desnudo. Unos largos brazaletes cubren parcialmente sus antebrazos; rectas homreras cubren sus anchos hombros, los cuales se sujetan al peto por unos arneses de oro que tambi?n sujetan una larga capa escarlata hasta los tobillos. Su cabeza protegida por un casco espartano cl?sico, que solo dejan ver la sombra de sus rostro y ojos verdes centelleantes como llamas de fuego.
__Al llegar al trono de la Diosa Athena, el guerrero inca una rodilla en el suelo, en se?al de sumisi?n.

__?Me has llamado mi se?ora? - Dijo el hombre con vos firme pero suave.

__Athena, sentada en su trono, mir? al guerrero espartano con una mirada serena pero alegre:

__Por fin estas en casa, hace muchos a?os que no te ve?a, retira tu casco y mu?strame el rostro del hombre que se march? con la promesa de hacerse fuerte, y al que eh llamado ?hijo?.

__El hombre accedi?; al quitarse el casco se pudo ver el rostro de un joven de casta?os y ondulados cabellos casta?os, que le ca?an hasta los hombros. De tez morena y de varoniles rasgos; de mirada seria pero mirando tiernamente a la diosa.

__Mi se?ora. Me presento nuevamente ante usted: soy Zosma, guardi?n del s?quito del Rey de Esparta, Anaxandridas II. Tambi?n soy conocido o llamado "el Le?n Dorado de Nemea". Suya es mi fuerza y mi coraz?n. ?Qu? tarea pide mi diosa, con para este humilde servidor suyo?
__ Te eh llamado para que seas el comandante de mi ejercito, pues mucho temo que pronto estemos en grave peligro.
_??Peligro?! ? Zosma se turbo, aunque evit? que los sirvientes lo notar?n.
__Si?, tal vez dentro de poco seamos atacados por una fuerza que aun esta oculta.
__?Pero quien se atrever?a a osar contra su vida?, si tal es el caso, d?game a donde eh de dirigirme; acabar? con cualquiera que quiera importunarla. ? Dijo Zosma, con vos tronante.

Athena cerr? sus ojos y dej? escapar un ligero suspiro.

__Veo en algunas cosas no has cambiado, Zosma; sigues lanz?ndote hacia el frente sin pensar?
__Pe ? pero mi se?ora, yo?.
__Tranquilo?, no lo dije como ofensa, se que tus palabras son verdaderas, lo siento en tu coraz?n? Escucha, hace unas semanas atr?s mi Padre me dijo que tuviera cuidado de los posibles enemigos, que intentaran hacer guerra para dominar la tierra.
__?El Gran Padre dijo eso, pero quien seria capaz de retarla a una guerra?.
__Por lo que escuche de mi Padre, tal vez seamos atacados por otros de los dioses del olimpo. ? Dijo Athena, mirando sombr?amente a Zosma.
__?Los dioses planean atacarnos?, pero Athena? ?C?mo estar seguros de eso?...
__Tal vez este exagerando, pero?, por lo que me dijo mi Padre? adem?s, desde que se fue no eh podido descansar tranquila, mi coraz?n se siente oprimido y tengo una sensaci?n de que algo malo va ocurrir?, no lo s? con certeza?, pero algo me dice que un poder, esta planeando dar un golpe para tener el dominio de la tierra. ? Athena cerr? sus ojos y relaj? su cuerpo en el trono.
__Si usted est? preocupada, quiere decir que se trata de algo muy serio. Mi Se?ora y madre, no debe preocuparse, yo la proteger? de quien sea, ?aunque me cueste la vida!.
__?Eso no ser? suficiente, espartano! ? una vos se escucho detr?s de los cortinares del templo.
__??Qui?n se atreve a contestarme, responde?! ? dijo Zosma con una mirada col?rica y ojos centelleantes.
__Jeh!!, veo que adem?s de mand?n sigues siendo obstinado y grosero, ni?o. ? No eran unos pasos lo que se sentia que avanzaba, era mas como algo que se arrastraba. Zosma abri? muy grande los ojos.
Una figura extra?a, de la cintura para arriba, era la imagen de un hombre de contextura ancha, de tez blanca y ojos azules, vistiendo hasta la cadera una tunica que cruzaba su pecho hasta su hombro derecho. Muy bellas facciones en su rostro marcado por una corta barba; pero lo que llamaba m?s la atenci?n era que debajo de la cintura su cuerpo era de una serpiente de larga cola de color verde oliva. Aun con parte de su cuerpo a la rastra su estatura superaba los dos metros. Sin embargo, este ser, desped?a un dorado, reconfortante, calido, pero poderoso cosmos.
__?Hermano! ? dijo el Le?n espartano con sorpresa.
__Ah pasado cinco a?os desde que viniste, Zosma. Sin embargo sigues con esa aptitud desafiante? ?pero te sienta bien peque?o gran hermano! ? dijo Erictonio con una sonrisa de diversi?n.
__?Y t?, siempre con la imagen de filosofo de biblioteca! ? sonri?, levantando el rostro para contemplar al ser querido.

Irgui?ndose en su totalidad, el Le?n se acerc? a Erictonio, propin?ndole un fuerte abrazo, que casi dej? sin aire a su hermano.

__?Oh, disculpame hermano!, siempre olvido medir mi fuerza, ?estas bien?.
__Si ? dijo Erictonio inclinando la barbilla.
Erictonio tom? al espartano de los hombros y lo observ? con detenimiento.

__Es incre?ble, hermano, te volviste a?n mas fuerte que antes; tal vez tres veces de lo que eras de adolescente. ?Hasta cuando vas a seguir incrementando tu poder?, estoy seguro que ya eres m?s fuerte que yo.
__No hermano, jam?s podr?a rivalizar contigo en poder, menos en sabidur?a. Para m? t? siempre ser?s el mejor. ? Mirando al hombre mitad serpiente con amor fraternal en sus ojos.
__Je-je!, veo que en Esparta hicieron de ti un ser mas humilde?.
__Puede ser?

Pas? un momento cuando los dos cayeron en la cuenta de que la diosa los estaba observando, sin percatarse de que la hab?an dejado de lado. Muy avergonzados trataron de excusarse de todas las maneras; como ni?os que han hecho un desarreglo en la casa y tratan de explicar a una madresu error.
Athena solo sonri?, diciendo que no hab?a nada de que disculparse y que estaba feliz por ambos y por el regreso del hijo menor.

__Ahora en lo que estaba nuestra atenci?n. ? dijo la diosa. Los dos se pusieron al frente del trono tomando nuevamente la postura de sumisi?n (aunque nadie podr?a decir si Erictonio estaba arrodillado o doblado hacia abajo).
Mi padre estaba preocupado por el destino de la tierra? bien, eh decidido seguir su consejo y formar un ej?rcito de j?venes guerreros para evitar que alguien quiera tomar el poder sobre la tierra y amenace la vida humana. ? Dijo Athena en tono serio.
__Madre, eh estado pensando en ello y eh decidido recorrer el pa?s, en busca de valientes guerreros que quieran unirse a su causa.
__?Esta seguro, que hay de tu reino en Sa?s?.
__Estar? bien madre, mi hijo Pandi?n estar? a cargo del reino hasta que regrese, mi esposa Pasitea esta alentado a los guerreros que se unan a tu causa. Yo ver? que en Grecia as? sea, aunque muera en el intento.
__No te apresures en hablar de muerte, pues ni aun los sabios saben el rumbo del destino. ? Athena dijo sobriamente a Erictonio, con una mezcla de tristeza y preocupaci?n.
__Perdona mis palabras, madre, no fue mi intensi?n preocuparte. Pero hoy en d?a hay que estar listo para todo.
__Para todo, no m?s que para la muerte, hijo m?o? - Habl? Athena con actitud maternal. Hab?a mucho amor en sus ojos para con su hijo del coraz?n.
__Oigan, ?oigan!, creo que nos estamos desviando del tema principal, que es prepararse ante cualquier enemigo. Hablar as? no nos llevar? a nada.

Athena asinti? con su cabeza, respir? hondamente y dejo marcharse la sombra de sus rostro.

__Zosma, necesito que te quedes en al santuario de los cuatro templos, porque pronto los guerreros llegar?n, y tu deber?s entrenarlos y comandarlos, aunque aun no s? contra quien.
__Ser? como usted desee mi se?ora, pero? ?acaso usted ya a convocado a los guerreros, quienes son?
__No lo s?? - dijo la diosa ante el asombro de los dos presentes. ? Pero mi coraz?n me dice que ellos vendr?n a m? solos, sin que yo les llame, m?s que con el pensamiento.
__Bien. ? dijo Erictonio mirando a su madre y diosa. ? Yo me pondr? en camino a las regiones donde el nombre de Athena es honrado y enviar? mensajes en la medida de lo que me sea posible. Tambi?n enviar? a los guerreros que quieran unirse a nuestra causa.
__Si esa es tu decisi?n, ve con palabras de aliento y mi bendici?n para ti y para los pueblos libres, hijo m?o.

Erictonio se inclin? ante la diosa con una profunda reverencia; dando media vuelta hacia la salida llamando a los hombres de su guardia.

__Athena, no se preocupe por Erictonio, ?l es muy fuerte y sabio y no se rendir? ante nadie ni nada? todos lo respentan por su divinidad y su amor a usted.
__Justamente por eso temo, por su sangre divina? olv?dalo? debo estar pensando demasiado?, de todas formas, quiero que mantengas guardia sobre el ?Santuario? y que recibas a los guerreros que vallan llegando.
__As? se har? mi se?ora. ? Levant?ndose, saludo en una reverencia y sali? del templo; colocando su casco en su cabeza.




A diez mil kil?metros al noroeste, se encuentran unas, m?s que bastas tierras, circundadas por el mar Atlantico se encuentra el Gran continente de la Atl?ntida, situada entre las Columnas de H?rcules (actualmente, estrecho de Gibraltar), con una extensi?n mas grande que Asia y Libia, con una llanura oblonga de 369.000 km de largo , por 246.000 km de ancho, rodeada de monta?as hasta el mar.
Seg?n el mito, Evenor tuvo una hija llamada Clito. Se Cuenta que Poseid?n era el amo y se?or de las tierras atlantes, puesto que, cuando los dioses se hab?an repartido el mundo, la suerte hab?a querido que a Poseid?n le correspondiera, entre otros lugares, la Atl?ntida. He aqu? la raz?n de su gran influencia en esta isla. Este dios se enamor? de Clito y para protegerla, o mantenerla cautiva, cre? tres anillos de agua en torno de la monta?a que habitaba su amada. La pareja tuvo diez hijos, para los cuales el dios dividi? la isla en respectivos diez reinos. Al hijo mayor, Atlas (nada que ver con el tit?n Atlas), o Atlante, le entreg? el reino que comprend?a la monta?a rodeada de c?rculos de agua, d?ndole, adem?s, autoridad sobre sus hermanos. En honor a Atlas, la isla entera fue llamada Atl?ntida y el mar que la circundaba, Atl?ntico. Un segundo hijo se llamaba Eumelo en griego, siendo su nombre original era Gadeirus, y gobernaba el extremo de la isla que se extiende desde las Columnas de H?rcules hasta la regi?n que, posiblemente por derivaci?n de su nombre, se denominaba Gad?rica, Gadeirik?s o Gadeira en otros tiempos.
Favorecida por Poseid?n, la tierra insular de Atl?ntida era abundante en recursos. Hab?a toda clase de minerales, grandes bosques que proporcionaban ilimitada madera; numerosos animales, dom?sticos y salvajes, especialmente elefantes; copiosos y variados alimentos provenientes de la tierra. Tal prosperidad dio a los atlantes el impulso para construir grandes obras. Edificaron, sobre la monta?a rodeada de c?rculos de agua, una espl?ndida acr?polis, plena de notables edificios, entre los que destacaban el Palacio Real y el templo de Poseid?n que era muy semejante al que tendria el el fondo del mar donde se encuentras los pilares que sostienen los siete mares. Construyeron un gran canal, de 6.150 km de longitud, para comunicar la costa con el anillo de agua exterior que rodeaba la metr?polis; y otro menor y cubierto, para conectar el anillo exterior con la ciudadela. Cada viaje hacia la ciudad era vigilado desde puertas y torres, y cada anillo estaba rodeado por un muro. Los muros estaban hechos de roca roja, blanca y negra sacada de los fosos, y recubiertos de lat?n, esta?o y un material especial. Finalmente, cavaron, alrededor de la llanura oblonga, una gigantesca fosa a partir de la cual crearon una red de canales rectos, que irrigaron todo el territorio de la planicie.
As? de gloriosa era el continente de la Atl?ntida, en la cual Poseid?n era el dios regente, con sus hijos, reyes de las diez provincias.
Sentado en su trono dorado estaba Poseid?n, dios de los mares. Su aspecto era el de un enorme ser con una talla superior a los mortales, de casi dos metros diez de altura. Con ojos azules como el zafiro, de tez blanca p?lido y de una contextura que recordaban a los gladiadores. Una larga barba gris que le llegaba a la cintura, en armoniosa forma. Su cabeza estaba cubierta por una corona redonda que tapaba la mitad de su cabeza como un casco que dejaba a la vista sus lardos y grises cabellos que ca?an hasta la cintura; en la corona ?Casco? tenia tallada en la frente las salientes de su tridente, se?al de su poder y domino marino. Vestido con una larga t?nica blanca que cubr?a parcialmente su pecho y que llegaba hasta la cintura donde era sostenido por un cintur?n de cuero negro tachonada con piedras preciosas como zafiro y diamantes; la t?nica segu?a hasta casi cubrir sus pies, los cuales estaban calzados por sandalias de oro reluciente.
Sentado en su trono y su lanza - tridente de por al costado del trono; Poseid?n esta ensimismado en sus pensamiento, desde que se enterara de que su hermano Zeus hab?a abandonado la tierra para dar el control a su hija Athena.
Al lado de ?l estaba un joven de hermosas facciones, casi angelical, de rubios pero cortos cabellos, vestido como un rey, engalanado en plata y cubierto por una armadura de oro (similar a una armadura egipcia). ?L joven semidi?s miro detenidamente al su padre sin saber si hablar o no, ante la meditaci?n del dios marino.

__Dime, Atlas, ?en que piensas?
__Padre, creo que ahora que su hermano a partido, usted podr?a tomar el control de la tierra.
__Mmm?, yo pens? lo mismo, pero las cosas no son tan f?ciles como crees mi joven hijo.
__?Padre!, creo que seria mejor tomar a la tierra por la fuerza y eliminar a los humanos y a quien se entrometa en el camino. ? Tanto el dios como Atlas miraron hacia la entrada del templo, para observar al que enton? las palabras de forma altanera.
__?T?!..., como siempre entras cuando se te da la gana y sin respeto hacia nuestro padre, siempre tan arrogante y orgulloso?, Crysaor?
__??Y t??!, el perro faldero de nuestro padre, Atlas rey del reino norte, siempre con esa imagen de buen hijo; pero yo s? que solo eres un pobre cobarde que se esconde detr?s de su apariencia pacifica por no decir m?s.
__??C?mo te atreves?!, - encar? Atlas a su hermano, su cosmos dorado, entr? en ebullici?n.
__?Acaso quieres medirte conmigo, hermanito?, ?Int?ntalo!. ? Crysaor hizo arder su cosmos de terciopelo azul. Sin embargo, Poseid?n intervino de mala gana y molesto por la actitud de ambos, sobre todo de crysaor.
__???Ya basta!!!. ? dijo el dios marino, su voz hizo temblar el templo, dejando ver y sentir su poderoso cosmos azulado. ? los dos hijos se estremecieron al sentir el poderoso cosmos de su padre. Los dos apagaron sus respectivos cosmos, pero segu?an vi?ndose con una mirada asesina.
__?Ustedes dos me enferman con sus actitudes rid?culas!....
__?Pero padre!... ? Trat? de explicar el joven Atlas.
__?Silencio!... ?ustedes dos son una verg?enza, siempre actuando como unos chiquillos imb?ciles!; les advierto, una pelea mas dentro de mi templo y los dos van a pasarla muy mal; ?Entendieron?.. ? dijo el dios marino, ahora erguido en toda su estatura, con una mirada casi col?rica y penetrante.
__Si, se?or. ? dijeron ambos, hincados en una rodilla; pero sin quitarse la mira asesina de uno al otro.
__Bien. Ahora Crysaor, ?que deseas?. ? dijo Poseid?n, sent?ndose nuevamente en su trono.
__Padre, ahora que su hermano Zeus ya no gobierna la tierra, pienso que deber?amos tomarla r?pidamente en nuestras manos. Deje que Su hijo Crysaor comande la invasi?n al mundo exterior y acabe con los estupidos mortales.
__Se te esta olvidando un peque?o detalle hermanito. ? dijo Atlas. ? La tierra ahora esta al mando de nuestra Prima Athena. Y no creo que ella ceda al planeta, as? como as? ante una invasi?n.
__??Qu?, Athena, esa d?bil diosa?!, es solo basura comparado con nuestro padre, incluso yo podr?a acabar con ella.
__Lo dudo. ? dijo Atlas suavemente con una ligera sonrisa en sus labios.
__?Crees que no soy capaz?!. ? buf? con enfado a su hermano mayor.
__Atlas tiene raz?n?
__??Qu??!, pero padre?
__Crysaor? tu y tus hermanos aun no hab?an nacido, cuando yo y mis hermanos junto a Athena vencimos a los Titanes, y a nuestro padre Cronos. Mi sobrina, esa a la que tu dices ?d?bil?, luch? al lado mi? para vencer a los padres de nosotros los dioses; y ella pele? sin acobardarse en lo absoluto cuando enfrent? junto a Zeus al monstruoso tit?n Tif?n, al cual vencieron con ayuda de H?rcules.
Por lo tanto tu hermano Atlas tiene raz?n, no es llegar y atacar. Si bien se que soy mas fuerte en poder que ella; Athena siempre se caracteriz? por el uso de grandes y astutas estrategias en las batallas. Su amor por los humanos la pondr? en nuestra contra, y aun si ganamos tendr?amos que estar listos para derramar gran cantidad de sangre. Nunca debes subestimar a un dios, recuerden, que aunque ella es joven en comparaci?n mia, es mas vieja que ustedes mis hijos juntos y viene de una casta de pura sangre, una diosa en su totalidad, y mi hermano la a dotado de gran poder, m?s todo la fuerza que posee Athena sea de ella propia.
Por lo tanto seria mejor entablar diplomacia con ella primero y decidir despu?s.
__No confi? en esa diosa griega, padre. ? dijo Crysaor con una mirada implacable. Seria mejor que la reuni?n se celebrara aqu? al la Capital, Atlantis.
__Y yo no confi? en ti? conoci?ndote como te conozco serias capaz de asesinarla por la espalda y eso solo empeorar?a las cosas.

Crysaor solo miraba al suelo con ira, mordi?ndose la lengua. Atlas que estaba a su lado, inclin? un poco su cabeza, mostrando una sonrisa burlona a su hermano, sin que Poseid?n lo percatase.

__Ir? a verla, a la Isla de ?taca en Grecia, donde ella tiene su santuario.
__Padre, ?no es peligroso que valla usted solo all??.
__No te preocupes, conozco a Athena, ella no es traicionera. Cree demasiado en la justicia y en la moral, ella no har? nada en mi contra. Esa es mi resoluci?n y no se discuta m?s.

Editado por AIORIA2525, 12 December 2009 - 12:50 AM.


#5
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Bueno, ac? traigo otro cap?tulo de mi fic, espero que sea del agrado de ustedes. Grcias a aquellos que leen este fic. clapclap.gif


Cap?tulo 2: La Conspiraci?n y la llegada de los guerreros (Parte 2):


__Hab?a pasado cerca de una semana desde que el dios de los mares diera su parecer de querer hablar con Athena sobre el destino de la tierra, pero aun hab?an cosas que requer?an su atenci?n. Caminando por la plaza que estaba frente a su templo; una esplendida plaza de casi un kil?metro cuadrado, con grandes pinos en sus limites, de caminos hechos de m?rmol y un material ?especial?, grandes fuentes de agua adornaban el centro, una imagen del dios marino blandiendo su tridente sobresal?a en la altura de los pinos, grande y majestuosa era la imagen, en una posici?n altiva y arrogante; le daban a la plaza una belleza sin igual.
__Poseid?n hizo alto en el camino, cuando vio que unos de sus generales se acercaba a ?l.

Un hombre joven, en la edad madura, de cerca de dos metros de altura, grande y p?lido de rostro, pero de varoniles facciones, de ojos grises (azules), una ligera barba formando un candado en su cara. De cabellos casta?os claros, largos hasta mas debajo de la cintura. De contextura robusta y de gran f?sico. Vestido con una camisa cl?sica de los Atlantes, cubriendo todo el torso, tanto adelante como atr?s, una corta falta cubr?a lo necesario, unas rodilleras cl?sicas griegas le cubr?an las rodillas hasta los tobillos los cuales se un?an en unos marrones ?zapatos? con taco. Sus antebrazos estaban cubiertos por unos protectores de entrenamiento, desde sus manos hasta un poco mas all? de sus codos, de color marr?n.

__Hincando una rodilla, el general se present?:

__Mi se?or, yo soy D?ryos, General Drag?n Marino Del Atl?ntico Norte, a su servicio, se?or. ? Poseid?n hizo un leve gesto con su barbilla en modo de saludo.
__D?ryos, como ya sabr?s, eh decidido tomar la tierra en mis manos?, sin embargo debemos prepararnos para una guerra. ? Poseid?n cerr? los ojos en actitud meditativa.
__Mi Se?or, pens? que usted ir?a primero a parlamentar con Athena.
__Si, as? es? pero estoy seguro que ella se opondr?? ama demasiado a esos est?pidos humanos? - habl? el dios marino con actitud molesta abriendo los ojos.
__Se?or, si es as?, no veo la raz?n de que usted valla a hablar con Athena? ?por qu? mejor, no dar un golpe aplastante contra ella y tomar la tierra bajo su poder, mi se?or?
__No. Aun no? de todas maneras no pierdo nada con intentarlo? Bien, esc?chame Drag?n Marino: Ir? a la Isla de ?taca con un sequito que represente a los diez reinos de la Atl?ntida, como testigos, all?, en la Isla de ?taca se encuentran los templos de Athena. Atlas se encargar? de todo el Reino en mi ausencia, durante el cual t? vigilar?s que sea as?? pues no conf?o en mi otro hijo, Crysaor, no me sorprender?a que quisiera hacerse del poder en mi ausencia o fastidiar a su hermano por puro placer?
__?Si se?or, se har? como usted ordene! ? dijo EL Drag?n Marino, poni?ndose de pi? para partir en el acto, pero el dios marino lo detuvo?
__ Una cosa m?s, D?ryos?
__?Se?or?...
__En cuanto me aya ido, re?ne a los otros generales, y que preparen a los ej?rcitos para una invasi?n? ?entendido?.
__?Si se?or! ? respondi? el general, para luego dar una profunda reverencia y partir a la carrera.

Poseid?n volviendo a cerrar sus ojos se pregunt? hacia sus adentros: ?Athena, ceder?s la tierra?....



__Pasados unos a?os, pronto la Isla se llen? de j?venes guerreros venidos de todos los rincones de Grecia, para formar parte de los ej?rcitos de Athena. En el interior de la Isla se concentraban la mayor?a de ellos, todos entrenando para fortalecer sus habilidades y el cosmos. Zosma era el encargado de recibir, entrenar y comandar a los guerreros que iban llegando. Sin embargo, cuando lleg? a presentar su informe a la diosa su cara detonaba decepci?n.

__Mi se?ora, han ingresado en los ?ltimos diez d?as, unos cien guerreros? los eh enviado a los campos de entrenamiento? - Zosma hincado en una rodilla, dej? escapar un suspiro audible.
__?Que sucede, que te preocupa, muchacho? ? dijo Athena con perspicacia y amor en los ojos.
__Son los guerreros, mi se?ora, son valientes pero? son todos de un bajo nivel, guerreros de clase baja, el cosmos de ellos es apenas apreciable, m?s si se desata una guerra contra un dios, ellos ser?an in?tiles, Mi Se?ora?
__Zosma, no desmedres la valent?a ni el poder de ellos, si continuas entren?ndoles, se volver?n fuertes y como sabes muchos de ellos te admiran y quieren ser fuertes como t?.
__Lo siento mi se?ora, pero hablando francamente, la admiraci?n no nos har? ganar una guerra, si esta se desata.
__Sin embargo, si los apoyas moralmente, si les ayudas a creer en sus convicciones y en los ideales de paz en la tierra, ellos te seguir?n y se volver?n una fuerza mayor de lo que t? piensas ahora. ? tal fuerza de voluntad sal?an de los ojos de Athena, que Zosma qued? admirado.
__?As? se har? mi se?ora!, y disc?lpeme por haber dudado?
__No hay necesidad de disculpas, Zosma? solo debes creer. ? dijo la diosa con amor en sus ojos.

Zosma iba hablar cuando entraron dos soldados de la guardia del espartano, a ambos lados de su comandante, saludaron a la diosa en profundas reverencias. Zosma se mostr? un poco molesto por la irrupci?n.

__?Estoy en conversaciones con nuestra diosa!... ?espero que sea algo serio! ? respondi? el Le?n con ojos brillantes. Los soldados pronto hablaron con un poco de temor en sus palabras.
__?Mis se?ores!, pedimos disculpas por interrumpir, pero en las afueras del santuario hay una comitiva proveniente desde la Atl?ntida?.
__??La Atl?ntida?!..., ?Mi se?ora!. ? dijo Zosma asombrado, volteando la cara para fijarla en la de Athena.
Athena tambi?n se hab?a asombrado, y la preocupaci?n reapareci? en sus ojos. Pero logr? componerse y decir: Zosma, ve de inmediato y escolta a los emisarios hasta el templo de ?La Palabra?, procura que sean especialmente atendidos, pues Poseid?n vienes con ellos?
__??Qu??! ? dijeron Zosma y sus ayudantes.
__As? es, puedo sentir su divino y poderoso cosmos. Ve r?pido y s? cort?s.
__?Si, se?ora! ? respondieron los tres. Partiendo de prisa.

__Athena, caminando a la entrada, se preguntaba si esta iba ser la causa de problemas por venir. Llamando a sus musas, se prepar? para dar la bienvenida al dios marino, que no ve?a hace muchos a?os.


__Llegando a la playa, en las afueras del Santuario, Zosma se encontr? con el dios marino y su s?quito; Poseid?n estaba al frente. El Le?n dorado salud? poniendo su brazo derecho a la altura de su pecho (como lo hac?an los espartanos) y luego hizo una reverencia.

__Se?or Poseid?n, yo soy Zosma, comandante de los ej?rcitos de Athena. Me han enviado para que sea su escolta hasta el templo De La Palabra, para su entrevista con Ella. Por favor s?ganme. ? dijo el Espartano en tono solemne.

__Cuando llegaron al Templo De La Palabra, los soldados saludaron con reverencias a la comitiva. Al entrar en el templo, Athena estaba esperando de pi?, en el centro del mismo. Se hab?a vestido para la ocasi?n, su vestido de blanco como el sol, su brazalete dorado adornaba su mu?eca izquierda, otro brazalete dorado, pero largo hasta el codo, como una serpiente enroscada cubr?a su brazo derecho. Un peto de oro engarzado en diamantes y rub?es que cubr?a debajo del pecho hasta la cintura de forma elegante y armoniosa con su esbelta figura. El casco cl?sico espartano que lucia habitualmente hab?a sido reemplazado por su casco de ceremonias, totalmente hecho en oro, en los flancos verticales del casco, dos pegasos figuraban como adornos, y en el centro del mismo, hasta la parte baja detr?s del casco, ca?a una cremallera de penachos rojos. Su cuello estaba ce?ido por una especie de ancho broche de oro y zafiro, pero lo suficientemente delgado para dar movilidad adecuada. Sus rizos estaban bellamente peinados, y de la joven diosa, un dulce perfume brotaba de ella. Sandalias de cuero con incrustaciones de oro cubr?an sus pies.

__Poseid?n lleg? hasta el centro del templo, y por un momento, se qued? mirando a la joven y hermosa diosa, sus ojos serenos se encontraron con los de ella.

__El dios de los mares estaba engalanado con una tunica blanca que cubr?a todo su cuerpo hasta los pies, de largas mangas con decoraciones doradas en los bordes. Sus anchos hombros sujetaban un pesado y largo manto que le llegaba hasta los tobillos; de color azul sedoso, en el centro de la capa se divisaba un gran emblema tejido en oro, la imagen representaba su tridente y la bandera de la Atl?ntida. La tunica estaba sujetada por un cinto de oro, tachonados en los costados por zafiros h?bilmente puestos. Su cabellera larga y gris, estaban bellamente peinados, pero sueltos. Su cabeza estaba adornada por una fina tiara de oro, en el centro frontal de la misma, ten?a tres zafiros en forma de runas verticalmente colocadas, la del medio sobresal?a, dando la imagen de las tres puntas de su tridente. Del dios de los mares emanaba un poderoso pero sereno cosmos azulado brillante.

__Athena fue la primera en saludar y dar la bienvenida. Inclinando la cabeza con una mano bajo el pecho, hizo el saludo cortes.

__Bienvenido al Templo de Athena en la Isla De ?taca, Lord Poseid?n, nos honra con su visita. ? dijo Athena volviendo a su postura erguida y arrogante.
__El placer es todo m?o, Athena. Innumerables a?os han pasado desde la ?ltima vez que nos vimos. No has cambiado nada?, sigues tan bella como en el pasado y tus ojos muestran la sabidur?a de siempre, no, mas profunda. ? dijo Poseid?n haciendo el mismo saludo de Athena, mientras entonaba las palabras con voz suave y sonora.
__Gracias por tan corteses palabras, mi Se?or, me siento honrada.
__Nada podr?a ser mas elocuente, sobrina, hija de Mi Hermano.
__Una vez mas gracias. Por favor, tomen asiento. ? Mientras dec?a esto, con los ojos hizo una se?al a los sirvientes para que trajeran bebidas para Poseid?n y sus cortesanos, la Ambriosa, bebida de los dioses, a los cortezanos se les sirvi? otra bebida. Zosma se coloc? a la diestra del trono donde yac?a la diosa; firme, atento y serio se ve?a el espartano.

__Hablaron de muchas cosas, de como fructificaba la Atl?ntida. Poseid?n pregunt? sobre Erictonio, al cual estimaba; sin embargo, Athena le dijo que no se encontraba en los templos ni en su reino, (no hizo menci?n de que Erictonio hab?a partido hace unos a?os a ponderar la uni?n al ej?rcito ateniense). Hablaron sobre los problemas en el mundo, etc., aun sin abordar el tema principal. Despu?s de varias idas y vueltas, se toc? el tema de la Tierra.

__Athena, s? que mi hermano se ha ido al Olimpo, y te a dejado el control de la Tierra; sin embargo, quisiera saber, cual es tu postura sobre el asunto en cuesti?n. ? Dijo el dios marino con una mirada inquietante pero profunda.

__Athena sabia que esta parte de la conversaci?n llegar?a, sombr?amente habl?, sin perder el control sobre su preocupaci?n.

__Su Hermano, Mi Padre, ah dejado la Tierra, seg?n lo que me ah dicho, no tolera ya a los humanos; y antes de causar una cat?strofe, ah decidido dejarme el cargo de gobernar a la tierra y guiar por buena senda, a los humanos. ? Respondi? la diosa serenamente, pero sin quitar la vista a Poseid?n.
__?Humanos?...., ellos son ingobernables?, hace tiempo que perdieron el respeto por nosotros los dioses?, ya no nos temen, ni nos rinden pleites?a, exceptuando excepciones? ellos solo son una enfermedad para el mundo, ?no s? si me entiendes? ? dijo el dios marino con una vos grave, cerrando los ojos y frunciendo el ce?o.
__Todos los seres vivos tienen el derecho a vivir libremente, los dioses deber?an ser gu?as, no ejecutores?. ? respondi? Athena, apretando su mano izquierda contra el respaldo del brazo en el trono. ? Zosma ten?a un semblante amenazador.
__Muchacha, te has dejado llevar por la ignorancia de esta raza inferior?, todos los d?as observo su odio y malicia, su sed de sangre y la destrucci?n que causan? ??es que no te das cuenta que ellos ya no merecen vivir es este mundo?! ? habl? el dios marino, abriendo los ojos, expulsando su cosmos, levantando la vos; el templo tembl?. Los sirvientes y las musas, incluso el sequito del dios de los mares se paraliz? en un miedo aparente.
Zosma dio un paso amenazador hacia delante. Pero Athena, manteniendo la calma, puso su mano en el antebrazo del espartano, y lo hizo retroceder.
Poseid?n logr? controlarse, y apag? su poderoso cosmos.

__Athena, disculpa mi atropello?, pero no puedo consentir, que t?, siendo una de los doce grandes dioses del Olimpo, te obstines en proteger a los humanos?
__Se?or, se me ah encomendado una misi?n por el mism?simo Padre, y eh dado mi palabra de cumplirla, no importa el costo?, pero no realizo esta misi?n solo por encomienda, sino porque yo amo a todos los humanos que hay en ella. ???No niego el mal que han estado causando desde la fundaci?n del mundo, pero todos merecen una oportunidad de redimirse de sus pecados; y Como diosa de La Tierra, mi misi?n es que esto se lleve acabo, no importando quien sea el enemigo, yo no claudicar?!!! ? fue el turno de Athena de elevar la voz?, su dorado cosmos se hizo presente e inund? el templo; una grandiosa fuerza de voluntad emanaba de ?l, y la Diosa griega miraba a su par sin pesta?ar.
__?Entonces has sellado tu destino, Athena!, ya no hay necesidad de tanta sutilidad? ?Athena, te declaro la guerra abierta por el control de la Tierra!, ???Desiste de proteger a los humanos o muere!!!. ? Dijo Poseid?n, poni?ndose violentamente de pie y emanando una vez mas su poderoso cosmos, era m?s fuerte que antes.
__???Lo eh dicho, yo soy Athena, mi deber es proteger a los humanos y todo ser viviente que hay en ella!!!, ???Yo no desistir?!!!. ? Habl? Athena, tambi?n poni?ndose violentamente de pie, dejando sentir su igual de poderoso cosmos.
La dos cosmos - energ?as chocaron? el suelo se agriet?, las columnas que sosten?an al templo vacilaron y se cuartearon. La cima donde estaban emplazados los cuatro templos se estremeci?.
Los sirvientes y musas que estaban a los lados de Athena salieron huyendo del templo; Zosma dio un paso atr?s cubri?ndose con un brazo el rostro ante la descarga de energ?a y luz que emanaban de los dioses como un viento huracanado. El sequito del dios marino fue arrojado al suelo ante el choque de poderes, pero sin causarles heridas de consideraci?n, pero ninguno pod?a levantar siquiera la cabeza ante tanto poder.
Las fuerzas estaban niveladas y ninguno parec?a ceder, los testigos que estaban en el templo cre?an que seria una batalla divina: Poseid?n empu?ando su lanza en direcci?n de Athena, descargando mort?feras descargas de cosmos; sin embargo Athena no era indiferente al gesto de agresi?n; su mano derecha estirada hacia delante, sujetaba su b?culo, Nike diosa de la Victoria, por la mitad de la longitud de la misma, dejando ver doradas descargas de cosmos como esferas relampagueantes de oro puro. Era un caos, pero nadie parec?a estar seguro de detener a los dioses, ni siquiera Zosma, hombre forjado en la batalla, de las cuales nunca se amilan? ante el enemigo.
Parec?a que hab?an pasado horas desde que los dioses se atacaran mutuamente, pero solo fueron unos segundos. De golpe, los dos seres divinos dejaron de atacarse, apagando sus respectivos cosmos. Poseid?n retrajo su tridente hacia atr?s, apuntando al suelo; Athena retrajo tambi?n su b?culo, apoyando la base de este contra el suelo destrozado. Los dos se quedaron parados sin decir palabra, con los ojos cerrados, el ce?o fruncido y el rostro sombr?o. Nadie se atrev?a hablar; hasta que el dios marino habl?:

__Athena, veo que tu tiempo con los humanos no te ah debilitado en lo absoluto? pero esto no a sido m?s que un entrem?s? - dijo Poseid?n abriendo los ojos, observando a Athena.
__Puede ser? usted tampoco a perdido su brillo, se?or? se mantiene igual de fuerte que en el pasado, quiz? m?s? - Musit? la diosa, abriendo la vista para observar detenidamente al dios de los mares. Zosma se volvi? a la diestra de la diosa.
__?Hum!... ? buf? Poseid?n en su imagen alta y arrogante. Sus cortesanos ya estaban de pi? a su alrededor.
__Lord Poseid?n, le pido humildemente, que retire su declaraci?n de guerra? en el pasado luchamos en una sangrienta guerra, la cual casi perdimos? ?Qu? ganaremos mat?ndonos entre nosotros?. ? Dijo Athena en tono reflexivo.
__Tu eres la diosa de la guerra, tu deber?as saberlo? pero si tan solo dejaras a los humanos de lado se evitar?an estos problemas? ?aun quieres protegerlos de m??, ?dejar que sigan corrompiendo el mundo?. ? pregunt? el dios marino en tono grave pero sereno.
__Mi decisi?n sigue en pi?, yo proteger? a los humanos, por el amor y la amistad? - promulg? la diosa, pero bajando la cabeza, dando un ligero suspiro de resignaci?n.
__Ya veo, es in?til convencerte? me marcho? - dijo Poseid?n, caminando a la entrada del templo; dando media vuelta para mirar una ves m?s a la diosa, dijo: Athena? prep?rate? pues yo no tendr? piedad de ti? aunque seas la hija de mi hermano? yo vencer?, eliminar? a los humanos y reinar? sobre la tierra? pronto tendr?s noticias de mi? saluda a Erictonio de mi parte. Diciendo esto se volvi? a la salida con su s?quito detr?s, los delegados de los diez reinos de la Atl?ntida. Athena no dijo nada, solo se qued? viendo.

__Poseid?n y su s?quito, fueron escoltados a las afueras del santuario por la guardia personal de Zosma. El dios marino parti? a la Atl?ntida en su gran velero, bellamente dise?ado, todo de blanco, la proa y la popa de oro, las velas blancas como el sol, con el fondo de un tridente dorado.
__En su templo, Athena, observo la partida del dios de los mares; ni bien hubo partido, la diosa se desmoron? de rodillas en el suelo, sus manos apoyados en el mismo, el rostro de la diosa detonaba dolor y angustia, su casco de ceremonia cay? de su cabeza y rod? por el suelo, el espartano se quito su casco con presteza y corri? de prisa a su lado en pos de ayudarla.
__???Madre!!!, ??Athena, esta usted bien?! ? Dijo Zosma tom?ndola de frente, de los hombros para estabilizarla. ? Pero el semblante de la diosa mostraba preocupaci?n en sus ojos y dolor. Zosma se asombro y preocup? cuando not? que la vestimenta de la diosa griega estaba desgarrada en la parte derecha de la cintura, en ella se pod?a ver una herida seria pero no mortal, unos cortes y raspaduras del tama?o de dos palmas, vertical y horizontalmente, una contusi?n p?rpura, ligeramente sangrante.
__Estoy bien Zosma, la herida no es seria? no te preocupes? - Dijo Athena tranquilamente, pero los ojos del espartano aun demostraban una gran preocupaci?n y miedo ante la posibilidad de perderla, a ella que le hab?a criado como si fuera un hijo. Athena se dio cuenta de los sentimientos y preocupaci?n de ?l; ella tomo las manos de ?l que descansaban en sus hombros, lo mir? fijamente a los ojos, encendiendo su calido cosmos, transmiti? serenidad, seguridad y amor. ? No tengas miedo, mi muchacho, yo estoy bien, c?lmate y deja pasar la sombra del miedo y el desconsuelo? rel?jate? - Tan fuerte era su voluntad y amor que transmit?an sus ojos, que el espartano se sinti? reconfortado en el acto, la tensi?n en sus m?sculos se perdieron y se relaj? profundamente, su rostro estaba feliz y descansado.

__Poseid?n estaba en su camarote de su barco, sentado en su lecho, medit? lo sucedido en el santuario de Athena, d?ndose cuenta que la guerra estar?a pronto y que ?l tendr?a que preparar y dirigir a su ejercito contra la diosa que era su sobrina, y en otro tiempo la persona, el ser divino al cual ?l le tenia confianza? cuando los dioses pelearon por la supremac?a del Olimpo y la Tierra contra los titanes.
El dios marino apoy? su mano sobre su costado derecho, en las costillas. Lentamente retir? la parte de su tunica que cubr?a su torso. Vio en el bajo costado una leve contusi?n negruzca, pos? su mano izquierda en la herida y medit?: - Esa ni?a se ah vuelto m?s fuerte de lo que era en el pasado, si bien esto no significa nada para m?, eh de estar alerta y preparado para la guerra que ah de venir? no importa lo fuerte que te hayas echo, Athena, yo triunfar? en esta guerra contra ti? eliminar? a estos entupidos humanos y la Tierra ser? m?a? aun as? primero debo planificar la estrategia que usar? en tu contra? apenas llegue a la Atl?ntida, planificar? tu derrota? - dijo hacia sus adentros Poseid?n, cerrando los ojos en postura altiva.

__Luego del desembarco, Poseid?n se dirigi? a su templo, llamando a los siete generales a su presencia, al igual que a los diez reyes (sus hijos), que representaban los reinos de la Atl?ntida. Sentado en su trono, los generales marinas y los reyes se arrodillaron ante su se?or, a escuchar su palabra:

__Escuchen, mis fieles generales? hace dos d?as estuve en el santuario de Athena en la Isla de ?taca, como ustedes saben? durante la charla, todo sali? como pens? que ocurrir?a? Athena ha consentido en la guerra por los humanos y el control del planeta.
Por lo tanto, la guerra esta declarada. Pronto, cuando mis ej?rcitos est?n listos, atacar? la isla en la cual se emplaza su santuario y la derrotar?. ? Poseid?n iba a continuar, cuando uno de sus generales levant? su mano pidiendo la palabra. Algunos se molestaron por este gesto, interrumpir al Se?or. Sin embargo, el dios marino no parec?a molesto, y concedi? la palabra.

__Dime, Zaren de Sirena?

__El joven se levant? de su posici?n y camin? unos pasos al frente, hasta quedar casi al frente del trono. El general, un hombre cerca de la madurez, de una estura normal (1.90 m), esbelto, de finas facciones, con el cabello corto y blanco como el lino, erizado como el fuego en una hoguera; ojos de un azul profundo, una mirada que no reflejaba la imagen de un guerrero, sino la esencia de un hombre pacifista. Su vestimenta era similar a la que llevara el General Marina Sean Dragon, solo que mas ajustada en la parte del torso, en el cintur?n cargaba una larga flauta dorada, delicadamente esculpida y cincelada. Poniendo una rodilla en el suelo, el general habl?:

__Mi se?or, pido disculpas por la intromisi?n, pero? ?usted cree que Athena sea un problema para nosotros?.
__Mi joven general, si eh aprendido algo en mis innumerables a?os es que nunca debes subestimar al enemigo? esto lo dije antes y lo vuelvo a decir ahora, un dios no ah de subestimarse y o tomarse a tomarse a la ligera? - ante estas palabras, Crysaor hizo un gesto despreciativo con la cara, mostrando una sonrisa torva. Poseid?n vio el gesto y su mirada se clav? en ?l; una mirada molesta y desaprobatoria. Los dem?s no se atrevieron a mirar al dios marino y bajaron la vista. Poseid?n volvi? su atenci?n al Zaren y continu?. ? ?alguna otra pregunta, general?.
__!Hum!... se?or, ?Cu?ndo atacaremos la fortaleza de Athena? ? dijo el joven inclinando la cabeza en modo reverencial.
__No por ahora, tengo muchas cosas que pensar primero, antes de dar el primer golpe. Por lo tanto, mi orden para ustedes ser? la de entrenar a los soldados hasta mi pr?ximo aviso; pronto sabr?n mi decisi?n y otras ordenes. Eso es todo, generales y emisarios. Ahora necesito pensar a solas? - Diciendo esto, despidi? a todos los presentes. Solo qued? el dios de los mares en su trono en postura meditativa, sus ojos cerrados, emanando levemente sus cosmos.


Continur?....

Pronto el proximo episodio.


Eh decidido borrar lo del episodio 3, puesto que me equivoqu? tiriri.gif , este episodio ir? m?s adelante... sorry cofcof.gif .
Nos vemos pronto... Bye!!! zan.gif

Editado por AIORIA2525, 24 December 2009 - 09:41 PM.


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OK. Ac? me ven de nuevo, presentando un nuevo episodio de mi fic, sorry por la tardanza. Aquellos que se toman el tiempo en leer esta historia, les doy las gracias. Pero me gustaria que den sus opini?n al respecto.
__Aun as?. con o sin comentarios, seguir? posteando los capitulos de mi Fic hasta que se termine la historia. Bueno, gente, gracias por leer, nos vemos en unas dos o tres semanas, Bye!!! blehh.GIF





Cap?tulo 3:

La Invasi?n de Poseid?n, Batalla de los Campos de H?rcules:



__Luego de que Poseid?n hubiera dado las ?rdenes, se encerr? en su templo a meditar sobre los pasos a llegar sobre la guerra y el dominio de la Tierra que encabezar?a en pos de derrotar a Athena.
__Hab?a pasado cerca de un mes desde que el dios marino se retirase a meditar. Nadie lo hab?a visto salir de su templo y la plebe estaba intranquila y los generales no sab?an que m?s hacer, excepto por las ordenes ya recibidas.
__Pero de un momento a otro, las grandes puertas del templo se abrieron a la par, dejando a la vista al dios de los mares que sal?a de su confinamiento de un mes. Presurosos, los generales se reunieron a su alrededor junto con otros lideres. Todos hincando una rodilla en el suelo, se prepararon para escuchar a su dios.
__Poseid?n estaba erguido en su estatura, y cuando abri? los ojos, hizo se?al a los sirvientes para que le trajeran un asiento, m?s un poco de vino y algo de comer, pues el ayuno hab?a sido largo, solo se hab?a mantenido por la fortaleza de su cosmos; pero aun as? y todo, el dios marino parec?a que su larga meditaci?n no le hab?a causado mella a su cuerpo divino.
__Cuando hubo tomado un sorbo de vino, de su copa plateada, habl? con vos tronante y decidida.

__Escuchen, generales, jefes de estado, soldados y todo pueblo m?o? como ya han de saber, eh decidido la conquista de la tierra y la eliminaci?n de los humanos fuera de esta continente? sin embargo, Athena se opone, por lo tanto, antes de dar un golpe precipitado, probaremos su fortaleza. Pero eso no quiere decir que no conquistaremos la tierra, por lo tanto eh decidido empezar con la invasi?n desde Las Columnas de H?rcules, luego abarcar toda Asia y luego continuar hacia el sur hasta llegar a Grecia, pero no tomaremos el pa?s, eh optado por atacar la Isla De ?taca y ah? acabar con Athena, luego de eso, todo ser? sencillo. ? Poseid?n cerr? los ojos. Al acabar de decir esto, todos lo que estaban alrededor, empezaron a cantar y gritar v?tores de guerra, rindiendo al momento pleites?as a su Dios Marino.
__Poseid?n levant? su mano para acallar a la multitud y continuar:

__Zaren, ac?rcate. ? dijo tranquilamente el dios de los mares. El joven general lleg? al frente del asiento donde reposaba el ser divino. Poni?ndose en una actitud sumisa, esper? a que su se?or continuase.
__?A tus ordenes gran se?or!
__Escucha, toma los soldados a tu mando y empieza la invasi?n por donde te eh dicho, conquista lo que m?s puedas. Las noticias le llegar?n enseguida a Athena, y con ello, ella no dudar? en mandar sus tropas a detenerte. De ser as? tu deber ser? entrar en combate con los atenienses y vencerlos en todo lo posible, de no ser as?, de ser vencido, ret?rate y vuelve aqu?; luego veremos el siguiente paso a seguir. ? fueron las palabras del dios marino. Pero todos quedaron confundidos, puesto que parec?a que realmente esto no era una invasi?n; sino que mas parec?a una prueba o que se trataba de demostrar algo. Pero nadie se atrevi? a cuestionar las ?rdenes de su dios. Todos asintieron.
__?Se har? como usted ordena mi lord!, ?le traer? la cabeza de los atenienses como ofrenda! ? Mascull? el joven general, mostrando una mirada muy segura de si misma. Poni?ndose de pie, corri? a preparar a sus hombres para la batalla. Los dem?s que hab?an estado escuchando se retiraron a seguir con sus asuntos y otros encargos del se?or.


__Durante el tiempo en que Poseid?n entr? a su templo a meditar; en la Isla de ?taca, algo similar ocurr?a en los templos de Athena. Desde que el dios marino parti? a su continente, la diosa griega se mantuvo en un estado igualmente meditativo, pensando, previendo cuales serian las t?cticas que Ella as? como Poseid?n aplicar?an en el transcurso del tiempo en que durar?a la guerra.
__Llegado el momento, Athena mand? a llamar a Zosma a su templo. El espartano hinc? una rodilla.

__Me has llamado y eh venido mi se?ora. ?Cu?l es vuestra orden? ? Dijo en tono imperativo.
__Zosma? estuve meditando sobre los pasos a seguir y eh decidido al respecto. Escucha: quiero que tomes la mitad de nuestras fuerzas y las env?es a puntos clave, en las columnas de H?rcules. Debes tratar de que no te localicen.
__?Las columnas de H?rcules? ? Si. Dijo Zosma de forma pensativa pero en voz alta. ? Es el lugar m?s cerca de la Atl?ntida y un enclave para dirigir una invasi?n a gran escala.
__Por eso mismo quiero que env?es all? la mitad de nuestras fuerzas por dos razones. Una de las razones es para tener guerreros dispuestos, para moverse de prisa si la invasi?n de Poseid?n se lleva acabo como presiento que ser?. La segunda raz?n es que en este momento, Poseid?n se encuentra en un trance meditativo.
__?Que? ? Dijo con sorpresa el espartano fijando la mirada en los ojos de la diosa. - ?Poseid?n en trance, como lo sabe, acaso usted mi se?ora puede sentir su cosmos desde aqu??, es incre?ble?
__As? es, pero ?l tambi?n puede hacer lo mismo. ?Acaso yo no lo eh estado haciendo?. Bien, Zosma, escucha: Hemos de aprovechar esta oportunidad para enviar guerreros a los puntos clave que creo ser?n atacados. Porque cuando Poseid?n despierte, estoy segura, bloquear? las rutas marinas con su poder. Si eso pasa antes de que enviemos nuestros soldados, la guerra estar? perdida. Poseid?n nos sitiar? sin manera de que podamos escapar, y seria nuestra ruina; pues todos estos j?venes guerreros morir?an de forma irremediable. ? dijo Athena, cerrando los ojos y dando un suspiro, pero continu? hablando. ? Tu dirigir?s al ejercito, lo dividir?s en dos. Uno ir? hacia el norte de las columnas de H?rcules y esperar?n tu se?al, durante la cual deber?n pasar desapercibidos. Para esto, cuando el ejercito se all? dividido, los que vallan al norte se dividir?n en grupos de cinco, cada grupo ir? por distintas rutas hasta llegar a la posici?n indicada. Esto lo hago as? para no llamar la atenci?n de los centinelas Atlantes que est?n apostados en las rutas. El ej?rcito del norte estar? ubicado a ciento cuarenta kil?metros de la costa, en espera de ?rdenes. T? comandar?s al ej?rcito del sur directamente hacia el enemigo y entablaras combate, si notas que la situaci?n se sale de las manos, env?a unos exploradores por puntos muertos (ocultos) que hay en la zona para que informe al ej?rcito recluido en el norte, a unos siete kil?metros de distancia de tu punto. Una vez avisados el enemigo caer? entre el yunque y el martillo. Pero cuidado, no subestimes al enemigo y ten ojo atento a todo lo extra?o, pues nunca se sabe que artima?as puede estar preparando el enemigo.
__Aunque soy renuente a que mis guerreros usen armas, esta guerra ser? sangrienta, por lo tanto que los soldados y capitanes se armen adecuadamente para la batalla. Por otro lado, yo permanecer? en la Isla, aguardando tu llegada. Puede que suceda que Poseid?n tambi?n divida sus fuerzas y ataque mi santuario.
__Mi se?ora, ser?a mejor que yo me quedara, as? usted no estar?a indefensa. ? dijo Zosma con su mirada seria.
__No. El ej?rcito necesita un comandante en?rgico, valiente y poderoso. Tu moral de guerrero levantar? sin dudas las de ellos en el campo de batalla y eso puede ser una ventaja. No debes preocuparte. Y si Poseid?n ataca aqu?? combatir? con ?l cara a cara, aunque me cueste la vida? los humanos no se extinguir?n de este mundo, ?no mientras mi cosmos le quede una llama de vida! ? Bram? Athena, con su voz de trompeta, su mirada segura y su cosmos poderoso, emanando convicci?n. ? Zosma asinti? con respeto y admiraci?n.
__?Que noticias hay de mi hermano, mi se?ora?
__Lo ultimo que supe, es que ?l sigue entrenando a ese guerrero especial que se encontr? en su peregrinaje por Grecia, aunque m?s de eso no s?.
__?Guerrero especial?
__Eso me dijo Erictonio, aunque no quiso decir m?s sobre el asunto, no s? en que andar? este hijo mi?. Bien, siguiendo con el tema, debes partir pronto.
__?Cuando eh de partir, se?ora m?a?.
__Ma?ana antes del alba, pues tu partida con el ej?rcito debe ser en cierto aspecto, discreta. Que mi bendici?n y todas las bendiciones de los pueblos libres de la tierra los acompa?en, hijo m?o. ? Dijo Athena, levant?ndose de su trono, fue hacia el espartano, y tomando su rostro con sus dos manos, bes? la frente de Zosma gentilmente, como una madre. ? el gran comandante, se sinti? reconfortado y lleno de paz, su mente estaba despejada y limpia como el cristal. ? Zosma se levant? luego de esto, eh hizo una profunda reverencia.
__?Mi se?ora, traer? la victoria, en su honor! ? Y diciendo esto, dio media vuelta y se fue al Templo de la Fuerza, para hablar con los capitanes sobre los ?ltimos preparativos que se har?an antes del amanecer. ? Athena se quedo de pie, con sus hermosos ojos azules mirando la entrada de su templo, juntando sus manos en forma rezo, baj? su mirada; hab?a tristeza en ellos. Pens? para sus adentros:
__?Hijo m?o, vuelve sano y a salvo? pues veo una sombra cerni?ndose sobre ti??


__A la ma?ana, la mitad del ejercito hab?a partido junto a Zosma hacia su destino, tocando tierra en Grecia, para luego dividir a su gente y partir a los puntos acordados. Ya fuera del pa?s, las fuerzas del sur se dirigieron hacia las columnas de H?rcules, viaje que les tom? casi un mes. Las fuerzas se apostaron en la regi?n y levantaron un campamento en lo que hoy se conoce como Reino Unido, en espera de noticias de sus camaradas que se establecer?an al norte, a unos siete kil?metros de distancia. Los exploradores salieron a reconocer la zona y tratar de contactarse con la otra parte del ej?rcito, los cuales recientemente hab?an levantado su campamento, puesto que el viaje por la zona fue duro y el camino m?s largo. La regi?n o zona donde se escond?an, por as? decirlo, la otra parte del ejercito; era un gran claro que queda al cubierto por una zona muy baja, coronado de grandes prados con pastizales. El clima era templado a fr?o, con constantes lluvias y un cielo nublado la mayor parte del d?a. El capit?n de la facci?n norte?a recibi? a los exploradores; el hombre al mando era un muchacho de unos veintid?s a?os, pero que a diferencia de los dem?s tenia una gran fuerza de mando, era de talla baja, de un metro setenta cent?metros de altura, delgado y moreno, de cabellos negros cortos que se erizaban hacia arriba y atr?s como una llama, de ojos color miel y de mirada penetrante y calculadora; con una voz grave pero clara. Muchos lo respetaban por lo valiente y noble, venido de la isla de Creta, tenia un gran sentido por la justicia. Sea por gracia divina o no, muchos pensaban que pod?a leer la mente de las personas, pero no era cierto; la realidad es que era muy perspicaz. Pero era cierto que pod?a descifrar muchas cosas de otras personas sin necesidad de que esta hablara demasiado. Vestido con una arcaica y antigua armadura de bronce, parecida a los espartanos, aunque difieren de origen, en la cintura colgaba una vaina de cuero negro sin ornamentos, una espada ancha como un pu?al gigante, el arma estaba forjado en gamanium, un regalo que le hab?a echo su comandante, cuando lo puso a cargo como mano derecha del gran guerrero espartano y en el ejercito, aparte de Zosma, nadie m?s portaba tan magnifica arma. Con una postura seria, como un gran general en la batalla, impiadoso con el enemigo, pero con una mano benigna. As? encontraron los exploradores de Zosma a Plaskett, que conduc?a al ej?rcito del norte. Los exploradores estaban vestidos andrajosamente para no llamar la atenci?n de los supuestos enemigos u miradas indiscretas por la zona, parec?an mendigos. Al llegar a su presencia, los exploradores se quitaron las ropas andrajosas, e hincando la rodilla ante su superior dieron su informe:

__?Se?or Plaskett!, somos los exploradores Riduss y Cratos, al servicio de nuestro comandante Zosma, fiel guardi?n de nuestra diosa Athena?, traemos noticias. ? El joven capit?n saludo a los dos asintiendo con la barbilla.
__Bien, antes de hablar, tomen asiento, es la hora de la primera comida, han de estar cansados. Beban un poco de vino o agua y prueben alg?n bocado, as? estar?n bien dispuestos para hablar. ? Los dos soldados agradecieron repetidas veces. Los otros guardias pronto armaron una sencilla mesa, m?s bien, unos cuantos maderos sobre dos caballetes, como sillas estaban las rocas que sobresal?an alrededor del campamento y eran la mayor?a de menos de media altura y achatadas, como un taburete. Al lado de las mesas los soldados trajeron jofainas con agua para que los exploradores se lavaran y refrescaran.

__Luego de haber almorzado, los exploradores dieron su informe. Cratos fue el que habl?:

__Se?or, hace un unos veintis?is d?as llegamos al sur oeste de su emplazamiento. Nuestro campamento se encuentra en una alta zona, una alta colina, en la cual se puede ver a muchos kil?metros a la redonda, por lo tanto estamos atentos ante cualquier se?al del enemigo. Sin embargo no ah habido se?al de ellos desde que llegamos.
__Yo tampoco los eh visto u eh tenido noticias al respecto y eso es inquietante? mmn? me pregunto si no ser? una trampa? - Dijo el joven comandante de forma meditativa.

__Cratos iba a hablar, cuando oyeron una gran explosi?n en el aire, sorprendidos, todos en el campamento se pusieron de pie, alarmados. Todos miraron a los cielos nublados y eh aqu?, una se?al luminosa, como un fuego de artificio, de color dorado resplandeciente. ? Ante esto Plaskett se volvi? a sus soldados y exploradores, llam?ndolos a todos hacia ?l.

__?Esa fue una se?al del se?or Zosma!. Su campamento a de estar bajo ataque, no pens? que todo se producir?a tan r?pidamente, esto me convence de que nos han estado vigilando desde el comienzo, al menos al se?or Zosma y sus hombres.
Dejando eso de lado, Cratos, Riduss, ustedes vienen con nosotros. ?A todos los lideres de compa??as, prep?rense para la batalla!, ?debemos impedir que las fuerzas de Poseid?n tomen nuestra posici?n!. ???Todos a la Batalla, por el se?or Zosma y principalmente, por Athena!!! ? Grito el Comandante con tono imperioso, levantando el pu?o en alto a modo de desaf?o. Todos los soldados hicieron lo mismo, gritando: - ???Por Athena!!!, ???Por Athena!!!, ???Por Athena!!!. Y el ej?rcito se puso en marcha.


Durante el viaje de los exploradores al norte.


__Zosma estaba parado al borde de la colina, sus ojos miraban el horizonte en busca de se?ales de cualquier ?ndole. Desde que lleg? con su gente a esta regi?n, se hab?a sentido intranquilo, como si ojos indiscretos los estuvieran observando. Los centinelas estaban apostados en medianas torres de madera mirando en la lontananza pero sin fijar objetivo alguno.
El espartano iba y venia de un lugar a otro, visiblemente preocupado. Se detuvo en seco, y se qued? mirando fijamente hacia el oeste. Cerr? sus ojos y se concentr? para percibir mejor las cosas.

__Mmn? el suelo esta temblando? parece que fueran cientos de caballos corriendo a la batalla? ?no puede ser!. ? Dijo Zosma abriendo los ojos, como alarmado, mirando al oeste, muy al horizonte se levantaba una estela de tierra, como una tormenta de arena.
Pero no era una tormenta, eran hombres armados hasta los dientes, corr?an en direcci?n al campamento, un gran clamor se levantaba m?s all?. Los centinelas tambi?n los vieron venir, y dieron la alarma a todo el campamento. R?pidamente Zosma preparo al ej?rcito; soldados y ayudantes iban y ven?an por el lugar, haciendo preparativos, carg?ndose de armas. Todos los soldados y l?deres de compa??as se formaron detr?s del gran capit?n.
Zosma se dio la vuelta para mirar a sus hombres y hablarles. Con vos fuerte y sonora para que todos le oyeran dijo lo siguiente:

__?Soldados y capitanes, fiel pueblo de Grecia!, ?eh aqu? la hora de la batalla, donde mucho se perder? y mucho se ganar?!, ?Hemos venido, a suprimir la tiran?a de un dios enfermo que quiere conquistarlo todo y exterminar a la humanidad!... ?Es nuestro deber evitar que eso suceda, por la amistad, por el amor hacia nuestro pa?s y nuestro planeta!, ?Los Atlantes tienen a su dios, pero nosotros tenemos nuestra amada diosa de nuestro lado, y ella nunca nos abandonar?!, ?Y si debemos caer, caeremos como guerreros valientes, con honor, por Athena!. ? dijo el espartano. Todo el ejercito sac? sus espadas levant?ndolas en lo alto y gritando casi en coro: ???Por Athena!!!, ???Victoria o muerte!!!

__Todo el ej?rcito se desliz? por una suave pendiente de la colina que miraba al oeste. Los atenienses, estaban vestidos para la guerra con trajes y armaduras a la usanza de los espartanos, con largas lanzas de bronce y plata, espadas de acero templado, delgado en la base de la empu?adura y ancho en la hoja, parecidas a una cimitarra de corto alcance, casi un metro de largo. Pesados escudos de bronce colgaban en el brazo izquierdo o sobre la espalda, en la derecha empu?aban la espada o la lanza. Pero los soldados de mayor rango no portaban armas, pues estos manejaban el cosmos, un arma mas poderosa que cualquier herrero pudiera haber echo; el ej?rcito atlante venia a la carrera tambi?n. Los soldados atlantes estaban vestidos con cota de malla de oro brillante, una armadura ra?da de color cobre cubr?a sus cuerpos; protegiendo los antebrazos, el pecho y el peto, sin hombreras, las piernas estaban cubiertas parcialmente, desde la rodilla hasta el tobillo, donde terminaban en unas botas de cuero caf?. Armados con gruesas lanzas de bronce y delgadas y largas espadas de plata. Aun as?, toda protecci?n era in?til contra guerreros que manejaran el cosmos. Los soldados rasos eran los que generalmente portaban armas en ambos bandos. En una amplia planicie, ambos ej?rcitos chocaron, como la marea tempestuosa que encalla en los altos arrecifes. Un sin fin de golpeteos de metal; un trueno son? en el aire, y una tormenta se abri? ante ellos. Una fuerte lluvia lo cubr?a todo, pero ninguno de los bandos cegaba en su cometido. El suelo enlodado se cubri? de sangre; las espadas desgarraban, las lanzas atravesaban la carne, las hachas amputaban miembros y decapitaban, los pesados martillos hend?an cuerpos y cabezas por igual, era una carnicer?a.

__Zosma se encontraba en la retaguardia, observando la batalla. Hasta que se percat? que en un sector, donde la batalla era m?s encarnizada, sus hombres estaban cediendo terreno, un gran resplandor emergi? de pronto y muchos atenienses cayeron muertos. De un momento a otro, un soldado fue directo a Zosma, pertenec?a a su ej?rcito. El hombre de baja estatura venia con prisa, hab?a mucho temor en su rostro. Cuando hubo llegado ante su capit?n, habl? apresuradamente.

__??Mi se?or, en el flanco izquierdo nuestros hombres est?n siendo derrotados con mucha facilidad, por un solo hombre!!, ??nadie puede tocarlo, emana un poderoso cosmos y con un extra?o instrumento detiene a muchos, se?or!! ? Dijo agitadamente el soldado.

__??Istrumento?! ? dijo el espartano, mir?ndolo fijamente.

__??Si se?or, parece que llevara una flauta de oro, cuando toca esa flauta, nuestros hombres enloquecen y mueren!!, ??Qu? vamos a hacer, se?or?!.
__??Una flauta?!... por los dioses, espero que no sea lo que estoy pensando?
__?Se?or? ? dijo el hombre confundido no entendiendo.
__El que ah venido no es un guerrero cualquiera, soldado, es un general marina de Poseid?n, uno de los siete mas poderosos de la Atl?ntida? - dijo Zosma con los ojos cerrados.
__??Un general!!, ???Aqu??!!. ? expres? con gran consternaci?n en sus ojos.
__Desgraciadamente? escucha, debemos mantenernos en esta posici?n hasta que Plaskett llegue. Pase lo que pase, no cejen ante el enemigo por m?s fuerte que sea. Ahora me dirigir? a entablar combate con el general marina. Gane yo o no, ustedes continuar?n luchando hasta que llegue la otra parte del ejercito, y como dijo Athena, caer?n entre el yunque y el martillo, yo har? la se?al de ayuda en su momento, puesto que no puedo enviar hombres ahora, trabada como est? la batalla. Ahora vete. Recuerda y recu?rdales a los soldados: debemos ganar, por la tierra, ?Por Athena!. ? Dijo el espartano con voz firme. El soldado hizo una profunda reverencia y parti?. Zosma tambi?n sali? a la carrera para enfrentar a un enemigo mortal.

__En el flanco izquierdo, tal como lo dijera el soldado, estaba el general marina de pie con sus manos en la flauta. Una decena de soldados atenienses hicieron arder su cosmos y lo atacaron al un?sono. Pero todo ataque era in?til. Todos los ataques combinados eran insuficientes y no causaban da?o al marina. Su poderoso cosmos lo proteg?a; Abri? los ojos y observ?ndolos, ri? de forma clara pero sin elevar la voz.

__!Hajajaha!... no puede ser? ?y ustedes dicen ser guerreros de Athena?... es lo mas pat?tico que eh o?do? nunca me har?n da?o con este nivel tan insignificante de cosmos, aunque vinieran cien de ustedes? seria en vano? ustedes son unos insectos, y a los insectos se los aplasta? - dijo el general mostrando una sonrisa siniestra. ? ?Mueran humanos, ustedes ser?n el sacrificio a nuestro dios Poseid?n! ? Y diciendo esto, llev? la flauta dorada a sus labios.
__Una hermosa melod?a vibraba en el aire, una hermosa pero mortal. Los atenienses quedaron paralizados; muchos se tomaban la cabeza tap?ndose fren?ticamente los o?dos, algunos se arrojaban al suelo convulsionados y mor?an en una bella y terrible agon?a.

__Es in?til? no podr?n escapar del poder de mi flauta? mi melod?a no entra por sus o?dos, sino que ataca directamente a su cerebro, paraliz?ndolo y destruyendo su sistema nervioso. ? Dijo el atlante mediante su cosmos. ? Ahora tocar? la Sinfon?a De La Muerte, y eso ser? el fin para ustedes?

__El marina iba a continuar su m?sica, cuando de la nada, desde muy atr?s de los atenienses, un rel?mpago dorado surc? el aire en forma horizontal. El marina fue tomado por sorpresa, interrumpiendo su melod?a. El general de Poseid?n bloque? el rayo dorado con su flauta, us?ndola de escudo; como si fuera una espada que detiene a otra que ataca en estocada. El Atlante se irgui? derecho dejando caer sus brazos a la altura de la cintura, en su mano izquierda sosten?a su flauta. Poniendo una postura seria levant? la voz.

__??Qui?n se atreve a detenerme?!.

__El cielo se hab?a oscurecido, y los rel?mpagos y truenos hac?an estremecer la tierra, ilumin?ndola de lino blanco por momentos. Era ya la tarde que da al crep?sculo, cuando un rel?mpago ilumin? el lugar donde estaba parado el general marina, dejando en frente de ?l, la imagen de un enorme guerrero, ataviado con una pesada armadura de bronce, un escudo y una larga lanza de acero; aun as?, la armadura dejaba a la vista un gran f?sico, su espalda estaba cubierta por una larga capa carmes? que le llegaba a los tobillos, un casco con cimera negra cubr?a su rostro, su cara estaba ensombrecida por la protecci?n en su cabeza, dejando solo a la vista unos brillantes y penetrantes ojos verdes, que brillaban como estrellas en la noche.

__??Tu eres aquel que me ah importunado?!... eso no importa. ? sonri? el marina. ? no importa lo grande que seas, solo eres un gusano, ateniense. Levantando su brazo derecho a la altura del hombro y estirando el mismo, abri? su mano, como se?alando un alto con su palma. Pero no era eso. Su cosmos emergi? de pronto, poderoso, de un color anaranjado. Pero el guerrero espartano, no se movi? del lugar, mostr?ndose indiferente ante tal amenaza. El general notando esto, frunci? el ce?o, obviamente molesto. Con su palma abierta descargo un potente haz de energ?a blanquecina hacia el ateniense. El espartano simplemente levant? el pu?o derecho a la altura de la barbilla, bloqueando el ataque, desvi?ndolo de curso hacia el cielo. Su poderoso pu?o qued? electrificado est?ticamente por una corriente dorada. Ante la sorpresa del marina, el guerrero hizo manifiesto un poderoso cosmos dorado, su capa escarlata flameaba al son del cosmos. Mirando al sorprendido general, el espartano habl?.

__?Yo fui el que te detuvo, general. Yo, Zosma, general al servicio del rey de Esparta Alexandridas Segundo; ahora guardi?n de mi se?ora y diosa Athena que reside en su santuario, la Isla de ?taca!. ? Dijo Zosma en tono imperioso.

__El general mantuvo la compostura.

__?As? que tu eres el llamado Le?n de Nemea?... tu reputaci?n de gran y poderoso guerrero en toda Grecia te precede. Era de imaginarse, eres el l?der de este rid?culo ej?rcito de cobardes. ? Dijo el atlante con voz burlona.
__?Cobardes, crees que mi ejercito, el ejercito de Athena, son cobardes?... ?Qui?n eres tu para decirlo?... solo un cretino que ataca a los mas d?biles para sentirse fuerte? ni siquiera eres Cort?s para presentarte - buf? Zosma con aire sarc?stico.
__???C?mo te atreves?!! ? exclamo airoso el marina, apretando los pu?os, dejando ver su cosmos. Sin embargo se domin? nuevamente, calm?ndose y riendo suavemente. ? Veo que conllevas el c?digo del guerrero, acepto que eh sido descort?s pero solo eso? - Diciendo esto se present?: Yo soy Zaren de Sirena, General Marina de Mi se?or Poseid?n en Atlantis, Capital del Reino de la Atl?ntida. Bien ateniense, ya eh sido lo suficientemente cortes, es hora de enterrarte aqu? con tu ejercito.
__?Hum! ? Buf? el espartano. Observ? a sus soldados que hab?an sido presa de los ataques del general marina. ? Los que nos est?n seriamente lastimados, que carguen a los herido y se retiren a la retaguardia, hagan a un lado a los ca?dos y m?rchense, este lugar se pondr? muy peligroso para ustedes.

__Hechos esto, los contrincantes se quedaron inm?viles, estudi?ndose. Zosma no sacaba la vista de la flauta, sus ojos miraban fijo, pero no lo que tenia al frente, sino recordando?

Diez a?os atr?s?

__En el lado septentrional del santuario de Athena en La Isla de ?taca, se encuentra un peque?o coliseo, donde se entrenan los hombres de la guardia. En el centro puede verse a Erictonio a torso desnudo, con mirada serena, erguido en su estatura. Unos metros al frente de ?l, se encuentra un muchacho, un adolescente de apenas quince a?os de edad, tambi?n a torso desnudo, lleno de heridas, raspones y mugre. El muchacho esta en pose defensiva, resoplando agitadamente.

__??Vamos Zosma!!, ?concentra tu mente, explota tu cosmos y alcanza el s?ptimo sentido!, ?de lo contrario nunca podr?s tocarme!. ? Dijo Erictonio con voz firme.
__?Es imposible hermano, lo eh intentado pero no puedo! ? dijo Zosma cabizbajo.
__?Tonter?as!, no puedes porque no quieres? ?C?mo quieres proteger a Athena, con el nivel de poder tan bajo que tienes?. ??Vamos, de nuevo, ataca!!.

__El joven corri? hacia Erictonio, con el pu?o derecho en alto, encendiendo su cosmos blanquecino. Poniendo toda su fuerza en su mano derecha, dejo salir un gran destello de energ?a blanca. Sin embargo, Erictonio solo encendi? sus cosmos; sin moverse siquiera, el poder del joven dio de lleno, levantando el polvo del suelo. Cuando este se disip?, el hermano mayor estaba de pie, imperturbable, no hab?a recibido da?o alguno.

__??Cuantas veces te lo eh de decir, concentra tu mente y hazte uno con el cosmos!! ? Diciendo esto, el hombre mitad serpiente estir? su brazo derecho, con la mano empu?ada en direcci?n a Zosma. ? ???Lighting Plasma!!!(Rel?mpago de Plasma) ? Una lluvia de rayos de luz dorada se disemin? hacia el joven, el cual parec?a que estaba paralizado; pero la verdad era que el ataque era tan r?pido como un rel?mpago, imposible de ver, imposible de detener. Zosma vol? por los aires, cayendo secamente al suelo, los ladrillos del suelo del coliseo se agrietaron y se mancharon de sangre. El joven estaba en el suelo, sent?a como si miles de voltios hubieran recorrido su cuerpo en un segundo; de la frente ca?a sangre, igual que el hilo carmes? que sal?a de su boca. Con mucho trabajo, el joven trat? de ponerse de pie.

__??Arriba!!, ?tuve que bajar la fuerza y la velocidad de mi ataque al m?nimo, para no matarte!, ?por lo tanto lev?ntate, y pelea, demu?strame que puedes hacer!.
__N-no p-puedo? - dijo adoloridamente el muchacho de rodillas. Hab?a decepci?n en los ojos de Erictonio.
__Eres una perdida de tiempo? pens? que si yo u Athena te entrenaba, Daria como resultado un gran guerrero? pero me equivoqu?? solo eres un chiquillo in?til que siempre dice no poder? tu no sirves como protector de Athena, hablar? con ella y consentir? en que te vallas; Athena no necesita a temblorosos que han perdido la fe. ?L?rgate, aqu? ya no hay lugar para ti, Athena no te espera!. ? Zosma estaba at?nito ante esas palabras. Nunca hab?a escuchado a su hermano mayor hablar as?, tan distante, tan indiferente, tan fr?o. Levantando la mira hacia Erictonio el joven repuso:
__N-nunca? y-yo jur? que proteger?a a nuestra madre y diosa. Si me largara ahora, seria un insulto a mi honor, un insulto para Athena. Si hiciera eso, nunca podr?a mirar de nuevo a mi se?ora otra vez, sin avergonzarme. ? Lentamente el joven fue poni?ndose de pie. Erguido, empez? a emanar su blanco cosmos, increment?ndolo con cada segundo que pasaba. ? Erictonio lo observaba con un aire tranquilo, pero por dentro estaba sorprendido y feliz.
__.... ?Demuestra lo que dices con tus pu?os!, ??Si realmente quieres cuidar de nuestra se?ora!!, ???Demu?stramelo!!!. ? Dijo el hombre, poni?ndose en su postura de combate, listo para atrapar el ken del joven de ser necesario; virando el cuerpo al flanco izquierdo del mismo, levantando sus brazos con las dos palmas abiertas a la altura de los hombros, como para detener una pared que va en ca?da.

__Zosma tom? tambi?n su postura de pelea, separando las piernas, levantando el brazo izquierdo en alto, como una defensa con la palma abierta, su brazo derecho a la altura de la cintura, el pu?o llevado hacia atr?s, cerrado acumulando poder; la cabeza erguida y la mirada seria con unos ojos centelleantes que se cargaban de energ?a. El suelo se agriet? alrededor de ?l. Su cosmos blanco, pronto empez? a ponerse dorado como una gran llamarada. - ?Yo jur? que proteger?a a Athena, no me rendir?, pase lo que pase, aunque el mundo mismo se venga en mi contra, yo no dudar?! ??Hermano mayor, te demostrar? que yo puedo hacerlo!!. ???Recibe mi ken!!!... ???Aaaaahhhh!!!.

__Zosma corri? hacia su hermano, con el pu?o aun retra?do en la cintura. Cuando estuvo cerca, descargo su pu?o derecho hacia delante. Una gigantesca bola de fuego dorada se desprendi? del joven; Erictonio se dio cuenta con sorpresa que el ataque era demasiado poderoso, no qued?ndole otra que detener el ataque con sus dos manos, algo que ning?n guerrero excepto Athena hab?a logrado en conseguir. El poder era mucho, y Erictonio fue arrastrado barios metros hacia atr?s dejando un surco en el suelo, pero ?l continuaba deteniendo la bola de poder con sus manos ahora inclinadas totalmente hacia delante; Zosma segu?a en su posici?n de ataque, dejando escapar mas y m?s poder para alimentar el ataque. Sin embargo el esfuerzo era demasiado, sus ojos se nublaron, su cosmos se apag? y el joven cay? de frente al suelo inconsciente. Pero aunque Zosma estaba desmayado en el suelo, la bola de fuego dorada que hab?a lanzado, todav?a estaba activa. Aun deteniendo el ken con sus dos manos, Erictonio sonre?a; Incrementando la fuerza de su cosmos dorado, ?l repeli? el ataque, lanzando el ataque con sus dos manos hacia el cielo. La bola de fuego dorada subi? muy alto en el aire, explotando como el Big Bang pero a muy menor escala. Erictonio, devuelta en su postura erguida y arrogante se apresur? a ir donde estaba Zosma inconciente.

__?Zosma!... ? Fue al encuentro de su hermano menor. Arrodill?ndose (si se le pude decir as?), puso su mano derecha en el pecho del muchacho. EL joven estaba lleno de heridas, pero no graves.
__Esta desmayado? liber? demasiado poder? esta extenuado? - Erictonio tom? a Zosma entre sus brazos alej?ndose del coliseo, mientras caminaba contempl? el rostro dormido de su hermano y dijo hacia sus adentros: - Ves hermanito? nada es imposible si lo deseas con el coraz?n? sabia que hab?a algo en especial en ti, cuando nuestra madre te encontr? en los matorrales que dan a la playa de Jirinbi y yo te vi en sus brazos, tan peque?o, tan indefenso, solo un ni?o de unas dos primaveras? pero aun as? yo percib?a la fuerza que hab?a, que hay en ti. Mi madre Athena y yo no nos equivocamos contigo al entrenarte y llamarte hijo y yo hermano? desde aquel d?a en que nuestra madre te trajo hasta mi presencia; y ver que tu no tenias miedo de m?, como la gran mayor?a de la gente y sobretodo los ni?os? tu solo me viste y quisiste ir a mis brazos, sin temerme, como si me conocieras de toda la vida? a pesar de que ni yo ni tu, ni siquiera con Athena, compartimos la sangre? ella nos am? como sus hijos? y yo te eh amado como mi hermano? verte crecer en estos trece a?os? ver que con cada a?o que pasaba, te volv?as mas fuerte y noble de coraz?n? como tu signo guardi?n? sin duda hermanito? me llenas de dicha? aprendiste que con fe, sacrificio y amor por los dem?s, se puede ser muy fuerte y llegar lejos en la vida? - Lagrimas corr?an por sus mejillas, pero eran l?grimas de felicidad y amor fraternal.

__Zosma fue alojado en las contiguas habitaciones de la diosa. All?, recostado sobre una cama el joven recobr? el sentido, abriendo lentamente los ojos, mirando a su alrededor, no hab?a nadie en el cuarto. Trat? de levantarse pero no pudo, le dol?a todo el cuerpo, el cual estaba parcialmente vendado; trat? por segunda vez, pero solo consigui? un gesticular un quejido. Ante esto, una musa que servia en las habitaciones de Athena fue a su encuentro, en el lecho donde reposaba el muchacho.

__?Joven se?or debe descansar, no puede levantarse todav?a, sus heridas aun no han sanado! ? dijo la musa poniendo su mano en el hombro del joven.
__P-pero? - trato de hablar, pero apenas tenia fuerzas para mantenerse despierto.
__?Tengo ordenes del Se?or Erictonio de ver que usted no se mueva de aqu? hasta que se recupere de sus heridas!, ?por favor joven se?or! ? dijo la musa.

__En el pasado hubiera porfiado hasta el cansancio por levantarse haciendo lo que le venia en gana, pero esta vez era casi imposible renegar? el muchacho se sent?a realmente molido y no discuti?. Apoyo su cabeza contra la almohada y se durmi? a los pocos segundos.
Cuando nuevamente despert?, a la diestra de la cama, estaba sentado en una silla de madera pulida, Erictonio, el cual lo estaba observando.

__Hermano?
__?Estas mejor, Zosma? ? dijo con serenidad y voz suave.
__Siento como si una monta?a me hubiera aplastado? no te preocupes hermano, sobrevivir?. ? dijo el joven con una sonrisa en sus labios. Erictonio suspiro audiblemente al ver la reacci?n positiva de su hermano.
__Zosma, debes descansar, aun estas muy d?bil, debes recuperar fuerzas.
__Hermano, ?lo logr??...
__Se podr?a decir que si? Zosma cuando estabas incrementando tu poder para atacar, por un momento, solo por un segundo, tu cosmos se torn? dorado y durante ese lapso tocaste el s?ptimo sentido y pudiste generar un enorme poder. Creo que no es necesario que te diga sobre la esencia del cosmos, eso ya lo haz aprendido de nuestra madre. No te preocupes, has superado la parte m?s dif?cil de tu entrenamiento, la cual es despertar el ?ltimo cosmos. De ahora en adelante deber?s entrenarte constantemente para perfeccionar tu poder, para que as? puedas hacer un buen uso de ?l. De ahora en adelante te dedicaras a perfeccionar tu cosmos; yo no podr? entrenarte, puesto que debo volver a mi reino, con mi mujer y mis hijos. Athena tiene intenci?n de entrenarte personalmente. ? dijo Erictonio en tono solemne.
__???Qu?,?!!, ??Nuestra madre quiere entrenarme?! ? dijo el joven con los ojos muy abiertos llenos de sorpresa.
__As? es. Athena ha decidido retirarse aqu? en la isla por un tiempo a descansar. Por lo tanto ella decidi? que era el momento adecuado para ser tu maestra de entrenamiento. Zosma, pon atenci?n en esto; Athena no es como yo, su entrenamiento en mucho mas extenuante y severo del que yo te eh dado. Pero si logras llegar al final, d?jame decirte, te volver?s un guerrero muy fuerte, como lo fueron los m?s grandes h?roes de Grecia, como el poderoso H?rcules o Aquiles. Pero recuerda, todo depender? de ti y de tu esfuerzo. No decepciones a nuestra madre. Vu?lvete fuerte; yo vendr? a verlos cuando me sea posible, puesto que un reino no se maneja solo y muchos asuntos de importancia eh de manejar a mi regreso a mi pa?s.
__!No te decepcionar? hermano, no solo me volver? fuerte, sino que proteger? a nuestra madre aunque me cueste la vida!. Dijo Zosma seriamente con decisi?n.
__?Hum!... se que no lo har?s? pero no te adelantes a los hechos y no hables de muerte prematuramente? uno nunca sabe lo que le depara el destino? - dijo Erictonio cerrando los ojos.
__Hermano? ?Qu? es eso que llevas en el cuello? ? dijo el joven mirando curiosamente.
__?Oh!, ?esto? ? habl? mientras se?alaba con la mano derecha el collar que adornaba su cuello.

__Un collar dorado muy parecido al que llevara Athena en d?as especiales o festivos. Con incrustaciones de diamantes y zafiro.

__Fue un obsequio del se?or Poseid?n, cuando visit? la Atl?ntida hace unos meses.
__?Poseid?n, el dios de los mares te dio un regalo?, ?incre?ble!. ?Puedo tocarlo? ? dijo el muchacho ansiosamente.
__Claro que puedes. Dijo el hombre, desabroch?ndose el colgante y d?ndoselo en las manos al muchacho.
__Es hermoso, parece echo de oro, pero no lo es? hermano, ?de que esta echo?, no distingo el metal de ninguno que yo conozca, parece muy s?lido y sin embargo es muy flexible, ?Qu? es?.
__El material solo se encuentra en la Atl?ntida, es un metal muy preciado y de much?simo valor para los atlantes. Su nombre es Orichalcum. Cuando estuve en la ciudad capital, Atlantis, vi muchas artesan?as echas con este material. ? Erictonio qued? como ensimismado con sus pensamientos.
__?Hermano? ? dijo Zosma mir?ndolo inquisitivamente. El hombre sali? de sus cavilaciones.
__?Oh, disc?lpame hermanito!, solo estaba pensando.
__?Pensando?.
__Mas bien recordando. ? Dijo Erictonio, observando a su hermano el cual esperaba una respuesta.
__Muy bien, te contar? algo, pero solo debe quedar entre nosotros, ?De acuerdo?. Inquiri?.
__Si, seguro hermano, ser? una tumba. ? dijo el adolescente alegremente; pues le fascinaba las historias que su hermano mayor contaba cuando este se encontraba en otras tierras.
__Bien. La ?ltima vez que estuve en Atlantis, fui invitado por el mism?simo Poseid?n a cenar en su palacio en el ?ltimo d?a de mi estancia all?. Luego de haber senado, fuimos conducidos a una especie de auditorio privado; seguramente un lugar de esparcimiento para Lord Poseid?n y sus cortesanos. Nos sentamos en unos bellos asientos de madera h?bilmente esculpidas de color blanco. Los asiento estaban distribuidos en forma circular, en uno de ellos, que en realidad parec?a un gran trono de oro, se sent? el dios marino. Cuando ya todos hubieran tomado sus respectivos lugares, una puerta dorada se abri? de uno de los extremos de la enorme y rectangular habitaci?n. Un hombre entr? al recinto, todo vestido de blanco, una tunica cubr?a su cuerpo, sus cabellos tambi?n eran de un blanco resplandeciente, lacios, que le ca?an desde la nuca hasta los tobillos, atados por finas hebras de oro, era la imagen de un hermoso hombre ya entrado en la madurez. A su diestra venia acompa??ndolo un ni?o de unos diez a?os, similarmente vestido, solo que m?s bajo y con el cabello bien corto y de ojos azules. El hombre tenia en su mano izquierda una flauta que parec?a estar echa de oro. Y pens? para mis adentros que deb?a de tratarse de un m?sico junto a su hijo, hasta que Poseid?n lo present?:

__Cortesanos eh invitados, les presento a Faren, General de Sirena, uno de los siete generales marinas de mi ejercito. Aparte de su trabajo habitual como comandante, ?l es un gran m?sico con la flauta. A su lado se encuentra su hijo, Zaren, aspirante a general marina, tambi?n tiene un talento innato con la flauta.

__Faren y su hijo llegaron hasta el centro del c?rculo de oyentes e hincaron una rodilla, ligeramente cabizbajos, con una mano en el pecho. Faren ten?a sus ojos cerrados, pero hablo con voz suave y melodiosa:

__Mi se?or, gracias por tan gentiles palabras. Espero que mi m?sica le sea agradable a usted mi lord y a sus invitados.

__Poseid?n hizo un gesto de saludo con su barbilla. El cuarto quedo en silencio, poni?ndose de pie, Faren comenz? a tocar.
La m?sica era realmente melodiosa y bellamente r?tmica. Poseid?n la escuchaba con sus ojos cerrados. Nunca hab?a escuchado a alguien usar tan armoniosamente dicho instrumento. Pero mientras escuchaba, me dio la sensaci?n de estar bajo un encantamiento, no s? que habr?n pensado los dem?s, pero sent?a como si mi cuerpo se paralizara, aunque fue solo al principio. Luego de que hubo terminado me di cuenta que hab?a cerrado los ojos, presa de la melod?a. Las otras personas parec?a que no estaban afectadas en lo absoluto. Medit? sobre ello por un momento, recordando mi facultad para notar cosas que otros no perciben y se me ocurri? que aquella flauta no era un simple instrumento, sino que guardaba un mayor secreto; ?una clase de arma, tal vez?. Comenzaron los aplausos y en al momento sal? de mis cavilaciones, l?gicamente aplaud? puesto que sinceramente la melod?a hab?a sido bella.
__Por un momento pens? que nadie podr?a mejorar su interpretaci?n; pero me equivoqu?. Faren le dio la flauta a su hijo, el cual empez? a tocar magistralmente, aun mejor que su progenitor. Me turbe en el acto, aunque nadie lo not?, tal vez lord Poseid?n si pero? la melod?a era mas sutil, pero su, por decirlo as?, poder de encantamiento era mucho mayor a la de su padre. Eso me hizo pensar nuevamente que ese instrumento no era ordinario, sino que era una especie de arma; pero no dije nada al respecto.

__Cuando la funci?n hubo terminado, salude al se?or Faren y a su hijo: - Usted toca bellamente la flauta Faren, nunca en mi larga vida hab?a escuchado a alguien usar un instrumento de m?sica de forma tan virtuosa, y su hijo no se queda atr?s.
__Es un honor recibir la adulaci?n de un hombre de tanto prestigio, mas si este goza de la estimaci?n de mi se?or Poseid?n, lord Erictonio; sinceramente me alegra ver que le halla gustado mi m?sica y por supuesto la de mi peque?o hijo.
__Solamente digo la verdad, usted y su hijo tienen un gran talento; no hay necesidad de ser modesto.
__Agradezco sus palabras. Disc?lpenos, pero hemos de separarnos por ahora, asuntos importantes adquieren mi atenci?n, y mi hijo debe regresar a sus deberes. ? diciendo esto, hizo una profunda reverencia. Erictonio repiti? el gesto y se despidieron con palabras corteses.

__Los observ? mientras se retiraban. La pregunta en mi mente daba vueltas: ?era un arma, aquella flauta?. ? Sal? de nuevo de mis pensamientos, cuando fui llamado por el mismo Poseid?n a su presencia.

__Dime, Erictonio, ?Qu? te ah parecido?, ?verdad que tiene talento para la m?sica?.
__La tiene se?or, sin duda impresionante, nunca hab?a escucha un instrumento en manos tan maravillosas.
__Tambi?n notaste la influencia de su melod?a, ?cierto?. ? dijo el dios marino como leyendo su pensamiento.
__?Se?or? ? dije, como si hubiera sido descubierto.
__?Hum!, recuerda, soy un dios, por lo tanto no me ha sido dif?cil leerte el pensamiento. M?s no te preocupes. Era sensato el pensar que t? pod?as darte cuenta de la verdadera naturaleza de ?ese instrumento?. Fue un regalo que le hice al padre de su padre debido a su gran fidelidad hacia m?, hace casi ciento cuarenta a?os; aunque para m? sea solo un parpadeo. Esa flauta ha pasado de generaci?n a generaci?n en la familia de Faren, pronto a de llevarla su hijo.


Erictonio termin? su relato.


__?As? que la flauta era en realidad un arma, hermano?
__Puede que as? sea, me pregunto que otras habilidades guarda esa ?flauta?. Alguien que tenga un cosmos poderoso podr?a usarla h?bilmente y poner en aprietos a su enemigo, espero que eso nunca pase.
?Bueno, debo irme, nos veremos pronto!. Contin?a tu entrenamiento para ser mas fuerte, obedece a nuestra madre en todo y nunca la abandones, prot?gela a toda costa. Prom?telo.
__Lo prometo hermano. ? diciendo esto, estrecho la mano de su hermano mayor.

De regreso al presente.

__Un arma? un arma? - murmur? Zosma por lo bajo. ? Ya veo, lo que mi hermano tem?a era cierto, no debo permitir que toqu? la flauta o estar? perdido.

_De improviso, el espartano encendi? su cosmos, una gran aura dorada ilumin? el lugar como una gran hoguera. Levantando su brazo izquierdo, descargo un poderoso haz de energ?a desde su palma abierta, hacia el general marina. El cual se sorprendi? por el nivel de cosmos de su adversario, pero no se ech? atr?s; con su flauta cre? un c?rculo de energ?a et?rea, como un campo de fuerza. El ataque de Zosma golpe? el campo de fuerza y se disip?.

__??Que?!, ?bloque? mi ataque creando un escudo con su flauta!, ?maldici?n! ? dijo sorprendido el espartano.
__?Hum!, ateniense, ?cre?as que iba ser f?cil acabar conmigo?. Con ese nivel de ataque no podr?s vencerme. ? dicho esto, se llevo la flauta a sus labios. Pero Zosma no lo permiti? lanzando varios ases de energ?a dorada. ? este maldito parece que sabe que si toco mi flauta morir?. ? Bien ateniense veo que has descubierto mi arma, pero no es lo ?nico que tengo para defenderme.

__El general marina extendi? su brazo derecho, aumentando el poder de su cosmos, generando un rayo de energ?a hacia el espartano. El cual esquiv? arroj?ndose al flanco derecho. El marina volvi? repetir la acci?n, nuevamente fue esquivado, ahora rodando sobre si mismo al flanco izquierdo. El general vio su oportunidad para tocar su instrumento, pero Zosma ya estaba quemando su cosmos y descarg? su ataque, su pu?o cerrado a la altura de su hombro.

__???Lighting Plasma!!!

__En un segundo, millares de ases de luz dorada formaron una red fulminante de rayos cargados de poder. Pero el marina nuevamente, en menos de un segundo, form? nuevamente su escudo protector y nuevamente el ataque fue rechazado.

__?Impresionante, ateniense pero eso no es suficiente para vencerme, ahora te matar?!

__Pero cuando el destello dorado hubo pasado el marina se percat? que su oponente no estaba frente a ?l.

__??Donde te has metido maldito!! ? bram? el marina.
__??Aqu?!! ? se escucho una voz.

__Cuando el general vir? hacia su derecha, descubri? con horror que el ateniense ya estaba sobre ?l. Venia a toda velocidad como flotando en el aire, rodeado de cosmos dorado, poniendo el peso del cuerpo en el hombro como si quisiera hacer un tackle.

__??? Great Lyon Crunch!!! (Gran destello de Le?n).
__???Aaaaaarrrgggg!!!!

__El ataque, fue justamente eso, un potent?simo tacle al cuerpo del marina, el cual fue despedido violentamente hacia unas rocas detr?s de ?l, haciendo impacto. Las rocas se cuartearon y agrietaron. Pero a pesar del impacto del ataque recibido, el general marina no hab?a soltado su flauta. Cayendo pesadamente, pero sentado, al suelo, su, por as? decirlo, armadura estaba desecha en la parte abdominal y parte de la pechera. Escupi? sangre de su boca, un hilo carmes? sal?a de las comisuras de sus labios.
Zosma sin perder tiempo se dirigi? hacia su enemigo para no darle chance.

__??Esta muerto atlante!! ? dijo Zosma con aire de haber ganado. Lanz? un terrible pu?etazo hacia el marina que estaba ca?do apoyado en el c?mulo de rocas.

__El potente golpe pulveriz? las rocas, pero el enemigo no estaba ah?. Fue en ese momento que se percat? que hermosas hadas desnudas volaban alrededor de ?l; adem?s el suelo yermo y mojado por la lluvia, ahora parec?a un jard?n de flores; y a varios metros de donde mirase, solo pod?a ver un blanco amortajado como una neblina. El espartano estaba asombrado y confundido, no hab?a se?ales de vida ni de los ej?rcitos yendo al choque en la batalla como hace instantes, ni nada parecido.

__Pero esto? ?acaso en ca?do en un sue?o?...

__Cuando mir? hacia la izquierda, vio que una hada venia hacia ?l, muy hermosa era, de delicados ojos color zafiro, cabellos negros azabache largos hasta la mitad de la espalda y un cuerpo al desnudo sin imperfecciones secundado por dos pares de alas trasl?cidas como las de una mosca, el canto de la bella hada era irresistiblemente hermoso. Iba volando hacia ?l con una bella sonrisa en su rostro. Zosma quedo encantado con esta visi?n. Pero para su horror, cuando el hada estuvo muy cerca de ?l, la imagen de la bella hada cambi? a la imagen de un horrendo cad?ver carcomido y putrefacto, el cr?neo descarnado le faltaban los ojos, la mand?bula abierta generando un grito ensordecedor, mientras estiraba ambos brazos huesudos y cadav?ricos hacia delante, listo para atraparlo.
Para su sorpresa, su horror fue peor al darse cuenta que lo que venia hacia ?l no era un hada o un cad?ver, sino que era el general marina ya sobre ?l. No hubo tiempo para reaccionar. El marina atacaba con ferocidad inaudita, empu?ando la flauta como un pu?al, dando violentamente una estocada a la boca del estomago del ateniense; la protecci?n de bronce de la armadura vol? en pedazos.

__???AAAArrrggg!!!!

__El golpe fue tan poderoso, que literalmente barri? al espartano levant?ndolo por los aires, cayendo de espaldas pesadamente al suelo. Su escudo de bronce que colgada en sus hombros se rompi? en mil pedazos. Zosma trat? de levantarse, pero al hacerlo sinti? una fuerte punzada en el vientre, que hizo que se retorciera de dolor. Llevando su mano derecha se palme? la zona abdominal, para descubrir una herida como un corte medianamente profundo, la sangre emanada de la herida y se diseminaba por el ?rido y mojado suelo. El espartano gir? su cuerpo hacia su derecha, y flexionando sus piernas logr? ponerse de rodillas, cuando intent? ponerse de pie; sinti? que algo venia en picada hacia ?l. Pero el dolor en el vientre era intenso, por lo tanto solo pudo mover ligeramente su cuerpo hacia la derecha, inclinando la cabeza hacia la misma direcci?n. Un poderoso golpe fue descargado en el hombro izquierdo del ateniense, quebr?ndole la clav?cula, gener?ndole un intenso dolor.
__????AAAAAAAHHHHHHRRRGGG!!!!...

__Su hombro estaba quebrado, cortada su piel; sangre sal?a de la ennegrecida herida. Pero no fue suficiente para que Zosma cayera al suelo, a pesar del terrible golpe.
__Hab?a pasado que, mientras el espartano se pon?a de rodillas, el general marina realiz? un gran salto en el aire, para luego caer en picada hacia su enemigo, empu?ando con su mano derecha la flauta como un garrote acerado, lista para el ataque; el cual estaba dirigida hacia la cabeza del ateniense, pero este, percat?ndose de que el general venia por el aire, se corri? ligeramente, y recibi? todo el golpe en el hombro, da??ndolo gravemente.
__Cuando Zosma levanto la mirada, recibi? un nuevo ?garrotazo?, pero esta vez en flanco izquierdo de su cara. El cl?sico casco espartano que siempre llevara, se desquebraj?, revelando su rostro a su enemigo. Una herida cortante, pero poco profunda en la parte occipital de su cabeza dejaba un hilo de sangre. Aun as?, y todo, Zosma no hab?a perdido el sentido, pero se sent?a como a un Mel?n que abren con un mazo de hierro. Cayendo de costado, el espartano volvi? a ponerse de pie, con su hombro inutilizado. Levantando su mano derecha hacia el cielo, lanz? un rayo dorado, el cual explot? como si de un fuego de artificio se tratase; era la se?al, pero su enemigo no entendi? el gesto.

__??Qu? fue esa tonta ejecuci?n?!, ??Acaso ya estas tan herido que no puedes ni siquiera apuntarme?!. ?Hum!, ateniense, como podr?s ver, yo soy mas poderoso que tu, y no hubo la necesidad de que usara mi flauta para dejarte en ese estado. T? me subestimaste y ese fue tu error. Adem?s, estoy decepcionado, alguien tan grande como tu podr?a haber hecho m?s, sin embargo, lograste ser un debilucho. Lord Poseid?n estaba in?tilmente preocupado, si este es el poder de los guerreros de Athena, ser? f?cil acabar con ellos y con esa diosa molesta.

__Al decir esto, los ojos del espartano centellearon de furia, haciendo explotar violentamente sus cosmos dorado.

__?Oohh!, todav?a te quedan fuerzas para pelear, eh de felicitarte, no eres tan d?bil como pens?, pero este lugar ser? tu tumba. Ya no puedes detenerme en tu estado. Prueba el poder de mi flauta: - ?Dead End Symphony! (Sinfon?a Mortal Sin Escape)

__Una bella melod?a se escuchaba en el aire, bellamente tocada, este poder escond?a la muerte. Zosma al escucharla qued? paralizado. Luego empez? a sufrir convulsiones de dolor, parec?a que los o?dos y el cerebro le iban a explotar. Tom?ndose de la oreja derecha trataba de anular el sonido que llegaba a ?l; su brazo y mano izquierda quer?an hacer lo mismo, pero era in?til, el brazo estaba inutilizado, pero en el esfuerzo por levantarlo, el dolor se intensificaba. Zosma gritaba de dolor sin saber que hacer. Zaren vi?ndolo, le hablo por medio de su cosmos:

__Ateniense, no es posible evitar las notas de mi sinfon?a cubri?ndose los o?dos o perforando los t?mpanos, pues el poder sinf?nico de mi flauta ataca directamente a tu cerebro despedaz?ndolo, destruyendo lentamente tus cinco sentidos. Sufrir?s lenta y dolorosamente sumido en la locura, hasta que llegue el momento del ?Dead End Cl?max? (Cl?max Mortal sin Escape), en ese momento, ateniense, ser?s reducido a polvo.

__En su mente torturada, Zosma pensaba. ? S-si no h-ago algo pronto? e-este tipo va a? matarme?; a-caso no hay n-nada que pueda h-hacer? A-Athena? h-hermano? no puedo v-vencerlo? mis sentidos casi me h-han dejado? n-no puedo vencerlo?
__?Otra vez llorando como un chiquillo ante lo que parece dif?cil, Zosma?....
__???!!!.... esa voz? h-hermano? ?eres t-tu?...
__??Qu? pas? con ese juramento que hiciste cuando eras ni?o?, ?acaso fue una mentira?... a pesar de que ya eres un hombre, sigues comport?ndote como ese chiquillo in?til del pasado?
__p-pero? hermano? e-esto es diferente?
__?Que es diferente, Zosma, qu??... diste tu palabra de que proteger?as a Athena a costa de tu vida, acaso vas a rendirte y echar tu promesa por la borda?... ?crees que si mueres Athena llorar? por ti?... un cobarde que se rindi? porque el enemigo era dif?cil? ?D?nde esta tu honor de guerrero espartano?... si has de morir, ??Muere como un hombre, con honor, por Athena!!, ???Por Athena!!!, ???POR ATHENA!!!.

__Torturado como estaba, Zosma gener? un gigantesco cosmos dorado, de rodillas, impuls? su brazo derecho hacia atr?s, carg?ndolo de poder.

__???POR ATHENA!!! ? Grit? el espartano.

__???Imposible!!! ? dijo el general marina sorprendido, dejando de tocar su melod?a. - ??Nadie puede moverse bajo poder del Dead End Symphony!!.

__Diciendo esto, Zaren trat? de llevar su flauta nuevamente a sus labios; pero Zosma, de rodillas, catapult? su pu?o hacia delante, con todas las fuerzas hacia el frente, donde estaba parado su enemigo.

__???Lighting Volt!!! (Rel?mpago De Voltaje)

__Un destello enceguecedor se produjo en menos de un segundo en el pu?o de Zosma, un enorme rayo dorado se desprendi? del mismo, corriendo a toda velocidad hacia su blanco. El general marina no teniendo tiempo para crear su campo de fuerza, se cubri? con su flauta.
Esta recibi? el impacto de lleno; pero para el horror del general, la flauta se estaba calentando como un pedazo de hierro en una fragua, al mismo tiempo que comenzada a cuartearse, a romperse. Hasta que explot? como una bomba, el rayo fulminante sigui? su camino golpeando violentamente la parte de la pechera del general. Zaren vol? por los aires.

__???AAaaargghh!!!!

__Cayendo de espaldas. Toda su armadura estaba reducida a polvo. Su cuerpo estaba lleno de heridas cortantes. En la explosi?n de la flauta, un pedazo de esta fue a parar a su lado derecho, dejando una larga y profunda cortadura, que empezaba arriba de la ceja y bajaba casi en l?nea recta hasta el p?mulo, pero por suerte, su ojo apenas estaba lacerado y aun pod?a ver. La vestimenta que cubr?a su torso se hab?a esfumado ante el ataque recibido, dejando una profunda herida como si hubiese recibido un desgarro de una espada. La herida sangraba. El ataque del Lighting Volt, habr?a despedazado al general de haberlo tocado directamente, fue gracias a su flauta que se salv? de recibir un da?o fatal.
__Aun as?, Zosma no hab?a salido indemne. Su vientre estaba magullado, con un gran hematoma color uva. Su hombro izquierdo estaba quebrado en la clav?cula, por l?gica su brazo estaba inutilizado y entumecido. Ten?a un mediano corte en el casco cabelludo. El Dead End Symphony de Zaren lo hab?a dejado muy aturdido, tenia la vista borrosa y un silbido infernal atormentaba a sus o?dos, la cabeza le daba vueltas.
__Zosma se hallaba boca abajo, sin poder moverse. Por el rabillo del ojo, pudo ver entre penumbras a la facci?n del ej?rcito del norte, caer sobre los enemigos. Los atlantes fueron tomados por sorpresa, no pudiendo huir hacia delante ni hacia atr?s, quedando presos del yunque y el partillo. Plaskett venia a la cabeza, comandando las tropas. De un momento a otro dio el mando de la fuerzas a sus lugartenientes; pues quer?a encontrar a su comandante. Plaskett hab?a notado la desaparici?n del cosmos de Zosma, y le buscaba.
__Algunos atlantes hab?an estado contemplando la pelea entre los el Gran capit?n ateniense y el Gran general de Sirena. Cuando vieron que los dos estaban ya fuera de combate, y que, ya no circundaba ning?n peligro, decidieron acercarse.
__Cuando llegaron al lugar, los soldados atlantes quedaron estupefactos al encontrar la zona rehu?da y los dos capitas mortalmente heridos. Los soldados creyeron que ambos estaban muertos, mientras otros dos se cercioraban de que su general estuviera vivo o muerto.

__??Esta vivo, el se?or Zaren esta vivo, pero muy grave!!, ??hay que llevarlo, fuera del campo de batalla!!, ??R?pido!!.
__?El ateniense tambi?n esta vivo, aun mantiene los ojos abiertos y respira!. ?Qu? hacemos con ?l?.
__??M?tenlo!! ? dijeron los otros dos que estaban con el general. Por lo tanto los otros soldados prepararon sus lanzas para estocar al espartano, pero alguien los detuvo.

__??Ni se les ocurra!!, ???Unicorn Gallop!!! (Galope del Unicornio). Los dos soldados que estaban a punto de matar a Zosma, solo alcanzaron a ver dos pies humanos envueltos en un cosmos p?rpura brillante; Los dos soldados atlantes cayeron muertos varios metros mas adelante del lugar donde estaban parados. Los puntapi?s del reci?n llegado hab?an destrozado sus espinas dorsales, mat?ndolos en el acto.

__???Quien eres tu maldito?!! ? bufaron los otros dos soldados que estaba atendiendo al general marina.
__??Para que quieren saberlo?!, ustedes morir?n por atacar a traici?n a mi se?or. ? El reci?n llegado iba atacar, pero una voz detr?s de ?l se lo impidi?.
__Te pido que te detengas, ?Por favor!... ? dijo alguien con voz grave. El muchacho se dio vuelta.
__??Qu??!, incre?ble?, nunca me d? cuenta de su presencia, hasta que estuvo detr?s de m?. ?Qui?n eres?. ? dijo el joven sorprendido.
__Yo soy Dalfrin, lugarteniente de mi se?or Zaren de Sirena. Estoy aqu? para llevar a mi general devuelta a la Atl?ntida. ? Dijo el hombre

__Este hombre, estaba simplemente vestido a la usanza de los atlantes de la capital de todos los reinos que la conformaban. El atlante no estaba protegido por coraza alguna, y no portaba arma. Pues no las necesitaba, ya que manipulaba la fuerza del cosmos. Era muy alto, cerca de los dos metros de altura, un hombre maduro, de cabellos ondulados hasta los hombros. Una espesa barba en forma de candado se dibujaba en su rostro severo, de gran f?sico, solo Zosma podr?a rivalizar con el en lo que a m?sculos se refieren.

__??La Atl?ntida?!, pero la batalla? - pero el atlante neg? meciendo la cabeza.
__Tu diosa a sabido jugar bien su estrategia. Nuestras fuerzas est?n siendo repelidas; y es mi deber, en ausencia de mi se?or Zaren, salvaguardar a sus fieles soldados. La batalla ya es in?til, deber?as tu hacer lo mismo, no es necesario tantas muertes.

__El joven mir? a los ojos del atlante, vio que estaba convencido en lo que dec?a. Pudo sentir una gran fuerza c?smica en ?l. Y la rectitud de un gran capit?n de hombres. Se sinti? horado.

__Mis disculpas por mi atropello, se?or. ? Dijo el muchacho. Par?ndose derecho. ? Yo soy Plaskett, lugarteniente de mi se?or Zosma, capit?n de la facci?n del ej?rcito norte. ? Diciendo esto hizo una reverencia. Puedo ver que no hay mentiras en sus ojos, se?or; por lo tanto har? lo que me dice.

__Haciendo una se?al con la mano, pronto dos soldados rasos llegaron a su encuentro. Al principio tuvieron reminiscencias al encontrarse con los atlantes, pero Plaskett les hablo seriamente.

__Descuiden soldados, ellos no nos har?n da?o, ellos est?n aqu? por su general, igual que yo por el nuestro. Escuchen, los atlantes est?n en retirada. D?ganles a los jefes de las compa??as que cancelen la persecuci?n. Avisen que la batalla se termin?; los que no est?n lastimados que ayuden a llevar a los heridos al campamento. Que vengan cuatro de ustedes con una camilla grande para retirar del campo a nuestro se?or Zosma. A los ca?dos, por ahora se los dejar? ah?. En ausencia de mi se?or, yo estoy al mando por orden de ?l. Ahora vallan. ? dijo Plaskett. Los hombres salieron al trote. Poniendo la atenci?n nuevamente hacia el gran hombre que estaba al mando de los atlantes, Plankett habl?. - ?Hay algo que pueda hacer por usted, se?or?.
__La verdad, si. Le pido el favor de una tregua, para as? enterrar a nuestros ca?dos, pues es imposible llevarlos en los barcos, pues el viaje nos llevara m?nimamente dos d?as, y en ese lapso, con la salinidad del mar, se pudrir?n r?pidamente, e infectaran los nav?os. Por lo tanto sugiero que sean aterrados aqu? en este campo.
__Entiendo su postura y le conceder? su pedido, puesto que nosotros tampoco podemos llevar a nuestros muertos, me parece una buena idea que sean enterrados aqu?, junto a sus enemigos ca?dos?. ? Plasquett hizo un suspiro audible, como cargado de tristeza.
__Lo s?, se?or; esto es una tregua con cinismo? enterrar a los amigos con los enemigos? pero la guerra es as?, nos guste o no nos guste? - Dijo Dalfrin cerrando los ojos, dejando escapar tambi?n un suspiro audible.
__Por lo que veo, tanto a usted como a m?, nos desagrada todo esto, la guerra quiero decir?
__Hay cosas que no pueden ser evitadas? pero al igual que usted, solo soy un soldado cumpliendo ?rdenes en esta guerra. ? dijo el inmenso atlante, abriendo los ojos.
__Puede que tenga raz?n?

__La tormenta hab?a cesado y el sol ya se estaba ocultando al oeste, las estrellas aparecieron en la gran b?veda azul celeste. Al memento llegaron cuatro soldados atenienses con una litera donde cargar a Zosma que estaba inconsciente, lo mismo ocurr?a del lado de los atlantes.

__Luego de cargar a los heridos, tanto el capit?n atlante como el ateniense, se despidieron con palabras corteses.

__Hasta Luego se?or Dalfrin. Que los dioses cuiden de usted y los suyos, hasta que nos encontremos de nuevo?
__Es un poco incoherente decir esto, pero sinceramente, le deseo un buen viaje de regreso a su tierra se?or Plaskett. Que su capit?n se mejore, lo necesitar?. Dijo serenamente el atlante.
__Seguro, espero verlo nuevamente, se?or.
__Se?or Plaskett? usted sabe que cuando nos veamos de nuevo, ser? para combatir; y yo pelear? con todas mis fuerzas. ? dijo tranquilamente el capit?n atlante.
__Acepto su desaf?o, se?or, tiene mi palabra de honor. Cuando sea el momento de la batalla, pelear? d?ndolo todo. ? dijo Plaskett en tono solemne, mostrando una sonrisa sincera y amable.
__As? sea? - diciendo esto, Dalfrin salud? con una profunda reverencia. El ateniense devolvi? el gesto.

__Ambos capitanes se separaron, llevando a sus respectivos lideres a ser curados, de vuelta a sus pa?ses de origen.


Continuar?... nono2.gif

Editado por AIORIA2525, 04 January 2010 - 02:34 AM.


#7
AIORIA2525

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OK.

__Bueno, despues de haber desparecido por casi dos años a quí vuelvo nuevamente... pido perdon por haber dejado re ultra colgada la historia, pero bueno, sucedieron muchas, muchas cosas en mi vida... casorio... me fui a vivir a otro lado otra vez, etc, etc... trabajo y no se que más...

__Como ahora tengo tiempo libre, decidí retomar la historia donde la dejé... pero, al mismo tiempo reformularé algunos conseptos y re escribiré algunas cosas, que ahora veo que me han quedado cutres...

__Bien gracias por su comprension y pronto traeré nuevos episodios.

__Gracias!

#8
Nefistoteles

Nefistoteles

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CITA(AIORIA2525 @ Aug 30 2011, 04:27 AM) <{POST_SNAPBACK}>
OK.

__Bueno, despues de haber desparecido por casi dos años a quí vuelvo nuevamente... pido perdon por haber dejado re ultra colgada la historia, pero bueno, sucedieron muchas, muchas cosas en mi vida... casorio... me fui a vivir a otro lado otra vez, etc, etc... trabajo y no se que más...

__Como ahora tengo tiempo libre, decidí retomar la historia donde la dejé... pero, al mismo tiempo reformularé algunos conseptos y re escribiré algunas cosas, que ahora veo que me han quedado cutres...

__Bien gracias por su comprension y pronto traeré nuevos episodios.

__Gracias!


Ojala sea pronto me acabe de leer tu historia y la verdad pinta buena... mucha suerte y pssss ESPERAR QUE SUBAS OTRA CAPI jejejeje




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